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09 agosto, 2023

Cómo Sacarle Partido al Acondicionador

¿Usas acondicionador en tu pelo habitualmente? Si no lo haces, quizás deberías planteártelo, porque es un producto muy útil para mantenerlo en perfectas condiciones. Ya sé que hay quien piensa que no es necesario o incluso quien cree que no puede usarlo por su tipo de cabello, pero te puedo dar algunos motivos que quizás te hagan cambiar de opinión. 


En este post quiero compartir contigo información para que conozcas mejor el acondicionador y algunos consejos para sacarle todo el partido. Si es un tema que te interesa, por favor, sigue leyendo...


Cómo sacarle partido al acondicionador


Antes de nada


Este tipo de producto, mal utilizado, te aportará más perjuicios que beneficios. Por ello es importante saber cómo usarlo para sacarle todo el partido. 


Motivos para usar acondicionador


✽ El acondicionador deja tu pelo más suave, brillante, hidratado y manejable. 


✽ Podrás desenredarte mejor el cabello, algo que lo convierte en imprescindible si tienes tendencia a nudos y enredos. 


✽ Te ayudará a evitar la rotura y a que las puntas se abran antes. 


✽ También te protegerá de los daños del peinado, incluso los de las herramientas de calor. Aunque para este último fin, te recomiendo un protector térmico, sobre todo si usas planchas y secadores con mucha frecuencia.


La elección


✽ Una gran parte del éxito del acondicionador reside en la elección. Es fundamental que elijas el apropiado para las necesidades de tu cabello. Ten en cuenta si lo tienes fino o grueso, si lo tienes seco o graso (o normal), si tienes la melena XXL o el pelo corto, si lo tienes teñido o lo llevas natural, si lo tienes liso o rizado... Incluso para aquellas personas que tienen el cabello muy graso, y que se quejan de que el acondicionador se lo deja muy lacio y con aspecto grasiento, pueden utilizarlo, siempre que elijan el apropiado y que lo hagan en la cantidad correcta. 


✽ Los puedes encontrar con o sin aclarado. Los primeros son aquellos que te aplicas y luego tienes que enjuagar totalmente con agua. Los segundos se aplican a modo de sérum o producto de acabado, y no necesitan aclarado. Estos últimos extienden su efecto (o al menos en parte) sobre el pelo hasta que vuelvas a lavarlo. 


Manos femeninas poniendo acondicionador sobre la mano


✽ Si tienes el pelo muy deshidratado y dañado, puedes utilizar un acondicionador con aclarado primero, y uno sin enjuagado final después. 


✽ Los champús 2 en 1 que prometen lavar y acondicionar, con todos mis respetos, no funcionan. Champú y acondicionador están formulados para fines distintos, por lo que suelen ser más eficientes a la hora de lavar que de acondicionar. 


Cómo utilizarlo


✽ Mi consejo es que siempre lo utilices después del champú. Hay quien lo recomienda antes del lavado, aunque personalmente no me parece una buena opción, puesto que están formulados para utilizarlos en el orden habitual: champú y luego acondicionador. Si quieres un tratamiento prelavado, hay otros productos mucho más adecuados. 


✽ Lo ideal sería usarlo cada vez que te laves el pelo, especialmente si lo tienes muy seco y con tendencia a enredarse. 


✽ Si luego vas a utilizar una mascarilla capilar, no hace falta que te pongas acondicionador sobre el pelo. 


✽ Aclara completamente el champú antes de utilizar el acondicionador. 


Peluquera aclarando el cabello a una clienta en el lavabo


✽ Como su función es reponer la hidratación del cabello, es importante que lo apliques inmediatamente después del lavado, puesto que este provoca que la fibra capilar pierda agua (aunque parezca una incongruencia al estar empapado). 


✽ No apliques el acondicionador sobre el cabello totalmente empapado, porque resbalará y no penetrará en la fibra capilar, perdiendo efectividad. Escurre bien el pelo, incluso sécalo ligeramente con la toalla, antes de usarlo. 


✽ Usa la cantidad necesaria, ni más ni menos, teniendo en cuenta el largo de tu melena, la cantidad de pelo y su estado. Para una melena de largo y densidad media, calcula 1 nuez de producto. 


Manos femeninas poniendo acondicionador sobre la mano


✽ Si pones poco acondicionador sobre tu pelo, no notarás ningún efecto. Y si te excedes, el cabello quedará apelmazado, grasiento y sin brillo. 


✽ Aplica el acondicionador únicamente en medios y puntas, teniendo mucho cuidado de no llegar al cuero cabelludo, porque lo engrasará y dejará el pelo pesado y con un aspecto sucio.


✽ En el caso de tener la melena larga, puedes tomar como referencia la barbilla para comenzar a extender el producto desde ahí hasta las puntas. 


✽ Extiende el producto de manera uniforme, ayudándote de un peine de púas anchas o incluso de tus dedos. 


Mano femenina peinando una melena larga húmeda con un cepillo para desenredar


✽ Déjalo en exposición entre 1 y 5 minutos de forma general, aunque lo ideal es que sigas las instrucciones del fabricante. Si tienes el pelo muy seco, puedes dejarlo incluso más tiempo. 


✽ Si el acondicionador es con aclarado, debes retirarlo completamente, preferentemente con agua tibia o fría. Si usas agua muy caliente, todos los beneficios que ha aportado el producto se irá por el desagüe, literalmente. 


✽ No seques el cabello frotándolo intensamente con una toalla, porque arruinarás los efectos positivos del acondicionador. 


Espero que esta información te haya sido útil y que puedas aprovechar al máximo los beneficios del acondicionador para el cabello. 


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11 abril, 2018

¿Qué Cantidades de Cosméticos Me Aplico?

Un error muy común es pensar que si un cosmético es bueno, cuando más cantidad nos apliquemos más cuidaremos nuestra piel o nuestro cabello. Otra equivocación también frecuente, sobre todo cuando se trata de productos caros es ponernos muy poquita cantidad, porque así nos durará más. Y digo errores, porque los efectos negativos del exceso o defecto de cosméticos son muchos y muy visibles: una piel muy seca o muy grasienta, poros obstruidos, falta de luminosidad, cabello apelmazado...


Por no hablar del perjuicio que puede provocar en tu bolsillo el malgastar los cosméticos sin ton ni son.


Lo ideal para obtener todos los beneficios de un cosmético es utilizar la cantidad justa, ni mucho ni poco.


¿Qué cantidades de cosméticos me aplico?


Leche limpiadora


La cantidad recomendable es la equivalente a un arándano. Si te excedes, puedes acabar resecando tu piel, o todo lo contrario, engrasándola.


Aplícala con movimientos circulares y muy suaves. Si requiere aclarado, termina enjuagando suavemente con agua tibia.


Gel limpiador


Pon sobre tu mano la cantidad equivalente a una almendra. Aplícalo sobre la piel húmeda y aclara bien.


Limpiadora en espuma


Utiliza una porción equivalente a una pelota de golf.


Humedece primero la piel de tu rostro y luego aplícate la espuma, masajeando durante 20-30 segundos. Termina aclarando con agua tibia.


Chica aclarándose el rostro


Tónico


Con unas cuantas gotas sobre un disco de algodón es más que suficiente. No es necesario que lo empapes completamente.


Su función es equilibrar el pH de la piel y eliminar los restos de limpiadora o de impurezas que hayan podido quedar sobre la piel tras la limpieza. Si pones más tónico, lo único que harás es dejar el exceso sobre tu piel, sin ninguna finalidad.


Contorno de ojos


La cantidad debe estar entre una semilla de girasol y medio guisante para cada ojo, dependiendo de la untuosidad del producto. Si te excedes, además de engrasar la zona, puedes acabar produciendo milliums y granitos.


Aplícalo con el dedo anular y sin frotar la delicada piel del contorno de los ojos, para no irritar la zona y no provocar (o empeorar) las arrugas o la flacidez que pueda existir.


Y, cuidado, salvo que lo indique expresamente en las instrucciones o te lo recomiende tu asesora de belleza, no lo apliques en la zona del párpado superior.


Sérum


Utiliza una porción del tamaño de un guisante. En algunos casos incluso será suficiente con una cantidad menor. Consulta el folleto que acompañe al producto o el propio envase o a tu asesora de belleza para que te aconseje al respecto.


Guisantes
La cantidad de sérum: la equivalente a un guisante


Ponlo delicadamente sobre el rostro ayudándote de las puntas de los dedos, sobre todo en las zonas problemáticas para las que esté formulado el sérum (surco nasogeniano, arrugas, etc.) y luego extiéndelo muy suavemente. Termina apretando ligeramente los dedos sobre el rostro para sellarlo.


Tratamiento antimanchas


La cantidad apropiada es la equivalente a un guisante.


Ponlo únicamente en las zonas con imperfecciones o manchas, así evitarás irritar la piel que las rodee.


Retinol


Incorpora el producto poco a poco en tu rutina de belleza, para ver cómo va reaccionando tu piel al producto.


Lo ideal es llegar a una cantidad similar a una moneda de 2 euros, con ese mismo grosor.


Si tu piel es sensible al producto puede espaciar su uso a un día sí y un día no, o mezclarlo con tu crema de noche.


Aceite facial


Con el equivalente a dos semillas de girasol o tres granos de arroz es suficiente. No te hace falta más.


Caliéntalo frotándolo con la punta de los dedos y aplícalo con un masaje facial para que penetre en la piel. 

 
Aceite facial


Crema de día


Con una cantidad equivalente a una avellana es suficiente. Si te pones mucha cantidad, engrasarás demasiado tu piel y taponarás los poros. Si te aplicas poca, tu piel puede quedar seca o no aprovechar los beneficios de la crema.


Aplícatela utilizando los dedos en lugar de las palmas de las manos, así la capa de producto será más regular y cubriente que si lo haces frotándolo primero en la palma de las manos y luego en el rostro.


BB Cream


Emplea una porción similar a una grosella, no hace falta más.


Pon el producto sobre el dorso de tu mano y aplícalo poco a poco con los dedos. Si lo haces así, te asegurarás de cubrir todo el rostro, pero sin excederte.


Protector solar


Ponte una cantidad equivalente a una uva grande o incluso un poquito más si hace mucho frío o mucho viento. Acuérdate de ponerte el protector en el cuello y las orejas, no sólo en el rostro.


Reaplícala si te vas a exponer de forma directa al sol según indique en el envase. 


Protector solar


Crema de noche


Ponte aproximadamente una cantidad del tamaño de una almendra. La porción debe ser algo más grande que en el caso de la de día, puesto que la piel es capaz de recibir mejor los principios activos que suelen llevar este tipo de productos como el retinol o el ácido salicílico.


Olvídate de aplicarte la crema justo antes de irte a la cama, porque terminará toda en la almohada... y en tu cabello. Así que deja pasar un tiempo entre tu ritual nocturno de belleza y el momento de irte a dormir.


Crema


Crema para el cuello


Con una cantidad equivalente a un arándano es suficiente para cubrir todo el cuello, incluso en su parte trasera.


Exfoliante


La cantidad a aplicar: una porción del tamaño de una frambuesa.


Pon el producto en las puntas de los dedos y aplícalo con movimientos circulares, pero sin restregar.


Exfoliante


Mascarilla facial


En la mayor parte de los casos únicamente necesitarás una cantidad equivalente a una avellana grande.


Puedes ponerla sobre el dorso de la mano y aplicarla con los dedos o de una brocha, cubriendo poco a poco todo el rostro.

 
Mascarilla


Mascarilla purificante


Utiliza una cantidad equivalente a una moneda de 2 euros (con ese mismo grosor).


Utilízala únicamente en las zonas más grasas, sobre todo la zona "T" del rostro. Este tipo de mascarillas puede resecar (mucho) las zonas de la piel normales o secas.


Champú


Ponte una cantidad equivalente a una nuez. Esta porción divídela entre los distintos enjabonados que te hagas, ya sean uno o dos.


Utiliza el champú sobre el pelo completamente húmedo y acostúmbrate a emulsionarlo poniendo un poco de agua en la palma de tu mano. Repartirás mejor el producto sobre el cabello y lo limpiarás mejor. Por cierto, aplícalo sobre las raíces y masajéalo, evitando las puntas. Con el champú que caiga sobre las puntas será suficiente para que se limpien y así evitarás que se sequen en exceso.


Champú


Acondicionador


La cantidad apropiada es la de una nuez para una melena de largo medio. Ten presente que únicamente debes aplicarlo de medios a puntas, por lo que no necesitas una gran cantidad de acondicionador para que este haga su efecto.


Sérum para el cabello


Con una porción equivalente a dos guisantes para una melena media es suficiente. Aplícalo con el cabello húmedo y extiéndelo de medios a puntas.


Espuma para el cabello


La porción apropiada es la de una pelota de golf para una melena media. Ponte más o menos cantidad según el largo de tu pelo, teniendo en cuenta esta medida básica.


Acuérdate de repartir el producto en las palmas de tus manos para poder repartir mejor la espuma por todo tu pelo.


En el caso de los cosméticos, como en casi todo en la vida, es mejor siempre apostar por calidad antes que por cantidad





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22 noviembre, 2017

Trucos para que Tu Pelo Se Mantenga Limpio Más Tiempo

Salvo que lleves el cabello muy corto, el hecho de lavártelo te llevará tiempo y esfuerzo. No sólo por el lavado en sí, sino por el secado y el moldeado posterior. Y si tu melena es XXL será mucho peor.


La solución no es dejar de lavarse el pelo, por supuesto, aunque sí se puede contribuir a reducir la frecuencia de los lavados procurando que se ensucie lo menos posible.


A continuación encontrarás algunos trucos para que tu pelo se mantenga limpio por más tiempo. ¿Te los vas a perder?

 
Trucos para que tu pelo se mantenga limpio más tiempo


Los productos


Lávate el pelo con productos apropiados para tu cabello. Si tienes un pelo con tendencia a la grasa, deberías evitar los productos con aceites o con formulaciones muy ricas, por ejemplo, porque empeorarás tu problema y tendrás que lavarte el pelo con más frecuencia. Y como se te ensuciará mucho acabarás entrando en un círculo vicioso.


Procura evitar los sulfatos, las siliconas y los parabenos en la composición de tu champú, porque el pelo se ensucia más. 


Emplea el acondicionador de forma adecuada. Ponlo de medios a puntas y acláralo bien. Y no te excedas en la cantidad. Si tienes el pelo graso, escógelo para tus necesidades específicas y no abuses de él.


Cuando uses mascarilla, procura aplicarla sólo de medios a puntas (salvo que sea específica para cuero cabelludo) y aclárala totalmente con agua tibia para que no queden restos.


Utiliza de vez en cuando exfoliantes de cuero cabelludo. Son ideales para eliminar las células muertas y dejar tu cabello perfecto.


No abuses de los productos de styling. Las lacas, espumas, gominas y otros productos para moldear o texturizar tu cabello lo ensucian, y mucho.


Melena XXL


El lavado


Utiliza los productos de lavado correctamente. Utiliza la cantidad justa, emulsionando tu champú con algo de agua en tu mano o en un recipiente antes de aplicártelo, repártelo por todo el cabello y trabájalo de forma concienzuda (sin arañar ni frotar en exceso) y acláralo completamente con agua tibia o caliente. Por cierto, masajea únicamente el cuero cabelludo a la hora de lavarlo, el resto del cabello se limpiará con el jabón y el agua que caigan durante el lavado y el aclarado.


Hablando de temperatura, seguro que has oído que el agua fría evita que el pelo se engrase y se ensucie. A ver, sí, pero no del todo. Para aclarar el champú, los acondicionadores y las mascarillas debe utilizarse agua tibia o caliente; nunca ardiendo, porque puede incrementar la producción de sebo. Si aclaras el champú con agua fría no arrastrarás los restos de producto y la grasa que pueda tener el cabello. Lo que sí es muy recomendable es acabar con agua fresca para sellar la cutícula y que repela la suciedad. 


Y te aconsejo que, si está muy sucio, te pongas dos champús para limpiarlo mejor. 


Champús


Si el agua en tu localidad es muy dura, los minerales se pueden acumular en tu pelo dejándolo opaco y frágil, con aspecto sucio. Para evitarlo puedes utilizar un chorrito vinagre de manzana (los hay especiales para el pelo y que no huelen de forma desagradable) en el último aclarado o incluso champús específicos para aclarar, aunque es mejor no abusar de estos últimos porque resecan mucho el cabello.


El secado


Utiliza una toalla limpia cada vez que te laves el pelo. No emplees la toalla de baño o de lavabo, más aún si están usadas, porque los restos de jabón o suciedad se transferirán a tu cabello. 


Seca bien tu pelo con una toalla (sin frotar), para que esté menos tiempo en contacto con el calor. Así se mantendrá limpio más tiempo. Un plus: alterna aire frío con caliente a la hora de secarte, para cerrar la cutícula y evitar que penetre la suciedad.


Procura que la habitación en la que te seques el pelo o te lo planches esté fresca. Si hace mucho calor ambiente, unido al calor del secador o la plancha, comenzarás a sudar y ensuciarás tu cabello antes de terminar de peinarlo.


Todo limpio


Limpia los utensilios que utilices para peinar y moldear tu pelo: peines, cepillos, planchas, tenacillas... Si tienen suciedad, acabará en tu cabello.


El cepillado


No te cepilles desde la raíz, mejor hazlo desde los medios hasta las puntas. Si insistes en la raíz, lo que harás es repartir la grasa del cuero cabelludo por todo el cabello. 


Chica peinándose


Medidas higiénicas


Evita tocarte el pelo constantemente. Las manos tienen bacterias y suciedad en su superficie, si te tocas el pelo acabarán en él, ensuciándolo. Por otra parte, si te tocas el cuero cabelludo constantemente estarás estimulando la producción de sebo, de modo que lo engrasarás.


Si llevas flequillo, aprovecha cuando estés en casa para retirártelo de la frente. La piel se engrasa, especialmente si está cubierta por el pelo, y esa grasa acabará en tu flequillo.


Si haces deporte, procura recogerte el cabello para reducir el contacto con tu piel y con los elementos de entrenamiento que suelen estar cubierto de suciedad y sudor.


Si vas a limpiar o a hacer trabajo de mantenimiento del hogar o bricolaje, recoge tu pelo con un gorro o un pañuelo para que no se llene de polvo o productos químicos. 


Cuando cocines, te aconsejo que te protejas el pelo con un gorro o un pañuelo, así evitarás que el vapor, la grasa y los olores se queden adheridos a él.


Cepíllate el pelo todas las noches para eliminar los restos de productos para el cabello y la suciedad que haya acumulado a lo largo del día. Hazlo de forma suave y de medios a puntas.


A la hora de dormir


A la hora de irte a dormir, procura recogerte el cabello en un moño flojo o una trenza suelta. Incluso puedes envolverlo en un pañuelo de seda que no te quede muy apretado. El roce con tu piel o con la propia almohada puede ensuciarlo, al recogerlo minimizas ese contacto y lo mantendrás limpio más tiempo.


Cambia las fundas de las almohadas con frecuencia. La grasa de la piel, las cremas y lociones, el sudor y la suciedad acabarán en tu pelo.


Chica durmiendo


Y más...


Cuida tu alimentación. Determinados alimentos refinados o con grasas poco saludables son capaces de incrementar la producción de sebo en tu cuero cabelludo. Las frutas, las verduras, los cereales integrales, las legumbres, las grasas buenas, los pescados y las carnes magras te ayudarán a mantener tu pelo bonito y sano.


Los desequilibrios hormonales también pueden ser tus enemigos, así que acude a tu médico para que te asesore al respecto.


Evita el estrés, puesto que sus efectos también se notan en tu cabello. Tanto en su textura, como en su brillo o en la cantidad de sebo que se genere en tu cuero cabelludo.




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24 agosto, 2016

Errores Habituales que Ponen en Peligro Tu Pelo

La mayoría de nosotras buscamos una melena de esas que dan envidia, lustrosas y abundantes, como de anuncio. No me equivoco, ¿verdad?


Y para conseguirlo procuramos cuidar nuestro pelo todo lo posible, aunque en muchas ocasiones cometemos errores que sabotean nuestra melena, muchas veces sin ser conscientes de que lo estamos haciendo.


A continuación encontrarás algunos de los fallos más comunes, para que los evites y presumas de melena.



Errores habituales que ponen en peligro tu pelo


En el lavado


Lavar el pelo con una frecuencia inadecuada. El número de veces que debes lavar tu cabello te lo dicta el tipo de cabello (seco o graso), su largo, la época del año, si haces deporte a diario, si estás en un entorno en el que se te ensucia mucho el pelo, si utilizas muchos productos de styling... Lavarlo mucho o poco teniendo en cuenta tus necesidades reales, puede acabar dañándolo. No te fíes de lo que decimos cualquiera acerca de la frecuencia de lavado y escucha a tu pelo, él te dirá cada cuánto debes hacerlo para que esté perfecto.


No utilizar los productos de lavado apropiados. Si el champú que usas es demasiado agresivo acabarás dañando tu cabello, por muy fuerte que sea. Lo mismo ocurre si tu pelo tiene unas necesidades específicas (sequedad, grasa, pelo fino o muy grueso, caspa...) y no le das el producto adecuado.


Acondicionadores y mascarillas


No utilizar acondicionador. Es muy frecuente que las personas con cabello fino no se pongan acondicionador, porque tienen la sensación de que les queda apelmazado y sin volumen. Esto es lo mismo que no aplicarse crema todos los días, porque se tiene la piel grasa. El secreto es encontrar el acondicionador apropiado para nuestras necesidades.


No aplicarse el acondicionador de la forma correcta. Es un producto diseñado para que actúen en los medios y puntas únicamente, por lo que no se debe usar en las raíces. Si el cabello es muy graso, incluso es recomendable evitar los medios y ponerlo sólo en las puntas. Otro error habitual es no dejarlo actuar el tiempo necesario. Lo recomendable es seguir las instrucciones del fabricante o pedir consejo a un profesional de peluquería.


No utilizar mascarillas. Las mascarillas son perfectas para recuperar la belleza del pelo o tratar los problemas específicos que pueda tener. En el mercado las encontrarás para todo tipo de necesidades: nutrición, recuperar el brillo, con keratina, para cabellos teñidos, para melenas envejecidas...


Emplear mal las mascarillas capilares. Usarlas con una frecuencia inadecuada puede convertirse en un problema. Lo habitual es emplearlas una vez a la semana, aunque habrá que tener en cuenta los requerimientos particulares de nuestro pelo. Otro error común es no tenerlas en exposición el tiempo necesario, por exceso o por defecto. Cada producto lleva en sus instrucciones los minutos de exposición adecuados para obtener todos sus beneficios. También se suele olvidar que colocarse una toalla caliente multiplica los efectos de la mascarilla.
 

El secado


Secarte la melena de forma incorrecta. Si frotas tu pelo con demasiada energía y en todas direcciones, lo maltratarás. Lo ideal es envolverlo en una toalla, si es de microfibra mejor, y apretarlo suavemente para que vaya enjugándose la humedad. Otra forma de hacerlo es utilizar un turbante de microfibra, teniendo cuidado de no apretarlo y retorcerlo demasiado. Y la forma menos dañina, pero la menos ecológica y económica: utilizar papel de cocina para ir secando los mechones.


El calor 


Abusar del secador es uno de los errores más frecuentes. Procura secar tu cabello con una toalla suave o con un turbante antes de pasarte el secador, incluso dejarlo secar un rato al aire, así restarás tiempo de exposición al calor.


Secado de cabello con secadorUtilizarlo mal también puede poner en riesgo a tu cabello. Para ello debes utilizarlo a una distancia razonable de tu pelo, a una temperatura adecuada y haciéndolo desde la raíz hacia las puntas, para ir cerrando la cutícula. Además, así expondrás durante menos tiempo a las puntas, que suelen ser las que están más secas y dañadas. Y, por supuesto, utiliza un protector térmico para el cabello, porque este tipo de productos no es sólo para la plancha.


Excederte con la plancha. Y es que hay muchas adictas a la plancha que la usan varias veces al día y con una temperatura excesiva y que no se ven bien si no tienen el cabello perfectamente pulido. Si es tu caso, puedes recurrir a alisados más permanentes o a productos que te faciliten el pulido del cabello y su mantenimiento, los que tienen keratina, por ejemplo.


Usar mal la plancha también es algo habitual. Utilizar una temperatura demasiado elevada, no emplear protector térmico, pasar la plancha sin que el pelo esté completamente seco o hacerlo sin haberlo cepillado antes son algunas de las prácticas que pueden estar estropeando tu cabello.


Cuestión de humedad


Dormir con el pelo mojado. Esta costumbre debilita muchísimo el cabello, dejándolo sin brillo y quebradizo. Por no hablar de que se pueden crear microorganismos dañinos, tanto en el pelo como en la almohada.


Recogerse el pelo estando húmedo. Una cosa es hacerse un moño o una trenza con el pelo húmedo para estar en la piscina o para estar fresquita mientras das un paseo en un día de calor, y otra muy distinta recogerse el cabello húmedo todas las mañanas y llevarlo todo el día así, de tal forma que no se seque y cuando llegue la noche aún esté mojado.


El cepillado


Cepillado de cabelloNo cepillarte el pelo antes de lavarlo. Si esperas a peinarlo o cepillarlo cuando esté húmedo, lo que conseguirás es dañarlo, porque la humedad lo convierte en quebradizo. Y, si lo cepillas, antes, eliminarás el polvo, suciedad y restos de productos de styling, con lo que lograrás un lavado más efectivo.


Cepillarlo con demasiada fuerza o durante demasiado tiempo. El mito de que hay que cepillar el pelo 100 veces cada día es eso, un mito. Hay que cepillarlo lo suficiente para eliminar los nudos y la suciedad.


Peinarlo de forma incorrecta. El pelo hay que desenredarlo desde las puntas hacia las raíces. Si comienzas a peinar desde el cuero cabelludo, lo que harás es ir bajando todos los nudos que haya en el mechón y apretándolos hacia la punta; así te encontrarás con un nudo tipo bola de nieve que te costará sudores desenredar. Para evitarlo los mejor ir quitando primero los enredos más cercanos a la punta e ir subiendo poco a poco.


Los productos de styling


Utilizar inadecuadamente los productos de peinado. Elegir un producto de styling poco adecuado para el tipo de cabello, hacerlo en demasiada cantidad o aplicarlo antes del secador o la plancha pueden dañarlo poco a poco. Si usas mucha cantidad, dejarás a tu pelo opaco, pesado y sin capacidad de respirar, especialmente si no te lavas el pelo con frecuencia. Si aplicas el producto de peinado y luego utilizas calor directo sobre el pelo, corres el peligro de que la composición del fijador se degrade o cambie sus características con la temperatura y dañe el pelo.


El peinado


Recogidos muy tirantes. Si te haces una cola de caballo muy tirante un día, no ocurre nada, si es tu peinado de fondo de armario, probablemente tu pelo se resienta. Hay una prueba de fuego para saber si tu peinado está demasiado tirante: si te duele el cuero cabelludo cuando te quitas el coletero, las horquillas o las pinzas, está tirando demasiado del folículo, y más tarde o más temprano, irás perdiendo cabello.


Utilizar horquillas y pinzas constantemente y en el mismo lugar. Tener horquillas y pinzas aprisionando constantemente el pelo pueden llegar a cortarlo y dejarlo debilitado. Cambia de peinado o, al menos, del lugar donde colocas las sujeciones para tu pelo.


El mantenimiento


Corte de pelo
No cortarte las puntas con la frecuencia necesaria. El pelo necesita un saneado de puntas cada 8-12 semanas, si no lo haces estás se abrirán y resecarán cada vez más, y tu corte irá perdiendo definición. Este es el pasaporte a un pelo con aspecto descuidado y poco saludable.


Excederte con las modificaciones. Teñirte, darte mechas californianas o hacerte un alisado no tienen por qué dañar tu pelo, pero si cambias de color o de textura de pelo cada semana, sí lo estropearán. La mejor forma de no pasarte es consultar en tu peluquería de confianza, allí te dirán los tiempos que debes respetar entre tratamientos.


No utilizar productos anticaída cuando tu pelo lo pide. Si cabello comienza a caerse, es importante tomar medidas. No te digo que recurras a productos milagro, pero sí a las típicas ampollas que se venden en tiendas de productos de peluquería para la caída estacional o debida al estrés. Por experiencia funcionan. Si no haces algo cuando comienzan estos síntomas y la caída del pelo se instala definitivamente, no recuperarás tu melena nunca más... salvo que recurras al implante, claro.


Tocarte constantemente el pelo. Estirarlo, retorcerlo, jugar con él... esta (mala) costumbre ensuciará, engrasará tu cabello y abrirá sus puntas aún más.


Jugar con el cabello puede dañarlo
Jugar con el cabello puede dañarlo


Tomar el sol sin proteger el cabello. Sombreros, pañuelos y protectores solares específicos para el cabello te ayudarán.  


No proteger tu pelo del viento y el frío, porque también sufre con estas condiciones climatológicas. Procura utilizar gorro o sombrero para mantenerlo en buen estado.


Desde el interior

No tomar los nutrientes que tu cuerpo necesita, bien por dietas muy restrictivas o por una alimentación desequilibrada. Aunque no te lo parezca, es algo que afecta muchísimo al pelo, dejándolo sin brillo, quebradizo y con tendencia a la caída. Por muchos cuidados exteriores que le brindes, si no comes adecuadamente, no conseguirás un cabello sano y brillante.


Pelo bonitoEl estrés. Tanto o más que la alimentación, el estrés causa estragos en tu pelo. Puede que no lo asocies, pero en períodos de mucho trabajo o preocupaciones varias, notarás que todos los días son "bad hair days" y que con el pelo que se te cae podrías rellenar varios cojines.


No dormir lo necesario. La falta de sueño continua afecta a tu cuerpo y mente en general, también a tu pelo. Y mucho. No te voy a recomendar las 8 horas de rigor, porque cada persona tiene unas necesidades en este sentido, pero sí que duermas el tiempo suficiente para levantarte descansada, con energía y buen humor.





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09 diciembre, 2015

Cómo Evitar los Enredos en el Pelo

Los enredos en el pelo son una de esas cosas triviales, pero que son capaces de hacernos perder la paciencia... y el cabello. 


Y lo mejor de todo es que se pueden evitar, o al menos manejar con facilidad. Sólo hacen falta unas medidas preventivas y un poco de sentido común. 


Para que no te enredes más con tus enredos, aquí tienes algunos trucos que te pueden ser útiles.


Vamos con ellos...


Cómo evitar los enredos en el pelo


En general 


Mantén el cabello hidratado y nutrido. Cuanto más suave y manejable esté el pelo, menos tendencia tendrá a enredarse. 


Evita el encrespamiento con todos los productos, técnicas y tratamientos que estén a tu alcance, porque el pelo con tendencia al frizz tiene se enreda más.  


Córtate las puntas cuando sea necesario. Las puntas abiertas dejan el cabello más frágil y seco, por lo que abren las puertas de par en par a los enredos.


El lavado y acondicionado


ChampúsLos aceites aplicados en medios y puntas antes del lavado son una buena elección. No sólo nutren y protegen el cabello, además evitan que se reseque demasiado con el champú. Puedes utilizar los comerciales o los vegetales como el de argán, coco, sésamo o albaricoque, entre otros.


Péinate el pelo antes de lavarlo, esto reducirá las posibilidades de que se te enmarañe.


Utiliza un champú adecuado para tu tipo de pelo. Esto es importante si quieres que esté más suave y no se reseque.


Emplea acondicionador en todos los lavados, este es imprescindible si quieres evitar los enredos y facilitar el peinado. Si se te enreda mucho el pelo, puedes utilizar acondicionadores sin aclarado, que te facilitarán las cosas.


Utiliza una mascarilla capilar adecuada para tu tipo de cabello, así podrás mejorar el aspecto de tu cabello. 


El desenredado


Cepillo para desenredarSi tienes el pelo liso, utiliza para desenredarte un cepillo plano; si lo tienes rizado o encrespado, emplea un peine de púas separadas.


Cuando te vayas a desenredar, no lo hagas desde la raíz a las puntas, como es lo habitual; porque así te darás tirones y arrancarás el cabello en lugar de eliminar los nudos. Si comienzas desenredando la punta y una vez que esté lista, subes un poco más y sigues con esta técnica hasta llegar a la raíz, verás que te resulta mucho más fácil (y menos doloroso) desenmarañar tu pelo. 


A la hora de desenredar, divide el pelo en secciones (no muy grandes), para facilitarte la tarea y no dejarte ningún nudo escondido.


Para evitar los tirones y arrancar el cabello, sujeta cada sección desde más arriba del enredo.


El secado


No te seques el pelo frotándolo enérgicamente con una toalla. Hazlo suavemente y luego enrolla tu cabello en una toalla o turbante de microfibra para que termine de absorber la humedad. Si restriegas el pelo, es más que probable que acabe enredado y sin brillo.


Si utilizas secador, procura utilizar la tobera para dirigir el aire en dirección vertical, desde la raíz a las puntas, así no enmarañarás el pelo. Si lo tienes rizado, utiliza el difusor, pero sin moverlo demasiado para no enredarlo.  


Utiliza sérum para nutrir las puntas y mantenerlas en perfectas condiciones.


El peinado


Si tienes el pelo encrespado, es más probable que se te enmarañe, así que utiliza productos antifrizz que te ayuden a remediarlo. 


Utiliza protectores térmicos para el calor, así evitarás que el pelo se reseque y que como consecuencia se enrede.


Utiliza peines y cepillos que no produzcan electricidad estática, mejor de madera o goma dura, antes que de plástico.  


No te excedas con la plancha, porque resecarás el pelo y acabarás con tanta estática que tu compañía eléctrica te demandará por competencia desleal...


Consejos plus


Melena suelta
Si tienes tendencia a que el pelo se te enmarañe, puedes hacerte una o dos trenzas sueltas a la hora de dormir. Las fundas de almohada suaves y que no produzcan estática también te ayudarán.


También te aconsejo que, cuando haga viento, te pongas coletas, trenzas o gorros para evitar que el cabello ondee y acabe enredándose. 


Los tratamientos de keratina son perfectos si quieres evitar los enredos, puesto que te dejan el pelo suave y disciplinado. Si es tu caso, es una buena inversión.  


Si te tocas mucho el cabello, no sólo te lo engrasarás, además tú misma te enredarás el pelo. Se consciente de ello e intenta evitar ese gesto. 


Espero haber desenmarañado este asunto con éxito... 





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La primera vez que apareció este post fue en el blog de La Meiga y su Caldero.


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