21 junio, 2017

Errores Más Frecuentes al Maquillarse (I): Correctores y Bases

Me encanta el maquillaje, lo reconozco. Aunque a diario y si no tengo compromisos de trabajo sólo suelo utilizar delineador, rímel y barra de labios; me encanta sacar todo el arsenal de maquillaje en cuanto tengo oportunidad. 


Soy de la opinión de que el maquillaje es la herramienta perfecta para sacar la mejor versión de una misma, al menos hablando del rostro. Además, coger esponjas, brochas y lápices me parece de lo más divertido... siempre que tenga tiempo para hacerlo bien, claro. 


Y es que el maquillaje bien hecho es todo un arte, que requiere cierta destreza, práctica y dedicación. Por eso es fácil cometer errores, mucho errores. 


Para que sepas cómo evitar estas meteduras de pata, primero tendrás que saber cuáles son las más frecuentes y cómo solucionarlas. Así que si te interesa el tema, sigue leyendo, porque he recogido estos errores y sus soluciones en este post. 


En esta primera parte encontrarás las equivocaciones más habituales relacionados con la preparación del rostro, los correctores y la base de maquillaje.


Errores más frecuentes al maquillarse (I): correctores y bases


En líneas generales


No limpiar la piel antes de maquillarla. Plantéate el maquillaje como pintura como un lienzo: si este no está impoluto, lo que hagas después con él no lucirá. Una piel con restos del maquillaje anterior, con sudor o con suciedad impedirá que el maquillaje se fije, que quede uniforme y que resulte luminoso.


No hidratar la piel previamente. El maquillaje no disimula una piel seca y cuarteada, todo lo contrario, pondrá de relieve su falta de cuidados. Por no hablar de que el tono quedará desigual y apagado.


No aplicar contorno de ojos antes. La función del contorno de ojos es la de hidratar, nutrir y alisar, por lo que es importante ponerlo en la zona antes de maquillarla. De ese modo los correctores y la base podrán disimular las imperfecciones (ojeras, bolsas...), en lugar de llamar la atención sobre ella.


No nutrir los labios. Si los labios están deshidratados, ningún labial quedará bien, especialmente los más oscuros. Si es necesario, exfolia los labios antes, hidrátalos y luego maquíllalos.


Maquillarse sin tiempo o sin una luz adecuada. Si vas con la hora justa o la luz con la que cuentas no es la ideal (fluorescentes, luz cenital, poca luminosidad...), es mejor que no te maquilles, porque el resultado será deficiente. Es mejor optar por un poco de rímel, un poco de gloss y un toque de colorete, antes que salir a la calle hecha un espantajo. 


Maquillaje


No dejar pasar unos minutos desde que te has aplicado la hidratante hasta que vas a maquillarte. Si te pones la hidratante e inmediatamente te maquillas, lo único que conseguirás es que la base resbale sobre la crema y que no se fije lo suficiente. Además de asegurarte todo tipo de brillos y aspecto grasiento.


Utilizar ampollas flash para que el maquillaje te dure todo el día. Este tipo de productos están formulados para alisar y mejorar el aspecto de la piel durante unas pocas horas, si pasa mucho tiempo lo que acaban haciendo es cuartear la base y modificar su tono. Si después del trabajo tienes un compromiso, es mejor que te desmaquilles y comiences de nuevo, aplicándote entonces la ampolla.


No tener en cuenta tu edad y la ocasión para la que te maquillas. Maquillarse a los 20 no es lo mismo que maquillarse a los 50, porque ni la piel ni el ritmo de vida es el mismo. Del mismo modo, el maquillaje que es apropiado para una noche de fiesta con amigas, no lo es para ir a trabajar durante el día a un despacho de abogados. La intensidad, las texturas, los colores y los productos deben ser los apropiados para cada mujer y para cada ocasión.


Excederte con el maquillaje. Un maquillaje exagerado es uno de los peores errores que puedes cometer y que sólo se perdona cuando no se han cumplido los 20 años. Un rostro demasiado maquillado hace parecer mayor, es poco elegante y, aunque sea injusto, resta credibilidad profesional.


Los correctores


Utilizar el corrector de ojeras para disimular cualquier tipo de imperfección. Cada defecto se corrige con un producto específico. Si intentas tapar granitos o manchas con el correcto de ojeras, lo que lograrás es que se noten más aún.


Emplear el corrector después de la base de maquillaje. Aunque hay partidarias del corrector postbase, porque afirman que al aplicar la base desaparecen, lo cierto es que el efecto es más natural si se corrige antes de maquillar. Sólo si hace falta una mayor cobertura para imperfecciones importantes, es recomendable utilizar el corrector después de la base. El secreto para no arrastrar el corrector con la base: difuminarlo bien y aplicar el maquillaje con pequeños toques, sin frotar. 


Correctores


Poner capas gruesas de corrector para esconder imperfecciones. Utilizar cantidades ingentes de corrector no ayuda a disimular mejor los defectos, sino todo lo contrario. Lo mejor es aplicar capas finas y difuminarlas bien y, sólo si es necesario, poner un poco más sobre la zona en la que estás trabajando.


No difuminar bien los correctores y neutralizadores. Si no difuminas bien este tipo de productos no conseguirás fundirlos bien con la base y se notará una especie de parche sobre tu piel. Y, por otra parte, cuánto más gruesa sea la capa, más fácil es arrastrarla con el maquillaje que apliques después.


Utilizar el iluminador como corrector de ojeras. El iluminador es para eso, para iluminar. ¿Te imaginas la incongruencia que implica iluminar un defecto como las ojeras o las bolsas para que se noten más aún? Para corregir, el corrector y el neutralizador.


La base


Elegir una base con uno o varios tonos por encima del color de tu piel. Hay quien piensa que un color algo más oscuro que el suyo le dará un aspecto más bronceado y saludable, cuando lo único que se consigue es un efecto de lo más artificial. Además, pone años encima y consigue que se noten las divisiones entre las zonas que están maquilladas y las que no lo están. 


Base de maquillaje


Escoger una base de maquillaje con uno o varios tonos por debajo de tu color natural. Al igual que en el caso anterior, escoger un tono que no es el propio es un error, aunque en este caso por defecto en lugar de por exceso. Un tono muy claro le dará un tono enfermizo a tu piel y marcará las divisiones del maquillaje. Para acertar lo mejor es probar la base en la zona del mentón o del cuello.


Utilizar el mismo tono de base cuando estás bronceada. Lo ideal es tener dos bases, una más clara para el invierno y otra más oscura para la época en la que tu piel esté más dorada. Para las épocas intermedias puedes irlas mezclando para irlas adaptando a las distintas etapas por las que vaya pasando tu piel.


Aplicar la base de maquillaje con movimientos ascendentes. La base debe aplicarse con movimientos descendentes, especialmente en la zona que está bajo los ojos. De ese modo conseguirás una cobertura más natural y evitarás levantar el vello y que se note más.


Apostar por el maquillaje compacto si no tienes mucha experiencia. El maquillaje en polvo requiere de una técnica muy depurada para obtener unos buenos resultados, si no tienes mucha práctica, es mejor que optes por maquillajes fluidos o en crema, o que lo emplees sólo para retoques. 


Maquillaje compacto


Olvidarse del cuello, las orejas y el escote. Si maquillas tu rostro, no debes olvidarte de lo que le rodea y que no tapa la ropa. Esto no quiere decir que tengas que maquillarlos completamente, pero sí que debes utilizar el exceso que haya quedado en tus dedos, esponja o brocha para darle unos pequeños toques que igualen el tono. También puedes darle un toque de polvos para igualar visualmente las zonas. En caso de que te guste el maquillaje muy natural, tienes otro truco: si comienzas a maquillar desde la zona "T" (la más problemática) y extiendes desde ahí la base, ni siquiera necesitarás igualar, porque el degradado de tonos es progresivo.


Te espero en la segunda parte, en la que te hablaré de las equivocaciones más recurrentes en el maquillaje de ojos, mejillas y labios. Nos vemos pronto...






Post relacionados:

Neutralizador vs Corrector
Cómo Aplicar Adecuadamente el Corrector de Ojeras (I)
Cómo Aplicar Adecuadamente el Corrector de Ojeras (II)
15 Consejos para Aplicar Tu Base de Maquillaje
Consejos para que Tu Base de Maquillaje Aguante el Calor


La primera vez que apareció el post Errores Más Frecuentes al Maquillarse (I): Correctores y Bases fue en el blog de La Meiga y Su Caldero.


Licencia de Creative Commons
Errores más frecuentes al maquillarse (I): correctores y bases by La meiga y su caldero - Arancha Moreno is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.

14 junio, 2017

Cómo Servir el Café a Tus Invitados

En este post quiero hablarte de cómo servir el café a tus invitados desde un punto de vista formal. Aunque invitar a tomar café a la familia o a los amigos suele ser algo bastante relajado, lo cierto es que conviene saber cómo hacerlo siguiendo unas normas básicas de cortesía.


Incluso cuando se trata de personas cercanas, el hecho de preocuparse en servirlo con una cierta ceremonia es una forma de demostrarles que nos importan, que les apreciamos tanto como haríamos con invitados de compromiso.


A continuación encontrarás las claves para servir el café a tus invitados siguiendo las reglas de etiqueta... y de cómo comportarse si eres tú el invitado.


Cómo servir el café a tus invitados


Dónde ofrecerlo


Si vas a ofrecer café a tus invitados tras la comida o la cena, puedes hacerlo tanto en la misma mesa en la que habéis comido como en una estancia diferente.

 
Si lo vas a servir en la misma mesa de la comida, no te olvides de retirar todos los platos, cubiertos y copas que hayáis utilizado, a excepción de las copas de agua. También debes retirar las migas y cualquier otro elemento que pueda molestar. El café es parte de la sobremesa, por lo que conviene diferenciarlo de la comida, y retirar todo es la manera perfecta de conseguirlo.


El servicio de café


Si tienes intención de servir café a tus invitados, dispón todo lo que vayas a necesitar antes de que lleguen. De ese modo podrás disfrutar de su compañía, en lugar de estar trasteando en la cocina para prepararlo.


Servicio para el café


Lo ideal es que prepares:


Una bandeja


De ese modo podrás llevar todo el servicio del café, sin necesidad de hacer varios viajes. Es importante que sea cómoda de llevar. Si su superficie es muy deslizante, te aconsejo que coloques un mantelito para evitar que se caiga nada.


Una jarra para servir el café


A la mesa no debería llevarse la cafetera en la que se ha preparado el café, salvo que ésta sea excepcionalmente bonita o que se trate de una de las de cápsulas.


Lo más recomendable es llevar el café a la mesa servido en una jarra apropiada.


Jarra para la leche


Ni hablar de llevar el tetrabrik a la mesa. Lo ideal es tener dos jarras, una para la leche caliente y otra para la fría, así se podrá graduar la temperatura para cada invitado.


Azucarero


Aunque antes con un azucarero era suficiente, ahora lo más habitual es servir azúcar blanquilla, integral de caña y edulcorantes como la sacarina o la stevia.


Si pones azucareros, no te olvides de colocar una cucharilla para que los invitados se puedan servir en caso de que sean en grano y unas pinzas si se trata de terrones. 


En la mayor parte de los establecimientos de alimentación tienen azúcar y edulcorantes en sobrecitos individuales, te recomiendo que tengas algunos para ofrecérselos a los invitados. Es una forma más higiénica de endulzar el café.


Azúcar y pinzas de servir
Si pones el azúcar en terrones, coloca unas pinzas para servirlo


Tazas


Siempre con sus correspondiente platos. Te recomiendo que sean de porcelana o loza, porque son más apropiados para degustar el café, puesto que la bebida se enfría de una forma más lenta y uniforme. Hay también quien prefiere las de cristal, por motivos estéticos y para apreciar el color del café. Eres tú quien debe decidir si antepones el sabor a la vista.


Aunque lo más formal es que todas las tazas y platos sean iguales, lo cierto es que si tienes modelos desparejados, podrías llegar a utilizarlos en el mismo servicio. Siempre que sigan una cierta pauta y que combinen entre sí. Las tazas antiguas de porcelana, por ejemplo, son perfectas para este fin. La idea es que el servicio parezca salido de un escaparate de un anticuario, no de una liquidación de una tienda de Todo a 1 Euro.


Taza de café


Si dispones de una vajilla bien surtida, puede poner distintos tamaños de taza según el tipo de café que vayas a servir: las más pequeñas para expressos o cafés solos y las más grandes para cafés dobles, cappuccinos o con leche.


Recuerda que la taza se debe colocar bien asentada sobre el plato y con el asa mirando a la derecha, salvo que sepas positivamente  que tu invitado es zurdo.


Cucharillas


Las cucharillas deben ser pequeñas, apropiadas para cafés e infusiones. Si te es posible, evita las de postre, porque suelen ser demasiado grandes. 


Servilletas 


No te olvides de preparar servilletas. Lo más formal sería que fuesen de tela, aunque siempre puedes recurrir a las de papel. En la mayor parte de supermercados e hipermercados tienes servilletas de papel de pequeño tamaño, ideales para este fin.


El tamaño perfecto para las servilletas para el café (y los desayunos) es de 20 x 20 cm.


Infusiones


Puede que algunos de tus invitados prefieran infusiones al café, así que deberías tener algunas. No hace falta que tengas muchas, pero sí las más comunes: té, manzanilla, poleo...


Puedes colocarlas en una cesta, en una caja o en un plato, siempre que la disposición sea ordenada y agradable a la vista.


Dulces


A la hora de servir el café, no está de más ofrecer algunos dulces: bombones, macarons, pastas, galletas... Colócalos en un plato o bandeja de una forma agradable o en el propio plato del café. 


Macarons


Licores


Puedes servir también licores, tanto con el café como después de él. Mi consejo es que los ofrezcas  una vez que los invitados se hayan acabado el café o las infusiones, así podrán disfrutar de ambas cosas sin que interfieran. Eso sí, si quieres que la sobremesa no se alargue indefinidamente, sí que puedes servirlos al tiempo.


Cómo servirlo


Elige un café de buena calidad. Mejor de tueste natural que torrefacto o mezcla. El café torrefacto se obtiene añadiéndole azúcar a los granos en el proceso de tostado, que se carameliza y le da ese tono oscuro y como barnizado. Este caramelizado le aporta color, pero oculta los aromas y sabores del café. Y, por otra parte, es más amargo. El tueste natural proporciona todo el sabor y aroma del café, sin aditivos.


Café en grano


El café se hace en el momento de servirlo, jamás lo ofrezcas recalentado, porque la calidad deja
mucho que desear. 


Antes de servirlo, remuévelo en la propia cafetera antes de verterlo en la jarra, así todo el café será uniforme en cuento a sabor, intensidad y temperatura.


Si se trata de una cafetera de cápsulas, procura prepararlo tú, en lugar de dejarle la tarea a tus invitados.

 
Si el invitado quiere repetir, lo ideal es cambiarle la taza, salvo que te diga que no es necesario.


Taza de café


En caso de que algún invitado quiera una infusión, no introduzcas tú la bolsita en el agua, deja que lo haga él. Sólo tienes que servir el agua caliente.


No sirvas el azúcar tú a los invitados, permite que lo hagan ellos.


¿Y los invitados?


Si eres tú a quién invitan a tomar café, es recomendable no olvidar las buenas maneras. 


Cuando te inviten a tomar café en una casa ajena, y por mucha confianza que tengas, procura no excederte con las exigencias. Eso de un café corto con leche de almendras y un toque de canela y chocolate amargo en polvo, déjalo para las cafeterías... y sólo si son muy fashion.


Distintos tipos de preparación de café


Cuando te vayan a servir el café y la leche, no ayudes al anfitrión levantando la taza de la mesa para acercársela. Lo único que puedes lograr es que el líquido se derrame sobre la mesa... o sobre tu mano. 


Cuando remuevas el azúcar, no hagas demasiado ruido con la cucharilla.


Saca la cucharilla del líquido una vez que hayas disuelto el azúcar, dejándola reposar en la taza. No la dejes en el interior, sujetándola con el dedo cuando vayas a beber.


No sorbas el líquido cuando vayas a beber.


Evita tomar el café a cucharaditas, es para beberlo. 


No soples el café o la infusión si está muy caliente, espera a que se enfríe.


Nunca mojes las galletas o pastas en el café. No sólo es de mala educación, además corres el riesgo de que caiga dentro de la taza y acabes con una mancha.


¿Tomamos un café?




Post relacionados:

Consejos para Hacer la Infusión Perfecta
Si Quieres Ser la Anfitriona Perfecta, Toma Nota (I)
Si Quieres Ser la Anfitriona Perfecta, Toma Nota (II) 


La primera vez que apareció el post Cómo Servir el Café a Tus Invitados fue en el blog de La Meiga y Su Caldero. 


Licencia de Creative Commons
Cómo servir el café a tus invitados by La meiga y su caldero - Arancha Moreno is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.

07 junio, 2017

Consejos para Elegir y Conservar los Huevos de Gallina

Los huevos son un alimento excelente a nivel nutricional, a pesar de la mala fama que han soportado durante décadas. Salvo que sufras alguna intolerancia o alergia (o sigas una dieta vegetariana estricta o vegana), deberías incluirlos en tu dieta.


Y, además, son un ingrediente (casi) imprescindible en muchos platos, dulces y salados.


Pero es un alimento delicado, porque puede ser un vehículo para intoxicaciones como la de la salmonella; puesto que esta se transmite por las heces de las propias aves que están en contacto con la cáscara.


Para ayudarte a elegir los huevos de mejor calidad y conservarlos y manipularlos de la forma más segura, a continuación encontrarás información y consejos que pueden serte útiles. 
 

Consejos para elegir y conservr los huevos de gallina


Frescura


Para saber si un huevo está fresco, puedes ponerlo en agua con un poco de sal. Si se hunde, es fresco; si flota, no lo es. Esto es debido a que la cáscara es porosa, por lo que según van pasando los días, el agua contenida en el huevo sale y el aire entra por esos pequeños poros. A más cantidad de aire dentro del huevo, más días han pasado desde su puesta y más flotará en el agua. Sencillo.


También puedes saber si no es fresco porque despide olores extraños.


Otra forma de comprobar la frescura es fijarte en la yema. Si es consistente, está centrada y su forma es redonda y alta cuando se casca, han pasado pocos días desde que la gallina lo ha puesto. Las manchas rojas que a veces aparecen en la yema son perfectamente normales y no indican que el huevo no sea fresco o esté en malas condiciones. 


Huevos en un bol


La clara también te puede aportar pistas. Si el huevo es fresco, ésta será consistente y se diferenciarán dos zonas, con distintas densidades (nubes), aunque siempre sin llegar a ser líquida. Si está líquida, perdió la frescura hace ya varios días.


Fecha de consumo preferente


Se considera que es de 28 días desde la fecha de la puesta. Este plazo es el máximo en que el huevo se considera fresco.


Es importante tener en cuenta que este plazo puede disminuir si su conservación no ha sido adecuada (ha estado fuera de la nevera o ha experimentado variaciones bruscas de temperatura) o si la cáscara está rota.


Encontrarás la fecha de consumo preferente estampada en el propio huevo o en el envase en el que se comercializa.


¿Blanco o moreno?


Aunque hay quien dice que los huevos morenos son mejores y más ricos que los blancos, lo cierto es que son exactamente iguales. Tienen los mismos nutrientes y las mismas cualidades de sabor, textura y aroma.


El color de la cáscara depende de la genética de la gallina y no afecta a la calidad del huevo. De hecho, las gallinas que ponen huevos morenos, son más grandes y comen más, por lo que cuesta más mantenerlas y los huevos acaban siendo más caros. Y como son más caros, parece que son mejores, ni más, ni menos.


Ya sabes, para gustos los colores...


Huevos blancos y morenos


¿El tamaño importa?


En el mercado pueden encontrar huevos de diferentes tamaños: S (< 53 gr.), M (53-63 gr.), L (63-73 gr.) gr.) y XL (>73 gr.).


Si te estás preguntando si en este caso los más grandes son los mejores, debes saber que no lo son. Los huevos más grandes están puestos por las gallinas más mayores y, aunque su tamaño es grande, su cáscara es fina, por lo que se conservan peor.  Y no te despistes, no son más caros porque sean mejores, sino porque las gallinas de más edad ponen menos huevos, pero comen más y les cuesta más a los productores.


Los huevos más pequeños proceden de gallinas jóvenes y es frecuente que contengan dos yemas.


Huevos en su envase


Los expertos aseguran que los mejores son los de tamaño M y L, que proceden de gallinas que están en su mejor momento.


Hablando de números


Si te fijas, en el código que está impreso en el huevo, hay varios números y letras. El primero es uno de los más importantes, porque indica el sistema de producción del huevo. Puedes encontrar 4 números: 0, 1, 2 y 3.


0: indica que es de producción ecológica. Las gallinas salen al aire libre, duermen en perchas en gallineros, tienen nidos para las puestas y se alimentan con productos de agricultura ecológica; en resumidas cuentas, viven como si las cuidases tú en tu finca o tu pequeña explotación familiar. El plus: que la producción está regulada de tal forma que se acredita la producción ecológica.


1: indica que se trata de huevos de gallinas camperas. Igual en el caso del número 0, pero sin cumplir la normativa de regulación ecológica.


2: indica que las gallinas se crían en el suelo. Las gallinas están en un recinto interior, en el que se pueden mover con cierta libertad. Se les ponen perchas para que puedan dormir y también les permiten tener nidos.


3: indica que las gallinas se crían en jaulas. Las gallinas están en alojadas en jaulas verticales y disponen de un espacio mínimo para moverse.


Este número va seguido de dos letras, que corresponden al país productor. Tras las letras van otros números que indican el código de provincia, el municipio y la granja productora.


Si el huevo no tiene código, es que no ha pasado por ningún tipo de control, así que deberías evitar comprarlo.


La conservación


Conserva los huevos en la nevera, salvo que los vayas a consumir enseguida. Lo ideal es que estén a una temperatura entre 1º y 10º C, evitando la congelación y los cambios bruscos de temperatura.


En el súper los encontrarás sin refrigerar para evitar los cambios bruscos de temperatura que no son buenos para la conservación de los huevos.


Puedes congelar los huevos, siempre sin cáscara. Puedes conservar en el congelador claras y yemas por separado o juntas (batidas).


Los huevos cocidos puedes conservarlos en el frigorífico hasta 1 semana después de su cocción.


Huevos en una cesta
Evita conservar los huevos en el exterior


Lavar o no lavar...


El huevo no se debe lavar antes de guardarlos en la nevera, porque si hay una zona contaminada puede extenderse por el resto de la cáscara, a otros huevos o a otras zonas del lugar en el que se lave.


Pero sí se deben lavar justo antes de usarlos.


Otros consejos


Elige huevos que no tengan la cáscara manchada.


Si puedes, abre el envase para comprobar que no hay ningún huevo roto o con fisuras.


Guarda los huevos en una zona separada de la nevera en la que no puedan contaminar otros alimentos. Si tiene la zona de huevera, utilízala, sino, puedes emplear el mismo envase en el que los has comprado o utilizar un tupperware. 


No casques los huevos en el mismo recipiente en el que los vayas a batir, porque puedes contaminarlo con las bacterias que haya en la cáscara.


Cuando vayas a batir varios huevos, vete cascándolos de forma individual y echándolos después en un bol; así podrás comprobar el estado de cada uno y, en caso de que alguno esté en malas condiciones, podrás retirarlo sin tener que tirar el resto.


No separes la yema de la clara con la propia cáscara, porque puedes contaminar el huevo.


Una vez cascado el huevo, debes consumirlo rápidamente, porque se puede contaminar fácilmente.  


Huevo sin cáscara


Cocina bien el huevo, procurando que durante la cocción se alcancen los 70º-75º C, para eliminar las bacterias que puedan tener.


No dejes nunca a temperatura ambiente huevos ya cascados o productos que los contengan como mayonesas, natillas, cremas, etc. 


La única información que no te puedo facilitar es si fue antes el huevo o la gallina...





Post relacionados:

Alternativas al Huevo en Repostería 
Leer las Etiquetas de los Alimentos Envasados: Imprescindible (I) 
Fecha de Caducidad y Consumo Preferente. Qué Lío


La primera vez que apareció el post Consejos para Elegir y Conservar los Huevos de Gallina fue en el blog de La Meiga y Su Caldero.


Licencia de Creative Commons
Consejos para elegir y conservar los huevos de gallina by La meiga y su caldero - Arancha Moreno is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.

31 mayo, 2017

Neutralizador Vs Corrector

Cuando hablamos de correctores de maquillaje, lo habitual es asociarlo a esos productos en tonalidades similares a la piel y que nos aplicamos sobre las ojeras para disimularlas. Pero el arte de disimular defectos va mucho más allá de colocarnos un brochazo de corrector tal cual caiga sobre la piel. 


Y es que para conseguir una piel bonita e impoluta (o que al menos lo parezca), es necesario utilizar previamente un neutralizador y luego el consabido corrector. Y no son el mismo tipo de producto, no. 


Si quieres saber más sobre este tema, te invito a que sigas leyendo...


Neutralizador vs corrector


Diferencias entre neutralizadores y correctores


Neutralizadores


También se llaman precorrectores y sirven para, como su propio nombre indica, neutralizar o disimular las imperfecciones de la piel a través del uso del color. El principio por el que funcionan estos neutralizadores, es el de utilizar el color opuesto al de la imperfección que queremos disimular.


Al emplear los tonos contrarios para neutralizar, comprobarás que son de lo más peculiar: verde, lila, naranja, amarillo... Según el tipo de producto y la marca que utilices, los colores son más o menos vivos; pero que no te de miedo utilizarlos, porque se acaban fundiendo con la piel.


Neutralizadores de imperfecciones


Se utilizan poniendo poca cantidad sobre la imperfección y difuminándolos muy bien, para lograr un resultado natural y evitar que se cuarteen. 


Incluso te encontrarás con primers o prebases que incluyen un tono neutralizante de imperfecciones y que se aplica sobre todo el rostro. Te puedes encontrar con un primer en color malva, por ejemplo, si quieres corregir una piel con un tono amarillento.


Neutralizadores y correctores


Correctores


Su color es más parecido al de la piel y sirven para finalizar el trabajo de los neutralizadores que, como ya te comenté antes, también se llaman precorrectores.


Son realmente los productos que asociamos con un corrector, aunque los anteriores también sirvan para corregir, aunque de una forma diferente.


Una vez aplicado el neutralizador, el corrector igualará el tono de la piel para aplicar la base de maquillaje o la BB o CC Cream. En este caso el tono del producto debe ser el de la propia piel, a lo sumo un tono menor.


Los correctores también sirven para esculpir y contornear el rostro. Recuerda que los tonos claros sirven para iluminar y darle protagonismo a unas zonas, mientras que los oscuros tienen la función de esconder y llevar a un segundo plano a otras.


Diferencias entre neutralizadores y correctores


¿Qué color de neutralizador utilizar?


La respuesta es sencilla: el contrario de lo que quieres disimular. Si no lo tienes claro, puedes utilizar una rueda de color. Sólo tienes que fijarte en el color de base que tiene tu defecto y elegir el precorrector del color que está en el otro extremo de la rueda para disimularlo. 


Rueda cromática con los opuestos para entender los neutralizadores en maquillaje


En la siguiente tabla puedes encontrar una orientación para elegirlos. 


Tabla de los neutralizadores, sus colores y su uso


¿En qué orden los aplico?


Lo primero que debes hacer es preparar la piel, por lo que debes limpiarla, tratarla e hidratarla convenientemente. 


Aunque luego vayas a utilizar una prebase, es conveniente hidratar. Salvo algunos primers muy específicos, la mayoría no tiene potencial hidratante ni de tratamiento, por lo que la piel te quedará seca y sin luz. De hecho, la mayoría de prebases contienen siliconas, por lo que si los aplicas después de una buena hidratante, actuarán de barrera protectora y mantendrán la humedad en tu piel.  


Los neutralizadores se aplican primero, difuminándolos bien, y después deberás poner los correctores. Recuerda que estos productos deben utilizarse en pequeñas cantidades y bien extendidos. 


Posteriormente irá la base, la BB Cream o la CC Cream. Hay quien aplica los correctores después, porque afirma que al extender la base se arrastran. Si se hace cuidadosamente y se utilizan pequeñas cantidades, no tienes porqué ocurrir, además de que el resultado (según mi punto de vista) es mucho más natural. En caso de que sea necesario, se puede poner una pequeña cantidad de corrector extra sobre la base. 


Finalmente conviene aplicar con una fina capa de polvos translúcidos. De esa forma todo el maquillaje quedará sellado, matificado y... ¡perfecto!


Cómo disimular imperfecciones


En caso de que dispongas de poco tiempo para maquillarte, pero quieras un buen resultado, te aconsejo que utilices sólo un primer con un color neutralizante (en caso de ser necesario) para conseguir un buen tono de piel, un corrector para las ojeras y una BB o CC Cream. 


¿Te animas a introducir los neutralizadores en tu neceser de maquillaje? Sacarles partido es mucho más fácil de lo que parece.






Post relacionados:

Cómo Aplicar Adecuadamente el Corrector de Ojeras (I)
Cómo Aplicar Adecuadamente el Corrector de Ojeras (II)
Cómo Usar el Corrector de Ojeras Sin Base


La primera vez que apareció el post Neutralizador Vs Corrector fue en el blog de La Meiga y Su Caldero.


Licencia de Creative Commons
Neutralizadores vs correctores by La meiga y su caldero - Arancha Moreno is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.

Síguenos por correo electrónico