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18 enero, 2017

Uso Correcto del Baño en el Trabajo

El uso del baño en el trabajo o en espacios comunes es una de esas acciones cotidianas en las que se demuestra la buena educación y el respeto por el prójimo. Todos hemos utilizado algún baño compartido con compañeros y hemos sufrido la desconsideración ajena, ¿verdad? Falta de higiene, poca discreción, abuso del espacio común para uso particular... son sólo algunos ejemplos de esta falta de consideración que se suele sufrir en este tipo de lugares.


Aunque sé que sabes perfectamente cuáles son las normas básicas para el uso correcto del baño en el trabajo, no está de más ponerlas por escrito, porque quizás algún compañero necesite que le pases el enlace de este post ;)


Uso correcto del baño en el trabajo


1.- Ten presente que los aseos de la oficina no son los de tu propia casa. Son un espacio compartido que hay que respetar.


2.- No hace falta anunciar que se va al baño, y mucho menos informar acerca de lo que se pretende hacer en él.


3.- Tampoco hace falta comentar lo que hacen o han hecho los demás en el baño. Ni tampoco lo que han dicho. 


4.- Si sólo hay un baño y está ocupado, no agobies a la persona que está dentro. Vete y vuelve de nuevo unos minutos más tarde o, si es posible, utilizar el de otra planta. Dale al otro algo de tiempo y privacidad.


5.- Antes de entrar en una cabina, mira si se ve a alguien dentro. En los aseos con puertas partidas, la pista te la darán los pies que se vean por debajo o la luz encendida. En los que la tienen competamente cerrada, el indicador de algunos picaportes o el ruido también son indicios de que está ocupado. Si no lo tienes claro, llama suavemente y espera respuesta. Lo que nunca debes hacer es abrir la puerta como un huracán.


6.- Cierra la puerta con pestillo cuando utilices la cabina. Si no tiene cerradura, sujeta la puerta con la mano o el pie para impedir la entrada. Si no lo haces, es probable que alguien abra la puerta y te vea en circunstancias incómodas. Lo más curioso es que hay personas que utilizan el aseo con la puerta entreabierta y luego se enfadan muchísimo cuando abren la puerta sin darse cuenta que está ocupado. ¿Será que tienen algún trauma infantil con las puertas cerradas?


Papel higiénico de colores7.- Antes de hacer uso de la cabina, cerciórate de que hay papel higiénico disponible. Si no es así, cambia de cabina o pide que lo reponga la persona responsable, o hazlo tú si los de repuesto están accesibles.


8.- En caso de que no haya papel higiénico, jabón, toallas de papel o cualquier otro suministro, comunícalo al responsable o reponlo tú, si es que lo hacéis así en tu trabajo. La idea es que la persona que lo utilice después no se encuentre sin los artículos higiénicos que pueda necesitar.


9.- No tires papeles y otros desperdicios al suelo. 


10.- Utiliza todos los elementos a tu alcance para dejar el inodoro tal y como lo has encontrado, desde la escobilla hasta la cadena de la cisterna.


11.- En el caso de los chicos, es importante mantener la intimidad de los otros a la hora de utilizar el urinario. Si puedes dejar uno o más espacios libres entre ambos, mucho mejor. Si no es posible, porque están todos en uso, al menos ten cuidado de no establecer contacto físico alguno con la otra persona, ni siquiera codos o pies.


12.- En el caso de las chicas, es importante utilizar los recipientes adecuados para depositar los productos íntimos. Hay dos cosas que es imperdonable hacer en estos casos: depositarlos en el inodoro o en la papelera sin envolverlos convenientemente.


Aseo13.- No utilices el lavabo para lavarte otra cosa que no sean tus manos o tu cara. Refrescar tus pies o tus axilas no es lo más apropiado en un baño compartido con tus compañeros de oficina. Si necesitas hacerlo, utiliza toallitas o esponjas humedecidas y hazlo dentro de una cabina.


14.- Si te lavas los dientes, procura hacerlo de forma discreta y limpia luego cualquier resto de pasta que pueda haber quedado en el lavabo. 


15.- No hables por teléfono móvil en el baño, mucho menos si estás utilizando la cabina. Aunque haya quien no se lo crea, se oye todo a través del móvil. Por no hablar de que puedes mantener conversaciones confidenciales que no todo el mundo debería escuchar.


16.- No te lleves lectura al baño. No hay nada que haga peor efecto que ver entrar al aseo al típico (o típica) compañero que se lleva el periódico o la revista a media mañana.


17.- Se discreto a la hora de mantener conversaciones en el baño de la oficina. Primero, porque es de mal gusto utilizar un lugar así para charlar. Segundo, porque es fácil dar la impresión a jefes y compañeros de que los participantes en la conversación estáis perdiendo el tiempo cotorreando en el aseo. Y, tercero, porque nunca se sabe quién más está en el baño y que probablemente no tendría que escuchar lo que estáis diciendo.


18.- No mires a los otros usuarios de forma insistente y descarada. Permíteles un mínimo de intimidad.


19.- No estreches la mano a nadie en el baño, ni dentro ni justo al salir de él. Por motivos obvios...


20.- Si vas a beber agua, no lo hagas directamente del grifo. Es una falta de higiene y de consideración hacia tus compañeros. Utiliza un vaso o una botella.


Peinándose en el baño de la oficina
21.- El lavabo del baño de la oficina no es el mejor lugar para peinarse, si debes utilizarlo, hazlo cuando esté vacío y no molestes a nadie. Y, por supuesto, limpia los pelitos que puedan haber caído. Si debes utilizar laca, hazlo con mucha moderación para no molestar, especialmente si la ventilación no es buena. Esto también es válido para el perfume.


22.- Tampoco deberías maquillarte en los aseos de la empresa. Si debes hacerlo, que sea un simple retoque, no un maquillaje completo. Y evita extender todos los artículos de tu neceser sobre el lavabo, por respeto a tus compañeras... y por higiene.


23.- Lávate las manos, siempre. Y, cuando lo hagas, sécatelas bien, sobre todo antes de tocar el picaporte de la puerta para salir. A nadie nos gusta tocar el pomo de la puerta y encontrárnoslo húmedo. 


24.- Y, por favor, no utilices el baño para comer o beber algo más que agua. Por ti y por los demás.






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14 diciembre, 2016

Cómo Poner la Mesa de Navidad Perfecta

Las Navidades son la excusa perfecta para que familiares y amigos se reúnan alrededor de una mesa. Son días que se celebran con platos más elaborados, con postres especiales y con bebidas elegidas con esmero, precisamente porque se comparten con las personas que más nos importan.


Aunque a veces nos preocupamos más de la comida que de cómo la presentamos. Algo que no tiene mucho sentido, puesto que la decoración y el cuidado con el que disponemos la mesa y preparamos el ambiente son también una muestra de cariño y deferencia hacia nuestros invitados.


Por eso, a continuación quiero darte algunos consejos para que estas Navidades tu mesa sea la mejor. No te lo pierdas...


Cómo poner la mesa de Navidad perfecta


 El espacio


Si es posible, el espacio entre invitados debe ser cómodo y permitir el movimiento de todos ellos. Como orientación, te comento que lo recomendable es dejar entre 70-75 cm. mínimo para comensal. Si tu casa es pequeña, puedes plantearte la posibilidad de servir un buffet o un cóctel en lugar de una comida o cena formal con los invitados sentados.


Ten el baño en perfecto estado de revista, con todo lo que puedan necesitar los asistentes: papel higiénico, toallas, jabón... Si tienes muchos invitados, puedes colocar toallas individuales, tanto de felpa como de papel, junto con una papelera. Y para los olores poco agradables que se puedan generar, puedes tener un ambientador o papel de Armenia para quemar. Si colocas una naranja o limón con clavos de especia pinchados, manzanas o unas varitas de canela, perfumarás de forma natural y deliciosa, muy apropiada para las fiestas.


Habilita un espacio para que los invitados puedan dejar bolsos y abrigos cómodamente. Pero, cuidado, que sea un lugar accesible, para que los invitados no tengan que pedir permiso cada vez que tengan que tomar algo de sus pertenencias. Hay en hogares en los que los anfitriones recogen los abrigos al llegar y los dejan sobre la cama del dormitorio principal, de forma que los invitados se sienten cohibidos si tienen que ir a por un paquete de pañuelos de papel o para hablar por teléfono, sintiéndose casi como ladrones.


Mesa de Navidad sencilla


El mantel


Coloca un muletón o protector antes de colocar el mantel, de esa forma protegerás la mesa en caso de que se vierta algún líquido o grasa. Además de amortiguar el sonido de platos y cubiertos sobre la mesa, lo que se agradece especialmente cuando hay muchos comensales y se sirven múltiples platos.


A la hora de vestir la mesa puedes elegir entre mantel completo o manteles individuales. Si eliges el mantel  completo, es importante que esté perfectamente limpio y planchado y, si es posible, que le añadas un sobremantel y/o camino de mesa para darle una aire más formal y festivo.


En caso de que te gusten más los manteles individuales, los puedes utilizar solos, aunque te recomiendo que debajo pongas un mantel, por formalidad y por protección del mueble.


Lo que no te aconsejaría jamás es usar un hule para vestir tu mesa de fiesta, por mucho que se empeñen en fabricarlos con motivos navideños. Ya sé que son muy sufridos y que no hace falta nada más que pasarles una bayeta, pero no son apropiados para un día especial para compartir en familia (ni para diario, según mi opinión).


Los colores, los que prefieras, siempre que combinen entre ellos y que no utilices estampados si la vajilla también los tiene. 


Coloca una o dos mesas auxiliares para despejar la mesa principal de elementos no imprescindibles. En ellas podrás colocar el pan, las bebidas, etc. 


Las servilletas


Las servilletas, mejor de tela. Aunque en casa estéis acostumbrados a las servilletas de papel, un día es un día, y la familia y los amigos merecen ese pequeño esfuerzo. Por supuesto, deben estar limpias y bien planchadas.


Servilletas con servilletero decorativo


Lo ideal es que el doblez sea muy sencillo, porque eso implica que no se ha manipulado en exceso, lo que garantiza una mayor higiene. Hay un dicho muy sabio al respecto: "servilleta doblada, servilleta manoseada".


A la hora de colocarla, debe hacerse sobre el plato o a su costado izquierdo. Si sobre el plato vas a colocar algún detalle decorativo o regalito, es mejor que pongas la servilleta al lado en lugar de en el centro para no recargarlo. Puedes emplear un servilletero si lo deseas, si es elegante, mucho mejor aún.


Los cubiertos


Los cubiertos deben estar limpios y sin manchas de cal. Si es necesario, puedes sacarles brillo con un paño suave antes de colocarlos en la mesa. Recuerda que deberían ser iguales, salvo que quieras darle un aire boho a tu mesa.


La ubicación es bien sencilla: cuchillos y cucharas en el lado derecho y tenedores en el izquierdo, incluso el de marisco. Siempre colocados de tal forma que estén en la parte más alejada del plato los primeros que se vayan a utilizar y con el filo hacia el interior en el caso de los cuchillos y el cuenco o las púas hacia arriba si se trata de tenedores o cucharas. La única excepción es el tenedor pequeño para moluscos, que se coloca a la derecha de los cuchillos.


No te aconsejo que coloques demasiados cubiertos en la mesa, de hecho, no debería de haber más de dos cucharas, de tres cuchillos o de tres tenedores al mismo tiempo sobre la mesa. Lo ideal es que no hubiese más de 6 cubiertos nunca al mismo tiempo, así no le complicarás las cosas a los invitados y habrá más sitio sobre la mesa. Tampoco es aconsejable colocar los consabidos cubiertos de postre en la parte superior del plato, es mejor colocarlos cuando se vaya a servir el postre.


La cristalería


Las copas también tienen que estar en perfecto estado y lo más brillantes posible. Eso lo puedes conseguir poniendo cada pieza sobre un chorro de vapor y frotándolas con un paño suave.


Si quieres, puedes colocar un vaso de agua bonito en lugar de copa, puesto que se trata de una reunión familiar.


La ubicación de las copas también es sencilla: la copa de agua a la izquierda, seguida de la copa de vino tinto y de la de vino blanco. Puedes colocarlas en línea recta frente al plato, en diagonal o haciendo una pequeña curva. No es recomendable llenar la mesa con demasiadas copas, por lo que no te aconsejo que haya más de 4. La copa de cava, puedes colocarla en segunda fila, tras las de agua y vino, aunque lo mejor es presentarla en la mesa al final de la comida para brindar por las fiestas.


Mesa de Navidad completa


Los platos


En cuanto a los platos, lo recomendable es que haya siempre un bajoplato (también se llama plato base o de presentación). En caso de que no tengas ninguno, un plato llano, hará el servicio a la perfección. Ojo, que si hay bajoplato, también debe colocarse un plato llano que funcione como plato de servicio encima. Lo importante es que si hay plato hondo, esto no toque nunca directamente el mantel.


No te aconsejo que coloques todos los platos que vayas a usar en la mesa al mismo tiempo, no hace falta mostrar toda la vajilla como en unos grandes almacenes. Como mucho debería aparecer el bajoplato, el plato llano de servicio y encima el de ensalada o el hondo (o el cuenco de consomé), según el primer plato que se vaya a servir.


Lo ideal es colocar un platito de pan a la izquierda de cada comensal. De esa forma no caerán migas sobre el mantel, además de que la presentación quedará mucho más estética. Puedes colocar también mantequilla para acompañar el pan, junto con un pequeño cuchillo para untarla.


El servicio


Una gran idea es servir un aperitivo ligero mientras van llegando los invitados. Bocados y bebidas sencillas y ricas, que vayan abriendo el apetito, pero que permitan disfrutar del resto de los platos.


La comida se suele servir por la izquierda y se retira por la derecha, mientras que las bebidas se sirven por la derecha. Aunque en las comidas y cenas familiares la anfitriona puede servir desde su sitio, mientras que los invitados se pasan los platos en el sentido contrario a las agujas del reloj, así le llegarán al comensal también por la izquierda.


A la hora de servir y trinchar, la anfitriona debe hacerlo de pie, así se facilitará la tarea.


Las copas no deben llenarse en exceso. Nunca deberían que exceder la mitad de su capacidad. En el caso del vino tinto, lo ideal es llenarlas 1/3. En el del blanco algo menos, para mantener su frescura. También es conveniente tener en cuenta que el cuello de la botella nunca se apoya sobre la copa a la hora de servir. 


Copas de vino


Si van a hacer falta saleros o pimenteros, lo aconsejable es poner uno de cada por cada 6-8 comensales, para que todos tengan acceso a los condimentos sin necesidad de hacer ejercicios de contorsionismo para pasárselos al invitado del extremo contrario.


A la hora de servir, evita las cazuelas y sartenes para llevar la comida a la mesa y decántate por soperas, fuentes o bandejas. Se trata de fechas especiales, así que merece la pena cuidar las presentaciones.


Si vas a servir tarta, es mejor que la presentes en la mesa y luego la repartas en la cocina, llevando las raciones presentadas en sus correspondientes platos. Así te evitarás las molestias de tener que repartir delante de todos los invitados, con los consiguientes: "¿quién reparte?", "yo sólo quiero probarla, que estoy a dieta", "a mí no me pongas frutas/guindas/nata" y otras expresiones familiares que seguro que te suenan de algo...


Los cafés y los dulces no deben servirse hasta que no se hayan retirado los platos, cubiertos y las copas que ya no se vayan a utilizar.


La decoración 


Colocar unas tarjetitas con el nombre del invitado en cada plato te ahorrará muchos problemas a la hora de sentarse a la mesa. Así cada uno tendrá asignado su lugar y todo será mucho más rápido. Además es un bonito detalle para los invitados, especialmente si está hecho por ti.


Te recomiendo que coloques algún tipo de decoración en la mesa, así le darás un aire más festivo, pero siempre teniendo en cuenta que los centros de mesa y elementos decorativos deben permitir la conversación y no ocupar un espacio excesivo. Hay que buscar la estética, pero también la funcionalidad. Si quieres que tengan algún tipo de aroma, este debe ser siempre suave y no interferir con el de los alimentos.


Mesa decorada para Navidad con iluminación


Las velas son una estupenda elección, aunque hay que tener presente que sólo se deben encender a partir de la caída del sol. En resumidas cuentas, son adecuadas para la cena de Nochebuena y la de Nochevieja, no para las comidas de Navidad y Año Nuevo. Lo que sí debes tener en cuenta es la seguridad, es decir, que ningún invitado pueda quemarse si necesita extender la mano.


Hablando de luz, la iluminación debe ser suficiente, pero siempre suave y cálida, para crear un ambiente agradable para los invitados. Si puede ser indirecta, mucho mejor. 


La música no es imprescindible, aunque puede acompañar la comida o la cena, siempre que sea suave y permita la conversación.


Más


Aunque es casi un imposible si niños o adolescentes en casa, la tele debería estar apagada. Son momentos para compartir una buena conversación, no los consabidos programas navideños.

 
Los móviles no deberían de formar parte del menaje de las mesas navideñas, puesto que son momentos para compartir. Salvo que todos los invitados lo hagan y para ti sea una tabla de salvación para no escuchar las sandeces de tu cuñado, las mismas anécdotas de cada año de tu padre o la verborrea de tu suegra ;) Para evitar la movilitis, puedes poner un cestito en la entrada para que todos depositen sus teléfonos y, cada vez que un invitado lo retire, deberá dejar una pequeña cantidad de dinero o pagar en especie; luego esa recaudación puede servir para algún fin común o para donarlo.






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13 abril, 2016

Cómo Comportarse en un Restaurante (II)

En la primera parte de Cómo Comportarse en un Restaurante, te hablé de cómo comportarse con los camareros y el maitre, de cómo reclamar y de cómo sentarse adecuadamente a la mesa. 


En esta me gustaría compartir contigo mis consejos sobre la comida y la bebida, la sobremesa y el momento de pedir la cuenta.


A por ello, que el plato se enfría...


Cómo comportarse en un restaurante (II)


La comida y la bebida


No pidas la carne muy hecha, porque los cocineros suelen reservar las peores piezas para estas peticiones. Consideran que la carne pierde propiedades cuando se cocina demasiado, por lo que prefieren reservar la mejor carne para quien la degusta al punto o poco hecha. Así que, si te gusta la carne al punto suela de zapato, déjala para comerla en casa y pide otro tipo de alimento en los restaurantes.


No ordenes pescado los lunes, porque los mercados no lo tienen hasta el martes. Así que, si te pides una lubina o una merluza el primer día de la semana, tomarás pescado que es ya de confianza, porque llevará ya varios días en la cámara. O será congelado, aunque el precio no habrá bajado en la misma medida que los grados a los que se ha conservado, claro. 


Si pides alimentos que estén fuera de temporada, ten por seguro que serán congelados, enlatados, insípidos... o mucho más caros. 


Ordena los condimentos cuando pidas la comanda, así  no molestarás innecesariamente al camarero. 


PanSi no vas a comer pan, avísalo antes de pedir la comanda. Suelen ponerlo según te sientas a la mesa y, en muchos restaurantes, lo cobran. Pssst... si el concepto de pan no está incluido en la lista de precios o la carta, no pueden cobrártelo. 


Con el aperitivo sucede igual que con el pan: avisa si no lo quieres y comprueba si está en la lista de precios antes de pagar.


No te sientas avergonzado si quieres pedir agua del grifo en lugar de agua embotellada. Contra la creencia popular, el restaurante no está obligado a servírtela e incluso puede cobrarte por ello... siempre que esté recogido su importe en la lista de precios o la carta. En este punto, habría que aprender de otros países europeos donde te la sirven según te sientas, y gratis.


Si pides vino, ten en cuenta que sólo lo podrás devolver si está picado, el que no te guste no es motivo para retornarlo. Un consejo: si no tienes clara la calidad del vino que te van a servir, pide antes una copa y pruébala. Es mejor dejar una copa que la botella entera. Y otra recomendación más: si puedes pedir por copas, calcula si te sale más rentable pedirlas en lugar de una botella el mismo caldo. Aunque sea difícil de creer, hay veces que es más económico. 


Plato de comidaEvita quitar ingredientes de tu comida, sobre todo si es muy elaborada. Cuando se crea un plato, se hace buscando un equilibrio de sabores, aromas y texturas. Imagina que pides una ensalada Niçoise y que le dices la camarero que te la traiga sin tomate, sin cebolleta, sin aceitunas negras, sin alcaparras... incluso sin lechugas. Entonces no estás pidiendo esa ensalada, sino otra cosa muy diferente. Si no te gustan varios de los ingredientes de un plato, elige otra cosa, será más rápido y más fácil.


A la hora de pedir los cafés, recuerda que no estás en casa. Así que si te gusta el café largo, con una nube de leche de soja ecológica, una pizca de canela, otra de nuez moscada, con azúcar integral, en vaso de caña y con un cubito de hielo... quizás deberías simplificar un poco tus exigencias. Es cierto que en un restaurante están para prestarnos un servicio y atender nuestras peticiones, pero de ahí a comportarse como una niña malcriada y caprichosa (o niño, según el caso), hay un mundo. 


La sobremesa


No alargues indefinidamente la sobremesa, porque el personal, después de iros vosotros, todavía tiene que limpiar y preparar las mesas para el siguiente turno. Cuando tengas la tentación de pensar que los camareros están siendo muy desconsiderados porque miran con mala cara a vuestra mesa (la última), porque ya ha pasado la hora de cierre con creces, piensa en lo mal que te sienta que tu jefe te pille justo cuando estás saliendo por la puerta, porque necesita algo que sólo te va a suponer un momentito. O si trabajas cara al público, el enfado que te producen esos clientes que llegan justo cuando estás bajando el cierre para pedirte información sobre algo tan sencillo como un crucero por el Pacífico o un ordenador personal. 


La cuenta


A la hora de pedir la cuenta, hazlo con tiempo. En caso de que necesitéis distintas cuentas o vayáis a pagar con distintos medios, avísalo con antelación al camarero. Una vez sacada la cuenta es bastante engorroso tener que anularla y sacar otras nuevas. 


Hablando de cuenta, eso tan habitual de sacar la calculadora e ir pasando dinero, no es la mejor opción. Se suele crear un barullo importante que puede molestar al resto de las mesas y retrasar el momento del pago. Lo ideal es que pague uno sólo y luego hacer las cuentas fuera del restaurante o pedir diferentes cuentas según lo que haya pedido cada uno. 


DineroPor cierto, si quieres pagar la factura y es probable que se produzca ese momento tenso del "pago yo, no, que pago yo", te aconsejo que salgas fuera de la sala con antelación para abonarla. Y es que esa situación de tira y afloja es incómoda para todas las partes: los aguerridos pagadores, el resto de invitados, los camareros e incluso el resto de comensales que haya sentados en otras mesas. 


Ojo al dato: debes revisar la factura cuando te la traigan. Hay muchas personas que consideran que revisar la cuenta es algo de mal gusto, cuando es todo lo contrario. Si se va a pagar un dinero, lo lógico es comprobar si nos están cobrando lo que deben o nos están clavando algún extra. Todavía recuerdo con estupor cómo nos pretendieron cobrar 600 euros en cervezas en la cena con la que celebramos nuestra boda, las cuales no se consumieron, por supuesto. Si no hubiésemos revisado la cuenta, el restaurante hubiese hecho la noche a costa de los novios.


Exige factura de la consumición. Tú estás en tu derecho y el establecimiento está en la obligación de proporcionártela. De esa forma tendrás un comprobante por si hubiese algún problema posterior y, según el caso, podrás utilizarla a nivel fiscal.


Espero que hayas quedado satisfecha/o con el menú... digo con el post. 






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06 abril, 2016

Cómo Comportarse en un Restaurante (I)

Ir a restaurantes es algo frecuente, ya sea por trabajo o por ocio. Pero que sea una actividad habitual, no significa que se haga siempre con un mínimo de cortesía y acierto. 


Es cierto que no es lo mismo un restaurante con estrellas Michelín que un bar de menú de un polígono industrial, por mucho que ambos sean dignos y recomendables, pero sí que es necesario conocer algunos consejos generales que nos harán desenvolvernos mejor en cualquier tipo de establecimiento.


Comenzamos...


Cómo comportarse en un restaurante (I)


Cómo comportarse con el maitre y los camareros


Saluda siempre al entrar y al salir. Es un gesto de educación básica que no se puede olvidar, incluso si el camarero no te responde. 


Utiliza las palabras mágicas: por favor y gracias. Recuerda siempre que los camareros y maitres están ahí para darte un servicio, pero son seres humanos como tú y como yo, que aprecian un comportamiento respetuoso.


Establece contacto visual con quien te está prestando el servicio. No sólo demostrarás educación y consideración por el otro, sino que te será más fácil comunicarte con él.


Si tu camarero o maitre se presenta o tiene una tarjeta identificativa, procura dirigirte a él por su nombre. Piensa que la palabra que nos suene a música celestial a todos nosotros, es nuestro propio nombre, por lo que llamar a alguien por su nombre es la mejor manera de que te presten más atención. Por no hablar de que es un gesto de respeto. Y si tienes que quejarte, al menos sabrás de quién debes hacerlo.


CamareroPor el mismo motivo, por respeto, procura usar el usted en lugar del , salvo que tengas confianza en el establecimiento. Aunque el tuteo es la norma, se nos olvida que llamar de usted a alguien sirve para dos finalidades: 1) Manifestar respeto a quien nos presta un servicio, evitando la muestra de superioridad y paternalismo que puede significar el tuteo en este caso. 2) Poner una barrera psicológica entre el camarero o el maitre, de tal forma de tengamos más fácil la tarea de quejarnos o reclamar si fuese necesario. Todos somos más proclives a faltar al respeto al otro si le tuteamos, porque lleva implícita una dósis de familiaridad, ya sea real o imaginada. 


El maitre y los camareros no son amiguetes, ni tampoco enemigos. Sé amable y cordial, pero sin excesos. 


Cuando llames al camarero jamás lo hagas gritando, dando palmas, chistando o golpeando la mesa o la barra. Son gestos de pésima educación. Levanta la mano o haz un pequeño gesto al camarero para que se acerque.


Aunque lo correcto es que no utilices los gestos para pedir cosas al camarero, sino que esperes a que llegue a tu lado para hacerlo; si el sitio es de confianza o no se trata de un restaurante de lujo, puedes hacer el gesto de firmar para pedir la cuenta, o tomar la botella o la copa para pedir otra ronda.  


Y, por supuesto, exige la misma corrección y respeto que le estás brindando al personal. No tienes por qué soportar malos modos o desidia por su parte. Y en caso de que no recibas un mínimo de calidad y respecto, vete, en nuestro pais hay oferta más que suficiente de restaurantes y bares.  


Las quejas


No cometas el error de no protestar si algo no es adecuado, ya sea la comida o el servicio. Hazlo educadamente, pero hazlo. A ti, como a mí, seguro que te cuesta mucho ganar cada euro, así que no tiene ningún sentido soportar un mal producto o un mal servicio por el que vas a pagar tu dinero. 


Si debes quejarte, hazlo de forma discreta, sin montar un escándalo. Una cosa es señalar algo que está mal y otra muy distinta la humillación. Ya sabes, no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. 


Procura que las quejas se resuelvan amistosamente. Si no es así, no dudes en pedir la correspondiente hoja de reclamaciones.


A la hora de sentarse a la mesa


Si el restaurante tiene guardarropa, utilízalo. Si todos los clientes llevan sus prendas de abrigo al salón, necesitarán más espacio, que quitarán al resto de comensales y a los camareros a la hora de pasar. Por no hablar de que hay posibilidades de que tus prendas acaben con salsas o bebidas derramadas. 


Recepcionista de restauranteCuando la recepcionista o el camarero te siente en una mesa, por lo general, es por motivos del servicio, por lo que deberías comprenderlo. Si quieres cambiar de sitio, pídelo por favor y con una sonrisa.


Avisa al camarero para que te tome nota cuando todos los comensales estéis listos y sepáis lo que queréis comer. 


Permite que los demás pidan primero, es un gesto de consideración hacia los demás, especialmente si eres el anfitrión.


Recuerda que la comida se sirve por el lado izquierdo y se retira por el derecho. También por el lado derecho se sirven las bebidas. Teniéndolo presente facilitarás el servicio y evitarás que te derramen comida o bebida encima.  


Espera a comenzar los aperitivos o el primer plato cuando todos los demás estén servidos. Cuando se trate del segundo y cada uno hayáis pedido una comida diferente, puedes comenzar el plato según te lo pongan delante. 


Si quieres probar del plato de alguien, evita el tradicional tenedor volador haciendo acrobacias por encima de la mesa. Pásale el platito del pan a la otra persona para que te pase un poco de su comida. Así no habrá derrames ni manos pasando por encima de los demás.


No hables a gritos, porque es algo muy molesto para el resto de personas que estén en el restaurante, incluidos los camareros. Además, cuando hay una mesa que habla muy alto, se produce un efecto contagio y la sala acabará pareciendo un verdadero gallinero.


Si el centro de flores molesta, pide que te lo retirenSi al sentarte a la mesa ves que los cubiertos, la copa o el plato están sucios, no los limpies con la servilleta. Llama al camarero y pide que te los cambien. No sólo porque ellos están en la obligación de ofrecerte unos mínimos de higiene, también es una forma ostentosa de demostrar al resto de clientes que son algo cochinos, que es mejor evitar.


Si hay algún centro de flores o adorno que te molesta, no lo retires tú, pide que lo haga el camarero. No porque a ti se te vayan a caer los anillos, sino porque puede ser delicado y el mejor que lo manipule el personal que lo ha colocado.   



Evita colocar el móvil, la tablet, las llaves y otros objetos personales encima de la mesa. No sólo es una forma de invadir el espacio común, sino que dificultarás el servicio de los camareros si deben ir depositando platos, copas y botellas y esquivando al mismo tiempo todo tipo de elementos.


Hablando de móviles. No es adecuado hablar por el móvil o consultarlo mientras se está sentado a la mesa, porque es una falta de respeto hacia el resto de los comensales. Si es imprescindible hacerlo, lo correcto es abandonar la mesa. 


Respecto a abandonar la mesa para ir a hablar por teléfono, fumar o ir al baño, es importante hacerlo de manera oportuna. Hay que evitar hacerlo mientras se están sirviendo los platos, porque se ralentiza el servicio, salvo que se trate de una urgencia. 


Si ves a alguien conocido sentado a otra mesa, debes tener en cuenta una máxima: no molestar. Si la persona está sentada con personas que no conoces, no te acerques a la mesa, simplemente saluda con la mano o con un gesto. Y si las personas son conocidas, pero están comiendo, saluda desde lejos y acércate una vez que estén con los cafés y los licores. 


RestauranteSi se trata de una comida de negocios, recuerda que sólo se habla de ellos al final de la comida. Dejando el trabajo para la hora del café y los licores. 


Y un tema delicado: si vas al restaurante con niños, es tu responsabilidad que se porten bien. Ser generoso están bien, compartir también, pero compartir a los vástagos con el resto del restaurante... no es lo más adecuado. Evita que correteen y griten entre las mesas, no sólo porque pueden molestar al resto de comensales, sino porque pueden tropezar con los camareros y sus bandejas.  


Hablando de niños, si tienes un bebé y el baño no está preparado para funcionar como cambiador, pide a un camarero que te indique donde podrás asear cómodamente al chiquitín. Nunca cambies a tu hijo en tu mesa o en las mesas cercanas, sobre todo si hay otras personas cerca. Y no es una exageración. Me viene a la mente un asador (lleno de clientes, para más señas) donde una mamá, ni corta ni perezosa, apartó los platos y copas de una mesa contigua y se puso a limpiar las aguas mayores de su retoño; tan ricamente. Verídico.


Y hasta aquí llega la primera parte del post. No te pierdas la siguiente, porque te hablaré de la comida y la bebida, de la sobremesa y la hora de pedir la cuenta.






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La primera vez que apareció este post fue en el blog de La Meiga y Su Caldero


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