Mostrando entradas con la etiqueta hummus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hummus. Mostrar todas las entradas

09 julio, 2025

Cómo Preparar Labneh en Casa

¿Has probado el hummus alguna vez? Si lo has hecho, probablemente se haya convertido en uno de tus aperitivos favoritos, por su sabor y porque además es saludable (si es casero y según cuánto y con que lo consumas, claro).

 

Pero además del hummus hay otro plato rico y sano que es perfecto como aperitivo o como complemento para otras recetas: el labneh.

 

Si quieres saber qué es el labneh y cómo puedes prepararlo en casa, no tienes más que seguir leyendo. Venga, no te lo pierdas...

 

Cómo preparar labneh en casa
  

Qué es el labneh

 

Es un producto entre yogur y queso, aunque lo cierto es que es más el primero que el segundo, puesto que no se le añade cuajo como al queso, ni tampoco tiene el período de maduración que tiene este tipo de alimento. 

 

Es típico de parte del Oriente Medio y Próximo (Líbano, Egipto, Siria, Israel, Palestina, Siria, Jordania, Grecia, Turquía, Chipre...), y se usa como aperitivo (mezze o conjunto de aperitivos o platos pequeños que se sirven antes de la comida), pero también en desayunos.

 

Ingredientes para prepararlo

 

Yogur

Sal

  

Labneh en un recipiente azul 
 
 

Notas sobre los ingredientes

 

✽ Puedes utilizar cualquier tipo de yogur, ya sea de vaca, cabra u oveja. Aunque según el tipo de leche del que esté elaborado el yogur, el sabor del labneh será más suave o más fuerte, con o sin acidez, más o menos sabroso... 

 

✽ También puedes usar yogur al estilo griego si lo deseas. En este caso notarás que el resultado final es más cremoso y algo más denso, puesto que tiene menos suero que los demás.

 

✽ Hay quien utiliza kéfir o incluso yogur de soja para prepararlo, por si te interesan estas opciones.

 

✽ No funciona con yogures desnatados, puesto que el alimento requiere de grasa para conseguir consistencia y sabor.

 

✽ Si lo vas a utilizar como queso crema para platos dulces, prescinde de la sal. En este caso puedes añadir un edulcorante o azúcar. Pero en ningún caso, ni para platos salados ni dulces emplees yogures azucarados o edulcorados, es mejor que lo añadas tú al gusto.  

 

Labneh untado en pan junto con mermelada

 

Materiales


Una gasa, estameña, servilleta o paño muy fino y, a ser posible de una fibra natural y sin teñir. Elijas lo que elijas, es fundamental que estén muy limpios y secos. Lo ideal es que este tipo de elementos los laves con un jabón muy suave, sin suavizante (mejor con bicarbonato de sodio) y que estén perfectamente aclarados. 

 

Un colador con una malla muy estrecha y/o un recipiente alto y con una boca no muy ancha. 

 

Un recipiente hermético para conservarlo una vez preparado. 

 

Preparación

 

Prepara el recipiente alto y con boca estrecha. Coloca en él el colador, que debe poder reposar en el borde sin problemas. Si no vas a usar esta herramienta, pon una gasa o servilleta tapando la boca, sin que el tejido esté muy tenso.  

 

Abre los envases de yogur que vayas a preparar y viértelos (con el suero) y la sal en otra gasa o servilleta limpia. Cierra el tejido con el yogur retorciendo las 4 puntas, creando una especie de saquito. Aprieta bien el paquetito para que comience a salir el suero. Colócalo después sobre el colador o sobre el paño que hayas colocado sobre la boca del recipiente, de modo que quede suspendido para que vaya escurriendo todo el líquido. 

 

 

Una vez que veas que ha escurrido lo suficiente, mételo en la nevera. Lo ideal es que repose unas horas, al menos 12, pudiendo llevar incluso a 2 días. Ve apretándolo un poco más y removiéndolo cada cierto tiempos, hasta que consigas la textura que prefieras (puede ser más o menos densa dependiendo de la materia prima y del tiempo de reposo). Cuando más tiempo repose, más denso y sabroso quedará el labneh. 

 

Cuando esté en su punto, no tienes más que sacarlo del paño con ayuda de una cuchara y ponerlo en un recipiente hermético, y ya está listo para su uso. Te durará unos cuantos días en el refrigerador (hasta 10-14), aunque su vida útil dependerá de tu nevera, de cuántas veces abres el recipiente y de si el utensilio que empleas para tomar lo que necesites está bien limpio (sin restos de pan, especias, salsas...). Si quieres que te dure más, deja que escurra 24 horas, haz unas bolitas con el queso de yogur, rebózalas con especias y consérvalas en aceite de oliva (que cubra las bolitas) en un tarro hermético.

 

Labneh de yogur griego

 

Con qué tomar el labneh

 

✽ En Oriente Medio y Próximo se suele consumir con aceite de oliva, especias (cominos, tomillo, hierbabuena, ajo e polvo...), hortalizas (tomates, pepinos...) y semillas y frutos secos (sésamo, pistachos, piñones...), acompañándolo con pan de pita y aceitunas, pero hay mil y una maneras de comerlo. 

 

Pan de pita

 

✽ Puedes untarlo en rebanadas de pan, en bocadillos y sandwiches, en galletas saladas, con tortillas de maíz o de trigo, con picos, con bollería, en repostería, en lugar de nata con frutas o frutos secos, para dipear con crudités, a modo de crema agria para patata asadas, cremas y sopas... 

 

✽ En casa lo solemos tomar con tostadas de pan de trigo sarraceno o arroz integral y pavo o jamón cocido para desayunar. 

 

El labneh está realmente delicioso y es sumamente fácil de preparar, así que... ¿por qué no lo pruebas si es que no lo habías hecho ya? 

 

 

Post relacionados:

Hummus, un Aperitivo Perfecto 

Hummus de Boniato y Zanahoria 

 

La primera vez que apareció el post Cómo Preparar Labneh en Casa fue en el blog de La Meiga y Su Caldero.   

 

Cómo preparar labneh en casa © 2025 by La meiga y su caldero - Arancha Moreno is licensed under Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International

12 marzo, 2025

Hummus de Boniato y Zanahoria

El humilde boniato tiene muchas más propiedades de las que se suele pensar. Contiene vitaminas A (cuanto más naranja, más betacarotenos tendrá), B9 (ácido fólico), C y E. También es rico en potasio. Esto lo convierte en un excelente antioxidante, contribuye a proteger tu vista; además de ayudarte a mantener en buenas condiciones tu sistema nervioso, cardiovascular y muscular. 


Es un alimento energético, que aporta unas 100 calorías por 100 gr. (un poquito más que las patatas), aunque tiene un índice glucémico bajo y es muy saciante. A pesar de su saber dulce, apenas tiene azúcares. También conviene saber que es fuente de fibra y de agua, aunque no tiene grasa. Y tiene otra ventaja importante: facilita la digestión y desinflama el aparato digestivo.


Puedes usarlos para preparar platos dulces y salados. Al horno, cocidos, fritos, en guisos y estofados, en sopas y cremas, en puré, rellenos, en ensalada, en repostería, en mermeladas, en batidos... Y una de esas formas de prepararlo es el hummus de boniato y zanahoria, que está realmente delicioso. Te confieso que esta receta tuvo su origen en un trozo de este tubérculo que me había sobrado de una guarnición que preparé con patata y cebolla y que estaba a punto de estropearse, y que decidí aprovechar de esta forma. 


¿Quieres saber cómo se prepara? Toma nota...


Hummus de boniato y zanahoria

 

Ingredientes

 

1 boniato

1 zanahoria

Jugo de limón natural

Tahini

Semillas de sésamo tostado

Aceite de sésamo

Cominos molidos

Sal 


Notas sobre los ingredientes

 

✽ Si no encuentras boniato, puedes sustituirlo por calabaza.

 

✽ Las semillas de sésamo puedes comprarlas ya tostadas o hacerlo en casa con una simple sartén.

 

✽ El aceite de sésamo lo puedes encontrar en cualquier supermercado o en herbolarios. Procura que sea ecológico y de primera presión en frío. Por cierto, este aceite también es ideal para cuidar tu piel o tu pelo.


Boniatos y zanahorias

 

Materiales


Vaporera (o cazuela con un cestillo)

Bol 


Preparación


Pela el boniato y la zanahoria. Córtalos en rodajas.


Boniato y zanahoria cortados en rodajas

 

Coloca las hortalizas en una vaporera y deja que se cocinen durante unos minutos, hasta que estén los suficientemente blandos para poderlos machacar. En mi caso lo hice en el microondas, con la opción de cocinado al vapor.


Boniato y zanahoria al vapor (microondas)

 

Una vez que al boniato y la zanahoria estén listos, paśalos a un bol y machácalos bien con un tenedor hasta que se forme un puré.

 

Añade una cucharadita de postre de tahini, un chorrito de aceite de sésamo, 1/2 cucharadita de café de cominos molidos y una cucharadita de semillas de sésamo tostado.


Hummus de boniato y zanahoria con semillas de sésamo espolvoreadas por encima

 

Mézclalo todo y bien y ya tienes un estupendo hummus de boniato y zanahoria que puedes usar para dipear, como untable para bocadillos y canapés, para animar ensaladas o incluso para acompañar carnes y pescados.


Hummus de boniato y zanahoria en un táper


Lo puedes congelar sin problemas. En mi caso, relleno varios táperes con la cantidad que suelo utilizar de una vez y así tengo siempre disponible en el congelador.


 

Post relacionados:

Hummus, un Aperitivo Perfecto 

Cómo Cocer y Congelar Legumbres en Casa 

Consejos para que las Legumbres No Resulten Flatulentas

Cocina de Aprovechamiento

 

La primera vez que apareció el post Hummus de Boniato y Zanahoria fue en el blog de La Meiga y Su Caldero. 


Hummus de boniato y zanahoria by La meiga y su caldero - Arancha Moreno is licensed under CC BY-NC-ND 4.0

04 noviembre, 2013

Hummus, un Aperitivo Perfecto

Hoy os traigo una receta que me encanta: hummus o humus. Es un plato que parece tener su origen en el antiguo Egipto y que es muy popular en Oriente Medio y su nombre "hummus", hace referencia a su ingrediente principal: el garbanzo. Es un aperitivo vegetal, con una textura y aspecto parecido al paté, pero con un aporte mínimo de grasas que, además, son saludables (ácido oleico y linoleico).


garbanzos
Tiene unas cualidades nutricionales excepcionales: hidratos de algo valor biológico, vitaminas, minerales, folatos, etc, por lo que es un alimento realmente excelente. Es un plato muy digestivo, perfecto para los que no toleran esta legumbre en otras preparaciones. Y, por supuesto, es una verdadera delicia para el paladar. 


Hay muchas formas de prepararlo, incluso con otras legumbres, aunque hoy os dejo mi versión. 


Vamos al tema...


Ingredientes


200 gr. de garbanzos cocidos
100 gr. semillas de sésamo (tostadas)
35 gr. aceite de oliva virgen
25 gr. zumo de limón
120 gr. de agua 
2 dientes de ajo
Cominos en grano
Sal


Notas sobre los ingredientes


  • Los garbanzos pueden ser cocidos, de los que venden envasados o preparados en casa. 
 
    semillas de sésamo
  • Puedes usar las semillas de sésamo o ajonjolí y triturarlas con la mezcla o usar tahine (puré de sésamo) ya preparado. A mí me gusta que el producto esté lo menos procesado posible, así que lo paso todo por la batidora. Tengo que trabajarlo más para que quede untuoso y las semillas se deshagan, pero me merece la pena.

    vaso de agua
  • Si no te gustan los cominos le puedes añadir cualquier tipo de especia: pimentón, pimienta, cilantro...

  • La cantidad de agua es orientativa, debe acabar con una consistencia parecida al paté, así que ve añadiendo poco a poco para ir consiguiendo la textura correcta.

  • El zumo de limón, mejor recién exprimido. Evita los preparados, porque en este caso se notará en el sabor.


Material


  • Batidora.
  • Vaso de batidora.
  • Pasapurés.


Preparaciónbatidora 


Pela dos diente de ajo y exprime el limón; resérvalos.


Pon en un vaso de batidora los garbanzos cocidos, el sésamo o el tahine, el aceite de oliva, una parte del agua, el ajo y el comino en grano. 


Bate vigorosamente con la batidora y añádele agua cuando vaya haciendo falta. 


Cuando ya esté bien pastoso, pásalo por un pasapuré y, si hace falta, ponle alguna cucharadita más de agua.


aceite y limonPruébalo y añádele la sal, hasta que quede a tu gusto.


Una vez pasado todo el puré, vuélvelo a pasar por la batidora para que la textura sea aún más fina.


Ya está listo para comer, así de fácil.


Cómo presentarlo


  • Cuando lo sirvas, cuida de que esté a temperatura ambiente y añádele un chorrito de aceite de oliva y unas gotas de limón.

aceite de oliva
El aceite de oliva: imprescindible en este plato
  • Hay quien le pone unas semillas de sésamo tostadas o pimentón por encima.

  • Lo puedes acompañar con pan de pita (como lo hacen en Oriente Medio), untado en pan tostado, con crackers, con ensaladas (para darle gracia a la vinagreta, sobre todo si la ensalada lleva legumbres) o como guarnición de carnes rojas y blancas.

  • Mis preferidos para acompañar este aperitivo son los nachos bío de maíz (con aceite de girasol) o con varitas de zanahoria.


Consejo plus


hummus acompañado de nachos bio de maiz
Hummus ya preparado, acompañado de nachos bio de maíz
Este plato lo puedes congelar sin ningún problema. Sólo tienes que congelarlo en porciones y, cuando lo vayas a comer, añadirle un poquito de aceite y mezclarlo bien. 


Y, hablando de congelación, puedes cocer los garbanzos, escurrirlos bien y luego congelarlos. Yo los seco bien y los pongo en bolsas con cierre zip, así no se pegan unos con otros y puedo utilizar sólo los que me hacen falta. Así siempre los tendrás a mano para preparar este plato u otros que necesiten legumbres (ensaladas, salteados, revueltos, purés...)