28 junio, 2017

Errores Más Frecuentes al Maquillarse (II): Ojos, Mejillas y Labios

En la primera parte del este post sobre los errores más frecuentes con el maquillaje, te hablé de los relacionados con la preparación de la  piel, los correctores y la base. En éste quiero darte todas las claves para identificar las equivocaciones a la hora de maquillar cejas, ojos, mejillas y labios y que pueden poner en peligro tu imagen sin apenas darte cuenta. 


Vamos con ello...
 

Errores más frecuentes al maquillarse (II): ojos, mejillas y labios


Las cejas


No cuidar las cejas. Las cejas enmarcan el ojo, si están descuidadas, ningún maquillaje lucirá como debe. La sombra de ojos, por ejemplo, consguirá que los pelos impertinenes que estén bajo la ceja se noten mucho más. O un entrecejo exuberante te dará un aspecto rústico salvaje que sólo sabía llevar con dignidad y estilo Frida Kahlo. Aunque el trazado o el grosor están dictados por la moda, siempre hay una premisa: elimina los pelitos que estén fuera de su sitio y péinalas antes de maquillarte.


Maquillarlas en exceso. Unas cejas demasiado maquilladas dan un aspecto severo al rostro, así que se mejor evitarlas. El maquillaje de cejas está para definirlas y perfeccionarlas, procurando un aspecto lo más natural posible.


Utilizar un color inadecuado para tus cejas. Si tienes el cabello oscuro, maquíllalas con uno o dos tonos por debajo. Si tienes el pelo claro, todo lo contrario, utiliza uno o dos tonos por encima.


Las sombras


Utilizar demasiados tonos de sombra de ojos al mismo tiempo. Utilizar todo el colorido de tu paleta de sombras al mismo tiempo es un error (salvo que seas un maquillador profesional excelente), porque acabarás pareciendo un ave exótica. Es importante que los tonos estén en armonía y que difuminen muy bien.


Emplear tonos metalizados de sombra de ojos cuando ya has superado con creces la treintena. Los tonos con mucho brillo o metalizados marcarán las arruguitas de tus párpados, por lo que no conviene abusar de ellas si ya no eres una jovencita. Eso no quiere decir que no puedas utilizarlas, aunque es mejor aplicarlas en el lagrimal para aportar luz a a los ojos, o con un toque de glitter en el final del delineado de los ojos en ocasiones especiales, por ejemplo. 


Sombras de ojos


El delineado de ojos


Aplicarte el eyeliner sólo en el párpado inferior. Si te delineas sólo las pestañas de abajo, le darás un aspecto envejecido, triste y apagado a tus ojos.


Utilizar el eyeliner en la línea de las pestañas superiores, en las inferiores y un lápiz negro en la línea de agua cuando tienes los ojos pequeños, muy juntos o has superado la treintena.


Delinear la línea de agua con un lápiz oscuro si tienes los ojos pequeños y juntos. Los hará aparecer aún más diminutos. Para abrir visualmente tus ojos utiliza un lápiz blanco, nude o rosa claro en la línea interior del ojo.


Hacer un trazo grueso con el lápiz de ojos en la línea de las pestañas superiores, si tienes los ojos pequeños. Y si además el trazo no es limpio, es del mismo grosor en todo el arco y no finaliza con un pequeño rabillo ascendente, la cosa empeora aún más. 


La máscara de pestañas


Excederte con la máscara de pestañas. Una o dos capas son más que suficientes para enmarcar tu mirada, si te pones demasiado rímel, sólo conseguiras unas pestañas apelmazadas y un aspecto sucio. Un consejo: no dejes secar el producto entre una capa y otras, para evitar grumos y que las pestañas se peguen entre sí.


Emplear rímel waterproof a diario. Este tipo de máscara es muy cómodo, porque no se mueve de su sitio en todo el día; pero es difícil de desmaquillar, lo que implica que tus pestañas pueden sufrir. A diario es mejor utilizar una máscara normal y dejar la waterproof sólo para ocasiones especiales. 


No utilizar rímel waterproof cuando hace mucho calor, tienes la piel grasa y las pestañas muy largas. Cuando se dan las tres circunstancias anteriores, es fácil terminar con la máscar repartida por todo el ojos a los pocos minutos de salir a la calle. Para evitarlo, nada mejor que aplicarse un rímel waterproof en esas ocasiones. Tus ojos estarán impecables hasta que vuelvas a casa.


Maquillar con rímel las pestaña inferiores. Aunque hay a quien le gusta el efecto muñeca en sus pestañas, lo cierto es que maquillarlas suele dejar el ojo con un aspecto sucio, además de empequeñecerlo. Si quieres remarcar las parte inferior de tus ojos de un modo natural, no hay nada mejor que un lápiz bien difuminado en esa zona.


Maquillaje de ojos


Rizarte las pestañas después del rímel. Un error importante, más allá de la estética. Cuando la máscara se seca, vuelve las pestañas más débiles y quebradizas, por lo que aplicar el rizador en ese momento puede arrancarlas y partirlas. Es mejor utilzar el rizador antes de maquillarlas o aplicar el calor del secador desde abajo (a unos 30 cm.) para curvar las pestañas sin presión.


Bombear el aplicador de la máscara de pestañas en el tubo. Si introduces y sacas el aplicador varias veces para que el cepillo quede mejor impregnado de rímel, sólo conseguirás dos cosas: que las bacterias entren en el tubo y que tus pestañas queden apelmazadas y con grumos. La cantidad que absorbe el cepillo es la justa para maquillar con una capa las pestañas, si la cargas más, seguro que te excederás. Es mejor aplicar dos capas para controlar la cantidad. Y si no consigue sacar demasiado producto del tubo, probablemente es que esté ya seca o a punto de terminarse, lo que es un indicador claro de que debes reponerlo.


Utilizar rímel seco y/o que lleve mucho tiempo abierto. Hay miles de trucos para recuperar un rímel seco en Internet... y no te recomiendo ninguno. Muchos de ellos son realmente peligrosos para tus ojos. Y, por otra parte, cuando la máscara está seca, es un indicador de que no se ha cerrado bien, ha entrado aire o ya tiene tan poco rimel dentro, que se ha secado por el simple hecho de sacar el aplicador. En cualquier caso, hay que reponerla, no añadirle agua, solución única para las lentillas o desmaquillante.


Los polvos de sol y el blush


Emplear los polvos bronceadores como colorete. El tono de este tipo de polvos de colores terracota y marrones es poco favorecedor para usarlo como blush. Los colores ideales para darle color a tus mejillas deberían ser los que aparenten un tono saludable y jugoso, como los rosados, naranjas o corales. De hecho, lo realmente recomendable es utilizar polvos bronceadores y blush, cada uno en su sitio. 


Utilizar un sólo tono de colorete. Para sacarle todo el partido a tus mejillas lo mejor es tener dos tonos: uno para remarcar la línea del pómulo y otro más claro para aportarle luz y jugosidad, en la zona superior.  


Blush


Aplicar demasiado blush sobre las mejillas. Para conseguir un buen aspecto no hay que poner mucho colorete, sino saber cómo y dónde hacerlo. En general, recuerda que no debes dar brochazos circulares en el centro del pómulo, sino en dirección a la sien, partiendo de la mitad de la mejilla. Pero ten presente que el lugar donde aplicar el blush variará según la forma de tu rostro.


Utilizar el colorete inadecuado para tu tipo de piel. Si tienes la piel seca, te conviene utilizar un blush en crema o líquido, si lo usas en polvo, tu piel se resecará más aún. Y, por el contrario, si la tienes grasa, te conviene usar el colorete en polvo, si lo usas en crema no se mantendrá en su sitio y le aportará grasa a tu rostro.


Los polvos


Excederte con los polvos translúcidos. Los polvos es mejor aplicarlos únicamente sobre la zona "T", que es en la que más grasa y brillos se acumulan, así matificarás, pero sin que tu piel parezca tan empolvada como la de María Antonieta.


Los labios


Maquillar los labios si están secos, despellejados o cuarteados. Cualquier labial, incluso el brillo, queda rematadamente mal en unos labios descuidados. Los pigmentos del producto marcarán las pielecillas y las grietas aún más, ofreciendo un aspecto descuidado. Y la cosa empeora si se trata de barras de labio de acabado mate.


Maquillaje de labios
 

Perfilar los labios antes de pintarlos si lo que quieres es un resultado natural. Delinear los labios cuando ya están maquillados aporta un toque natural, además de lograr que el labial no se mueva de su sitio.


Delinear los labios después de pintarlos, si lo que quieres es un resultado pulido y muy definido. Cuando se quiere un maquillaje de labios perfecto y sofisticado, es imprescindible perfilar antes de maquillar los labios.


Emplear un delineador con un color más oscuro que el de la barra de labios. Aunque se ha repetido hasta la saciedad, siguen viéndose boquitas ochenteras... y quedan tan mal. Y no estoy hablando de la técnica ombré lips, sino de mal gusto.


Perfilar los labios por fuera de su contorno natural. Sólo un maquillador profesional (y muy bueno) puede salir airoso de este tipo de truco de maquillaje. Para las que tienen los labios finos hay multitud de trucos sencillos y eficaces para conseguir unos labios con más volumen con dignidad. 


Apretar los labios entre sí una vez pintados, para que, supuestamente, el color se reparta mejor y quede bien sellado. Ese gesto tan femenino puede arruinar tu maquillaje de labios. La barra de labios se puede desplazar, el perfilado se puede emborronar, el gloss puede terminar fuera del contorno de tu linda boquita... un desastre. Cuando te pintes los labios, déjalos tal cual. El único gesto que puedes permitirte: apretar los labios contra un pañuelo para eliminar el exceso de pintura.


Utilizar demasiado gloss, llegando hasta el borde de los labios. Si te pasas con el gloss puede parecer que acabas de comerte un bocadillo de panceta... no te digo más. Lo ideal es aplicarlo en la zona central y luego extenderlo con los dedos o el pincel sin llegar al contorno de los labios.


No elegir los colores adecuados. Un tono de barra de labios inadecuado puede arruinar tu imagen. Para escogerlo es importante saber qué paleta de colores encaja con tu color de piel y de cabello. También es conveniente tener en cuenta tu edad, el tamaño de tus labios, la ocasión en la que lo lucirás... y el estado de tus dientes. Si tienen un cierto tono amarillento, es importante que evites los tonos cálidos y con pigmentos amarillos como los naranjas, los corales o los rosas claros; optando por los colores más fríos y con tonalidades azules como los frutales, los rosas fucsias y los rojizos.


¿Qué otros errores crees que cometemos la mayoría al maquillarnos? Cuenta, cuenta...




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La primera vez que apareció el post Errores Más Frecuentes al Maquillarse (II): Ojos, Mejillas y Labios fue en el blog de La Meiga y Su Caldero.


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