Si eres boomer o perteneces a la generación X, seguro que has vivido esos veranos en los que el calor se combatía con un abanico, con el agua repleta de pequeños hielos cuadraditos (que sabían al plástico del molde) o procedente de un botijo (sobre todo en las vacaciones en el pueblo), con polos de fresa o de limón y con un granizado o un buen vaso de horchata. Suena a cuento de abuelas, pero era así.
Pues bien, para recordar esos meses calurosos de nuestra infancia, los que tienen nombre de emperador romano, hoy quiero compartir contigo una receta de horchata casera, que es fácil de hacer, muy saludable y toda una delicia.
Toma nota, que merece la pena...
Qué es
✽ La chufa es un tubérculo, aunque no lo parezca por su pequeño tamaño.
Cuáles son sus propiedades
✽ Contiene minerales (magnesio, fósforo, potasio, calcio, zinc...), vitaminas (B1, B3 y B6, C y E) y también ácidos grasos insaturados (como el oleico) y una cierta cantidad de proteínas.
✽ Es rica en antioxidantes, sobre todo en polifenoles. Por ello ayuda a frenar el envejecimiento prematuro o a mejorar el sistema inmunitario.
✽ También contiene fibra soluble, equilibra la microbiota intestinal (es prebiótica), mejora la digestión, regula el tránsito y ayuda a reducir gases e hinchazón abdominal.
✽ Es muy nutritiva y aporta sensación de saciedad, aunque aporta unas 70-80 kcal por 100 ml.
✽ No contiene gluten ni lactosa, y también es apta para veganos.
✽ Es baja en sodio, por lo que la pueden consumir los hipertensos o personas con patologías renales leves.
✽ Lo ideal es no utilizar azúcar ni otros endulzantes, para que lo puedan consumir diabéticos y personas que cuidan su dieta. Si quieres que tenga sabor dulce, pero sin calorías y de forma natural, puedes utilizar estevia (haciendo infusión con sus hojas o natural en polvo). O también puedes optar los dátiles o miel.
Cómo se prepara
Ingredientes
250 gr. de chufa
1 litro de agua fría
Endulzante al gusto (yo utilizo estevia)
Cáscara fresca de limón (1 trozo no muy grande)
Canela molida (al gusto)
Preparación
Lava las chufas de forma concienzuda, hasta que el agua salga limpia. Aunque no es muy ecológico, lo más eficiente es hacerlo bajo el grifo.
Déjalas en remojo durante al menos 24 horas, aunque lo ideal es que sean 48 h. Procura cambiar el agua de vez en cuando, como se hace con las legumbres. Al final de ese tiempo, comprueba si alguna chufa flota en el agua y retírala, porque puede que algún insecto haya hecho de las suyas o que no esté en buen estado.
Retira todo el agua de remojo, enjuaga bien y escúrrelas ayudándote de un escurridor.
Lava un limón (mejor si lo dejas unos minutos en agua con bicarbonato de sodio, para eliminar todos los pesticidas). Sécalo bien y corta una tira de la cáscara, teniendo cuidado de evitar que quede la parte blanca.
Utiliza el endulzante que más te guste. Yo hago una infusión con hojas de estevia, la dejo enfriar y la utilizo para darle un sabor dulce.
En un recipiente pon las chufas, el agua, la cáscara de limón, la canela y el endulzante. Tritúralo bien a la potencia más alta que tenga tu batidora. Te aconsejo que hagas algún descanso, porque puedes llegar a quemar el motor. Las chufas se trituran bien, pero necesitan algo de tiempo.
Prepara un chino o un colador fino, pero resistente. Ten en cuenta que ahora tendrás que presionar para exprimir la mezcla hasta que obtengas únicamente el líquido. Tendrás que hacerlo en más de una tanda, porque hay que ir quitando el bagazo para que puedas seguir exprimiendo toda la mezcla. Si quieres que la horchata quede bien fina y que no queden restos sólidos, que no son muy agradables, te recomiendo que lo filtres de nuevo, mejor a través de una tela limpia o un colador esta vez ya sin presionar.
Vierte la horchata en una botella de cristal y déjala enfriar antes de consumirla.
Agítala bien antes de servirla.
Si quieres puedes añadirle más canela cuando la presentes.
Otras formas de consumirla
✽ Hay quien la mezcla con chocolate en polvo, té matcha, fruta batida... También se puede utilizar en repostería y postres, en sustitución de la leche o el agua.
Cuánto dura
✽ Te puede durar unos días en la nevera, siempre que estén en un recipiente hermético y con una temperatura adecuada.
Pruébala y verás qué diferencia con las horchatas envasadas. Tu paladar y tu salud te lo van a agradecer.
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La primera vez que apareció el post Cómo Preparar Horchata Casera fue en el blog de La Meiga y Su Caldero.
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