11 febrero, 2026

Consejos para Limpiar y Cuidar Tus Guantes

No sé si es tu caso, pero yo no puedo prescindir de los guantes en invierno. Es un complemento que, además de ser muy coqueto y elegante, es fundamental para proteger las manos del frío. Y es que sin su ayuda, éstas se quedan entumecidas, enrojecidas y secas.


Y si los guantes nos cuidan a nosotros, lo lógico es devolverles el favor cuidándolos a su vez. Por eso en este post vas a encontrar algunos consejos para limpiar y cuidar tus guantes. ¿Quieres conocerlos? Pues acompáñame, que te cuento...
 
 
Consejos para limpiar y cuidar tus guantes


Consejos básicos para cuidar tus guantes 
 
 
Revisa tus guantes de forma periódica para comprobar si tienen manchas o están dañados. Presta especial atención al reverso, en la zona de la palma y llas yemas de los dedos, porque es donde más se ensucian y rozan. 

 
En cuanto veas una mancha, trátala inmediatamente. Cuanto más tiempo tardes en quitarla, más se fijará en el material. 

 
Si vas a guardar tus guantes hasta el año siguiente, procura que estén limpios y en buen estado antes de que terminen en un cajón. 

 
No te olvides de consultar la etiqueta antes de limpiar tus guantes (y de seguir las instrucciones, claro), porque te ayudará a mantenerlos en perfectas condiciones más tiempo.

 
Cuando ya estén limpios y secos, guárdalos en una bolsa de tela o de cualquier otro material que transpire o en una caja que tenga algo de ventilación. Procura no doblarlos demasiado para evitar arrugas y marcas, aunque lo más recomendable es colocarlos en plano, con uno sobre otro. Incluso puedes utilizar hormas para que los más delicados no pierdan la forma. 


Guantes en hormas en un expositor

Cómo limpiar guantes de cuero


 
Primero limpia la superficie con un cepillo o un paño suave (mejor de microfibra). Así eliminarás parte de la suciedad y el polvo. 

 
Prepara un poco de agua tibia un unas gotas de un jabón neutro. Humedece ligeramente un paño suave y que no suelte pelusas con esta solución y limpia con cuidado el guante, evitando frotar en exceso. Luego seca totalmente ayudándote de otro paño limpio. 

 
En caso de que los guantes tengan piel de varios colores, utiliza un paño o una parte del mismo diferente para cada zona, de ese modo si destiñe, no se transferirá al resto de cuero. 

 
Es recomendable que, incluso después de haberlo secado con un paño, dejes tu par de guantes al aire para eliminar cualquier resto de humedad antes de volverlos a usar o guardarlos hasta la temporada siguiente. 

 
Si el cuero está muy manchado o el tinte no es muy estable, tendrás que recurrir a un limpiador específico para este material, siguiendo las instrucciones de fabricante. 

 
En caso de que esté muy seco o vayas a dejar de utilizarlos hasta el otoño-invierno siguiente, siempre es una buena idea utilizar un acondicionador de cuero.
 

Mujer elegante con una cartera y guantes de cuero en color rosa

 
Cómo limpiar guantes de lana

 
Lávalos siempre a mano, con agua fría y un detergente suave (mejor específico para lana). Evita la lavadora (a excepción de los programas de lavado a mano) y el agua muy caliente, porque es muy posible que encojan. 

 
Si vas a usar la lavadora, no te olvides de poner tus guantes en una bolsa de malla para que no se dañen con cremalleras y botones de otras prendas, y para que no se pierdan… como los calcetines.

 
Déjalos en remojo unos pocos minutos (unos 10 aproximadamente) procurando que el jabón haga espuma y luego ve removiendo los guantes en el agua para que se limpien completamente. No frotes con demasiada intensidad para no dañarlos y que lo les salgan bolitas. 

 
Luego tendrás que aclararlos completamente con agua fría para retirar cualquier resto de suciedad o jabón. 

 
Sécalos con cuidado, sin retorcer. Lo ideal es usar una toalla para eliminar el exceso de humedad.

 
Deja que se sequen al aire (nunca en secadora), colocados siempre en horizontal, bien extendidos y con su forma natural y sin utilizar pinzas que puedan dejar marcas. Nunca los dejes cerca de fuentes de calor o expuestos directamente a sol.

 
Mujer con una mano extendida, con los dedos abiertos, con un guante de lana en un paisaje invernal 

 
Cómo limpiar guantes de algodón, poliéster y otras fibras sintéticas

 
Los puedes lavar a mano, con agua tibia y un jabón neutro. Trata las manchas antes si es necesario. Luego déjalos en remojo, haciendo espuma con el jabón, removiéndolos en el agua para que se limpien. Después aclara completamente, elimina la humedad sin retorcer y deja secar en plano.

 
También los puedes poner en lavadora, siempre con un programa adecuado (si lees la etiqueta te indicará cuál es el adecuado) y dentro de una bolsa o malla protectora. 

 
En caso de que tengan manchas resistentes, trátalas antes de ponerlas en el tambor de la lavadora. 

 
Seca siempre en horizontal y al aire (nunca en secadora). 


Mujer con gafas retro y una mano enguantada rozándose el rostro
 
 
Espero que estos consejos te hayan resultado útiles y que puedas disfrutar de tus guantes muchos inviernos más.

 
 
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04 febrero, 2026

Sopa Juliana: Ingredientes, cómo Prepararla y Enriquecerla

¿Te gustan las sopas? Si es así, la protagonista es una de ellas y tiene nombre de mujer: juliana. Es una sopa tradicional, de esas “de abuela”, ligera, pero deliciosa y que sienta de maravilla. Es más fácil de preparar de lo que parece, así que no tienes excusa para que forme parte de tu recetario particular.

 
Si quieres saber más acerca de la sopa juliana, de sus ingredientes y de cómo prepararla, ponte el delantal, que nos vamos ya mismo a los fogones...
 
 
Sopa juliana: ingredientes, cómo prepararla y enriquecerla

 
Los ingredientes
 
 
Los ingredientes que suele llevar esta sopa son todos vegetales y son estos: repollo, cebollazanahoria, nabo, puerro y apio. Aunque se le pueden quitar o añadir los que prefieras. Hay quien le pone chirivía, ajo, perejil, tomate...
 
 
El corte de las verduras, que es el que le da el nombre, es en juliana. Eso quiere decir que se preparan en tiras largas y, sobre todo, muy finitas. 
 
 
Tipos de sopa juliana
 
 
✽ Las puedes preparar en casa con los ingredientes frescos, ayudándote de una mandolina, un robot de cocina o cortarlas a cuchillo. 
 
 
Mandolina

 
También las puedes encontrar ya preparadas con verduras frescas, normalmente envasadas en barquetas. Si eliges este tipo de sopa, comprueba que están en buenas condiciones, que el proveedor es de confianza (higiene, correcta manipulación y calidad) y procura no tenerlas mucho tiempo en la nevera, porque se suelen echar a perder rápido. 

 
Y la opción que siempre tendrás a mano y que te arreglará más de una cena, que es la sopa juliana deshidratada. La puedes encontrar envasada o en establecimientos que la venden a granel. 
 
 
Cómo prepararla
 
 
Si la vas a preparar desde cero en casa, no tienes más que lavar cortar las verduras, rehogarlas en una cazuela aproximadamente 5-10 minutos, luego añadirle caldo de tu elección y dejar que cueza unos 30-35 minutos a fuego moderado (o 15-20 a fuego fuerte). 
 
 
Persona cortando verduras
 
 
El tiempo de cocción dependerá de si te gusta la verdura al dente o más blanda, de la cantidad que estés preparando y de tu cocina.
 
 
Si las vas a cocinar con juliana fresca y ya cortada, sáltate el primer paso (el corte), lava bien las verduras y escúrrelas, rehógalas y luego cuécelas con el caldo. 
 
 
Y si prefieres recurrir a la sopa deshidratada (en este caso vendrá en láminas, no en tiras finas), pon las verduras en una cazuela junto con caldo o agua (aproximadamente una proporción de 200 ml. por 20 gr. de producto seco, dejando que cueza unos 15-20 minutos. También la puedes preparar en el microondas, si lo deseas, reduciendo un poco el tiempo de cocción.

 
Sopa juliana deshidratada 

 
El caldo (o el agua)
 
 
El caldo que utilices dependerá de cómo quieras preparar la sopa. Si quieres un plato vegetariano, utiliza caldo de verduras. Aunque puedes utilizar también caldo de pollo, de carne, de cocido, de pescado o de marisco.
 
 
Caldo de verduras en proceso de cocción
El caldo, mejor casero
 
 
Utiliza la cantidad de sal que desees, aunque debes tener cuidado si el caldo que utilices es preparado (de botella o brik, no de cubitos, por favor), porque ya tienen este condimento, y en muchas ocasiones en cantidad. 
 
 
También la puedes preparar con agua si lo deseas, aunque tendrás que ponerle más sal y otros condimentos para que tenga más sabor.  
 
 
Sopa juliana deshidratada ya preparada 

 
Trucos con los que convertirla en un plato de "10"
  
 
Puedes enriquecerla con un puñado de arroz, de pasta, de fideos, de maíz o de legumbres ya cocinadas. 
 
 
Y si quieres completar el plato, incorpora picadillo de jamón, pollo o carne cortada en taquitos, trozos de pescado, gambas peladas…
 
 
Si quieres que tenga una gracia especial, ponle perejil picado, cilantro, pimienta, pimentón, nuez moscada, laurel y otras especias y hierbas aromáticas… 
 
 
Perejil, lima y granos de maíz

 
En casa nos gusta que lleve un poco de jugo de limón, para que tenga un punto ácido, te lo comento por si quieres probarlo. 
 
 
Y para terminar, no te olvides de echar un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo para aportarle sabor y todas sus propiedades nutricionales. 
 
 
¿No me digas que no te está apeteciendo un plato de esta sopa calentita ahora mismo? 
 
 
 

 
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28 enero, 2026

Cómo Resaltar Tus Ojos Sin Máscara de Pestañas

Lo reconozco, me cuesta salir de casa sin hacer tres cosas: ponerme unos pendientes, perfumarme un poco y aplicarme una o dos capas de rímel. Sin estos tres gestos, me siento como desnuda al llegar a la calle. Qué le vamos a hacer, cada una tiene sus pequeñas manías o rituales...

 

Aunque si quisiera, podría prescindir de ese último gesto, porque se pueden resaltar los ojos sin necesidad de máscara de pestañas, y no es nada difícil llevarlo a la práctica. Además, prescindir de este producto, al menos de vez en cuando tiene algunas ventajas: el resultado es más natural, parecerás más joven, tus pestañas no se dañarán con el uso continuado de máscara y tu aspecto se mantendrá perfecto todo el día. 

 

Si quieres saber cómo resaltar tus ojos sin necesidad de utilizar rímel, sigue leyendo, porque creo que te puede resultar interesante...

 

Cómo resaltar tus ojos sin máscara de pestañas

 

Cuida tus pestañas a diario. Desmaquíllalas con mimo siempre que les apliques rímel (también tus ojos), limpia tu rostro a diario, no te frotes los ojos ni tires de ellas, nútrelas con un producto específico o con algún aceite vegetal (ricino y oliva, por ejemplo)...

 

Utiliza un sérum para tus pestañas a diario. Este tipo de producto es ideal para potenciar su crecimiento y para que estén más bonitas y nutridas.  

 

Mujer aplicándose sérum de pestañas

 

No te olvides del contorno de ojos. Este cosmético te ayudará a evitar arruguitas, bolsas y ojeras, justo lo que necesitas si no vas a utilizar la máscara de pestañas para contrarrestarlas. Una pasada con el rímel hace milagros, porque rejuvenece e ilumina hasta la mirada más cansada, pero si cuidas su contorno, no lo necesitarás. 

 

Péinalas. Un gesto tan pequeño puede marcar la diferencia, incluso cuando son cortas y rectas.  

 

Riza tus pestañas. Si no quieres maquillarlas, el mero hecho de curvarlas con un rizador hará que tus ojos se vean más abiertos y expresivos.

 

Rizador de pestañas

 

Si no usas máscara de pestañas, no te puedes olvidar del corrector de ojeras, incluso aunque no uses base de maquillaje. Hay algunas fórmulas que se pueden usar perfectamente sobre la piel desnuda.  

 

Delinea la línea de agua de las pestañas superiores con un color similar o más oscuro que el tus pestañas. 

 

Delinea parte inferior de las pestañas (el exterior, no la línea de agua) con un lápiz o una sombra de ojos en marrón, topo, gris, verde claro... Lo ideal es que la línea no sea muy gruesa y que la difumines para que quede más natural. 

 

Puedes utilizar una sombra de ojos (más o menos oscura según tu estilo, el color de tus ojos, tu edad...) para remarcar las pestañas superiores. La línea no debe ser muy gruesa, y funciona mejor si está difuminada. Si quieres más expresividad, alárgala en las esquinas para rasgar un poco el ojo.  

 

Persona maquillando los ojos con un pincel y sombra de ojos

 

Evita el delineador aplicado de forma dramática si no vas a utilizar rímel, porque el resultado es algo chocante.  

 

Puedes emplear una máscara de pestañas incolora, si quieres que éstas se vean más ordenadas, curvadas y tupidas. 

 

Y no te olvides de la cejas, porque el mero hecho de peinarlas, fijarlas y rellenar las pequeñas calvitas con un lápiz o con un pincel, le dará mucha más intensidad a tu mirada y carácter a tu rostro.  

 

Mujer mirándose al espejo y tomando medidas de sus cejas

 

Procura equilibrar las pestañas desnudas aplicando un poco de blush y un labial, que aporte vitalidad y frescura a tu rostro.  

 

¿Conocías alguno de estos trucos? Si tienes alguno que no aparece aquí y que sea infalible, por favor, compártelo en el apartado de comentarios. Todas te lo agradeceremos. 

 

 

 

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Dos Máscaras de Pestañas en Lugar de Una 

 

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21 enero, 2026

Cómo Limpiar un Fregadero de Acero Inoxidable

¿Qué tipo de fregadero tienes en tu casa? Probablemente sea de acero inoxidable, como en la mayoría las cocinas actuales. Es un material económico, pero sobre todo es resistente y duradero, algo imprescindible en un elemento que se usa a diario y al que se maltrata mucho. 

 

Y precisamente por el uso que le damos, es necesario un mantenimiento adecuado para que siempre esté en buen estado. Por eso en este post quiero darte algunos trucos para limpiar tu fregadero de acero inoxidable, y con productos que tienes ya en casa. 

 

Cómo limpiar un fregadero de acero inoxidable


Cómo limpiarlo

 

Limpia el fregadero a diario ayudándote de un detergente suave, agua caliente y una esponja que no raye. Puedes emplear el mismo jabón que usas para lavar los platos.  

 

Puedes utilizar bicarbonato de sodio para abrillantar el acero inoxidable, dejándolo (casi) como nuevo. No tienes más que mojar la superficie que quieres limpiar, espolvorear el bicarbonato sobre la zona y frotar con mucho cuidado ayudándote de una esponja suave o un paño. Luego tendrás que aclararlo muy bien con agua caliente para retirar cualquier resto, que ya te aviso que requiere un tiempo, porque los granitos se resisten a desaparecer.

 

Bicarbonato de sodio 

 

También puedes emplear vinagre blanco para limpiar, desinfectar y desengrasar el fregadero. Vierte un chorrito de vinagre sobre una esponja que no raye o una bayeta, insistiendo en las zonas más sucias. Luego deja que se evapore y pasa otro paño limpio para pulir. Este truco también elimina malo olores. 

 

El limón (o el ácido cítrico de limpieza) te ayudará a limpiar, desengrasar y abrillantar el fregadero. Corta un limón a la mitad y frota con él todo el acero inoxidable. Luego enjuágalo y sécalo, verás que diferencia.  

 

Limones y una lima cortados en una tabla

 

Si una vez limpio quieres que brille como un espejo, no tienes más que poner un par de gotas de un aceite vegetal o mineral (o incluso del de bebés)  en un papel de cocina o una servilleta de papel y frotar toda la superficie hasta que la hayas cubierto toda. Esta finísima capa de aceite te ayudará a proteger y abrillantar el acero inoxidable. Eso sí, no te excedas con la cantidad, porque lo quieres brillante, no engrasado. 

 

En caso de que haya manchas de óxido, no tienes más que hacer una pasta con levadura química y agua, aplicándola sobre las zonas que quieras tratar. Deja actuar durante al menos 20-30 minutos, aclara y seca.  

 

Si está amarilleando, diluye un 1 parte de amoníaco por 99 de agua y aplica la mezcla en el acero. Termina aclarando y secando con un paño. 

 

Fregadero de acero inoxidable

 

Cómo evitar que se dañe 

 

Intenta secar el fregadero cada vez que lo uses, porque la cal y otros minerales que contiene el agua pueden dejar manchas que luego te costará eliminar.

 

Evita utilizar limpiadores agresivos, estropajos metálicos, esponjas que rayen o cepillos con cerdas muy duras, porque dañarán irremediablemente el acero.  

 

Si vas a usar lejía u otros productos agresivos dentro del fregadero, ten mucho cuidado, porque pueden quedar manchas o zonas decoloradas. Si vas a lavar objetos con químicos potentes dentro del fregadero, es mejor que lo hagas con ellos dentro de un barreño. Si estos productos se han derramado fuera del barreño, procura aclararlos lo antes posible para minimizar los daños. 

 

Fregadero de acero inoxidable

 

Los objetos metálicos, sobre todo los más grandes, como ollas y sartenes, pueden rayar el fregadero, por lo que debes manejarlos con cuidado. Si quieres evitar daños, lo mejor es utilizar un protector cuando las laves.  

 

En caso de que emplees estropajos de aluminio y otras elementos metálicos para lavar tus platos, procura no dejarlos constantemente en contacto con el acero inoxidable, porque si se oxidan mancharán su superficie y te será muy difícil limpiarlas.  

 

¿Usas ya alguno de estos trucos? ¿O quizás tienes alguno que quieras compartir? Me encantaría que, si es así, lo dejes en la caja de comentarios.  

 

 

 

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