La base de maquillaje puede ser nuestro mejor aliado... o nuestro peor enemigo. No sólo por cómo lo aplicamos, también por cómo lo elegimos.
Para acertar a la hora de comprar nuestra base de maquillaje, aquí tienes 15 consejos que te ayudarán en esta tarea:
1.- Debes conocer tu tipo de piel: seca, grasa, mixta o sensible (hay más tipos, pero estos son los principales). Según sea tu piel, deberás elegir un tipo de maquillaje u otro. Por ejemplo, las pieles secas no toleran bien los maquillajes con efecto mate o con acabado empolvado.
2.- Haz una labor de exploración y mira qué otras zonas de tu piel tienen un tono similar al de tu rostro. Eso te servirá a la hora de probar las bases en la tienda, por si no puedes hacerlo en la cara.
3.- Te conviene conocer los tipos de base de maquillaje que puedes encontrar en el mercado: fluidos, crema, mousse, stick, compactos, etc. Y, por supuesto, la técnica de aplicación que necesita cada uno. Si sueles tener prisa a la hora de maquillarte por la mañana, busca texturas que se puedan aplicar rápidamente con los dedos, como los fluidos y las mousses.
4.- También debes conocer sus formulaciones y propiedades: oil-free (ideal para pieles grasas o mixtas), larga duración (duran mucho pero tienen una cobertura alta, lo que implica que no son adecuadas para pieles maduras o cuando se busca un acabado natural), efecto lifting (ayudan con el descolgamiento de los tejidos), acabado tipo empolvado, etc.
5.- Tienes que tener claro qué tipo de cobertura necesitas: muy natural, cobertura media o cobertura alta. Para ello tienes que tener en cuenta para qué tipo de ocasiones necesitas el maquillaje, tu edad, el estado de tu piel. Piensa que el maquillaje deberá resaltar tus puntos fuertes, no tapar los defectos.
6.- Debes saber qué tipo de gama de color elegir. Las pieles que tienden a rosa, deben elegir bases con ese color entre sus pigmentos; las pieles que tienden a amarillo-oliva, tienen que buscar bases con esa gama de color. Para saber qué tipo de piel tienes: rosa o amarilla, sólo tienes que mirar las venitas de tu brazo: si se ven azules, tu tono es rosado; si tiran a verdosas, tu tono es amarillo-oliva. Cuidado con intentar cambiar tu color natural con la base, el resultado es desastroso.
7.- Tienes que elegir el tono adecuado, ni más claro ni más oscuro que tu piel. Intentar parecer más bronceada con la base es un tremendo error, porque se acaba con un aspecto terroso, plano y artificial. Si quieres parecer más morena, utiliza los polvos de sol, el blush y los iluminadores; no un tono más oscuro que tu piel. También debes tener en cuenta que el tono de la piel no es el mismo en todas las épocas del año, así que, puedes tener más de un tono según la estación.
8.- Busca información y hazte una lista de qué productos te llaman la atención y que más se adaptan a lo que necesitas antes de ir a comprar. Te servirán de guía para hacer una mejor compra.
9.- Busca establecimientos donde puedas probar las bases sin problemas. Por desgracia, existen algunas tiendas que no facilitan que puedas mirar, probar y preguntar a tu antojo.
10.- Elige establecimientos donde los vendedores tengan formación adecuada. No todos los dependientes de perfumerías y departamentos de cosmética cuentan con los suficientes conocimientos para asesorarte. Si no sabes dónde acudir, pregunta a amigas o busca en internet. Una sugerencia: si te atiende una dependienta, mira cómo va maquillada ella; si ves que lleva un maquillaje impecable y que se acerca a tu estilo, pídele consejo sin dudarlo. Si la dependienta luce un maquillaje terrible, mal aplicado y que resalta todos sus defectos... ya sabes lo que tienes que hacer ;)
11.- Ve a comprar tu base de maquillaje con la cara lavada y bien hidratada.
12.- Pruébate la base en la mandíbula, nunca en el dorso de la mano, como suele ser habitual. Y, si no puedes, aplícatelo en la zona que ya hayas verificado que es la más parecida a la de tu rostro. Aplícate entre 2 ó 3 líneas de maquillaje, para ver qué color es el que se funde con tu piel.
13.- Espera unos 10 minutos para que los pigmentos y otros componentes del maquillaje interactúen con tu piel y se asienten en ella, porque ese será el color final del maquillaje.
14.- Si te es posible, sal a la calle y mira el resultado de la prueba con luz natural. Así podrás comprobar cómo queda realmente el color sobre tu piel, porque la luz que suele haber en las tiendas desvirtúa mucho el color de la base.
15.- Un consejo plus: prueba todas las muestras de base de maquillaje que regalan en las revistas femeninas o las que te hayan dado en tu perfumería habitual. Aunque los colores no serán los más adecuados para ti, sí podrás ver el resultado en cuanto a textura, cobertura y facilidad de aplicación. Luego sólo tendrás que ir a la tienda a encontrar el producto que más te haya gustado entre los que ya has testado.
Y ahora, a pintar...
Como ya sabéis, me encantan los productos integrales y, por supuesto, la pasta. Considero que este tipo de pasta aporta una gran cantidad de beneficios a nuestra salud, además de tener un sabor exquisito. Y no sólo eso, el mercado nos ofrece una gran variedad que no se tiene en el caso de la pasta refinada: avena, espelta, Kamut®... y arroz.
En este post quiero compartir con vosotros eso, una receta de pasta integral de arroz. Con pulpo y queso San Simón, todo un mimo para el paladar. Además es muy sencilla de hacer.
Aquí va...
Ingredientes básicos (para 4 pax.):
300-350 grs. de pasta de arroz integral (75-80 grs. por persona).
1 cebolla grande.
2 cebolletas.
2 patas pequeñas (ó 1 grande) de pulpo cocido.
150 grs. de queso San Simón.
1/2 cucharadita (de café) de pimentón dulce.
1/2 cucharadita (de café) de pimentón picante.
4 cucharadas (soperas) de tomate concentrado.
Caldo de cocer el pulpo.
Vino blanco.
Aceite de oliva virgen.
Sal.
Notas sobre los ingredientes:
- Puedes usar otro tipo de pasta, aunque te aconsejo una que tenga un sabor potente, porque el resto de los ingredientes son muy sabrosos.
- Precisamente por el potencial de sabor de sus ingredientes, ten mucho cuidado con la sal.
- Puedes sustituir perfectamente el vino blanco por coñac, queda también muy rico.
- Si no tienes caldo de cocer el pulpo, puedes añadirle un caldo de pescado o de verduras.
- Si no te gusta el picante, utiliza sólo pimentón dulce.
- Puedes usar otro tipo de queso, aunque no lo recomiendo. El queso San Simón es la pareja perfecta para el pulpo y el pimentón, no se si es porque es gallego ;)
Preparación:
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| El plato en cuestión... |
Coge un pañuelo de papel y corta la cebolla y las cebolletas en cuadraditos pequeños y dóralos hasta que tomen ese color transparente y doradito, por supuesto, con aceite de oliva. El pañuelo es por las inevitables lágrimas que nos regala la cebolla, claro...
Mientras se hace la cebolla, corta el pulpo en rodajas medianas y resérvalas.
Ralla o corta en laminas finas el queso San Simón. Son las que utilizarás para gratinar.
Cuece la pasta tal y como te lo indique el fabricante en la bolsa. Ten en cuenta que los tiempos de cocción varían mucho según el tipo de pasta que sea. Cuando esté lista, escurre y lava ligeramente para quitarle el almidón de la pasta; al proceder del arroz, en cuanto está escurrida, se pega una barbaridad.
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| Queso San Simón |
Añade el pimentón a la cebolla que ya tienes lista y dóralo, cuidando de que no se queme, porque ya sabes que amarga. Cuando ya esté lista la mezcla de la cebolla y el pimentón (aquí ya comenzarás a salivar), añade el tomate y el vino blanco. Deja evaporar el alcohol del vino y rehoga el pulpo en la mezcla para que tome sabor. Si ves que la salsa queda muy espesa, puedes añadirle caldo de cocción del pulpo o caldo de pescado para diluir.
Echa la pasta en la sartén donde has preparado la salsa anterior y dale unas vueltas para que se mezcle bien. Pasa la pasta a un recipiente apto para horno.
Pon el queso rallado o en láminas sobre la pasta y gratina hasta que quede doradito.
Sirve y disfruta, que lo harás.
Consejo plus:
Si no te apete o no puedes tomar pasta, puedes gratinar el pulpo cocinado como si fuese a la gallega con el queso San Simón, verás qué sabor tan sorprendente. Es un plato ideal para tomar como aperitivo o como tapa.
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Seguro que todas habéis oído hablar del imprescindible fondo de armario para nuestra ropa. Se compone de esas prendas básicas sobre las que construir nuestro vestuario y a las que luego le vamos añadiendo las pinceladas de tendencia para adaptarlas a la temporada. Ya sabéis cuáles son los sospechosos habituales: traje de chaqueta, pantalón negro, jeans, camisa blanca, camiseta blanca, LBD, etc.
Pues en el maquillaje debe ocurrir igual, debemos tener nuestro particular "fondo de neceser".
Es habitual ir a echar mano del estuche de maquillaje y encontrarse con una especie de Camarote de los Hermanos Marx del make up; ese clásico batiburrillo de sombras, polvos, barras de labios que ni sabíamos que teníamos, rímel seco y demás colorido con aspecto dudoso. Y, lo peor de todo, realmente no tenemos los productos básicos para maquillarnos a diario de forma eficiente. Es el equivalente a tener el armario abarrotado de ropa que no nos podemos poner para ir a trabajar o que ni siquiera hemos estrenado, porque la hemos comprado en un arrebato consumista.
Mi consejo es que os hagáis con dos neceseres de maquillaje: el Básico (el "fondo de neceser") y el Otro.
Básico
Para preparar el lienzo:
- Pre-base de maquillaje para utilizar debajo del maquillaje (acabado perfecto), mezclada con él (acabado natural) o sola (para dar buen aspecto sin aportar cobertura ninguna; ojo, no se puede hacer con todas las bases).
- Pre-base para el maquillaje de ojos para fijar el color y para que no se manche el párpado de rímel.
- Una base de maquillaje muy sutil para conseguir un efecto más natural y con una cobertura muy ligera.
- Una base de maquillaje más cubriente para acabados más pulidos.
- Un corrector del mismo color que vuestra piel o sólo un tono más claro (cuidado con el efecto Panda).
- Un iluminador para aportar puntos de luz al rostro.
- Una buena esponjita de maquillaje.
- Muestras de maquillaje (para que no os de pereza experimentar con nuevos productos)
- Muestras de sérum y cremas de día (por si no tenéis vuestras cremas habituales a mano a la hora de maquillaros).
Para darle color y volumen:
- Un rímel marrón o negro normal adecuado al efecto que queráis buscar en tus pestañas (espesar, alargar, etc.).
- Un rímel marrón o negro waterproof.
- Unos polvos de sol (son muy versátiles y lo mismo os darán un toque bronceado, que os servirán de sombra de ojos).
- Un blush de un color que os favorezca siempre.
- Sombras de ojos de colores neutros y favorecedores para conseguir el tan difícil look No Voy Maquillada.
- Un kohl, eyeliner o sombra oscura para perfilar el ras de las pestañas y darle más viveza a la mirada.
- Un bálsamo labial.
- Una barra de labios o gloss en color nude.
- Un perfilador color nude para usarlo en los labios o en el interior del ojo a fin de aportarle más luz y blancura.
Para perpetrar el maquillaje:
Una buena colección de brochas y pinceles de maquillaje que deberán estar en perfecto estado siempre.
Buscad los tamaños y formas más adecuadas a vuestro estilo y tened en cuenta que es mejor tener menos brochas pero de mejor calidad.
Si las podéis tener en un estuche sólo para ellas, conseguiréis que no se deterioren y las tendréis siempre a mano cuando os hagan falta.
Para guardar tu arsenal:
Buscad un neceser de un tamaño adecuado para guardar vuestros útiles de maquillaje.
Si es muy grande, los productos se golpearán entre sí, por lo que es más fácil que se deterioren.
Si es muy pequeño, los productos no se acomodarán bien y no podréis acceder a ellos con facilidad; y eso es lo último que queréis cuando tenéis prisa.
Con este neceser bien surtido, organizado y en perfecto estado siempre tendréis listos vuestros productos básicos de maquillaje, lo que facilitará y agilizará vuestro maquillaje diario. Y si necesitáis salir de viaje de forma inesperada, sólo tenéis que meter el estuche en la maleta y listo.
El Otro:
En este neceser podéis incluir todo tipo de productos de maquillaje que no soléis usar a diario y que son más, digámoslo así, festivos. Colores de moda, barras de labios que se compran por impulso, pestañas postizas, productos que sólo usáis para ocasiones especiales, etc. Es el equivalente a las camisetas, vestidos y complementos que solemos comprar a principio de temporada y que dan alegría a nuestro fondo de armario pero que, ni de lejos, son la base de nuestro estilo.
Y, por supuesto, este estuche de maquillaje debe estar ordenado y limpio para poderlo usar cuando os haga falta. De vez en cuando, revisadlo para desechar todos los productos que no estén en buen estado.
¿Tienes una (o varias) mascotas? Gatos, perros, conejos y otros pequeños amigos peludos nos llenan de alegría y, también de pelos. La ropa, las tapicerías y alfombras suelen terminar siendo de angorina en lugar del material con el que las compramos.
Eliminar los pelos de nuestras mascotas para devolver su aspecto original a los tejidos es algo laborioso y complicado, salvo que se utilicen técnicas eficaces.
A continuación os hablo de algunas de las técnicas que existen para quitar pelillos, aunque hay muchísimas más. Las que os comento son las que uso habitualmente para eliminar los pelos de mis dos gatas y que puedo constatar que funcionan:
El rodillo de hojas adhesivas
Este rodillo es habitual en clínicas veterinarias, tiendas de mascotas y grandes almacenes.
Consiste en un rollo de hojas adhesivas que se pueden separar según se van embotando con los pelillos. Como giran sobre el mango en el que van enrolladas las hojas, es muy útil para realizar varias pasadas con fluidez.
Ventajas: es cómodo y rápido.
Inconvenientes: es caro y no siempre quita los pelos más largos y que están más hincados en el tejido.
Un consejo: es mejor no comprarlos en los establecimientos tipo Todo a 1 €, porque no suelen pegar igual que los que se compran en otros establecimientos, además de llevar menos hojas adhesivas, por lo que acaban saliendo más caros.
La cinta de embalar
Se trata de la típica cinta marrón para cerrar embalajes y que se suele tener en oficinas y comercios. Se puede utilizar despegando tiras de cinta del rollo y pegándolas sobre el tejido, tirando luego como si se tratase de bandas de cera para depilar. También se puede usar enrollando la cinta en algún objeto para usarlo como soporte: una botella, una cinta de vídeo, un taco de madera u otros elementos similares; cuidando de que la cara adhesiva quede hacia fuera claro. Sólo quedará pasarlo por la superficie apretándola ligeramente, para que los pelos se queden adheridos. Cuando ya no pegue, sólo hay que cambiar la cinta et voilá.
Ventajas: es cómodo y muy económico. Además, por el potencial adhesivo de la cinta, retira incluso los pelitos que están muy incrustados en el tejido.
Inconvenientes: es un proceso más lento que en el caso del rollo y, si se va a utilizar algún objeto para colocar la cinta, se tarda más tiempo en prepararla.
Un consejo: compra la cinta de buena calidad porque, la que no lo es, puede dejar restos sobre la superficie.
El guante de cocina
Sólo tienes que utilizar un guante de cocina y pasarlo enérgicamente por la superficie que tenga pelos de mascota. Es necesario hacer pequeñas pasadas circulares para ir reuniendo los pelos en un rincón y luego retirar la bolita (o big ball) de pelos. El guante arrastra los pelos, sacándolos de las fibras sin problemas.
Ventajas: es eficaz, cómodo, muy económico y siempre se tienen a mano. Elimina todo el pelo del tejido, incluso los más difíciles.
Inconvenientes: es necesario realizar varias pasadas para limpiar perfectamente la superficie.
Un consejo: utiliza los guantes de cocina tradicionales, porque los de tipo cirujano no sirven para este cometido.
La mano con agua
Este truco consiste en humedecerse la mano con agua y pasarla enérgicamente por el tejido. Funciona de forma similar al guante de cocina, aunque su resultado es un poco más leve.
Ventajas: es cómodo, rápido y cuentas siempre con todo el equipo.
Inconvenientes: no elimina los pelillos más rebeldes, sirviendo sólo para pelusas y pelos muy superficiales. Es ideal para un último retoque antes de salir de casa si te das cuenta de que llevas pasajeros contigo. Y, ojo, el tejido queda mojado, así que no utilices este truco con telas delicadas.
Un consejo: no mojes mucho la mano, sólo con una pequeña cantidad de humedad es suficiente.
Otros trucos muy útiles también son: espolvorear el tejido con bicarbonato antes de cepillar para eliminar la estática o pasar una toalla humedecida por la superficie.
En cualquier caso, cepillar de forma regular a tu pequeño amigo y pasar el aspirador con frecuencia, ayudarán a que haya menos pelillos flotando por tu casa y que luego se queden pegados a cualquier lugar.
Y, aunque nos llenen de pelos, les adoramos.