06 febrero, 2019

Errores que No Debes Cometer al Limpiar Tu Rostro

Lavarse la cara es algo que a priori parece lo más sencillo del mundo, de hecho lo hacemos todos desde que somos bien pequeños, pero limpiarse el rostro correctamente no lo es tanto, créeme.


De hecho, la mayoría de nosotras (y también vosotros, chicos) cometemos muchos errores a la hora de limpiarnos la cara. Y no es un tema menor, porque una mala limpieza puede acarrearnos muchos inconvenientes, desde irritaciones o granitos hasta infecciones más o menos graves.


Así que a continuación te enumero los errores que no debes cometer a la hora de limpiar tu rostro y también cómo evitarlos.


Errores que no debes cometer al limpiar tu rostro


Limpiarse el rostro... sólo de vez en cuando


La limpieza del rostro debe ser uno de esos gestos automáticos que se hacen a diario, como lavarse los dientes.


Y como la higiene dental, debe hacerse día y noche. Por la mañana debes limpiarte la cara para eliminar los restos de grasa que haya podido segregar durante el sueño, así como los de cremas y otros cosméticos que te hayas podido aplicar antes de dormir. Y durante la noche tendrás que retirar la contaminación, el sudor o el maquillaje.


No emplear el producto adecuado


Uno de los errores más habituales a la hora de limpiarse la cara es no utilizar el producto más adecuado para ti en cuanto a formulación y presentación.


Por ejemplo, es muy habitual que las personas con la piel grasa y tendencia al acné busquen limpiadores agresivos, con los que sientan que la piel se queda más seca y matificada, pero es un gran error. Si la piel grasa se ve agredida, acaba produciendo más grasa para protegerse, así que conseguirás justo el efecto contrario.


Evita por todos los medios utilizar jabones, limpiadores y lociones que no estén formulados específicamente para el rostro, porque son muy agresivos y pueden producir alergias, irritaciones, descamaciones o brotes de granitos y acné. Cada vez que veo a alguna inconsciente que se lava con el jabón de manos del dispensador que hay en el vestuario del gym se me ponen los vellos de punta...


No poner en práctica la doble limpieza


La piel acumula distintos tipo de suciedad e impurezas a lo largo del día: contaminación, sudor, grasa segregada por la propia piel, restos de protectores solares y de cremas, primers, bases de maquillaje... Algunas de estas impurezas son liposolubles (se disuelven en aceites) y otras son hidrosolubles (se disuelven en agua).


Por ello, si se quiere conseguir una limpieza profunda es necesario utilizar primero un producto con base oleosa, como un aceite o una loción, y finalizar con un limpiador con base de agua. Así se eliminarán primero las impurezas liposolubles, que se disolverán en los aceites, y luego las hidrosolubles, así como los restos oleosos que hayan podido quedan en el primer paso.


Mano femenina sosteniendo espuma jabonosa


Si quieres saber más acerca de esta forma de higiene facial, puedes leer nuestro post Todos los Secretos de la Doble Limpieza.


Usar únicamente una loción o un aceite


Si empleas una loción, crema o aceite limpiador como único producto para tu higiene facial, lo que conseguirás es crear una película grasa sobre la piel que evitará que el resto de cosméticos que te apliques después no serán eficientes al 100%. 


No desmaquillarte antes de limpiar la piel


Si te has maquillado, primero debes retirar el maquillaje y luego limpiar la piel. Si pretendes limpiar y desmaquillar con el mismo gesto y el mismo producto (incluso si se trata de agua micelar), ni retirarás bien el maquillaje ni la suciedad.


Y si has utilizado un maquillaje waterproof, no te olvides de eliminarlo con un desmaquillante bifásico. 


Mujer desmaquillándose


Caer en la tentación de las toallitas desmaquillantes


No, no son la mejor elección para limpiar tu rostro, por muy cómodas que sean. Por una parte, con ellas no vas a eliminar el maquillaje y la suciedad completamente, puesto que en un mismo gesto y con un único producto no es fácil eliminar la suciedad, la grasa de la piel, la base de maquillaje, el rímel, el labial... Y por la otra, los ingredientes que contienen suelen ser muy agresivos con la piel del rostro para intentar limpiar lo máximo posible.


Tampoco hay que perder de vista que las toallitas implican frotarlas y arrastrarlas por la piel con más intensidad que si se usan otros productos. La razón es simple, como no terminan de desmaquillar todas tendemos a frotar para eliminar mejor la suciedad acumulada durante el día y el maquillaje.


Las toallitas, mejor para una emergencia.


Limpiarte la cara con las manos sucias


Y es que aunque vayas a aplicarte un limpiador en gel o en espuma, eso no significa que puedas lavarte las manos y la cara al mismo tiempo.


En las manos se van quedando todo tipo de microorganismos nocivos y suciedad que acabarán en tu piel y que se van a trasladar a tu rostro, por mucho limpiador y mucha agua que haya por medio.


Si quieres una piel saludable, recuerda lavarte las manos antes de llevarlas a tu rostro; especialmente si has ido en transporte público, si has estado manejando el ordenador o el móvil o si has tocado productos tóxicos.


Mujer lavándose las manos


No ayudarte de algodones o toallas faciales


Los limpiadores como las lociones, los aceites o las aguas micelares requieren una herramienta que sirva para atrapar y arrastrar la suciedad, como los discos desmaquillantes, las bolas de algodón, las toallas faciales de microfibras o las tejidas de algodón.


No creas ni por un momento que si te pones una loción limpiadora con los dedos y luego la aclaras con agua vas a retirar toda la suciedad y los residuos de cosméticos, para ello hace falta un tejido que la atrape y la retire completamente.


Utilizar agua muy caliente


Si el producto limpiador que emplees requiere aclarado, un error muy común es utilizar agua muy caliente para hacerlo, puesto que arrastra los aceites presentes naturalmente en la piel y la deja reseca e irritable.


Usa agua tibia o incluso fría si no necesitas retirar productos grasos.


No aclarar completamente los limpiadores


Si usas un producto jabonoso o en forma de gel que necesitas aclarar con agua, puede que no retires completamente los restos de espuma y estos se queden sobre tu piel. Esto puede traducirse en irritación, sequedad, rojeces, aparición de granitos e incluso que los cosméticos que te apliques después no tengan toda la eficacia, puesto que se ha creado una barrera jabonosa sobre tu piel.


Recuerda aclarar exhaustivamente el rostro, sobre todo las zonas difíciles como el principio del cuello, la parte baja de la barbilla, el pliegue de las aletas de la nariz o los párpados. 


Mujer aclarándose la cara con agua


Secarte con una toalla


La toalla de las manos no debería servirte nunca para secarte la cara. Los motivos: suele estar constantemente húmeda y en un entorno cálido, lo que implica que pueden proliferar las bacterias; es fácil que queden restos de jabón en ella, algo que puede irritar la piel del rostro, además de fomentar junto con la humedad la presencia de microorganismos poco recomendables; y tampoco hay que perder de vista su textura, que por muy suave que sea, no es la más apropiada para secar la cara.


Lo ideal, tener unas toallas pequeñas y específicas para la cara, cambiándolas tras cada uso. Si son reutilizables, procura lavarlas con un jabón neutro y sin suavizante, así evitarás que los químicos que contienen detergentes y suavizantes puedan irritar tu piel, además de mantener su capacidad de secado y su esponjosidad durante más tiempo.


También puedes emplear pañuelos de papel suaves o de algodón tejido del que usan las facialistas.


Manos sosteniendo una toallita facial


No usar tónico tras la limpieza


El tónico sirve para preparar la piel para los siguientes pasos de tu rutina facial. Según el tónico que elijas puedes obtendrás distintos resultados, aunque los más destacados son el de cerrar tus poros, equilibrar la piel o calmarla.


Aplícalo con pequeños toques, sin frotar y ayudándote de un disco desmaquillante.


Procura que el tónico no tenga alcohol ni cualquier otro ingrediente que ya sepas que puede producirte irritaciones o alergias.


No aplicarte una hidratante después


Tras la limpieza del rostro (y el tónico) es importante que te apliques una crema hidratante (con o sin un sérum antes), puesto que después de limpiar la piel esta se queda desprotegida y algo seca y necesita reponer la humectación.


Cada limpiador requiere una forma de aplicación específica para que se eficiente y no dañe la piel. Por eso es importante seguir las instrucciones que especifique el fabricante en el envase.


Como norma general, evitar frotar de manera agresiva tu piel con ninguno de los productos. Para que ésta quede bien limpia no es necesario maltratarla.


Crema fluida cayendo sobre una mano femenina


Tardas mucho en aplicarte la hidratante


Si esperas demasiado para aplicarte el sérum o la hidratante desde que te has secado la piel y te hayas puesto el tónico, la humedad que todavía queda en ella comenzará a evaporarse... y con ella llegará la deshidratación.


Si te aplicas la hidratación y el tratamiento en los 60-90 sg. inmediatamente posteriores a la limpieza tu piel aprovechará mejor la humectación y necesitarás menos cantidad para sentirla confortable. 


No exfoliar tu piel


Si quieres que la limpieza diaria funcione a pleno rendimiento, es necesario que exfolies tu piel, es una forma de complementarla y reforzarla.


La frecuencia de uso y el tipo de exfoliante dependerá de tu tipo de piel. Consulta con tu asesora de belleza, tu facialista o el especialista en cosmética de tu farmacia para que te recomiende el más adecuado para ti.


¿Echas de menos algún error o alguna solución? Me gustaría mucho que nos lo comentases, ya sabes que éste también es tu blog.


Ya sólo me resta finalizar... limpiamente :)




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30 enero, 2019

Alternativas al Huevo en la Cocina

El huevo es un ingrediente presente en una enorme cantidad de recetas, tanto dulces como saladas. Repostería, tortillas, revueltos, empanadas, empanadillas, rebozados, tortitas (panqueques), mousses, mayonesas... la lista es infinita.


Pero lo cierto es que cada vez es más frecuente que se quiera prescindir del huevo en la cocina. Las alergias, las intolerancias, dietas veganas o vegetarianas... Yo misma no uso huevos en mis recetas, puesto que tengo intolerancia a las claras.


Sea cual sea el caso, si quieres seguir haciendo cualquier tipo de receta, que no cunda el pánico, porque hay todo tipo de sustitutivos del huevo que te van a permitir seguir cocinando como siempre.


Te invito a que sigas leyendo y sabrás cómo hacerlo, aunque antes quiero darte alguna información básica sobre el huevo y los motivos que pueden llevarte a evitarlos.


Alternativas al huevo en la cocina


Para qué sirve el huevo en la cocina


La mejor forma de comprender cómo funcionan los sustitutivos del huevo, es conocer cuál es la función de este ingrediente a la hora de cocinar, y sus cometidos son muchos:


  • Para aportar una textura esponjosa y/o espumosa, como en bizcochos, magdalenas, muffins, pasteles, merengues, mousses, espumas, pasteles, panes... Este efecto se multiplica si se usan solamente las claras, puesto que al batirlas atrapan burbujas de aire que se mantienen relativamente estables, creando una especie de espuma.

  • Para darle una textura suave y aterciopelada a la repostería y el pan, debido a la grasa que contiene la yema. 
 
  • Para que la masa fermente, puesto que si se utilizan claras batidas a punto de nieve, las burbujas que quedan en la espuma se dilatan con el calor y permite que las masas leven (suban). 
 

Masa y molde preparados para hornear


  • Para darle consistencia a la masa, puesto que el huevo permite ligar los ingredientes y luego mantenerlos juntos en una estructura sólida al enfriarse. 

  • Para aportarle humedad a los platos, especialmente a las masas, pudines, etc.

  • Para coagular o gelificar en flanes, natillas, pudines.

  • Para clarificar, utilizando la clara del huevo como "filtro" para eliminar elementos sólidos de líquidos como caldos, vinos, etc. Con el calor la clara coagula y atrapa en su interior las impurezas, dejando el líquido limpio y claro. 

  • Para emulsionar, como en salsas o mayonesas, ya que la yema permite que se unan los líquidos y las grasas en una emulsión homogénea y cremosa.

  • Para espesar sopas, cremas...

  • Para "pegar", como en el caso de las empanadillas, en el que sirve para cerrar la masa y que el relleno permanezca en su interior.

  • Para aportar brillo y un acabado atractivo a las masas, como en empandillas, empanadas, pastas, bollería...


Motivos por los que no usar huevo en la cocina


  • Porque se tiene alergia o intolerancia al huevo, tanto si se trata de la yema o de la clara como de ambos. Generalmente las alergias e intolerancias suelen ser a las claras, aunque las yemas pueden provocar también problemas a ciertas personas, puesto que también contienen proteínas. Los síntomas son bastante desagradables, desde digestivos a respiratorios, pasando por problemas cardiovasculares o incluso dermatológicos.

  • Porque se quiere prescindir del huevo por seguir una dieta vegetariana estricta o vegana

  • Porque no se tienen huevos en la despensa en ese momento


Sustitutivos


Frutas


Puré de manzana. Es perfecto para sustituir al huevo en postres y repostería. Calcula unos 50 gr. de puré por cada huevo que lleve la receta original. Procura que sea puré de manzana tal cual, sin añadirle azúcar, y mejor de las variedades menos dulces.


Compota de manzana


Puré de calabaza. Al igual que en el caso del puré de manzana te servirá para platos dulces, aunque al tener un sabor menos azucarado, también lo podrás utilizar en muchos platos salados. Recuerda que debe estar cocida para este fin.


Puré de aguacate. Úsalo del mismo modo que en el caso de la manzana y la calabaza. Te servirá para platos dulces y salados, además de aportarle un plus de cremosidad y grasa.


Plátano. Machaca o bate un plátano (pequeño) para sustituir 1 huevo. Al tener un sabor dulce, es perfecto para postres y repostería, además de permitirte rebajar la cantidad de azúcar que le pongas a la receta.


Otras frutas. Puedes utilizar puré o compota de otras frutas para reemplazar al huevo. Entre otras: melocotón, albaricoque, mango, papaya, ciruela... Calcula unas 3-4 cucharadas colmadas por cada unidad.


Las frutas aportan humedad, por lo que las recetas quedarán jugosas, aunque las masas pueden ser más densas una vez que se hayan enfriado.


Frutos secos


Las mantequillas de frutos secos se pueden usar para sustituir al huevo, sobre todo en repostería, panes, así como en algunas cremas y salsas. Lo que debes tener en cuenta es que le aportarán el sabor del fruto seco, que suele ser potente.


Puedes utilizar mantequilla de nuez, de cacahuete, de avellana, de anacardos, de almendra... Eso sí, procura que únicamente contengan el fruto seco y que no tengan añadidos como azúcar o grasas añadidas (especialmente la de palma). Usa 2-3 cucharadas soperas rasas por cada huevo que quieras reemplazar.


Pasta o mantequilla de almendra


Verduras y tubérculos


Salsa de tomate. Si la preparas bien espesa, puedes utilizarla para suplir el huevo en los pasteles de verduras o en albóndigas y hamburguesas vegetales.


Puré de patatas. Puedes utilizarlo igual que en el caso de la salsa o pasta de tomate.


Harina de garbanzos


Esta harina sirve para reemplazar al huevo si quieres hacer tortillas o revueltos veganos, para rebozar o para hacer hamburguesas o albóndigas vegetales. Tiene un sabor muy potente, por lo que te aconsejo que no la utilices para hacer repostería y otros platos dulces, porque desvirtúa bastante el sabor de la receta original. Si quieres neutralizar en cierta medida el sabor a garbanzo, tendrás que utilizar un ácido como el zumo de limón o vinagre.


Para rebozar también puedes mezclar la harina de garbanzo con agua con gas o con algún otro líquido carbonatado, como la cerveza o la tónica. 


Harina de garbanzo


Soja y derivados


Harina de soja. 1 cucharada colmada de harina de soja batida con 2 cucharadas de agua te servirá para reemplazar un huevo a la hora de hornear o para cremas o salsas. A la hora de batir es importante hacerlo de forma intensa, porque conviene que hasta llegue a formar espuma. Eso sí, ten en cuenta que le aportará sabor al resultado final del plato.


Tofu. Si lo vas a utilizar como sustitutivo del huevo, es mejor que sea blando, para que tenga más contenido de agua. Para sustituir al huevo utiliza el tofu hecho puré en una cantidad de unos 30-40 gr. por cada unidad que te marque la receta. Como tiene un sabor más neutro que otros alimentos, puedes utilizarlo para platos dulces y salados, incluso para tortillas y revueltos veganos.


Yogur de soja. Usa 1/2 vasito de yogur de soja para reemplazar 1 huevo.


Lecitina de soja. Sirve para mezclar y unificar los ingredientes de un plato. Se presenta en forma de polvo y debes utilizar una cucharada de lecitina por cada huevo que quieras sustituir.


Almidón de maíz


La maicena o almidón de maíz te servirá para sustituir el huevo. Para hacerlo disuelve 1 cucharada de maicena en 2-3 cucharadas de agua. Utilízalo para hornear, en salsas y cremas. Su sabor neutro es ideal, puesto que no cambia el plato. Si vas a emplearlo para espesar, ten en cuenta que la mezcla de almidón y agua necesitará calor para que eso suceda.


Semillas


Lino. Muele 1 cucharada (sopera) de semillas de lino y añádele 3 cucharadas de agua. Deja que la harina de lino se empape bien y mézclala hasta obtener una pasta. Esto reemplazará a 1 huevo. Si la receta necesita más huevos, sólo tendrás que multiplicar las cucharadas de lino y de agua. Si la mezcla de semillas y agua es de 2 de lino y 4 de agua, te será muy útil para hacer rebozados. En este segundo caso deberás dejar reposar la mezcla unos 15.20 minutos.


Chía. Puedes proceder igual que en el caso de las semillas de lino o puedes poner las semillas en remojo unas horas y luego utilizar la mezcla tal cual.


Semillas de chía
 
 
Las semillas le aportan densidad a los horneados, así como un delicado sabor a frutos secos. 


Lácteos


Yogur natural. Usa 1/2 vasito de yogur (60 gr.) por cada huevo que te pida la receta. Es perfecto para repostería, aunque en ocasiones le aporta una textura algo pegajosa, como de chicle, a bizcochos y magdalenas.


Queso crema. Pon en tu receta 60 gr. de queso crema en lugar de 1 huevo. Te servirá para recetas tanto dulces como saladas. Por cierto, puede ser en su versión light, puesto que no cambia el resultado final, pero será más ligero.


Bebidas vegetales


Las bebidas vegetales (soja, arroz, almendra, avellana, avena...) pueden suplir al huevo. Tendrás que mezclar 2 cucharadas de la bebida con cualquiera de estos ingredientes: 1/2 cucharada de levadura química de limón o con 1/4 de zumo de limón o con 2 cucharadas de fécula de maíz o de patata o con 2 cucharadas de harina de trigo.


Margarinas vegetales


Con ellas puedes darle brillo a empanadas, empanadillas, hojaldres y otros platos que lo necesiten, en lugar de pintarlos con huevo antes de hornear. Y también podrás aportarle estructura y grasa a las masas.


Margarina vegetal sobre harina


Aceite de oliva


Con el aceite de oliva puedes barnizar masas que requieran horneado, hojaldres y otros platos que requieran una acabado brillante.


Gelatina


La gelatina puedes servirte si vas a utilizar el huevo como gelificante, como en el caso de pasteles y pudines salados o dulces, por ejemplo. 


Gelatina de moras


Mi consejo es que uses agar-agar en lugar de gelatina de origen animal, puesto que la primera es un alga y la segunda se obtiene de la hidrólisis del colágeno que se encuentra en las pieles, tendones, huesos y otras partes del ganado ovino y bovino nada agradables.


El agar-agar también se puede usar para pintar o barnizar postres, puesto que al gelificar deja una pátina brillante. 


En cuanto a las cantidades, en los envases suelen indicarte los gramos que debes utilizar en cada caso, aunque puedes sustituir 1 huevo por una mezcla de 1 cucharadita de agar-agar con 1 de agua.


Tanto en el caso de la gelatina de origen animal como del agar-agar no tienes que preocuparte por el sabor, puesto que es neutro y no afecta al resultado del plato.


Goma xantana (xhantan)


Pon 1 1/4 cucharadas de goma en un recipiente y mézclala con 1/4 de un vaso con agua. No aporta sabor, así puedes emplearla en platos dulces o salados en los que no quieras utilizar huevo.


Preparados comerciales "no-egg"


Son productos que vienen presentados en forma de polvo y que se diluyen en agua. Son cómodos y fáciles de utilizar, aunque suelen tener harina de garbanzo en su composición y le aportarán sabor a los platos. Los encontrarás en herbolarios, supermercados e hipermercados.


Aunque el huevo es un alimento muy saludable, por elección o por obligación hay veces en las que hay que prescindir de él, pero como has visto es fácil sustituirlo a la hora de cocinar.




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23 enero, 2019

Cómo Arreglar Errores de Maquillaje de Manera Sencilla

Hay que reconocerlo, maquillarse requiere un esfuerzo y un tiempo, incluso aunque te guste mucho hacerlo. Y no hay nada más frustrante que haber dedicado un buen rato a aplicar primer, corrector, base, iluminador, sombras, delineado, máscara, labial y el resto arsenal maquillil y comprobar que se ha cometido un error de esos que se nota, y mucho.


Y es que el primer impulso es deshacer lo conseguido a golpe de discos de algodón, litros de desmaquillante... y mucho mal humor. Aunque no hay que llegar a mayores, porque para (casi) todo hay un remedio Y si se trata de maquillaje remedios hay muchas, variadas y muy sencillas.


Si quieres tener todo un repertorio de soluciones sencillas y rápidas para los errores de maquillaje más frecuentes, sigue leyendo...


Cómo arreglar los errores de maquillaje de forma sencilla


Exceso de base de maquillaje


Si te has pasado con la base de maquillaje no es necesario que te desmaquilles. Ponte una pequeña cantidad de loción o crema hidratante (ligera, no untuosa) y aplícatela en pequeños círculos sobre todo el rostro. Luego humedece una esponja de maquillaje con agua termal o agua del grifo y pule la piel para retirar el exceso de productos y pulir su superficie.


En caso de que lo que te haya sucedido es que el color sea muy oscuro, puedes usar el truco anterior o también puedes aplicar una finísima capa de una base más clarita.


Otra opción es pulverizar un poco de agua termal sobre el rostro y trabajarlo con una brocha grande, suave y seca para ir retirando el exceso.


Nariz maquillada... y con escamas


Cuando tienes alergia o resfriado, la nariz se te acaba enrojeciendo y resecando, sobre todo en la zona cercana a las fosas nasales. Y cuando te maquillas... ves que la base de maquillaje ha acabado sacando a la luz toda una tribu de pellejitos, que se ven más y más oscuros, porque como son células muertas los pigmentos de la base se adhieren más y mejor. Un desastre en toda regla.


Si eso te sucede, lo mejor que puedes hacer es aplicar un poco de crema nutritiva, de ácido hialurónico o de un aceite facial en la zona con un pequeño masaje, dejándolo actuar bien. Una vez que la piel se haya humectado un poco, puedes mezclar base con más crema o aceite y volver a maquillarla.


Y si la piel ya está seca, puedes mezclar la crema o el aceite con un poco de exfoliante suave primero. Retirarlo, volver a hidratar, dejando actuar el producto unos minutos y maquillar otra vez.


Empolvado XXL


En caso de que te hayas puesto tantos polvos que parezca que has metido la cara en un saco de harina, que no cunda el pánico, hay remedio.


Puedes aplicarte un poco de agua termal vaporizada con cuidado sobre el rostro. También te puede servir un fijador de maquillaje.


Otra opción es pasar una esponja de maquillaje humedecida en agua con cuidado por la piel, con pequeños golpecitos, acariciando su superficie y evitando arrastrar o frotar.


Polvos sueltos y brochas


Exceso de polvos de sol


Ya sabes que los polvos de sol o bronceadores únicamente se aplican en las zonas que se broncean tras un día al aire libre, no por todo el rostro. Pero eso no significa que puedas excederte con la cantidad. Si es así, tranquila, porque hay solución.


Puedes humedecer ligeramente una esponjita de maquillaje con un poco de agua termal o agua del grifo y presionarla suavemente por las zonas a rectificar para retirar el exeso de de producto. Ten cuidado de no arrastrar, porque te llevarás la base y dejarás rastros y marcas oscuras por todo el rostro.


También puedes utilizar polvos transparentes o translúcidos, aplicados con una brocha grande y suave, para ir retirando parte de los polvos de sol.


Mujer poniéndose polvos con una brocha delante de un espejo


Blush de más


Si lo que te ha sucedido es que se te ha ido la mano con el colorete, puedes utilizar una esponja de maquillaje humedecida con agua, que luego presionarás con cuidado en la zona maquillada con el blush.


También puedes poner una pequeñísima cantidad de base de maquillaje en tus dedos emulsionándola bien y luego aplicándola sobre las mejillas para mezclarla con el colorete y rebajar la intensidad de su color. Incluso puedes usar la brocha con la que hayas aplicado la base que tendrá algo de producto y te servirá para fundirla con el blush.


Y, por supuesto, puedes usar polvos transparentes o translúcidos para atenuar el exceso de pigmento.


Errores al delinear los ojos


Si al delinear tus ojos la línea te queda desigual, te sales al dibujarla o el rabillo no tiene el ángulo adecuado puedes utilizar un bastoncillo de algodón o una esponja de maquillaje ligeramente humedecidos en agua micelar o tónico. Únicamente tendrás que pasar el bastoncillo o el filo de la esponja por la zona a rectificar y luego volver a maquillar.  


En caso de utilizar un bastoncillo, los mejores son los que tienen una punta cónica y otra en forma de pico de pato. Y si prefieres las esponjas, para este fin te servirán mejor las que que tienen ángulos rectos.


Ten mucho cuidado de que la herramienta que uses, bastoncillo o esponja, no esté demasiado empapada, porque entonces acabarás emborronando el resto del maquillaje o dejando churretes por todo el rostro.


Este truco te sirve tanto para errores con lápiz como con eyeliner.


Delineador


Si utilizas lápiz o eyeliner waterproof, tendrás que usar un desmaquillante bifásico en lugar de agua micelar o tónico.


En caso de que lo que te ocurra es que el delineador es demasiado oscuro o el color no te termina de gustar, únicamente tienes que aplicar un poco de sombra de ojos para matizarlo, ayudándote de un pincel. 


Pestañas apelmazadas


Si tu máscara de pestañas está muy espesa o te has puesto demasiada, puedes solucionarlo utilizando un cepillo de pestañas limpio y seco para peinarlas con cuidado.


Siempre tengo a mano uno, tanto para las pestañas como para las cejas y me saca de más de un apuro. Aunque puedes comprarlos nuevos, personalmente los reciclo. Cuando termino un envase de máscara, limpio muy bien el cepillo y lo reutilizo.


En caso de que el apelmazamiento sea por exceso de máscara, también puedes retirarlo ayudándote de unos bastoncillos de algodón y agua micelar. Pon las pestañas entre los dos bastoncillos y arrastra con suavidad para eliminar parte del rímel. 


Rímel y delineador


Manchas de máscara de pestañas


Si te has puesto muchas capas de rímel y se ha cuarteado al secarse, probablemente la ojera y la parte superior de tus pestañas terminarán con manchas y restos oscuros.


Este problema lo puedes solucionar de dos maneras. En caso de que la máscara se haya desprendida en pequeñas escamas secas, puedes pasar una brocha de abanico suavemente, sin frotar, sobre las zonas manchadas para eliminar todas las escamas. Si el rímel es muy untuoso o hace calor y algunos de los restos se pueden deshacer y mancharte el resto del maquillaje, puedes utilizar polvos sueltos (transparentes o translúcidos), aplicándolos con una brocha pequeña y suave.


Mujer aplicándose rímel delante de un espejo


Manchas de rímel en el párpado superior


Cuando al maquillarte las pestañas superiores te manches el párpado superior puedes aplicar distintas soluciones.


En caos de que no te hayas aplicado sombra de ojos, te aconsejo que dejes que la máscara se seque y que luego retires la mancha con un bastoncillo humedecido en agua micelar. Otra opción es utilizar un pincel plano con un poco de corrector para hacer desaparecer las manchas.


Si te manchas el párpado con rímel una vez que te has aplicado las sombras, te aconsejo que primero dejes que se seque la mancha. Si la intentas corregir con el producto húmedo puede convertirse en un verdadero desastre, porque se extenderá por todo el párpado sin remedio y tendrás que desmaquillar el ojo entero. Una vez que la mancha está seca, puedes intentar retirarla con el borde de un bastoncillo en seco. Si no sale así, humedécelo en agua micelar para eliminarla, pero con cuidado de limitarte a la zona con máscara. Luego sólo tendrás que aplicar un poco más de sombra y difuminar muy bien.


Te has pasado con el maquillaje de cejas


Si has maquillado demasiado tus cejas, puedes cepillarlas hacia arriba y luego pasa una brocha o cepillo para cejas para unificar el pigmento y que parezca menos intenso. Luego vuelve a peinar las cejas. También puedes utilizar un bastoncillo de algodón para presionar ligeramente el pigmento e irlo retirando poco a poco hasta que la intensidad sea la que deseas. Ten cuidado de no arrastrar, porque acabarás manchando más allá de las cejas.


Cuando lo que te suceda es que el color te ha quedado muy oscuro, lleva a cabo el paso anterior y luego utiliza un tono más claro para rectificar.


La barra de labios traspasa los límites


Si tu labial acaba fuera de la línea que te has maquillado no hace falta que cunda el pánico, porque se puede arreglar.


En caso de que el desastre sea extenso, humedece un disco desmaquillante con agua micelar o desmaquillante y retira todo el labial, incluso el que haya más allá de los labios. Luego sólo tendrás que aplicar un corrector o base tanto en los labios como en su contorno y luego vuelve a maquillar.


Por cierto, si te vas a desmaquillar los labios completos, sobre todo si se trata de colores oscuros, para no terminar con todo el contorno tintado, lo ideal es que desmaquilles desde la parte externa de tus labios hacia el interior


Cuando se trate de una zona pequeña, puedes hacer lo mismo que en el caso anterior, pero usando un bastoncillo de algodón y aplicando la base y o el corrector únicamente en la zona tratada. 


Barra de labios cortada en trozos


Labios agrietados después de maquillarlos


Si una vez que te has maquillado los labios te has cuenta de que el color no hace más que revelar pellejitos y una superficie seca y agrietada en lugar de disimularlos, no desesperes.


Lo primero que tienes que hacer es desmaquillar los labios. Procura hacerlo con un producto que no los reseque todavía más. Lo mejor en este caso es una leche desmaquillante.

 
Mujer aplicándose gloss


Una vez desmaquillados, deberías exfoliarlos suavemente. Te aconsejo que mezcles el exfoliante suave con un poco de bálsamo, para no dañar la delicada piel de los labios más todavía.


Cuando ya estén suaves y libres de pellejitos, tendrás que aplicar un buen bálsamo labial o un poco de manteca de karité y dejar que actúen antes de maquillarlos de nuevo. Y cuando lo hagas procura no utilizar un color oscuro o mate, es mejor que mezcles el color con bálsamo, así tendrás color e hidratación máxima al mismo tiempo.


Mi consejo es que no uses vaselina, porque termina resecando los labios, aunque te parezca lo contrario, creando un efecto rebote. Los notas resecos, te aplicas vaselina, vuelves a notarlos secos al poco tiempo, reaplicas y así hasta el infinito.


Espero que estos trucos te sirvan para hacerte la vida un poquito más fácil, al menos en lo que afecta al maquillaje. ¿Tienes tú algún truco para borrar meteduras de pata a la hora de maquillarse? Si es así y te apetece, por favor, déjalos en los comentarios y los incorporaré a este post.





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