25 febrero, 2026

Cómo Limpiar Botellas de Vidrio

No sé si es tu caso, pero en casa le hemos dicho adiós al plástico en muchos objetos y utensilios del hogar, especialmente los que se usan en la cocina. Optamos siempre que podemos por materiales más seguros para nuestra salud, como puede ser el vidrio.

 

En el caso de las botellas que usamos para mantener fría el agua, por ejemplo, ya todas son de cristal.  

 

Pero aunque son una buena elección, lo cierto es que las botellas de vidrio pueden acumular gérmenes y bacterias fácilmente, sobre todo si te las llevas a la boca para beber. Seguro que alguna vez te has dado cuenta que en el fondo se forma una película turbia si no la lavas con frecuencia, que aparece moho en la rosca o que desprende mal olor. 

 

Si quieres que saber cómo limpiar una botella de vidrio de forma eficiente y segura, sigue leyendo, porque te doy todas las claves para hacerlo.

 

Cómo limpiar botellas de vidrio

 

Cada cuánto lavar la botella

 

Si utilizas la botella a diario, al menos enjuágala con agua después de cada uso. 

 

Haz una limpieza más exhaustiva como mínimo una vez a la semana o cuando veas que está sucia o huele mal. 

 

Botella de vidrio junto a un vaso

 

Algunos consejos básicos

 

El agua, salvo que la combines con lejía, debe ser siempre tibia. Nunca uses agua muy caliente o hirviendo, porque el cristal puede romperse o, peor todavía, quemarte tú. Sirva mi experiencia como ejemplo para lo que te digo, porque todavía recuerdo llenar una botella de cristal con agua del hervidor y ver cómo saltaba la parte inferior como si la hubiesen cortado con una espada samurai. 

 

Agita bien la botella con el agua y el ingrediente que uses (a continuación te recomiendo algunos) para que se mezclen bien y lleguen a todo el interior del recipiente.

 

No te olvides de aclarar completamente la botella, teniendo mucho cuidado de que no quede ningún resto de limpiadores. 

 

Deja secar siempre antes de ponerle la tapa. Si quieres acelerar el proceso, primero coloca la botella boca abajo y siempre en una rejilla, pero con una cierta inclinación para que todo el agua vaya cayendo hacia la boquilla. Luego dale la vuelta y deja que termine de secarse.  

 

Botella de vidrio coloreada con unas hojas en su interior 

 

Ingredientes con los que dejar tus botellas limpias (y que suelen tenerse en casa habitualmente)

 

Agua + lavavajillas

 

Pon unas gotas del jabón que uses para lavar los platos con agua tibia dentro de la botella. Agita, deja que repose unos minutos y luego aclara completamente. Ten mucho cuidado para que no quede ningún resto de jabón.  

 

Agua + vinagre (alimentario)

 

Vierte un chorro de vinagre con agua tibia dentro de la botella y deja que repose toda la noche (o incluso más si tiene mucha grasa o un olor desagradable). Luego sólo tendrás que enjuagar para conseguir que la botella esté limpia y sin malos olores.  

 

Agua + ácido cítrico 

 

Diluye una cucharada de ácido cítrico por cada 500 ml. de agua tibia. Agita bien y deja que actúe 1-2 horas y después enjuaga bien. Te recomiendo que utilices el que se usa para conservar alimentos y cosméticos antes que el industrial, porque tiene menos impurezas. 

 

Agua + lejía (de uso alimentario)

 

En este caso el agua debe estar fría y utilizar sólo 1-2 gotas de lejía apta para uso alimentario. Deja que repose 1-2 horas antes de aclarar.  

 

Agua + sal gruesa 

 

Pon 1-2 cucharaditas en el agua para una botella de unos 500 ml. y 1 sopera para una mayor. Deja que la combinación actúe durante 1-2 horas.  

 

Agua + bicarbonato de sodio 

 

Usa este mezcla del mismo modo que en el caso anterior. 

 

Agua + levadura química

 

Si añades 1 cucharadita de levadura química al agua tibia, la agitas y dejas que repose durante toda la noche, podrás quitar hasta los restos más incrustados. Ideal para quitar restos de leche, de yogur o de kéfir.  

 

Botellas de distintos tamaños, formas y colores 

 

Agua + arroz

 

Si la botella tiene restos pegado en su interior, añade 2-3 cucharadas de granos de arroz al agua y agita bien antes de tirar su contenido y aclarar. En caso de que además tenga una película grasa, puedes poner un chorrito de lavavajillas para que sea más eficaz y cambiar el agua tibia por caliente (no demasiado, por seguridad).  

 

Agua + posos de café o té

 

Utiliza este truco del mismo modo que en el caso del arroz. 

 

Agua + bolas de acero de uso alimentario

 

Aunque estas pequeñas bolitas no suelen estar en la despensa, merece la pena tenerlas en cuenta. Pon agua tibia junto con unas bolas de acero en el interior de la botella, remueve bien, cuela el agua sobre un colador para recuperar las bolas, enjuaga y listo. Con este método eliminarás cualquier resto pegado en su interior. Si quieres un plus de efectividad, añade cualquiera de los trucos anteriores.  

 

Botella de vidrio junto a un vaso con agua saborizada 

 

Herramientas que vas a necesitar

 

Limpiabotellas o limpiabiberones

 

Cepillo de dientes 

  

Cómo limpiar boquillas y tapas 

 

Limpia las boquillas con un cepillo, insistiendo en las ranuras y zonas en las que se pueda acumular más suciedad.  

 

Puedes dejar las tapas en remojo con cualquiera de las soluciones anteriores (menos las bolas de acero, obviamente) y luego limpiarlas. Si se trata de tapas de madera o corcho, limítate al lavavajillas. Eso sí, luego tendrás que limpiarlas bien con un cepillo para eliminar cualquier resto de suciedad. 

 

Con estos trucos tan sencillos ya no hay excusas para que las botellas de vidrio estén siempre limpias y sean totalmente seguras.  

 

 

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La primera vez que apareció el post Cómo Limpiar Botellas de Vidrio fue en el blog de La Meiga y Su Caldero. 

 

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18 febrero, 2026

Cómo Sacarle Todo el Partido a Tu Sérum Facial

Si te pregunto cuáles son los cosméticos que utilizas en tu rutina facial diaria, estoy casi segura que la crema hidratante está presente en ella, sí o sí, incluso si eres muy jovencita (o jovencito, que vosotros también os cuidáis). Pero hay otros productos que también son imprescindibles como un buen limpiador y un sérum. 

 

Tanto si utilizas este último habitualmente como si todavía no lo haces, en este post quiero compartir contigo información acerca de qué es un sérum, cómo elegirlo y cómo aplicarlo correctamente. Y es que esto es mucho más importante de lo que puede parecer a la hora de cuidar la piel del rostro.

 

Cómo sacarle todo el partido a tu sérum facial 

 

¿Qué es?

 

Un sérum es un cosmético de textura ligera, pero que contiene una alta concentración de ciertos principios activos que tratan y cuidan la piel, actuando en las capas más profundas (sus moléculas son pequeñas) de la misma y potenciando la crema hidratante que se aplique después.

 

¿Cuál elegir?

 

Elige el sérum en función de tus necesidades. Los puedes encontrar hidratantes, antiarrugas, antioxidantes, reafirmantes, para eliminar las manchas, equilibrantes, para lograr más luminosidad, para mejorar la textura de la piel calmantes... 

 

Eso significa que probablemente necesites más de uno para cubrir los requerimientos de tu piel en cada momento. Según el caso puede que te interese utilizar uno durante un tiempo hasta que hayas conseguido tu objetivo, en otras ocasiones puede que sea más adecuado ir alternándolos, incluso puede que en tu caso te convenga combinar más de uno (teniendo siempre cuidado de que sus ingredientes se puedan mezclar sin problemas). 

 

Sérum de niacinamida y zinc

 

¿Cuándo se usa?

 

Dependiendo del sérum que elijas, deberás aplicarlo por la mañana, por la noche o en ambos momentos del día. Si sólo tienes tiempo (o ganas) de usarlo una única vez, hazlo por la noche, porque así la piel absorberá mejor sus principios activos y estará más receptiva.  

 

Cómo aplicarlo

 

Asegúrate de que antes de aplicarlo tu piel está completamente limpia y seca. Y si utilizas tónico, habitualmente, que el producto se haya absorbido y secado completamente.  

 

Utiliza unas pocas gotas, no por utilizar más vas obtener mejores resultados, todo lo contrario. Lo habitual es que necesitas entre 2 y 5 gotas, según el sérum. 

 

En caso de que el sérum tenga gotero, procura que nunca entre en contacto directo ni con la piel del rostro ni con las manos. Así no se contaminará con gérmenes y bacterias. 

 

Calienta el producto en la palma de tu mano antes de ponerlo sobre tu rostro. Lo ideal es utilizar las palmas de ambas manos para extenderlo, porque los dedos absorben rápidamente el producto y lo desperdiciarás innecesariamente. Una vez que ya lo hayas repartido, entonces sí que podrás usar las yemas de los dedos para presionar y dar toques en algunas zonas. 

 

Debes aplicarlo en todo el rostro, pero también en el cuello e incluso el escote.  

 

Mujer aplicándose sérum con un gotero delante de un espejo

 

Hazlo con pequeños toques, presionando suavemente sobre la piel, evitando arrastrarlo.  

 

Recuerda que el sérum debes aplicarlo antes de la crema hidratante y del protector solar. Aunque puedes usarlo sin hidratación posterior, lo cierto es que es un tipo de producto que se evapora rápidamente si no se utiliza crema después, de modo que la piel puede notarse seca y tirante (incluso si es hidratante). 

 

No olvides que el producto debe haberse absorbido completamente antes de ponerte la crema hidratante.  

 

Y, por cierto, el sérum debes usarlo después del contorno de ojos, para respetar esa zona tan sensible. Ten en cuenta que la concentración del principios activos de este tipo de productos es alta, por lo que conviene evitar que roce siquiera la delicada piel alrededor de los ojos.

 

Y un último consejo para que funcione...

 

Para que el sérum funcione hay que aplicárselo. Aunque parece obvio, hay veces en las que creemos que el hecho de haberlo comprado y dejarlo en el estante del baño es suficiente para obtener todos sus beneficios, pero no, es imprescindible ponerlo sobre la piel, y no de cualquier modo.  

 

Espero que esta información te haya sido útil y te ayude a sacarle más partido a tu sérum facial.  

 

 

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11 febrero, 2026

Consejos para Limpiar y Cuidar Tus Guantes

No sé si es tu caso, pero yo no puedo prescindir de los guantes en invierno. Es un complemento que, además de ser muy coqueto y elegante, es fundamental para proteger las manos del frío. Y es que sin su ayuda, éstas se quedan entumecidas, enrojecidas y secas.


Y si los guantes nos cuidan a nosotros, lo lógico es devolverles el favor cuidándolos a su vez. Por eso en este post vas a encontrar algunos consejos para limpiar y cuidar tus guantes. ¿Quieres conocerlos? Pues acompáñame, que te cuento...
 
 
Consejos para limpiar y cuidar tus guantes


Consejos básicos para cuidar tus guantes 
 
 
Revisa tus guantes de forma periódica para comprobar si tienen manchas o están dañados. Presta especial atención al reverso, en la zona de la palma y llas yemas de los dedos, porque es donde más se ensucian y rozan. 

 
En cuanto veas una mancha, trátala inmediatamente. Cuanto más tiempo tardes en quitarla, más se fijará en el material. 

 
Si vas a guardar tus guantes hasta el año siguiente, procura que estén limpios y en buen estado antes de que terminen en un cajón. 

 
No te olvides de consultar la etiqueta antes de limpiar tus guantes (y de seguir las instrucciones, claro), porque te ayudará a mantenerlos en perfectas condiciones más tiempo.

 
Cuando ya estén limpios y secos, guárdalos en una bolsa de tela o de cualquier otro material que transpire o en una caja que tenga algo de ventilación. Procura no doblarlos demasiado para evitar arrugas y marcas, aunque lo más recomendable es colocarlos en plano, con uno sobre otro. Incluso puedes utilizar hormas para que los más delicados no pierdan la forma. 


Guantes en hormas en un expositor

Cómo limpiar guantes de cuero


 
Primero limpia la superficie con un cepillo o un paño suave (mejor de microfibra). Así eliminarás parte de la suciedad y el polvo. 

 
Prepara un poco de agua tibia un unas gotas de un jabón neutro. Humedece ligeramente un paño suave y que no suelte pelusas con esta solución y limpia con cuidado el guante, evitando frotar en exceso. Luego seca totalmente ayudándote de otro paño limpio. 

 
En caso de que los guantes tengan piel de varios colores, utiliza un paño o una parte del mismo diferente para cada zona, de ese modo si destiñe, no se transferirá al resto de cuero. 

 
Es recomendable que, incluso después de haberlo secado con un paño, dejes tu par de guantes al aire para eliminar cualquier resto de humedad antes de volverlos a usar o guardarlos hasta la temporada siguiente. 

 
Si el cuero está muy manchado o el tinte no es muy estable, tendrás que recurrir a un limpiador específico para este material, siguiendo las instrucciones de fabricante. 

 
En caso de que esté muy seco o vayas a dejar de utilizarlos hasta el otoño-invierno siguiente, siempre es una buena idea utilizar un acondicionador de cuero.
 

Mujer elegante con una cartera y guantes de cuero en color rosa

 
Cómo limpiar guantes de lana

 
Lávalos siempre a mano, con agua fría y un detergente suave (mejor específico para lana). Evita la lavadora (a excepción de los programas de lavado a mano) y el agua muy caliente, porque es muy posible que encojan. 

 
Si vas a usar la lavadora, no te olvides de poner tus guantes en una bolsa de malla para que no se dañen con cremalleras y botones de otras prendas, y para que no se pierdan… como los calcetines.

 
Déjalos en remojo unos pocos minutos (unos 10 aproximadamente) procurando que el jabón haga espuma y luego ve removiendo los guantes en el agua para que se limpien completamente. No frotes con demasiada intensidad para no dañarlos y que lo les salgan bolitas. 

 
Luego tendrás que aclararlos completamente con agua fría para retirar cualquier resto de suciedad o jabón. 

 
Sécalos con cuidado, sin retorcer. Lo ideal es usar una toalla para eliminar el exceso de humedad.

 
Deja que se sequen al aire (nunca en secadora), colocados siempre en horizontal, bien extendidos y con su forma natural y sin utilizar pinzas que puedan dejar marcas. Nunca los dejes cerca de fuentes de calor o expuestos directamente a sol.

 
Mujer con una mano extendida, con los dedos abiertos, con un guante de lana en un paisaje invernal 

 
Cómo limpiar guantes de algodón, poliéster y otras fibras sintéticas

 
Los puedes lavar a mano, con agua tibia y un jabón neutro. Trata las manchas antes si es necesario. Luego déjalos en remojo, haciendo espuma con el jabón, removiéndolos en el agua para que se limpien. Después aclara completamente, elimina la humedad sin retorcer y deja secar en plano.

 
También los puedes poner en lavadora, siempre con un programa adecuado (si lees la etiqueta te indicará cuál es el adecuado) y dentro de una bolsa o malla protectora. 

 
En caso de que tengan manchas resistentes, trátalas antes de ponerlas en el tambor de la lavadora. 

 
Seca siempre en horizontal y al aire (nunca en secadora). 


Mujer con gafas retro y una mano enguantada rozándose el rostro
 
 
Espero que estos consejos te hayan resultado útiles y que puedas disfrutar de tus guantes muchos inviernos más.

 
 
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04 febrero, 2026

Sopa Juliana: Ingredientes, cómo Prepararla y Enriquecerla

¿Te gustan las sopas? Si es así, la protagonista es una de ellas y tiene nombre de mujer: juliana. Es una sopa tradicional, de esas “de abuela”, ligera, pero deliciosa y que sienta de maravilla. Es más fácil de preparar de lo que parece, así que no tienes excusa para que forme parte de tu recetario particular.

 
Si quieres saber más acerca de la sopa juliana, de sus ingredientes y de cómo prepararla, ponte el delantal, que nos vamos ya mismo a los fogones...
 
 
Sopa juliana: ingredientes, cómo prepararla y enriquecerla

 
Los ingredientes
 
 
Los ingredientes que suele llevar esta sopa son todos vegetales y son estos: repollo, cebollazanahoria, nabo, puerro y apio. Aunque se le pueden quitar o añadir los que prefieras. Hay quien le pone chirivía, ajo, perejil, tomate...
 
 
El corte de las verduras, que es el que le da el nombre, es en juliana. Eso quiere decir que se preparan en tiras largas y, sobre todo, muy finitas. 
 
 
Tipos de sopa juliana
 
 
✽ Las puedes preparar en casa con los ingredientes frescos, ayudándote de una mandolina, un robot de cocina o cortarlas a cuchillo. 
 
 
Mandolina

 
También las puedes encontrar ya preparadas con verduras frescas, normalmente envasadas en barquetas. Si eliges este tipo de sopa, comprueba que están en buenas condiciones, que el proveedor es de confianza (higiene, correcta manipulación y calidad) y procura no tenerlas mucho tiempo en la nevera, porque se suelen echar a perder rápido. 

 
Y la opción que siempre tendrás a mano y que te arreglará más de una cena, que es la sopa juliana deshidratada. La puedes encontrar envasada o en establecimientos que la venden a granel. 
 
 
Cómo prepararla
 
 
Si la vas a preparar desde cero en casa, no tienes más que lavar cortar las verduras, rehogarlas en una cazuela aproximadamente 5-10 minutos, luego añadirle caldo de tu elección y dejar que cueza unos 30-35 minutos a fuego moderado (o 15-20 a fuego fuerte). 
 
 
Persona cortando verduras
 
 
El tiempo de cocción dependerá de si te gusta la verdura al dente o más blanda, de la cantidad que estés preparando y de tu cocina.
 
 
Si las vas a cocinar con juliana fresca y ya cortada, sáltate el primer paso (el corte), lava bien las verduras y escúrrelas, rehógalas y luego cuécelas con el caldo. 
 
 
Y si prefieres recurrir a la sopa deshidratada (en este caso vendrá en láminas, no en tiras finas), pon las verduras en una cazuela junto con caldo o agua (aproximadamente una proporción de 200 ml. por 20 gr. de producto seco, dejando que cueza unos 15-20 minutos. También la puedes preparar en el microondas, si lo deseas, reduciendo un poco el tiempo de cocción.

 
Sopa juliana deshidratada 

 
El caldo (o el agua)
 
 
El caldo que utilices dependerá de cómo quieras preparar la sopa. Si quieres un plato vegetariano, utiliza caldo de verduras. Aunque puedes utilizar también caldo de pollo, de carne, de cocido, de pescado o de marisco.
 
 
Caldo de verduras en proceso de cocción
El caldo, mejor casero
 
 
Utiliza la cantidad de sal que desees, aunque debes tener cuidado si el caldo que utilices es preparado (de botella o brik, no de cubitos, por favor), porque ya tienen este condimento, y en muchas ocasiones en cantidad. 
 
 
También la puedes preparar con agua si lo deseas, aunque tendrás que ponerle más sal y otros condimentos para que tenga más sabor.  
 
 
Sopa juliana deshidratada ya preparada 

 
Trucos con los que convertirla en un plato de "10"
  
 
Puedes enriquecerla con un puñado de arroz, de pasta, de fideos, de maíz o de legumbres ya cocinadas. 
 
 
Y si quieres completar el plato, incorpora picadillo de jamón, pollo o carne cortada en taquitos, trozos de pescado, gambas peladas…
 
 
Si quieres que tenga una gracia especial, ponle perejil picado, cilantro, pimienta, pimentón, nuez moscada, laurel y otras especias y hierbas aromáticas… 
 
 
Perejil, lima y granos de maíz

 
En casa nos gusta que lleve un poco de jugo de limón, para que tenga un punto ácido, te lo comento por si quieres probarlo. 
 
 
Y para terminar, no te olvides de echar un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo para aportarle sabor y todas sus propiedades nutricionales. 
 
 
¿No me digas que no te está apeteciendo un plato de esta sopa calentita ahora mismo? 
 
 
 

 
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