13 abril, 2014

Ensalada Fresca y Económica Siempre a Mano

bolsa de ensaladaHoy os traigo mi truco para tener en la nevera ensalada fresca, a mano y por poco dinero. 


Antes compraba las bolsas de ensalada ya cortada y lavada, lista para comer, pero no sólo eran muy caras, además su conservación dejaba mucho que desear. La mayor parte de las veces debía tirar la ensalada (¡qué rabia!) antes de que venciese la caducidad, incluso sin haber llegado a abrir la bolsa. 


Este problema con la conservación no tenía nada que ver ni con la forma de almacenamiento y conservación en mi nevera ni con el envasado del fabricante: era debido a que los supermercados e hipermercados no tratan el producto de forma adecuada. En algunos casos no mantienen el producto a la temperatura adecuada o rompen la cadena de frío en algún momento, o a la hora de reponer quieren amontonar tantas bolsas en los lineales que acaban por reventar (aunque sea ligeramente) las bolsas con lo que comienza a entrar aire y bacterias que descomponen rápidamente la ensalada.


Como tampoco tengo tiempo para lavar y preparar la ensalada todos los días, pero no quiero renunciar a una alimentación saludable, me decidí a buscar un truco sencillo que me hiciese más fácil la tarea. 


Compré en la frutería las variedades de lechugas u otros vegetales de hoja verde que iba a utilizar. Luego lavé cuidadosamente las hojas, las sequé bien en un centrifugador de ensalada hasta que no quedó humedad y las guardé sin cortar en una bolsa con cierre zip para que no perdiesen más nutrientes. Vamos, como si hubiese pasado por el híper y hubiese comprado una bolsa, pero casera y barata en esta ocasión.
 

Aquí puedes ver mi centrifugador y su resultado...


centrifugador de ensaladalechuga escurrida


Y el resultado fue que pude utilizar la mezcla de lechugas durante varios días sin que sus hojas perdiesen un ápice de frescura.


Viendo que la cosa resultaba, me hice con unas bolsas perforadas de Albal, especiales para conservar vegetales. Los pequeños agujeritos que tienen permiten que la ligera humedad que tienen las hojas las mantenga frescas, al mismo tiempo que deja que respiren.


bolsa perforada para ensalada (detalle agujeritos)
Aquí podéis ver las micro-perforaciones de las bolsas


Los dos grandes puntos de este truco son el centrifugador y la bolsa de conservación. El centrifugador permite que las hojas se sequen perfectamente sin dañarlas, de forma mucho más eficiente que si se dejan secar en un escurridor o se emplea un papel o paño limpios. Y la bolsa mantiene en perfectas condiciones la ensalada.


bolsa para vegetales
El cierre zip o de cremallera es muy útil a la hora de conservar


Esta forma de preparar y conservar la ensalada te permitirá hacer las mezclas que más te gusten y no tendrás que limitarte a un sólo tipo de lechuga o de la combinacion que a algún fabricante se le haya antojado.


Desde que me apliqué esta técnica ensaladil en casa comemos ensaladas más frescas, variadas y por mucho menos dinero que antes. ¿Os animáis a probarlo o tenéis algún otro truco infalible?








09 abril, 2014

Si Te Duele la Cabeza, Un Puñado de Almendras

almendras con cascaraPues sí, si te duele la cabeza, lo mejor que puedes hacer es tomar un puñado de almendras. Y el mismo remedio sirve para el dolor menstrual o muscular.

 
No soy nada amiga de los medicamentos y mucho menos aún si son analgésicos. Creo que las medicinas están para ayudar en determinados procesos, en los que son imprescindibles, aun a pesar de sus efectos secundarios. Pero en otros casos menores, pienso que sus supuestos beneficios no compensan los efectos secundarios que acarrean.

 
flor del almendro
De la almendra... hasta la flor
Por eso me encantan todos los remedios naturales como alternativa a los analgésicos, así que, cuando leí que las almendras eran estupendas para el dolor moderado, decidí hacer la prueba. Dicho y hecho, en el siguiente dolor de cabeza me tomé un puñadito de almendras... y me olvidé. Me olvidé porque el dolor había desaparecido sin dejar rastro. Pensando que podía haber sido un efecto placebo lo volví a probar y el resultado fue el mismo, incluso en el caso de los típicos calambres menstruales, de agujetas (son muy frecuentes en mí) o de sobrecargas musculares (también marca de la casa). Así que no puedo dejar de recomendarte este remedio.

 
Por suerte, no sufro de dolores muy fuertes, así que no os puedo dar referencias de su efecto cuando la cosa se ponga más difícil, pero para dolores y malestares de andar por casa es más que efectivo. Y según parece, también son perfectas para los peques, porque les alivia sin dañarles.

 
aspirinasLas almendras son un alimento excepcional, porque además de contar con unas propiedades nutricionales excelentes (ácido oleico, arginina, hierro, abundante fibra, magnesio, fósforo, manganeso, vitamina E...), es que además contienen salicilatos, que actúan como la aspirina, pero sin sus efectos no deseados. Estas sustancias funcionan como antipiréticos, analgésicos y antiinflamatorios. Y todo eso dentro de una humilde almendra...

 
almendrasPara que la concentración de estos salicilatos sea equivalente a un par de aspirinas, debes tomar un puñadito, o sea, entre 8 y 10 almendras marcona grandecitas. Preferentemente crudas, claro, así no aportarás ni grasas añadidas ni sal a tu organismo, que es lo que menos necesita. Por cierto, si estás a dieta, recuerda que las almendras tienen una cantidad importante de calorías (550-600 cal./100 gr., aunque sólo debes tomar un puñadito) y grasa (saludable, pero grasa al fin y al cabo), por lo que tendrás que equilibrar el resto de tu menú del día.

 
Evidentemente, debes consultar al médico cuando tengas dolor o algún problema y seguir sus consejos. Este truco sólo sirve cuando se trate de un dolor o malestar identificado y leve, si no es así, al facultativo directamente y sin rechistar ;) Y, por supuesto, es un remedio prohibido para los alérgicos o intolerantes a los frutos secos.


Y si ahora te duele la cabeza, ¿dónde irás? ¿al botiquín o a la despensa? 




05 abril, 2014

Lentejas con Oreja

Hace mucho que no os dejo una receta, así que la de hoy es contundente: lentejas con oreja. Normalmente suelo cocinar platos ligeros y con poca grasa, pero de vez en cuando también hay que darse un homenaje con un plato de cuchara de los de antes.


Y como se hace en la olla, es de lo más rápido y sencillo de hacer que hay. Eso sí, si tenéis tiempo y ganas, también podéis animaros con la versión tradicional de cocción lenta.


Vamos a ello...


Ingredientes (para 4 personas)


especias y coñac para lentejas500 gr. de lentejas pardinas
2 cebollas medianas
2 zanahorias medianas
1/2 ramita de apio
2 dientes de ajo
1 trozo de morcilla de arroz
1 trozo de chorizo
50 gr. de jamón serrano en taquitos
50 gr. de oreja fresca
2 huesos de vaca
Coñac
Agua
Tomillo
Romero
Cominos en grano
Pimienta negra
Sal


Notas sobre los ingredientes


    lentejas de la bañeza
  • Las lentejas de la receta son pardinas de La Bañeza por varias razones: me gustan por lo delicadas y suaves que son, no necesitan remojo (y eso suma muchos puntos) y se cuecen en un pispás. Si queréis cambiarlas, ya sabéis que hay una variedad grande de lentejas donde elegir.
  • Si no queréis incluir carne en la receta, podéis sustituirla por arroz y/o patatas, puerro, calabaza y cualquier otro tipo de verdura. Si van a ser un primer plato, con las verduras será suficiente; si va a ser un plato único, el arroz le aportará los nutrientes necesarios para que sea completo.
  • El jamón normalmente lo utilizo en forma de huesos de ibérico pero, como no tenía a mano, lo he cambiado por los taquitos y ha sido un acierto.
  • La oreja es fresca, pero puede ser cocida o adobada. Personalmente, me gusta su sabor pero no su textura, así que la cocino dentro de una red de legumbres; así puedo separarla para que sólo la coma quién quiera... pero el saborcito se queda en el guiso ;)
  • Hay quien le pone whisky en lugar de coñac, pero prefiero el sabor más redondo de este último para acompañar a las lentejas.
  • Los cominos en grano tienen una finalidad más, además de aportarle sabor: evitan los gases que suelen acompañar a las legumbres... y eso es importante. 
  • Si te van las emociones fuertes, cambia la pimienta negra por un par de cayenas.


Materiales


  • Olla súper-rápida
  • Tabla para cortar
  • Red para legumbres


Preparación


Corta las cebollas, la zanahoria y el apio en cuadrados pequeños y reserva. Si tus cebollas son tan puñeteras como las mías de hoy, también necesitarás un paquete de Kleenex... o dos.


 cebolla, zanahoria y apio picados


Pela los dientes de ajo y apártalos junto con las verduras. Déjalos enteros, porque se desharán con la cocción.


Lava bien la oreja, córtala en trocitos y métela en una red para legumbres (si te gusta encontrártela en el guiso, no hace falta que utilices la bolsa).


carnes para las lentejas


Pincha la morcilla y el chorizo para que suelten el jugo y no revienten dentro de la olla. Resérvalas junto con el jamón en dados.


Lava bien las lentejas, quita las que estén en mal estado y escúrrelas.


Pon dentro de la olla las lentejas, las verduras, el ajo, los huesos, la oreja, el tomillo, el romero, los cominos y la pimienta. Cubre con agua fría hasta que sobrepase unos 3 dedos el nivel de los ingredientes.


preparado de lentejas en la olla


Cuece durante unos 12 minutos en olla súper-rápida (dependerá de tu olla, porque cada una es un mundo). Una vez pasado ese tiempo, despresuriza y ábrela. Si necesitas desespumar, hazlo, aunque a mi no me hace falta nunca. Incorpora entonces el chorizo, la morcilla y el jamón y pon a cocer aproximadamente 7 minutos más. Al poner estos ingredientes al final, evitas que se deshagan y que pierdan sabor. Ojo con el tiempo de cocción si utilizas pardinas, porque es mucho menor que en el caso de otras variedades.


lentejas con oreja
En mi plato... sin oreja, claro
Una vez finalizado el proceso de cocción, abre la olla y sala sólo si es necesario. Como el chorizo, la morcilla y el jamón suelen tener bastante sal, es mejor esperar al final para no excederse con ella. Tu salud lo agradecerá.


Ya puedes servir y disfrutar de este plato consistente. Personalmente, lo acompañaría con un Rioja Vivanco Crianza del 2009, para que fuese perfecto. Y de postre... una infusioncita, porque no te cabrá nada más :D







01 abril, 2014

Dientes Blancos Sin Peligro

sonrisaInternet es algo magnífico, en eso estamos de acuerdo, aunque hay veces en las que se pueden encontrar consejos realmente peligrosos o descabellados. 


Un tema recurrente es el del blanqueamiento dental casero... y da mucho miedito ver algunos de los trucos que proponen, porque deberíamos cuidar nuestros dientes para que nos durasen toda la vida. Por ejemplo, hay quien ha oído que el peróxido de hidrógeno es uno de los productos que utiliza el odontólogo para blanquear y dice, pues si eso es agua oxigenada y yo tengo en casa...¡Hala! Pues voy a ponérmela yo y así me ahorro un dinerito! Y además lo recomiendo. Pues, amiguitos, el peróxido que se utiliza en consulta no es el mismo que el del botiquín.


Los dientes se pueden manchar por muchos motivos: café, té, refrescos de cola, especias, vino, tabaco, uso excesivo de enjuages dentales y colutorios... vamos, los sospechosos habituales. Aunque puede haber otro tipo de manchas, como las provocadas por medicación o por anomalías genéticas, algo más complicadas de eliminar.


Para eliminar las manchas dentales de una forma eficiente y segura, lo más recomendable es acudir al dentista para que evalúe cuál es tu problema y que te haga una revisión dental completa para saber si puedes hacerte un blanqueamiento dental o no. Unas encías dañadas, caries u otros problemas dentales, pueden hacer que no seas un@ candidat@ apropiado@ para un blanqueamiento. El odontólogo será el que solucione primero los problemas que puedas tener (si fuese necesario, claro) para que, una vez con la boca sana, puedas recibir un tratamiento blanqueante profesional. Debes pensar que todo tratamiento que deja los dientes más blancos, es abrasivo en mayor o menor medida, así que si tienes las encías inflamadas o los dientes estropeados, el remedio será peor que la enfermedad. Además, tu dentista valorará qué sistema es más apropiado para ti (en casa con una férula, en consulta, ambos...) y te hará un seguimiento durante el proceso. Y pondrá un poco de cordura en el tono que quieres conseguir, porque siempre tendemos a buscar un tono blanco nuclear, que no siempre es favorecedor.


sillon de dentistaY, por experiencia propia, un tratamiento blanqueante profesional es laborioso, algo incómodo y no demasiado barato. En mi caso fue un tratamiento en casa con supervisión médica en clínica. Primero comenzó con una limpieza en profundidad y algún arreglillo extra. Me hicieron una férulas a medida, en las que ponía el blanqueante y que me dejaba puestas varias horas a lo largo de algunas semanas. A veces me escocía un poco, aunque nunca tuve que usar un producto que me dieron para neutralizar y calmar. He de reconocer que no me acarreó demasiada sensibilidad dental y que el resultado fue bueno. Eso sí, me avisaron de que si abusaba de ese tipo de tratamientos, el blanqueado cada vez sería menos visible y la sensibilidad cada vez mayor, por lo que me recomendaron que evitase que las manchas volviesen a aparecer.


Me aconsejaron que no tomase café (no supuso un gran problema), vino tinto (alguna copita sí que tomo, pero no a diario) y té. Y en el té está el gran problema, porque mancha muchísimo (da igual que sea blanco, verde rojo o negro) y no puedo resistirme. Así que, para evitar que las manchas se volviesen a depositar, comencé a utilizar pastas blanqueantes de supermercado... y nunca me funcionaron. Hasta que me dieron una muestra de Lacer Blanc Plus con una revista y ví el cielo abierto... y la tetera llena ;)


lacer blanc plusEs la única que me funciona de verdad y que elimina las manchas existentes y evita que se fijen otras nuevas. Eso sí, aunque dice en su publicidad que es una pasta con baja abrasividad, a veces consigue que se me pele el interior de la boca, sí, sí, como cuando la gente se quema con el sol. Eso se evita no utilizando la pasta con demasiada frecuencia. Yo la utilizo una vez al día como máximo y el resto de los cepillados lo hago con una pasta normalita. Y aunque habla de que no provoca sensibilidad, algo sí se nota alguna vez, quizás sea porque ya me hice un blanqueamiento previo. Por supuesto, Lacer Blanc Plus también elimina la placa bacteriana, como cualquier otra pasta.


Cuando necesite volver a blanquear mis dientes, volveré al profesional, porque no quiero poner en peligro mis dientes; no sólo por estética, también por salud. Una buena dentadura es un engranaje fundamental de nuestro cuerpo que, cuando falla, puede provocar problemas graves. 


Por favor, antes de utilizar remedios caseros para blanquear tus dientes, piensa si te operarías de apendicitis o te cortarías el pelo tú mism@. Pues igual sucede con tus dientes y su color: ve al dentista y, si no quieres o no puedes, utiliza una pasta dental de las que se compran en farmacias, que quizás no seas tan efectiva como otras soluciones, pero es mucho más segura. Y, por cierto, cerciórate de que la clínica a la que vas es de fiar. Ahora han surgido como setas consultas de dentistas (incluso franquicias) que ofrecen servicios por precios inferiores incluso al valor de los materiales que se usan... y por algo será. 


Sonrisas blancas, sí, pero sanas.