08 febrero, 2014

Solomillos de Cerdo a la Mostaza

solomillos de cerdo a la mostaza
Hoy te traigo una de esas recetas fáciles, rápidas y ricas que me encantan. Es el tipo de plato perfecto para preparar cuando no tienes demasiado tiempo para cocinar, pero te apetece comer (o quedar) muy bien: solomillos de cerdo a la mostaza.


Vamos a ello...


Ingredientes (para 4 personas)


800 gr. de solomillo de cerdo
Queso fresco para untar tipo Philadelphia
4 cucharadas (soperas) de salsa de mostaza de Dijon
100 gr. de pistachos crudos pelados
Coñac
Aceite de oliva virgen
Sal
Pimienta


Notas sobre los ingredientes


  • Si puedes, pide solomillo de cerdo ibérico. Es un poco más caro, pero el sabor lo justifica con creces; además de que es más saludable. También puedes sustituir el solomillo por lomo.

  • En esta receta la carne está cortada en daditos, pero puedes dejarla en medallones o filetes si te agrada más.


    mostaza
  • Si no te gusta el cerdo, puedes usar pavo o pollo, que también son ideales para esta receta. Doy fe.

  • La mostaza puede ser de Dijon o a la antigua. Puedes comprarla envasada o hacerla en casa. Si no sabes cómo, pincha en este enlace.


  • Yo le pongo Philadelphia light, pero puedes emplear cualquier queso fresco para untar, incluso quesitos en porciones. Su finalidad es aligerar la mostaza y aportarle cremosidad a la salsa.


    pistachos
  • Si no tienes pistachos a mano, puedes cambiarlos por anacardos (son perfectos) o almendras marcona. En cualquier caso, te recomiendo que sea el fruto seco que sea, lo elijas en crudo... menos los cacachuetes, porque amargan una barbaridad.


  • Si no te apetece ponerle coñac, puedes sustituirlo por vino blanco, jerez o, incluso, vermú.


Preparación


Corta los solomillos de cerdo en daditos, salpiméntalos y dóralos con un chorrito de aceite de oliva.


Cuando estén dorados, incorpora los pistachos enteros la mostaza y el coñac. Ve removiendo poco a poco para que liguen ambos ingredientes y que se vaya evaporando el alcohol.


pimientaAñádele el queso Philadelphia y remueve hasta que quede bien unido con la mostaza.


Si la salsa te ha quedado muy espesa, puedes aclararla con agua o caldo. Si te ha quedado muy clara, puedes dejar que reduzca o ponerle un poco de agar-agar.


Pruébalo y añádele sal si lo necesita, aunque lo más seguro es que no lo necesite. Y, por supuesto, si te gusta el picante y el queso ha suavizado demasiado la fuerza de la mostaza, no te cortes y añádele más pimienta o una cayena.


Como ves es una receta exprés. ¡Que la disfrutes!

solomillos de cerdo a la mostaza 
Consejo plus


Este plato queda perfecto acompañado de arroz basmati rehogado con un poco de aceite de oliva y nuez moscada o con arroz salvaje.












04 febrero, 2014

¿Ya Eres Fan del Alcohol de Romero?

romero
Rosmarinus Officinalis (romero)
Hoy te traigo uno de los must have de cualquier botiquín o armario de los potingues: el alcohol de romero.   


Este alcohol tiene una gran cantidad de propiedades, que lo hacen imprescindible. Aquí tienes sólo algunas:


  • Sirve para aliviar los dolores musculares y articulares en forma de friegas.

  • Es ideal para atenuar las agujetas, dando un suave masaje con el alcohol en la zona dolorida.
 
  • Prueba a aplicártelo en el cuello si lo tienes tenso, verás como se relaja rápidamente. Masajéate suavemente para no dañarte, porque esa zona es muy delicada. 

  • Estimula la circulación sanguínea, por lo que ayuda a entrar en calor. Es el remedio de las celebrities para lucir esos vestidos livianos en la alfombra roja sin perecer de frío en pleno febrero. 
 
  • Por ese mismo motivo, el alcohol de romero es excelente para preparar la piel antes de aplicar los anticelulíticos. Al activar la circulación, sus principios activos penetrarán con más intensidad.
 
    flor de romero
    Flor de romero
  • También es perfecto para aliviar piernas cansadas o inflamadas, precisamente por facilitar la circulación.

  • Mejora el aspecto de los moratones. Ojo, es importante no aplicarlos sobre heridas abiertas.
 
  • Ayuda a combatir catarros y resfriados, para ello sólo tienes que frotarte la zona del pecho con el alcohol.
 
  • Mejora el ánimo y la energía. Para conseguirlo date unas friegas con el alcohol o añade un chorrito generoso al agua del baño.
 

Ahora que has visto lo bueno que es, aquí tienes la receta, por si te animas a prepararlo:


Ingredientes


200 gr. de romero (mejor fresco)

1 l. de alcohol de 96º (del de farmacia)


Forma de preparación


Lava las ramas de romero, sécalas bien para quitarles toda el agua y córtalas para que quepan en el frasco. Ponlas en un recipiente  y cúbrelas con el alcohol. Agítalo un poco y déjalo reposar en un lugar oscuro, fresco y seco entre 15 y 30 días. A partir de 7 días ya habrá comenzado a impregnarse el alcohol de las propiedades del romero, pero es mejor que lo dejes macerar más tiempo.


Debes agitarlo al menos una vez al día durante el tiempo de reposo del alcohol.


Cuando consideres que ya está listo, tamiza el alcohol con una tela fina o con un filtro de los de cafetera, para eliminar todas las impurezas. Si con la primera colada no te ha quedado lo suficientemente limpio, repite la operación.


Notas 


El romero puede ser seco o en aceite (entonces te harían falta sólo unas gotas) para preparar el alcohol, aunque te recomiendo el fresco, preferentemente cultivado sin la presencia de químicos. Si lo puedes plantar tú, mejor aún. Procura que las ramitas y hojas estén en buen estado (sin zonas estropeadas, manchas u hongos), porque pueden transferirse al preparado.

frasco de medicamento vintage
Frasco vintage de color topacio

El alcohol puede ser de entre 60º y 90º, aunque te recomiendo el de farmacia o botiquín (96º), porque es más fácil de encontrar.


El recipiente donde preparares la mezcla y donde luego la vayas a conservar, es mejor que sea de color topacio o azul; así conservará mejor todas sus propiedades al protegerlo de luz.


Guárdalo bien tapado, para que no se degrade con el aire y la luz.


Y ahora, no podían faltar unas advertencias:


  • No lo utilices si estás embarazada, tienes alergia o sufres de epilepsia.
 
  • No ingieras el alcohol de romero bajo ningún concepto, salvo que hayas utilizado vodka u otro alcohol apto para el consumo humano en su preparación.
 
  • Si te das friegas, piensa que el alcohol reseca bastante, así que no te olvides de la crema hidratante.
 
  • No lo apliques sobre la piel irritada o dañada, porque empeorarás la situación. Opta entonces por infusiones, geles o cremas con unas gotas de aceite de romero.
 
  • Aunque lo verás en muchos sitios, el alcohol de romero no sirve para el cabello. Se confunde la infusión o el aceite de romero con el alcohol, aunque no es lo mismo. El alcohol puede dañarte y resecarte el cuero cabelludo, así que evítalo en esa zona. 
 
    romero
  • El alcohol de romero lo puedes encontrar ya preparado en farmacias y herbolarios, aunque su concentración es mucho menor. Por eso te recomiendo que te decantes por el casero.
 
  • El alcohol es altamente inflamable, así que no fumes ni mientras te lo estás aplicando ni durante los minutos posteriores al masaje o la friega. Te parecerá una tontería, pero hace unos años un hombre falleció por un descuido como éste
 

¿Te animas a usarlo?


 

También te puede interesar:


El romero. Alquimia blog.
El romero, planta aromática con efectos antioxidantes. dfarmacia.com.




31 enero, 2014

12 Consejos para Proteger tu Cabello del Calor

Quién más quién menos utilizamos fuentes de calor para secar o peinar nuestro cabello. Secadores, planchas y rizadores varios son uno de nuestros mejores herramientas para conseguir un peinado 10; pero también pueden ser un tremendo enemigo, porque el calor excesivo y continuado es una de esas agresiones que nuestro cabello no perdona fácilmente... qué le vamos a hacer, es orgulloso y delicado ;)


Para evitar que una excesiva temperatura dañe irremediablemente nuestra linda melena, aquí tienes una docena de consejos que puede serte útiles:


1.- Aplícate aceite antes de lavarte el cabello, además de dejarte el pelo sedoso y brillante, te ayudará a protegerlo después. Te aconsejo que lo apliques de medios a puntas y lo dejes actuar al menos 20 minutos antes del lavado. Especialmente recomendables: argán, jojoba, sésamo, coco y albaricoque.


2.- Lava tu pelo con un producto adecuado, con la dosis justa y acláralo bien. Es la mejor forma de que no queden restos de champú que podrían debilitar y dañar el cabello, algo especialmente perjudicial si además aplicamos calor. Y recuerda cepillarte el pelo antes del lavado, así eliminarás polvo y suciedad, con lo que el lavado será más efectivo.


3.- Utiliza mascarillas específicas para tu cabello con la frecuencia que te recomiende tu peluquero. Las mascarillas, especialmente las nutritivas, ayudan a proteger tu pelo ante las agresiones y daños futuros.


4.- Si te vas a exponer al sol, acuérdate de utilizar un protector solar también para tu cabello. El daño producido por el astro rey se agrava si, además, le aplicas calor para moldearlo o secarlo. También son imprescindibles pañuelos, gorras y sombreros para evitar el sol directo sobre el pelo.


5.- Utiliza siempre un protector térmico si vas a utilizar calor en tu cabello. Si no quieres productos químicos, puedes usar aceites vegetales como los que te he recomendado en el primer punto o aceites protectores-tratantes como los de Kérastase, Moroccanoil u Orofluido.  No sólo conseguirás proteger tu pelo del calor, además conseguirás un peinado más pulido y duradero. Recuerda aplicarlo en el cabello mojado y secado con una toalla, repartiéndolo bien por todo el cabello. Si es en spray, te recomiendo que lo vaporices a unos 25-30 cm. de tu melena y que luego lo masajees ligeramente para asegurar una cobertura perfecta.


6.- Elige unas buenas herramientas de trabajo. Si la economía lo permite, es mejor invertir un poco más en un buen secador, plancha o tenacillas y asegurarse de que no perjudiquen (demasiado) tu cabello y te permitan conseguir el estilo que deseas. 


7.- Busca cepillos y peines de calidad y que no rompan o perjudiquen tu pelo o tu cuero cabelludo. Y no te olvides de mantenerlos en perfecto estado de revista, así evitarás que te dejen residuos que ensucien y dañen tu cabello al aplicarles calor.


8.- Sigue una regla de oro: aplicar siempre el calor de forma gradual. Es decir, si te secas con el secador, ve subiendo la temperatura poco a poco para que el pelo no se estrese de más. Si vas a utilizar la plancha, te recomiendo que seques primero el cabello con secador (incrementando poco a poco la temperatura) y luego lo planches.


9.- Si vas a usar plancha, acuérdate de secar el pelo totalmente. En caso contrario lo dañarás, porque el agua que contiene el pelo tomará mucha temperatura y lo cocerá (no es un término muy técnico, pero se entiende perfectamente). La única excepción son las planchas que tienen programas para usar en seco y en mojado, como las de Remington. La temperatura ideal dependerá de tu tipo y estado de cabello, aunque el rango será entre 120º y 220º; con menos de 120 no conseguirás alisar el pelo, con más 220º lo chamuscarás.


10.- Y, hablando de planchas, pásala un máximo de 10 seg. por mechón y nunca la dejes más de 2 seg. en una misma zona del mechón. Así evitarás que el pelo se queme.


11.- Si vas a utilizar la técnica del brushing, evita acercar demasiado el secador al cabello. La distancia ideal entre tu pelo y el secador está en unos 10-15 cm., aunque te puedes arriesgar con unos 5 cm. en zonas difíciles y de manera puntual.


12.- Y un consejo que, no por obvio y conocido, es menos cierto: no abuses del calor para secar o moldear tu pelo. Si puedes, deja descansar tu pelo de planchas y secadores de vez en cuando.



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27 enero, 2014

Cómo Conservar las Verduras Durante Más Tiempo

carrito de verdurasLas verduras y las frutas son imprescindibles para una buena nutrición, por lo que siempre deben estar en nuestra despensa. El único problema es que son productos perecederos y, si no se conservan adecuadamente, se echan a perder con facilidad. Y, como a nadie nos gusta tirar comida a la basura, es importante conocer algunos trucos que mantendrán estos vegetales en buenas condiciones durante mucho más tiempo.


Algunos de estos trucos son:

  • Compra las verduras en un lugar de confianza. Te recomiendo que busques fruterías pequeñas de barrio porque, como compran menos cantidad en los mercados de abastos, pueden permitirse comprar el producto en un mejor estado de maduración. Las grandes superficies adquieren mucha cantidad y les tiene que durar también mucho, así que compran las verduras más verdes. Y la mayoría de las verduras no maduran en las cámaras ni en nuestras neveras. Si quieres conservarlas mejor, intenta que estén en su punto justo.
 
  • No laves las verduras hasta que las vayas a utilizar. Si por algún motivo debes hacerlo, procura que estén bien secas antes de guardarlas, así evitarás el moho y que se estropeen más rápidamente.
 
pimientos tricolor en agua
  • En general, a las verduras les gusta la humedad (ligera) y, para conseguirlo, puedes utilizar bolsas de plástico (perforadas o no) que ayudan a mantener su hidratación. También puedes usar un paño ligeramente humedecido y envolver separadamente cada tipo de vegetal. Y otra opción para mantener el grado de hidratación es utilizar recipientes abiertos y taparlos con un paño humedecido.
 
  • Antes de almacenar las verduras, comprueba que no haya ninguna en mal estado, porque terminará estropeando al resto.
 
  • Procura no mezclar las verduras ni entre ellas ni con frutas. Aunque utilices el cajón de la nevera, intenta separar cada variedad con bolsas, tuppers o envolturas con paños humedecidos. Así no se interferirán en su proceso de maduración ni se contaminarán (sabores, olores, microbios...) entre ellas. 
 
  • No apiles las bolsas de verduras unas encima de otras, porque se acabarán estropeando.
 
  • Procura que el aire pueda circular entre las verduras, tanto si están en el exterior como si están en la nevera.
 
    esparragos trigueros
  • Si tienes cajón específico para las verduras, utilízalo. Está preparado para mantener la temperatura y humedad necesarias para conservarlas en un estado óptimo.
 
  • Procura que el cajón de las verduras se mantenga lleno (al menos dos tercios) para se mantengan las condiciones de humedad y temperatura.  

  • Antes de guardar las zanahorias, quítales las hojas verdes; así evitarás un exceso de humedad que puede pudrirlas. Este consejo también sirve para las remolachas.
 
  • Las bolsas que mejor funcionan para la conservación son las perforadas, porque matienen la hidratación y permiten la circulación del aire. Tienes las de Albal que son excelentes y, si no quieres gastar dinero, puedes perforarlas tú con un punzón o con una perforadora de papel (las pequeñas de scrapbook también sirven).
 
    coliflor
  • Las bolsas y contenedores en los que se venden las verduras no tienen porqué ser los más apropiados para su conservación en casa. Además, es más higiénico que utilices tus propios sistemas de almacenamiento que sólo has tocado tú. 
 
  • Una pequeña joya que ayuda a conservar las verduras y frutas (en cajones separados, of course) son las bases conservantes de Rayen. Se colocan en el cajón de las frutas y las verduras y multiplican (de verdad) su duración. Además de ayudar a que se mantengan en su sitio dentro del cajón. Son como una especie de acolchado verde con unos huecos parecidos a las hueveras y que permiten que circule el aire frío entre las distintas piezas.

También es importante saber qué lugares de conservación son los más apropiados para los distintos vegetales:


  • Fuera de la nevera en un lugar fresco y seco: patatas, ajos, cebollas, chalotas, cítricos, tomates, pimientos, calabacín, calabaza...
 
    perejil en agua
  • Fuera de la nevera dentro de un vaso con agua o en un herb keeper: las hierbas aromáticas (no la albahaca), los espárragos y el apio.
 
  • Bolsas de papel dentro de la nevera: champiñones, setas y hongos.
 
  • Bolsas de plástico perforadas dentro de la nevera: zanahorias, remolacha, nabo, rábanos, lechuga, rúcula, espinacas, acelgas, guisantes frescos, berenjenas, judías, alcachofas, coliflor, brécol, coles de Bruselas, romanesco.
 
  • Sin contendor ni bolsa dentro de la nevera: hinojo, pepinos,



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