16 agosto, 2017

Bizcocho de Té Verde y Semillas de Chía

Seguro que has oído hablar de las propiedades del té matcha y de las semillas de chía, por si no las conoces te las comento brevemente:


El té matcha procede del té verde que se recolecta antes de la cosecha y es de una gran calidad. Luego las hojas se muelen y se reducen a un polvo muy muy fino.  Además de ser delicioso, tiene propiedades energéticas, antioxidantes y rico en vitaminas. Y por si fuese poco, es perfecto para utilizarlo en repostería y todo tipo de postres por su sabor y color, algo bien conocido en Japón.


Las semillas de chía (salvia) tienen muchas propiedades beneficiosas para la salud, puesto que son ricas en proteínas, ácidos grasos omega-3, calcio, triptófano, fibra...


Pues bien, como son tan saludables, ¿por qué no utilizarlas ambas en una receta? ¿Y por qué no en un bizcocho con té matcha y semillas de chía como protagonistas? 


Bizcocho de té matcha y semillas de chía

 
Ingredientes


300 gr. de harina integral de espelta
100 gr. de harina integral de avena
100 gr. de harina de maíz (no Maicena)
100 gr. de copos de avena
120 gr. de azúcar integral de caña
120 gr. de aceite oliva virgen extra
100 gr. de pistachos crudos pelados
3 plátanos grandes
2 cucharadas soperas de té matcha
1 cucharada de semillas de chía
1 cucharadita de levadura química
Bebida de avena (si es necesario)


Semillas de chía

Té matcha




 








 
 
Notas sobre los ingredientes


  • Si no te gustan o no puedes utilizar las harinas que forman parte de los ingredientes, puedes cambiarlas por las que prefieras.

  • Puedes sustituir el azúcar integral por stevia u otro edulcorante de tu elección, así será más ligero. Y, por supuesto, cambiarlo por azúcar blanquilla, aunque es la opción menos saludable.

  • En repostería nunca empleo mantequilla ni margarina, porque prefiero el aceite de oliva, por salud y por sabor. Y siempre virgen extra. Hay quien dice que es un desperdicio utilizarlo para repostería y que el de oliva a secas es suficiente, pero se nota en el paladar... y mucho. Por supuesto, te dejo a tu elección emplear la materia grasa que prefieras para esta receta.  

  • Los copos de avena en repostería quedan mejor si son grandes, porque se mantienen casi enteros durante la cocción, aportándole una textura más interesante al bizcocho que los finos. Además, absorben más humedad, dejándolo más jugoso.

  • Los pistachos encajan perfectamente con el sabor (y el color) del té matcha, aunque puedes utilizar los frutos secos los que más te gusten. O ninguno si así lo prefieres. Esos sí, mejor en crudo. 


Pistachos


  • Si quieres, los plátanos pueden ser sustituidos por el mismo número de huevos de gallina XL. Los plátanos son un estupendo sustituto del huevo para personas con intolerancia o que no quieran consumir productos de origen animal.

  • Un truco con los plátanos: cuando se queden demasiado maduros, puedes batirlos y congelarlos para utilizarlos después en batidos y repostería. Sólo tendrás que descongelarlos y listo.


Materiales


Bol
Batidora
Amasadora
Molde para hornear


Preparación


Prepara el té matcha. Para hacerlo calienta agua y ponla en un vaso o taza, deja que se caliente y tira el agua. Pon las dos cucharadas de té en  polvo en el recipiente ya caliente y añádele 100 ml. de agua caliente (sin que llegue a hervir) y remueve bien hasta que se disuelva completamente. Aunque si fuese a tomarlo tal cual tendrías que cambiar las proporciones y batirlo hasta que haga espuma, en este caso no es necesario. Deja que se enfríe hasta que alcance la temperatura ambiente. Recuerda que en repostería, salvo que la receta lo requiera, los ingredientes deben estar del tiempo.


Bate en un vaso de batidora los 3 plátanos e incorpora el té ya tibio. Bátelo todo bien y resérvalo.


Pon en un bol las tres harinas, la levadura, los copos y las semillas de chía y mézclalos bien con una cuchara.


Añade el azúcar, el aceite y los plátanos batidos con el té matcha y amásalo bien.


Termina poniéndole los pistachos y amasando de nuevo. Si ves que la masa queda demasiado espesa, puedes ponerle un chorrito de bebida de avena para aligerar.


Unta un molde para bizcocho con un poco de aceite de oliva y rellénalo. Si es pequeño tendrás que hacer dos bizcochos, porque la cantidad resultante es grande. O también puedes hacer lo que hago yo: rellenar con el sobrante varios moldes para magdalenas, que congelo una vez que han pasado por el horno.


En microondas lo puedes hornear unos 8-10 minutos a 750-800 W. Si se trata de un horno tradicional te recomiendo que esté a 180º, precalentándolo antes y durante unos 45 minutos, procurando que se caliente tanto por arriba como por debajo. Lo ideal es no abrir el horno convencional al menos hasta que se haya superado la mitad de la cocción. Si se te está dorando demasiado, cuando lo abras para ver cómo va puedes ponerle papel de aluminio por encima (no en microondas).  En todo caso, como cada horno es todo un mundo, lo mejor es experimentar.


Y ahora ya sólo te queda desmoldar... y disfrutarlo.


Bizcocho de té matcha y semillas de chía


Nota: este bizcocho integral está hecho con harinas integrales y distintas a la que se suele utilizar en repostería, por lo que su textura es más compacta y su color es más oscuro que si estuviese elaborado con harina refinada de trigo. Eso lo hace más saludable y no impide que su sabor sea delicioso.





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09 agosto, 2017

Consejos para Conservar Tus Cosméticos

Tengo una pregunta para ti: ¿dónde guardas tus cosméticos? Si la respuesta es "en la estantería del baño" tengo una mala noticia para ti, porque es la peor forma de conservarlos, aunque la más habitual. El calor, la humedad y la exposición directa a la luz son los peores enemigos de tus productos de belleza.


Una buena conservación de los cosméticos no solo los mantiene en buen estado hasta que llega su fecha de caducidad, sino que también puede potenciar sus efectos.


A continuación encontrarás consejos para aprender a conservar tus cosméticos adecuadamente, no te los pierdas.  


Consejos para conservar tus cosméticos


En general


El baño no suele ser el mejor lugar para mantener tus cosméticos, puesto que la mayoría requiere una conservación en lugar fresco, seco y al resguardo de la luz directa.


Una forma de mantener tus cosméticos de forma adecuada y cómoda es tenerlos en un neceser que tengas en un lugar fresco y seco y que puedas traer y llevar al baño cómodamente cada vez que necesites algo. 


Si te es posible, elige tubos y frascos con dosificador, así evitarás tocar el producto directamente con los dedos y también abrir y cerrar constantemente el tarro.


Los frascos y tarros deben ser oscuros, para proteger los productos de la luz solar. Si son de plástico o cristal transparente procura guardarlos en un armario o cajón. Si debes tenerlos en una estantería, entonces mantén el envase de cartón para protegerlos.


Una cosa es conservar en la nevera y otra muy distinta hacerlo en el congelador. Nunca jamás debes guardar tus cosméticos en el congelador, porque el proceso puede degradar o modificar su composición de forma irreversible.


Y, por supuesto, lo más básico: cierra bien las tapas de los envases de cosméticos cada vez que los uses


Jabones, limpiadores y desmaquillantes


No hace falta conservarlos en la nevera, pero sí que es importante evitar el calor y la humedad.


Jabones líquidos


Tónicos y aguas de belleza


Guárdalos en la nevera, sí o sí. El frío mejora sus propiedades, puesto que favorece la microcirculación, ilumina la piel y la refresca.


Agua termal


Mantenla en la nevera todo el año, porque al estar fresquita cerrará más tus poros, descongestionará más tu piel, eliminará mejor las rojeces e irritaciones y fijará mejor tu maquillaje. 


Sérums y cremas


Se deben guardar por lo general en lugar fresco, seco y sin que estén expuestas al sol. En caso de que haga mucho calor, tengan vitamina C o retinol en la composición o sean para el tratamiento del acné, puedes guardarlas en la nevera.


Si son orgánicas, sin conservantes y/o handmade, consérvalas siempre en la nevera, porque el calor las degradará mucho más rápidamente.


Las cremas con color y SPF es mejor guardarlas en lugar fresco, seco y oscuro, pero en verano o si hace mucho calor es mejor mantenerlas en el frigorífico.


Tarro de crema


Contorno de ojos


En general deben guardarse en un espacio fresquito, libre de humedad y sin luz. Pero si hace mucho calor, son específicos para las bolsas (no para las ojeras) y llevan roll-on o aplicador metálico, es mejor tenerlos en la nevera, porque así se potenciará su efecto descongestionante. 


Mascarillas


Mantenlas en la nevera, porque el frío activará la microcirculación y potenciará su efecto refrescante y descongestionante, especialmente las que se usan en el contorno de ojos y las que son orgánicas.


Cremas corporales


Guárdalas en lugar fresco y seco, salvo que sean de tipo refrescante o el lugar sea muy cálido. Las que se utilizan para piernas y pies cansados, es mejor conservarlas en el frigorífico para potenciar su efecto refrescante, también los anticelulíticos con efecto frío. Así activarás la circulación y utilizarás su frescor para tonificar y descansar la zona.


Los productos aftersun y el gel de áloe vera se deben mantener siempre en frío para aumentar su efecto calmante.


Crema corporal


Los protectores solares


Deben conservarse en un lugar fresco, seco y a salvo del sol, pero si hace mucho calor es mejor guardarlos en el refrigerador.


Base de maquillaje


Si tiene base de aceite y es densa, siempre en lugar oscuro, fresquito y a salvo de la humedad.


Si es una base fluida libre de aceites y hace mucho calor, a la nevera para que se conserve mejor.


Maquillaje en general


Tus productos de maquillaje, como correctores, máscara de pestañas, lápices de ojos, eyeliner, sombras, blush, polvos y labiales deben estar en un lugar fresco y seco, porque el frío intenso no le sienta demasiado bien a sus componentes. Eso sí, si hace mucho calor puedes introducir el lápiz de ojos, el delineador o la barra de labios en la nevera unos minutos antes de usarlos para evitar que se derritan.


Maquillaje


Champús y geles de baño


Guárdalos en el baño, pero mejor en un lugar que esté a salvo de la humedad y el calor directo, como un armario que esté lejos de radiadores o del lugar en el que te sueles secar o planchar el pelo.


Geles y jabones


Mascarillas, aceites capilares y productos de styling


Pueden estar en el baño, pero lejos de la humedad directa o de fuentes de calor.


Lacas de uñas


Si tienes un lugar fresco y seco, puedes conservarlas allí, siempre que no reciban la luz directa del sol. En caso de que haga mucho calor y una humedad elevada, es mejor que los tengas en la nevera.


Perfumes


Debes protegerlos del calor y la luz del sol siempre, especialmente si se trata de perfumes densos y de buena calidad. En el caso de las colonias y aguas de colonia más fresquitas, si es verano las puedes mantener en la nevera. Pero ten presente que el frío hace que el perfume pierda intensidad y que modifique de algún modo el aroma


Mujer perfumándose


Brochas y esponjas


Guárdalos en un lugar fresco y seco, porque el calor y la humedad son el caldo de cultivo perfecto para las bacterias. 




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02 agosto, 2017

Trucos para Maquillarte Tras un Día de Playa

Tras un día de playa o piscina lo ideal sería limpiar la piel y dejarla tal cual hasta el día siguiente, para que ésta se recupere... y tu cedas a la pereza. Porque después de un día de sol, baños, paseos, risas y chiringuitos, lo que menos suele apetecer es llegar al hotel o al apartamento para maquillarse, y lo que es peor aún, desmaquillarse después. 


Pero lo cierto es que hay muchas (me incluso) a las que tras una día de playa nos gusta arreglarnos algo más. Unas veces por obligación: trabajo o compromisos de todo tipo. Otras por devoción: comidas o cenas con la pareja o los amigos, noches de baile, bodas... 


Y maquillarse con la piel bronceada no es algo tan sencillo. Primero, porque habitualmente no estamos morenas, y estamos acostumbradas a maquillarnos con unas técnicas, tonos y texturas concretas, que no suelen ser las más recomendables cuando hace calor y estamos tostadas por el sol. Y, segundo, porque la piel no responde igual cuando ha estado expuesta al sol, a la sal o al cloro.


A continuación te doy algunos trucos para maquillarte tras un día de playa. Si quieres conocerlos, sigue leyendo...


Trucos para maquillarte tras un día de playa


Preparación de la piel


Limpia la piel. Limpiar la piel es fundamental para mantenerla saludable y bonita, pero mucho más tras un día de playa. Los protectores y aceites solares, la sal y el cloro ensucian tu piel y es necesario retirarlos completamente, así que, además de limpiar la piel mañana y noche, hazlo también si te vas a maquillar después de tu jornada playera. 


Hidrata siempre antes de maquillarte. El sol y el calor deshidratan tu piel, así que es necesario devolverle el agua perdida a tu rostro antes del maquillaje. Si no lo haces, los cosméticos no se extenderán ni fijarán correctamente, además de que las arrugas se marcarán mucho más, en caso de que las tengas.


Deja el aftersun para después de eliminar el maquillaje por la noche. Hidratar sí, pero no con aftersun, puesto que es un producto demasiado denso que te puede provocar brillos y que el maquillaje no dure. Aplícatelo por la noche después de desmaquillarte, o antes si van a pasar varias horas antes de que te apliques la base y teniendo la precaución de pasarte un pañuelo de papel o un papelito matificante antes.


Apuesta por la simplicidad


Simplifica. Si estás de vacaciones en la playa, lo ideal es simplificar al máximo la rutina de maquillaje porque estarás más bronceada y más descansada, por lo que no necesitarás maquillarte tanto. Además, el calor y las vacaciones invitan a complicarse la vida lo justo. 


Durante el día maquíllate poco y de forma muy natural, incluso aunque tengas un compromiso. La luz del día en un día soleado magnifica todo lo que pase en tu piel: imperfecciones, un mal tono en la piel... y por supuesto hasta la más mínima gota de maquillaje. Para la noche puedes utilizar colores más intensos y diseños más atrevidos.  


Productos de maquillaje


La base


Utiliza texturas más ligeras. Durante el invierno te resultarán más confortables los productos más densos, puesto que la piel está más seca y no sudarás con tanta facilidad. Pero en el verano, especialmente si hace mucho calor, necesitarás texturas fluidas y ligeras que dejen respirar tu piel y que no se degraden tanto con las altas temperaturas y el sudor.


Emplea el tono de base o BB  o CC Cream que se funda con tu piel. Cuando la piel está bronceada, no te quedará bien el mismo color de base de maquillaje o crema con color que cuando estás blanquita en invierno, así que deberás elegir un tono idéntico al de tu piel. Si es muy oscuro se verá muy artificial y te sumará años. Si es demasiado claro, te hará parecer enferma y poco natural. Lo ideal es tener dos tonos a lo largo del año e irlos mezclando para adaptar el color al que vaya adquiriendo (y perdiendo después) tu piel. 

Si estás muy morena y tienes la piel cuidada, puedes utilizar únicamente polvos bronceadores aplicados en la parte alta de los pómulos, la nariz, la zona sobre las cejas o en la más prominente de la frente y en la barbilla. Fíjate en qué partes de tu rostro se ponen morenas antes en un día de sol, pues ahí es donde tendrás que aplicarte los polvos. 


Polvos bronceadores


Se tacaña con la cantidad. Si la máxima menos es más es (casi) siempre acertada, en el caso del maquillaje en la playa lo es mucho más. El bronceado requiere naturalidad, puesto que la buena cara la tienes ya. Y conseguir ese aspecto natural en la piel requiere utilizar poca cantidad. Pon capas muy finas y, si es necesario, aplica una nueva hasta conseguir la cobertura apropiada.


Correctores e iluminadores


Si te has quemado no deberías maquillarte, pero si no puedes evitar hacerlo, utiliza un corrector verde para contrarrestar las rojeces. Una piel irritada no debería maquillarse, porque lo que necesita es recuperarse con productos que le aporten hidratación, nutrición y reparación. Por no hablar de que el hecho de maquillar y desmaquillar implica un roce que puede ser de lo más incómodo sobre la piel dañada. Un daño evitable, por cierto, con una protección adecuada y bien aplicada y con una exposición al sol inteligente. Cuidado con las quemaduras solares, por favor, especialmente si eres muy jovencita.


Cuidado con los correctores. Los correctores y neutralizadores deben emplearse con mucha moderación en pieles bronceadas, porque quedan muy artificiales. Utilízalos sólo cuando sea necesario y siempre muy difuminados.


Se prudente con los iluminadores. Les ocurre lo mismo que a los correctores, es fácil acabar con un aspecto demasiado artificial. Empléalos en pequeñas cantidades sólo en zonas muy concretas: zona superior del hueso del pómulo o parte superior de las cejas. O, mejor aún, utiliza una base con partículas iluminadoras. Una cosa es luz y otra los brillos. En verano el calor probablemente te hará sudar, algo que es muy natural y recomendable, pero poco estético. Evita los brillos provocados por el sudor con productos matificantes (crema, base, polvos...) o utilizando un tisú o papel matificante cuando lo necesites. 


El colorete


No te olvides del blush para darle vida a tu rostro. Hay quien recomienda aplicarse nada más que polvos bronceadores con la piel morena, pero lo cierto es que el acabado es demasiado plano. El colorete unido a los polvos de sol le puede dar más vida a tu rostro. Ponte poca cantidad y sólo en la zona del pómulo que va desde la mitad del mismo y extiéndelo hacia la sien. 


Los tonos: albaricoques, corales y terracotas. Los rosas oscuros van bien para la mayoría de las pieles y los más suaves para las pieles más claritas. Evita los naranjas intensos o marrones muy oscuros, porque quedan muy artificiales. Lo ideal son las texturas en crema, porque quedan más sutiles, pero deberías evitarlas si tienes la piel muy grasa; en ese caso son mejores los tintes para mejillas. 


Blush en tono rosado


Los ojos


No te excedas con el maquillaje de ojos. Durante el día puedes recurrir a los nude, rosados, visones, ocres, marrones... Por la noche puedes recurrir a los bronces, los dorados e incluso los tonos más fríos como el verde, el azul o el lila.


Evita los ahumados muy oscuros, porque quedan demasiado dramáticos y recargados con la piel bronceada. 


Para darle un punto de luz a tus ojos y potenciar el bronceado, ponle un toque de sombra clara o brillante en la zona del lagrimal, dibujando una especie de "C" y difuminándolo bien. Pero únicamente para la noche, porque durante el día el acabado es poco natural. 


Si quieres enmarcar tus ojos, no te olvides del delineador. Para un aspecto más natural, puedes recurrir a los marrones y grises, perfectos para la mañana. Para lograr un aspecto más atrevido, lo ideal son los tonos que contrasten con tu piel dorada (aunque debes tener en cuenta también el color de tus ojos), es decir los tonos más fríos. Y si tienes los ojos grandes o quieres un look más dramático, te puedes pasar a los negros. 


Si después de pasar todo el día al sol y bañándote en la playa o la piscina, probablemente tus ojos estarán rojos e irritados. Si quieres aclararlos sin necesidad de utilizar un colirio, pinta la línea de agua de los ojos con un lápiz blanco o nude.


Sí a la máscara de pestañas. Te abrirá la mirada y mejorará tu aspecto en un instante, sin necesidad de hacer nada más. Si tienes las pestañas muy largas y curvadas y sudas mucho, te recomiendo las máscaras waterproof para evitar las manchas. Pero recuerda que este tipo de rímel a prueba de agua no es para utilizarlo a diario, porque el desmaquillado debe ser más potente y las pestañas se resienten.


Los labios


Los labios. Si has maquillado mucho los ojos, los labios deberían ser muy naturales, y al contrario. Los tonos: nude, naranjas, corales, rosados, rojos. 


Evita los labiales nacarados muy claros, porque te harán parecer enferma en contraste con la piel tostada. Los tonos mate quedan muy artificiales si estás muy morena, así que te recomiendo los labiales satinados o el gloss.


Y para un acabado muy natural, puedes recurrir simplemente a un bálsamo labial con color, que le aporte belleza a tus labios además de regenerarlos.


Bálsamo labial


Un plus


Utiliza las joyas para darle luz a tu bronceado. la joyería y la bisutería bien elegida te iluminará el rostro, por lo que necesitarás menos maquillaje. Unos pendientes metálicos o brillantes te darán ese punto de luz que necesitas, también si son de colores vivos. También los collares si van ceñidos al cuello o las horquillas, peinetas y diademas. 


Ahora disfruta de tus vacaciones... y de un maquillaje postplayero de lo más favorecedor.






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26 julio, 2017

Trucos para Comprar la Mejor Fruta

Las frutas y verduras son imprescindibles en una nutrición saludable. Ya sabes el tan repetido "5 raciones de fruta o verdura al día". Pero no siempre se cumple, en muchos casos porque cuando las comemos no tienen un buen sabor o una textura agradable y preferimos otro tipo de alimentos que nos resultan más atractivos y sabrosos. Claro que si una verdura insípida es difícil de comer, si se trata de una fruta puede ser misión imposible, sobre todo en el caso de niños y adolescentes. Y eso comienza con la compra.


Para ayudarte a elegir la mejor fruta en este post te quiero dar algunos consejos útiles que puedes poner en práctica en tu próxima compra. No te los puedes perder...


Trucos para comprar la mejor fruta


La frutería


Compra en las fruterías pequeñas de tu barrio o los puestos del mercado, es una gran idea. Las grandes cadenas compran la fruta en grandes cantidades, por lo que suelen estar verdes o ser de variedades que priman la duración sobre el sabor. Mientras que las fruterías tradicionales suelen tener fruta en un mejor punto de maduración y con mejor sabor, porque no compran grandes cantidades, surtiéndose de producto a diario en muchos casos. Cuando hablo de frutería pequeña me refiero a las más tradicionales y familiares, las que venden fruta a bajo coste también suelen comprar grandes cantidades, para que les salga más barato y no se les eche a perder, así que acaba teniendo un producto similar al de las grandes superficies, incluso de peor calidad al comprar a precio.


Busca una frutería de confianza. Es importante que el establecimiento tenga un buen producto, por supuesto, pero que también en el que te aconsejen qué te conviene comprar (o no), que te sirvan de forma honesta (que no te ponga piezas golpeadas o dañadas a precio de fruta de buena calidad) y que mantengan la higiene en las instalaciones y en el servicio.


Otra opción que puedes valorar es comprar directamente a los productores. Hay multitud de agricultores y cooperativas que venden su mercancía on-line directamente y a un buen precio, puesto que no hay intermediarios. Puedes consultar algunos de los productores que venden directamente al consumidor en la OCU. Además de mercados de productores que promueven ayuntamientos y otras organizaciones, como el que hay en Madrid.


Frutas


Dile no a los autoservicios. Cuando la fruta se manosea y se trata sin cuidado se acaba estropeando, y eso sucede cuando hay decena de personas eligiendo las piezas que se quieren llevar. Hay quien mira si las peras están en su punto clavándole las uñas, quien golpea sin piedad las sandías para saber si están maduras o aprieta tanto los kiwis para encontrar el más dulce, que le deja las huellas dactilares marcadas. Y todo eso sin guantes... y sin haberse lavado las manos en ningún momento del día. Muchas veces esos daños no son visibles, pero tú te llevas la fruta ya dañada a casa. Por eso te recomiendo los establecimientos atendidos por personal especializado, en los que no dejen manosear la mercancía.


Precio vs calidad


No asocies los precios elevados a la buena calidad, y al contrario. Hay muchos establecimientos que, por la zona en la que están situados o porque se etiquetan como especializadas o gourmet (?), tienen la fruta a precio de oro... y con el mismo sabor y textura que el dorado metal. Doy fe de que hay corners de fruta gourmet en algunos hipermercado que tienen verdaderos bodrios, y bodrios que son muy caros. Cuidado con esto.


Siempre de temporada


La mejor opción es comprar frutas de temporada. Si compras alimentos que están fuera de temporada, puedes dar por seguro que su calidad no será óptima. Cuando comes cerezas en diciembre, no vienen del Valle del Jerte, dalo por seguro, así que vendrán de lugares tan lejanos como Australia. Imagina  cuánto tiempo necesitan las cerezas para llegar desde la explotación en la que se recolectan hasta que llegan aquí; así que deben ser de variedades resistentes (y mucho más insípidas) y que se recolecta sin llegar a su punto de maduración, puesto que es una fruta muy delicada... y que no madura después de recolectada. Y esto sucede con todo tipo de frutas que no son de temporada, además de tener un precio de venta que casi requiere pedir un crédito.


Manzanas


Cuestión de cantidad


Adquiere sólo la fruta que vayas a consumir en pocos días. No acumules mucha cantidad, porque probablemente se acabe estropeando. Los cítricos, melones y sandías suelen aguantar en buenas condiciones más tiempo, siempre que no sea abran, pero la fruta se echa a perder a los pocos días, sobre todo si no se conserva adecuadamente.


La elección


Lo ideal es comprar la fruta en su punto, pero si te es imposible conseguirlo, es mejor que esté verde en lugar de demasiado madura. Si compras pocas piezas, podrás pedir que te las den en el punto perfecto de consumo, puesto que no tendrás que anteponer la duración a la maduración. Pero si te conviene comprar de más, opta por que esté tirando a verde. Una fruta verde madura en las condiciones adecuadas, salvo las que no experimentan cambios después de su recolección; una fruta madura acaba estropeándose enseguida.


No te dejes impresionar por el aspecto de la fruta, sólo te garantiza que es bonita, no que tenga buen sabor. Ese brillo tan increíble que ves en algunas piezas, no significa obligatoriamente que sean de buena calidad (que puede ser que sí), sino de la aplicación de un lavado y encerado para hacerlas más atractivas.


Cerezas


No compres las frutas que estén golpeadas, picadas o rayadas. Una cosa es que no te fijes únicamente en que la fruta sea bonita, otra muy distinta es que aceptes piezas dañadas. Si tiene zonas negras o parduzcas (y no proceden del proceso natural de maduración, como el del plátano), golpes, zonas picadas por los pájaros o porque alguien le ha clavado la uña (hay quien comprueba la maduración así) o tiene rayaduras (no hablo del melón y otras frutas que las tienen naturalmente), implica que la fruta ya está dañada o lo estará en breve, porque por esas heridas comienza a estropearse. Por cierto, culturilla general: los golpes en la fruta se llaman macas.


Fíate de tu olfato. Si la fruta huele como debería hacerlo la variedad, es que tendrá más sabor y estará en mejor punto de maduración. Si no tiene olor o este te recuerda a la fruta pasada, no la compres, porque estará verde, insípida o pasada. 


Si compras cítricos, dile no a los que parezca muy ligeros. Una naranja o un limón que tenga pulpa y zumo abundante pesarán más que los que tengan la piel gruesa y esté secos por dentro. También deberías fijarte en la piel: si es fina y lisa, estarán más jugosos y plenos por dentro; si tienen la piel áspera, también será más gruesa y tendrán menos pulpa y jugo dentro.


No compres piezas que tengan zonas verdes o blanquecinas, siempre que no sea el tono natural de la fruta. Si una manzana golden tiene zonas verdes, cuando tendría que ser amarilla, no la compres, porque estará poco madura.


Elige la fruta que tenga colores vivos, eso significa que han madurado correctamente y tendrán mejor sabor. 


Evita comprar frutas cortadas y peladas. Aunque son una opción cómoda, perfecta para quienes tienen poco tiempo o mucha pereza, lo cierto es que se han manipulado, se suelen utilizar productos añadidos para alargar su conservación y evitar que pardeen y puede que no se hayan conservado correctamente en algún punto de la distribución. Mejor fruta fresca, aunque haya que dedicarle unos minutos a prepararla.


Plátanos


Como reutilizar la fruta en malas condiciones


Si por lo que sea te han colado piezas que están estropeadas o te has despistado y se te han puesto malas, no las tires. Quítales la parte dañada y utiliza el resto para hacer compotas, macedonias, smoothies, helados o para añadirla a la repostería. Incluso puedes utilizarla para incorporarla como guarnición con platos salados. Por ejemplo, puedes añadir trozos de manzana o pera a la lombarda a la hora de rehogarla acompañándola con piñones; o incluso dorarlos y luego mezclarlos con arroz integral y setas.


Vamos, a por el carro de la compra...




Información de interés:

¿Cuánto es una ración de frutas y hortalizas?


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19 julio, 2017

Triunfa en Comidas y Cenas en el Exterior

En primavera y verano apetece organizar comidas o cenas con la familia o los amigos. Las horas de sol, el buen tiempo, las vacaciones... todos son buenas razones para aprovechar el exterior al máximo. 


Si tienes jardín, terraza o un ático, quiero darte algunos consejos para que triunfes con tus invitados en las fiestas de exterior


 
Triunfa en comidas y cenas en el exterior



Los invitados


No te excedas con el número de invitados. Es mejor calidad que cantidad, así que invita solamente a los más allegados y siempre en un número que puedas gestionar sin problemas. Cuando el número de invitados es inmanejable, la fiesta no saldrá bien: faltará comida y bebida, no habrá sillas suficientes, no podrás atender a todos del modo apropiado, los aseos no serán suficientes...


A la hora de decidir a quién invitar, procura que todos (o al menos la mayoría) tengan cosas en común. No hace falta que se conozcan todos, pero sí que sea previsible que conecten y pasen un buen rato juntos. 


No te olvides de que debes presentar a todos los invitados entre ellos. Para facilitar la comunicación, debes aportar algún dato de sus aficiones, trabajo o detalle especial junto con el nombre. Si dices: "te presento a Raúl, que acaba de volver de un viaje de mochilero por África" no es lo mismo que "te presento a Raúl". En el primer caso estás preparando el terreno para que el resto de los invitados le pregunten a tu amigo y le incluyan encantados en el grupo. 


Recibe a tus invitados con una bebida bien fría. Es un detalle que agradecerán. 



Agua perfumada con frutas



La organización en general


Evita organizar comidas de exterior en los días de más calor, en caso de que no puedas ofrecer sombra o zonas frescas a tus invitados. Opta entonces por celebrarlas en el interior de casa o por cenas a la caída del sol.


Acondiciona el espacio en el que vayan a estar tus invitados. Limpia la zona, quita las hojas, corta el césped o barre la arena.


Si tienes césped y vais a estar sobre él, no te olvides de regar, pero hazlo el día anterior o por la mañana temprano (si hace mucho calor). Es importante que la zona no esté empapada, para que los invitados no se hundan en el suelo y se manchen el calzado. 


En el caso de las comidas en el exterior, coloca parasoles, pérgolas, toldos o cualquier otro elemento que pueda proteger a los invitados del sol si es necesario. 


Acondiciona el baño, porque los invitados necesitarán utilizarlo. Coloca toallas limpias y comprueba que hay papel higiénico y jabón de manos. 


El mobiliario


Procura que haya sillas para todos los invitados. Tenlas preparadas con antelación para no tener que ir buscando taburetes, sillas y banquetas por toda la casa al más puro estilo a la caza del tesoro.



Mesa para fiesta en el jardín

 

Si tienes que unir varias mesas, ten cuidado para que estén a la misma altura y que estén bien calzadas.  


Si vas a preparar una barbacoa o vas a montar algún plato in situ, es importante que preveas una mesa auxiliar para ello. Deja todo organizado, con las herramientas, platos, cubiertos de servir y sazonadores preparados. 


Mesa y mantel


Dependiendo de la formalidad de la invitación, puedes optar por las mesas sin mantel. Coloca manteles individuales y un camino de mesa en su lugar, así lograrás un ambiente más fresco y veraniego.


Si tienes varias vajillas desparejadas (bonitas, en buenas condiciones y que combine), puedes mezclar distintas piezas para conseguir una deco cool y relajada. Igual ocurre con la cristalería.



Vajilla de distintos colores



Como en el exterior, sobre todo en pleno verano, la mayoría de los invitados beberán agua y otros líquidos constantemente, puedes poner algún tipo de elemento identificador, para que cada uno sepa cuál es su vaso o su copa y pueda irlo rellenando sin que tengas que ensuciar toda la cristalería. Pueden ser cañitas (pajitas) de distintos colores o con etiquetas con el nombre de cada uno, adhesivos identificativos, lazos de diferente tono... 


Evita los cubiertos, vasos y platos de papel o plástico. Es una elección cómoda, ya lo sé, pero cuando se tienen invitados en casa lo lógico es mimarles y tener una deferencia con ellos. Además, es muy poco ecológico.


Lo mismo ocurre con las servilletas. Que se trate de una comida o cena con amigos y familia en verano no implica que haya que recurrir a las servilletas de papel. Si utilizas algunas que tengas que se laven y planchen bien, tampoco va a suponer un trabajo posterior tan extraordinario. Si necesitas, por lo que sea, poner servilletas de papel, que sean bonitas. Que conozco quién pone el papel del secamanos que birla en el trabajo...


La decoración


Coloca algún detalle sencillo para decorar la mesa: flores, ramas, hojas, frutas...


En el caso de las cenas, no te olvides de las velas. Te recomiendo las que sean más bajas y anchas, para evitar que algún invitado pueda volcarlas o quemarse con ellas. Recuerda que las velas sólo se encienden a la caída del sol.


Por la noche la iluminación debe ser suficiente. Si quieres darle un aire bohemio al espacio, utilizar guirnaldas de luces o farolillos.



Guirnalda de luces



Si tienes espacio, puedes preparar una zona con cojines y puffs para que los invitados se puedan tomar una copa o un café en la sobremesa.


El menú


Las comidas y cenas de verano son perfectas para servir la comida tipo buffet. Esto es especialmente interesante si vas a invitar a un número grande de personas. 


En estos casos triunfan los aperitivos, así que cuídalos. 


Opta por platos sencillos, frescos y fáciles de preparar. Las barbacoas, por ejemplo, son una excelente elección. También puedes recurrir a paellas, gazpachos, parrilladas, etc. 



Brochetas hechas en barbacoa



Si quieres disfrutar de tus invitados, te recomiendo que tengas preparada la mayor cantidad de platos posible, dejando para el final sólo los alimentos que haya que cocinar en el último momento.


Prevé una buena cantidad de bebidas, también las que no tengan alcohol. Si hace calor tus amigos y familiares necesitarán hidratarse bien. Atrévete con dispensadores de agua helada perfumada con hierbabuena, limón, lima, frutos del bosque, rodajas de pepino... 


No te olvides del postre. Eso sí, si la comida ha sido contundente, el postre debe ser ligero, como un sorbete, un helado de yogur, etc. Y ten precaución con los postres que se puedan estropear con el calor, como los que incluyan nata o crema, por ejemplo.  



Fruta cortada



Si se trata de una comida y tienes piscina, no te olvides de preparar toallas, bañadores y protector solar por si los invitados no lo llevan y les apetece darse un baño.


Y más...


En verano no te puedes olvidar de las velas antimosquitos o de tener repelentes a disposición de los invitados. 



Según las características de los invitados, puedes preparar todo tipo de juegos para divertiros tras la comida o la cena. Se admite todo: desde juegos de mesa hasta los más dinámicos, que requieran esfuerzo o destreza física. 


No renuncies a ambientar la fiesta con música, pero ten en cuenta a tus vecinos y respeta los horarios de siesta y sueño nocturno. 


¿Cuándo será la próxima comida o cena que organizarás en el exterior? ¿Nos invitas?





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La primera vez que apareció el post Triunfa en Comidas y Cenas en el Exterior fue en el blog de La Meiga y Su Caldero.


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