16 mayo, 2018

Apúntate Ya al Batch Cooking

Aunque la expresión "Batch Cooking" pueda parecer un anglicismo más, lo cierto es que esconde una significado de lo más interesante, puesto que no es ni más ni menos dedicar un día  a cocinar para el resto de la semana; aunque por extensión se incluiría cocinar de más en cualquier momento para tener platos congelados a los que recurrir cuando sea necesario, sin que haga falta ponerse a cocinar.


Esta forma de planificarse y cocinar tiene muchas ventajas, incluso aunque tengas mucho tiempo libre. 


A continuación quiero contarte más acerca del Batch Cooking y estoy segura de que te va a parecer de lo más interesante, no te lo pierdas... 


Apúntate ya al "Batch Cooking"


Ventajas


Las ventajas de esta forma de organizar los menús son muchas y variadas:


  • Ahorrarás tiempo, puesto que si sumas las horas que dedicarás a cocinar durante la semana si lo haces día a día y lo que te llevará cocinar para toda la semana, si empleas el método Batch Cooking será mucho menor. Imagina que necesitas una media de 30 minutos para cocinar una comida y otros 30 para preparar una cena y lo multiplicas por 7 días, eso significa que le dedicarás al menos 7 horas para cocinar, mucho menos que si haces todos los platos empleando una parte de la mañana o de la tarde.

  • Ahorrarás energía, puesto que gastarás lo mismo si preparas cuatro raciones de lentejas estofadas con verduras que si cocinas 16, que luego congelarás, claro.

  • Podrás planificar menús más equilibrados y saludables, puesto que tendrás una visión global de lo que comerás tú y tu familia durante la semana.

  • Evitarás la tentación de recurrir a la comida basura. No nos engañemos, si tienes ya hechas unas estupendas hamburguesas caseras y un mezcla de verduras y arroz integral para acompañarlas, tendrás menos tentaciones de pedir una pizza cuando llegues a casa tras una larga jornada de trabajo.

  • Si estás a dieta, es la manera perfecta de seguirla escrupulosamente. Si tienes la nevera y el congelador llena de comida saludable y ya cocinada no tendrás excusas para saltarte tu plan de alimentación. 

  • Tendrás a mano comida ya preparada por si te surge un imprevisto. Ya sabes: un invitado inesperado, falta de tiempo para cocinar por tener compromisos, la vuelta de un viaje, ec. 


Plato casero


Cómo llevarlo a cabo


Planificación


Para seguir este método de cocinar, es de suma importancia la planificación. De hecho es probablemente la base del Batch Cooking y estos consejos te ayudan a organizarte mejor:


  • Planifica previamente los menús para las comidas y cenas. Si te tomas en serio los desayunos y los tentempiés (que sería conveniente), también puedes tenerlos en cuenta.

  • Lo ideal es que prepares los menús teniendo en cuenta cuáles serán las verduras y hortalizas, cuáles serán los hidratos de carbono y cuáles serán las proteínas que incluirán cada uno de ellos.

  • Procura introducir recetas nuevas para no aburrirte, ni cocinando ni comiendo.

  • La mayoría de los platos deben poderse congelar, porque no todos los alimentos van a aguantar una semana en el refrigerador, por no hablar de que probablemente no tengas espacios para almacenar en él todos los menús. 

  • Prevé los alimentos que necesitarás para poderlos preparar. Lo mejor para ello: haz una lista de la compra para que no se te olvide nada.

  • Aprovecha los alimentos que estén próximos a caducar para preparar la comida de la semana, así no se te estropearán.


Cocinando para toda la semana


La cocina


La cocina y las herramientas son fundamentales a la hora de preparar comida para toda la semana. Algunos de los trucos para optimizar tus recursos son:


  • Antes de comenzar a cocinar procura tener todo preparado y a mano.

  • Planifica el orden en el que vas a cocinar los platos para que sea lo más eficiente posible.

  • Comprueba la potencia de electricidad que tienes contratada, para saber si vas a poder utilizar todos los fuegos, el horno, el microondas y otros electrodomésticos a la vez. En caso de que tengas poca potencia, lo ideal es optimizar al máximo el uso de los electrodomésticos. Si tienes gas, tendrás menos problemas con este punto.

  • Si vas a utilizar el horno, procura hacer más de un plato a la vez, para ahorrar tiempo y energía.

  • Si es posible, utiliza tus ollas de la forma más eficiente posible. Si tienes vaporeras, por ejemplo, úsalas para ir haciendo dos platos, uno en la parte inferior y otro en la superior.

  • Deja listos todos los recipientes y tupperwares que vayas a necesitar para guardar todo lo que cocines.


Preparando ingredientes para cocinar


Los alimentos


Algunos consejos para preparar los alimentos para toda la semana son:


  • Aunque no practiques al pie de la letra el Batch Cooking, acostúmbrate a cocinar de más para tener provisiones en tu congelador, sobre todo cuando hagas legumbres, pasta, arroz y otros cereales o pseudocerales (quinoa, avena, trigo sarraceno, mijo...), verduras o compotas. Con estos alimentos ya cocidos puedes improvisar ensaladas, guarniciones o incluso platos principales.

  • Haz grandes cantidades del caldos y cremas, así siempre tendrás un plato caliente y saludable a mano.

  • Compra más verduras y hortalizas cuando vayas a la frutería, córtalas y blanquéalas (sumergirlas en agua hirviendo unos pocos minutos) para luego congelarlas. Así tendrás provisiones para hacerlas rehogadas, cocidas, en guisos, en purés... 

  • Compra verduras y hazlas asadas al horno, así siempre tendrás unas excelentes guarniciones para tus platos.

  • Muchas frutas pueden congelarse o hacerse en macedonia o compota. Aprovecha la fruta de temporada y prepárala para consumirla más adelante.  

  • Prepara tomate frito para tenerlo siempre a mano, de ese modo no tendrás que recurrir a los envasados. Esto también es aplicable a los sofritos de cebolla, ajo, puerro... Sólo necesitas preparar el tomate o el sofrito y congelarlo en tuppers o cubiteras.


Salsa de tomate


Más...


  • Hazte con un buen arsenal de elementos para conservar y congelar: envases de vidrio herméticos, tupperwares con tapa o con rosca, bolsas de congelación, etc.

  • Si te llevas el tupper al trabajo, déjalos ya montados con todos los ingredientes  dentro del recipiente para que únicamente tengas que descongelarlos y ponerlos en tu bolso o mochila. 

  • Si comes fuera de casa, hazte con recipientes con varios compartimentos para disponer los diferentes alimentos sin que se mezclen. 


¿Te animas a cocinar para toda la semana?





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09 mayo, 2018

Motivos por los que Descalzarse al Llegar a Casa

Lo confieso, tengo una manía (una de tantas). La manía de descalzarme según llego a casa. No me gusta nada la idea de andar con los zapatos que han estado pisando la calle... y todo lo que ello conlleva.


Esta costumbre, tan arraigada en otras culturas, no es muy popular (todavía) en España y en muchos otros países occidentales. Y lo cierto es que es de lo más saludable y práctica.


Por eso en este post quiero convencerte de que tú también adoptes la manía de descalzarte al llegar a tu hogar. Y razones hay muchas, así que te invito a que sigas leyendo para que las descubras todas.


Motivos por los que descalzarse al llegar a casa


Siempre es una buena idea


Descalzarse al entrar en casa es una buena práctica, sobre todo si tienes bebés, niños pequeños o mascotas que gateen, jueguen o toquen el suelo constantemente. En el caso de los niños los gérmenes y la suciedad pasarán a sus manos y a su ropa, con lo que acabarán con toda seguridad en su boca, en sus ojos o en su nariz. Y si se trata de las mascotas, esparcirán toda la porquería que procede del suelo de la calle por toda la casa, dejándola en sus camitas, en la tuya, en los sillones o en cualquier lugar por el que caminen y se suban.


Bacterias


Tus zapatos van recogiendo bacterias a cada paso que das, bacterias que luego acaban esparcidas por el suelo de tu casa. Ten presente que hay investigaciones que han recogido más de 421.000 tipos de bacterias en las suelas de los zapatos, muchas más de las que se hallan en un inodoro, imagínate.


Algunas de los bichos malos que te puedes encontrar son la E. coli, meningitis, neumonía, de los que provocan enfermedades gastrointestinales... justo el tipo de invitados que no quieres en tu casa. Y muchas de estas bacterias no responden bien a los antibióticos.


Muchas de estos gérmenes pueden vivir a todo lujo en las suelas de tus zapatos durante muchos días, incluso si éstas permanecen secas.


Toxinas


En los zapatos pueden acabar también toxinas como el plomo, los herbicidas y otros tóxicos que pueden poner en peligro tu salud, sobre todo a largo plazo.


Polvo


El polvo que se queda en los zapatos acaba en el suelo y en las alfombras, y si no se limpia bien puede provocar problemas respiratorios y alergias, al ser el caldo de cultivo perfecto para los ácaros.


Zapatillas en la playa


Insectos


En los zapatos también pueden transportan insectos, que llevarás a tu casa para que se instalen allí cómodamente. Algunos de estos visitantes impertinentes pueden ser chinches, pulgas, etc.


Otros residuos desagradables


No quiero ser escatológica, pero en los zapatos acaban cosas muy desagradables que nadie quiere en su casa. A saber: excrementos de perros o de pájaros, escupitajos, restos de orina y heces procedentes de baños públicos, agua estancada, hojas podridas... No te digo más.


Suciedad en general


Además de los gérmenes, toxinas e insectos que acaban en el suelo gracias a los zapatos,  lo cierto es que también se deposita mucha más suciedad, por lo que tendrás que limpiar más y más a menudo. Y nadie tiene tiempo para estar con la escoba, el aspirador y la fregona constantemente; hay cosas mejores, más productivas o más urgentes a las que dedicarse. Por no hablar de que si tus suelos se ensucian menos, ahorrarás no sólo tiempo, también gastarás dinero al no tener que utilizar tantos productos de limpieza.


Zapatos con suciedad


También evitarás la suciedad en tus alfombras, lo que es de agradecer, porque tenerlas en buen estado no es tarea fácil.


Y, por supuesto, reducirás el desgaste y daños en tus suelos, tus alfombras y tus moquetas. Piensa que muchas piedrecitas, arena y otros elementos se pueden quedar atrapados en suelas y tacones y rayar y desgastar los suelos. Incluso hay suelas, sobre todo las de goma, que dejan rayas y manchas al caminar sobre tarimas y parquets, que luego se limpian con mucha dificultad.


Comodidad para tus pies... y para tu mente


No hay nada más agradable y que aporte más sensación de estar en el hogar que calzarse las zapatillas o quedarse en calcetines al llegar a casa. Tus pies descansarán, se moverán libremente y se airearán después de una jornada encerrados en los zapatos. No lo dudes, descalzarte al llegar a casa te hará ganar en comodidad y salud.


Descalzarse al llegar a casa puede ser un ancla mental para que puedas desconectar de tu trabajo y tus preocupaciones de manera inmediata. Asocia de forma consciente el hecho de quitarte el abrigo y las zapatillas a cambiar de chip según cruzas el umbral de la puerta.  


Leyendo y tomando café en calcetines


Descanso para tus vecinos


Si vives en un piso, sabrás que no hay nada más desagradable que un vecino que se pasa el día paseando por su casa con zapatos, taconeando a diestro y siniestro, incluso a altas horas de la madrugada. Ya sabes, no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti.


Consejos útiles


Ten un zapatero o un mueble específico en la puerta de tu casa para dejar el calzado al llegar a casa. Si tienes que llevar tus zapatos en la mano desde la entrada hasta una habitación alejada, al final no te descalzarás, así que debes facilitarte la tarea de despojarte del calzado en la misma puerta.


Zapatero con zapatos de colores


Si tienes niños o problemas de movilidad, lo ideal es dejar una silla o banqueta en la entrada o hall para facilitar la tarea de descalzarse al entrar y calzarse al salir de casa.


Ten a mano las zapatillas o los calcetines que usarás en el interior. Si los vas a mantener en el mismo mueble que tendrás el calzado para la calle, procura que estén en lugares separados para que no se contaminen.


Revisa las suelas de tus zapatos para comprobar que no tienen arena o porquería en las suelas, si es así, ráspalas y límpialas con cuidado cuando llegues a casa, antes de guardarlos en su sitio.


Limpia con frecuencia la parte superior de tus zapatos, la suciedad y los gérmenes no están únicamente en las suelas.


Zapatos limpios


A la hora de salir de casa, procura dejar el momento de calzarte para el final, porque si tienes que ir a por algo que se te ha olvidado podrás hacerlo sin zapatos, en lugar de descalzarte. Así te dará menos pereza.


Conciencia a tus visitantes de que también se descalcen al entrar en tu casa. Al principio te mirarán con extrañeza, pero muchos de ellos acabarán adquiriendo también este hábito tan saludable.




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02 mayo, 2018

Cosas que No Deberías Poner en Tu Lavadora

La lavadora es uno de los electrodomésticos que más simplifican la vida en el hogar. No quiero ni imaginarme cómo sería el trabajo de hacer la colada hace apenas unas cuantas décadas, o como por desgracia deben hacerlo ahora en poblaciones con un bajo nivel de desarrollo. Teniendo que limpiar la ropa a mano en un lavadero, ayudándose de una tabla; o incluso teniendo que ir al río para ello. Utilizando agua fría o teniendo que calentarla en los fogones.


Lo cierto es que tenemos mucha suerte de contar con una máquina que hace este trabajo por nosotros. Aunque el buen funcionamiento de la lavadora y del cuidado de las prendas también es cosa nuestra. Debemos saber cómo sacarle todo el partido y cómo evitar los posibles daños a la maquinaria y a la ropa que pongamos dentro.


Para ayudarte a cuidar tu electrodoméstico y tus prendas, en este post comparto contigo lo que no deberías poner en el tambor de la lavadora.


Cosas que no deberías poner en tu lavadora


Prendas que no se puedan lavar en lavadora


Antes de poner cualquier prenda en tu lavadora, cerciórate de que el fabricante recomienda hacerlo así. Si éste indica que debe hacerlo a mano o en seco y lo haces en lavadora, puede que tu ropa termine encogiendo, destiñendo o con el tejido estropeado.


Si quieres arriesgarte, procura utilizar un programa delicado, con agua fría, un jabón suave y con un centrifugado ligero, o incluso sin él. 


Mucho detergente, suavizante o lejía


Si utilizas muchos de estos productos, puedes estar dañando la maquinaria, puesto que no dejan de ser químicos agresivos. Esto es especialmente importante en modelos que tienen mucho plástico en su interior. Emplea la cantidad que indique el fabricante de detergente, suavizante o de tratamiento de manchas o color, ni más, ni menos.


Detergente para lavadora en cápsulas


Ropa en demasiada cantidad


Las lavadoras tienen una capacidad, no la excedas, ya que las prendas no se limpiarán bien. El detergente y el agua no llegarán a todos los rincones, y además se arrugarán más. Y tampoco conviene olvidar que el motor y el eje de la máquina sufrirán porque trabajarán más de la cuenta, por lo que pueden averiarse.


Colada con ropa del mismo tamaño


Si en la colada pones únicamente prendas muy grandes o muy pequeñas, probablemente no se limpien bien y tengan problemas con el equilibrado del centrifugado. Lo mejor es mezclar ropa de distintos tamaños para que el lavado sea más eficiente y para cuidar la maquinaria de tu lavadora. 


Ropa que deba lavarse en seco


Si en la etiqueta de la prenda indica que debe lavarse en seco, no lo hagas en la lavadora, porque puede estropearse, encoger o desteñir.


En caso de que quieras atreverte al DiY, lávalo a mano, con un detergente muy suave, con agua fría y sin retorcer el tejido al quitar la humedad.


Prendas sin revisar


Ten mucho cuidado antes de meter una prenda en la lavadora y revisa cuidadosamente sus bolsillos. Si no lo haces pueden acabar en tu máquina elementos que pueden dañarla como monedas, llaves, horquillas, clips, billetes de banco, tickets, etc. Todos ellos pueden dañar el mecanismo de tu lavadora y obstruir las tuberías o los filtros. 


Ropa del derecho


Las prendas que pueden desgastarse, hacer bolitas o soltar pelusas deben lavarse del revés, así protegerás esa ropa y la que pongas a lavar junto con ellas.


Cremalleras sin cerrar


Las prendas con cremalleras deben ponerse en la lavadora completamente cerradas, de ese modo evitarás que se enganchen y estropeen esas prendas u otras de la misma colada. Además, conseguirás que la ropa se deforme menos. 


Cremallera de vaqueros


Camisas con los botones cerrados


Las camisas se lavan mejor si sus botones están abiertos, porque el detergente y el agua llegarán a todos los rincones.


Ropa interior


La ropa interior puede estropearse en la lavadora en caso de que introduzcas en el tambor con otras prendas más recias, incluso se pueden perder en el interior de tu máquina.


Por otra parte, los sujetadores pueden dañar otras prendas, en el caso de que se salgan los aros o que las enganchen con los cierres.


Para evitarlo lo mejor es lavarla por separado con un programa de los que imitan el lavado a mano o dentro de una bolsa especial que tenga un cierre y la proteja del roce con otros tejidos, cremalleras o aplicaciones metálicas. En el caso de los sujetadores, ciérralos antes de meterlos en el tambor.


Ante la duda, lava tu ropa interior a mano; te durará más tiempo en buen estado.


Sujetador


Medias, panties y calcetines


Las medias y panties se enganchan fácilmente con los botones, cremalleras, aplicaciones y cierres, por lo que no conviene lavarlos en la lavadora, a menos que las introduzcas en una bolsa con cierre para protegerlas.


Si se trata de medias o calcetines, sobre todo si son tobilleros, pueden acabar colándose entre el tambor y la goma y perdiéndose en las profundidades de tu máquina; cuidado con ello.


Te recomiendo que los limpies con un programa delicado o que los laves a mano.


Encajes, bordados y aplicaciones


Las prendas con encajes, bordados y aplicaciones pueden dañarse dentro de la lavadora, porque se enganchen con otras prendas, se rasguen, se despeguen o destiñan.


Lo ideal es lavarlos a mano. Si vas a hacerlo en la lavadora, hazlo siempre con un programa en frío, delicado y separados de otras prendas.


Ropa de tejido impermeable


Las ropas con tratamiento de impermeabilización absorben mucha agua, lo que hará que la lavadora vibre demasiado al centrifugar o incluso pueden salir despedidas por la puerta de la máquina.


Ropa con pelos


Tus mascotas dejan cientos de pelitos adheridos a la ropa (para que te acuerdes de ellos cada vez que te pongas una prenda), y eso puede ser un verdadero peligro para tu lavadora. Los pelos acabarán ensuciando el tambor y otras prendas, aunque lo peor que puede ocurrir es que acaban obstruyendo los filtros o las tuberías que sirven de drenaje.


Para evitarlo puede utilizar un cepillo, un rodillo con adhesivo o seguir alguno de los consejos que te damos en nuestro blog para quitar los pelos de las mascotas.


En caso de que tengas secadora, puedes poner las prendas en un programa corto para terminar de quitar los pocos pelillos que hayan podido quedar después del cepillado y el lavado.


Lavadora


Prendas con manchas de productos inflamables


Si se te han manchado prendas con gasolina, alcohol u otros productos inflamables, ten mucho cuidado, porque que los químicos pueden dañar tu lavadora o incluso prenderse si se utiliza un programa con una temperatura alta. Para evitarlo limpia la prenda a mano o utiliza un disolvente o un detergente fuerte para remover la mancha antes de ponerla en la lavadora.


Tampoco deberías añadir a tu lavadora productos para lavado en seco y otros productos inflamables. Estas máquinas están diseñadas para funcionar con detergentes específicos para la colada. 


Prendas de chenilla


Las prendas de chenilla o chenille suelen ser delicadas y sueltan muchas pelusas. En muchos casos verás que en la etiqueta indica limpieza en seco o a mano. Si se puede lavar en lavadora, procura utilizar un programa delicado, con un detergente suave y ten la precaución de limpiarlo por separado y metido en una bolsa para que las pelusas no manchen el tambor ni obstruyan filtros y tuberías. 


Almohadas


En principio no deberías lavarlas, porque si absorben mucha agua, pueden llegar a estropear la lavadora con el peso y los golpes bruscos que den en el tambor, incluso pueden llegar a salir disparadas a la hora de centrifugar, con lo que se derramará todo el líquido y herirte con el golpe si estás cerca de la puerta cuando ocurra.


Las que están hechas de gomaespuma se pueden romper y los trozos pueden acabar dañando la máquina.


En muchos casos no será necesario que las laves (viscoelásticas), en otras el fabricante te recomendará que lo hagas a mano y en otras sí podrás meterlas en la lavadora, fíjate en la etiqueta antes de proceder a su lavado.


Almohadas


Alfombrillas con base de goma


La goma puede descomponerse con el calor y los detergentes y acabar dañando la maquinaria y obstruyendo el filtro y las tuberías.


Zapatillas de running


Las zapatillas especiales para correr se pueden estropear en la lavadora, porque encojan o pierdan su capacidad de amortiguación, y también dañar la maquinaria.


Si al final te decides a lavarlas, retira antes las plantillas y cordones, y coloca cada zapatilla en una funda. Y acuérdate de poner las zapatillas con una colada de toallas o piezas de ropa similares para que amortigüen los golpes del calzado deportivo contra el tambor. Este truco de limpieza también lo puedes utilizar con tus sneakers.


Lavadora con zapatillas


Bolsos y mochilas


Si los bolsos o mochilas de tela tienen aplicaciones textiles o de cuero, joyería o adornos, no deberías ponerlas en la lavadora y elegir el lavado a mano.


Si son únicamente de tela, pero tienen muchas cremalleras y partes metálicas, antes meterlas en el tambor, deberías ponerlas en una bolsa para lavadora o en una funda de almohada vieja y bien cerrada. Así no deteriorará el tambor ni otra ropa que laves al mismo tiempo que los bolsos o mochilas.


¿Qué medidas tomas tú para cuidar tu lavadora y tu ropa? ¿Tienes algún truco infalible para ello? Por favor, compártelo con nosotros en el apartado de comentarios, te lo agradeceremos todos.




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25 abril, 2018

Aceites Capilares: el Secreto de una Melena Preciosa

Si has leído el título del post, puede que se te hayan puesto los pelos de punta. ¿Aceite y melena preciosa en la misma frase? Y es que lo primero que se nos viene a la cabeza al unir aceite y cabello es una melena pringosa y apelmazada. Algo muy poco atractivo, desde luego.


Pero no, los aceites para el pelo son todo menos un error, porque son una de las herramientas para conseguir que éste luzca brillante, fuerte y saludable. Eso sí, para lograrlo es imprescindible saber qué aceite usar y cómo hacerlo.


Sigue leyendo y te cuento cómo conseguir una melena preciosa gracias a los aceites capilares...


Aceites capilares: el secreto de una melena preciosa


Por qué utilizarlos


Nutren
Rejuvenecen
Fortalecen
Aportan brillo
Sellan las puntas
Potencian el color del pelo
Previenen la caída
Ayudan a eliminar residuos y contaminación
No engrasan


Cómo emplear los aceites capilares


En forma de mascarilla


  • Con una exposición media. Al menos 2 horas, mejor aún si utilizas calor con una toalla caliente, con un gorro de ducha o en un espacio con vapor, como una sauna. Puedes utilizarlo en casa, en la playa, en la piscina, incluso en el gym. La exposición puede ser menor en aceites muy untuosos como el de ricino o cuando se tiene el cabello fino.

  • Como tratamiento nocturno. Aplicando el aceite y dejándolo actuar toda la noche en el cabello. Tendrás que lavar bien el pelo al día siguiente, utilizando dos champús. Te recomiendo que el segundo lo dejes actuar unos minutos y que lo aclares con agua entre tibia y caliente, para que arrastre todos los restos de aceite. Luego puedes terminar con un chorro de agua fresca para cerrar las cutículas del cabello y aportarle más brillo.


Para aumentar el efecto de las mascarillas


Si te pones unas gotas de aceite en medios y puntas antes de aplicarte la mascarilla habitual, multiplicarás el efecto de ésta.


Junto con el acondicionador


Puedes añadir unas gotas de aceite en la dosis de acondicionador para conseguir más brillo y suavidad.


Como reparador de puntas


Únicamente tienes que verter unas gotas en tu mano, emulsionarlas ayudándote de los dedos y con el propio calor corporal y aplicar el aceite en las puntas del pelo, masajeándolo mechón a mechón en dirección a la punta, no al nacimiento del cabello.


Puntas del cabello


Para aportar un extra de brillo
Vierte unas pocas gotas en la palma de tu mano y frótalo ayudándote de la otra, hasta que el aceite esté bien repartido en ambas manos, luego pásalo suavemente, casi sin tocar el cabello. Puedes utilizarlo una vez que hayas terminado de secar y peinar tu cabello o aplicarlo antes del styling.


Para combatir el encrespamiento


Si lo usas del mismo modo que para aportar brillo, también te servirá para domar el pelo encrespado.


Para proteger el cabello


Si te pones aceite la noche previa al tinte, lo protegerás de la sequedad y los daños que pueda provocarte éste, además de aportarle un extra de nutrición e hidratación que tu pelo agradecerá antes de la coloración.


Y también puedes aplicarlo antes de la exposición al sol, al viento, al cloro de la piscina o a la sal del mar para protegerlo.


Cómo utilizarlo

Para usar los aceites capilares adecuadamente hay que tener en cuenta dos factores principales, el tipo de cabello, la frecuencia y la forma de aplicarlo.


Melena XXL


Cabello seco


Puedes utilizar el aceite sin miedo. De hecho, si lo empleas como mascarilla puedes incluso llevarlo hasta las raíces, sobre todo si tienes el cuero cabelludo seco. Si tienes el cuero cabelludo algo graso, puedes poner el aceite únicamente en medios y puntas.


La frecuencia ideal para usarlo como mascarilla en tu caso: una vez a la semana, alternándolo con otro tipo de mascarillas.


Para utilizarlo como reparador de puntas, extra de brillo o para combatir el encrespamiento: cuando sea necesario.


Cabello normal


Úsalo en cantidades moderadas. Lo ideal es que lo apliques únicamente en medios y puntas, evitando el cuero cabelludo.


Si lo empleas como mascarilla, úsalo cada semana o cada quince días, según lo necesite tu pelo. En verano o invierno probablemente tengas de aplicártelo una vez a la semana por la sequedad que provocan las temperaturas extremas en el cabello, por el viento y por las agresiones del cloro o la sal.


Para usos diferentes de las mascarillas: cuando veas que te hace falta un plus de nutrición o de brillo en medios y puntas.


Cabello fino


Utilízalo únicamente en las puntas, aunque puedes permitirte ponerlo en los medios del cabello de vez en cuando.


Úsalo una vez a la semana o cada quince días.


Como reparador de puntas o extra de nutrición y brillo, sólo cuando sea necesario y en cantidades muy pequeñas. Como probablemente tu pelo no se encrespe, no hace falta que lo apliques para luchar contra el frizz. 


Cabello fino


¿En seco o con el pelo húmedo?


El aceite se puede utilizar sin problemas con el cabello seco, tanto si se trata de una mascarilla como de otro tipo de usos. Incluso si el pelo está sucio, porque el aceite es capaz de penetrar en la fibra.


En húmedo facilita el peinado y el moldeado, además de nutrir, dar brillo y proteger el cabello.


Qué aceites elegir


Tienes a tu disposición diferentes aceites capilares. Los que más me gustan son los vegetales, aunque para ser realmente eficaces y seguros, es mejor que sean puros y extraídos por presión fría. Esto garantiza que no pierdan propiedades terapéuticas y cosméticas, puesto que el calor aplicado para procesar algunos aceites los degrada y modifica.


Estos aceites vegetales pueden utilizarse de forma individual o preparar tu propia mezcla personal, según las necesidades de tu cabello. 


Aceite de coco


Probablemente sea el más adecuado de todos los aceites vegetales para el pelo. Sirve para todo tipo de cabello, nutre e hidrata en profundidad, pero no engrasa. Previene el envejecimiento del pelo gracias a su contenido en vitamina E.


Otra ventaja del aceite de coco es que sirve para tratar la caspa y la seborrea, aunque parezca una incongruencia al ser un aceite.


El aceite de coco se solidifica, por lo que si el ambiente no es cálido, tendrás que calentarlo un poco con las manos. 


Aceite de coco


Aceite de sésamo


Es muy rico en vitamina E y nutre mucho el cabello, por lo que es perfecto para cabellos gruesos, secos y encrespados.  


Si te apetece conocer más sobre esta joya, te invito a que leas uno de nuestros artículos sobre el aceite de sésamo.


Aceite de aguacate


Es sumamente nutritivo, regenerante y revitalizante. Aunque conviene evitarlo en el cabello y el cuero cabelludo con tendencia a la grasa. 


Puedes saber más sobre el aceite de aguacate en uno de nuestros posts.


Aguacate


Aceite de jojoba


Es ideal para regular el exceso de sebo y para evitar la caída del cabello (en casos leves y que no tengan causas médicas).


Combate el pelo quebradizo, puesto que contribuye a fortalecerlo.


Aceite de argán


Nutre el cabello en profundidad por su contenido en vitamina E, además de protegerlo e hidratarlo.


Aceite de oliva


Tiene vitamina A, por lo que es bueno para regenerar el cabello. También tiene vitamina C, que ayuda a la formación del colágeno. Y también tiene mucha vitamina E, lo que contribuye a rejuvenecer el pelo y a aportarle fuerza, mejorando los pelos quebradizos.


En el cuero cabelludo mejora la circulación y contribuye al crecimiento del cabello (siempre que no haya una razón médica o dermatológica para la caída, claro). 


Aceite de oliva


Aceite de ricino


Ayuda a combatir la caída del pelo, hidrata y nutre, le aporta brillo y lo fortalece.


Para utilizarlo como anticaída, tendrás que aplicarlo en el cuero cabelludo, y como es tan untuoso tendrás que poner muy poca cantidad o combinarlo con un aceite vegetal más liviano. Masajéalo bien sobre el cuero cabelludo ayudándote de las yemas de los dedos. No lo dejes demasiado tiempo en exposición, con 20-30 minutos es suficiente. Luego tendrás que lavarlo muy bien para eliminar cualquier resto de aceite de ricino.


Si lo usas como mascarilla o como extra de brillo o nutrición, aplica muy poca cantidad de aceite o mézclalo con otro, porque en caso de excederte puedes acabar con el cabello apelmazado y grasiento.


Otros aceites


También puedes adquirir aceites capilares en peluquerías y tiendas especializadas, formulados para diferentes necesidades del pelo.


Te recomiendo que busques los aceites que mejor encajen con tu cabello y te animes a usarlos, no tengas miedo porque no lo engrasarán. ¿Has visto las melenas tan bonitas que tienen las mujeres indias o marroquíes? Porque utilizan aceites para embellecer y fortalecer su pelo.




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