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13 febrero, 2019

Trucos para Limpiar tu Casa en 1 Hora y Media

Limpiar la casa no es la tarea más gratificante, no nos vamos a engañar. Y es que además de ser un trabajo engorroso y efímero, nos suele llevar un tiempo que preferiríamos dedicar a otras actividades más divertidas, o al menos más productivas.


Aunque a pesar de todo, es una tarea imprescindible para cualquiera (hombres y mujeres). Una casa limpia y ordenada es una garantía para la salud de sus habitantes, por la higiene de los espacios y también porque al no haber objetos acumulados por cualquier parte se evitan los accidentes. Y, por otra parte, una casa arreglada invita a disfrutar de ella, tanto en solitario como en compañía de la familia y los amigos; y a hacer actividades interesantes en el interior.


Pero para que la casa esté limpia y ordenada tampoco es necesario dedicarle muchas horas al cabo del día. Y lo digo por experiencia. A continuación te doy consejos para dejar tu casa en perfecto estado de revista en 1 hora y media. Hay otros métodos, que son excelentes, aunque en este caso comparto contigo el mío, que es el que me funciona.


Eso sí, este método no incluye la limpieza del interior de armarios, cajones, de la nevera, plancha, de las juntas de los baldosines, de las ventanas y cristaleras, etc. Para eso deberías planificar acciones más intensas de forma semanal, mensual o cada cambio de temporada.


Venga, ponte ropa cómoda y coge tus útiles de limpieza que nos ponemos a limpiar...


Trucos para limpiar tu casa en 1 h. y media


Planifícate


Planifica la limpieza antes de comenzar a ejecutarla. Esta planificación dependerá de cuánto necesitas limpiar y del tiempo del que dispones. Si lo necesitas, hazte una lista de lo que debes hacer en cada caso, a modo de checklist. Prepara una para los cambios de temporada, para la limpieza mensual, semanal, diaria, para la rápida, etc.


Ensucia menos


Para limpiar menos hay que ensuciar también menos. Mi bisabuela decía que no es más limpia (o limpio) la que más limpia, sino la (o el) que menos ensucia, y a mi juicio tenía mucha razón. 


Los productos


Haz una lista con los productos y herramientas de limpieza que vas a necesitar. No tienen que ser muchos, pero sí deben ser eficaces y respetuosos con tu salud, la de tu familia y la del medioambiente.


Mantén las bayetas, trapos, mopas, fregonas y plumeros limpios y en buen estado. Puedes poner una lavadora en un programa corto o eco con todas las herramientas para dejarlas bien limpias. Yo incluso lavo la fregona de vez en cuando. No pongas suavizante en esa colada para que mantengan su poder secante y limpiador. Mi truco es poner un poco de bicarbonato de sodio en el cajetín de la lavadora para desodorizarlos y desinfectarlos, además del detergente, claro.


Ten a mano envases con formato de espray para poder repartir mejor y más rápido los productos para limpiar superficies.  


Productos de limpieza


Hazte con unas toallitas desinfectantes para las ocasiones en las que quieras limpiar el baño o la cocina rápidamente. Son caras y poco prácticas para el día a día, pero de lo más interesante cuando hace falta una limpieza exprés.


El vinagre de limpieza es un producto imprescindible para dejar cristales, espejos y otras superficies perfectos y con poco esfuerzo. Y es muy económico, un plus a tener en cuenta.


Otro producto muy eficaz para limpiar es... ¡buena música! No hay nada como un poco de ritmo para que la tarea sea más dinámica y menos aburrida. 


Cuestión de método


Empieza limpiando desde la parte superior hacia la inferior de cualquier espacio. De ese modo el polvo y la suciedad irá cayendo en las zonas en las que todavía no has trabajado, en lugar de depositarse sobre las que están ya limpias. Esto implicaría que siempre deberías limpiar el suelo en último lugar, aunque tiene una excepción, que utilices la escoba en lugar del aspirador.


Si vas a barrer en lugar de aspirar, deberías hacerlo antes de limpiar el polvo. Piensa que al pasar la escoba se levantarán motas y suciedad que se depositarán sobre las superficies ya desempolvadas, por lo que en ese caso es mejor barrer y luego pasar el polvo. Eso sí, luego tendrás que fregar el suelo o pasar la mopa para eliminar las partículas que hayan podido caer al pasar el paño o el plumero sobre las superficies.


Aspirador sobre una alfombra y zapatillas en el suelo


También es útil seguir un orden horizontal a la hora de trabajar. En mi caso me gusta comenzar desde las habitaciones más alejadas del acceso a la casa y seguir trabajando hasta llegar al recibidor, aunque puedes hacerlo al contrario si te gusta más. Aunque tengo dos excepciones, la cocina y el baño, que suelo hacer al mismo tiempo, para aprovechar los productos de limpieza que suelen ser casi los mismos, y que termino fregando a diario con un desinfectante.


Mi consejo es que establezcas una rutina al limpiar, porque así lo harás más rápido y sin apenas darte cuenta. Este orden puede cambiar según el tipo de limpieza que vayas a hacer: de cambio de temporada, semanal, diaria, rápida...


Aprovecha el tiempo


Aprovecha cualquier momento libre para ordenar o limpiar. Por ejemplo, si tienes largas conversaciones telefónicas con familia o amigos, ponte el manos libres y ve adelantando tareas mientras hablas. Podrás seguir prestando atención a la conversación, harás ejercicio y dejarás la casa limpia sin apenas darte cuenta.


El orden


A continuación encontrarás un programa para limpiar una casa media, compuesta por cocina, baño, dos habitaciones, salón, recibidor y una terraza, que lleva aproximadamente 1 h. 30'. No se trata de asearla en profundidad, pero sí dejarla en buenas condiciones de higiene, orden y comodidad, tanto para vivir en ella como para recibir visitas. Aquí van los pasos...


Para limpiar el primer paso es ordenar, colocando en su sitio lo que esté por medio y retirando la basura. Coloca los libros y los mandos a distancia en su sitio, cuelga las prendas que deban volver a los armarios, lleva la ropa sucia al cesto, recoge los juguetes de los niños o de las mascotas, etc. Si los espacios están desordenador es más difícil tener acceso a lo que haya que limpiar e incluso moverse en ellos. Y, por otra parte, al ver todo ordenado tendrás la sensacion de que antes de comenzar las tareas de limpieza ya tendrás una buena parte hecha.


Carga el lavavajillas y la lavadora al comienzo de tus tareas, así podrás colocar la vajilla limpia en su sitio y tender la ropa cuando finalices, dejando todo listo. 


Vajilla sobre la encimera y el lavavajillas


Abre todas las ventanas para que se ventile toda la casa mientras limpias. Esto, además de para renovar el aire, sirve para que no respires los vapores de los productos de limpieza, al quedarse menos concentrados en las habitaciones al circular el aire.


Deja abierta la cama para que se aireen las sábanas y las almohadas mientras sigues haciendo tareas.


En la cocina. Limpia primero la campana extractora. Luego sigue con la cocina, retirando los elementos que sean necesarios (en las cocinas de gas) y poniéndolos en agua con jabón o vinagre para desengrasarlos. 


Pon una taza con agua y limón (también sirve agua con vinagre) dentro del microondas y deja que hierva, de esa forma el vapor irá impregnando sus paredes y luego únicamente tendrás que pasar un paño para eliminar la suciedad que se habrá desprendido. 


Limpia los electrodomésticos (el exterior) con un producto adecuado, si es necesario utiliza la punta de un cuchillo forrado con una bayeta para retirar la suciedad de las rendijas y zonas escondidas. 


Sigue con los muebles de la cocina, comenzando con los de arriba y siguiendo con los de abajo. No te olvides de utilizar el producto adecuado para cada superficie. 


Finaliza limpiando (y secando) las encimeras y el fregadero. Si tienes alguna alfombrilla en la zona de la cocina para proteger el suelo de salpicaduras, bárrela o cepíllala (si necesitaba lavarse, ponla en la colada que hayas programado al comienzo). 


Mano enguantada limpiando una placa vitrocerámica


Cambia los paños de cocina y las manoplas. Barre o aspira el suelo y termina la tarea en la cocina fregando con un desinfectante.


En el baño. Retira los pelos de la bañera y del lavabo. Vaporiza el producto que uses para el baño en todos los sanitarios y déjalo actuar unos instantes. 


Mientras tanto puedes ir limpiando muebles o repisas. Pasa una esponja o un estropajo suave por los sanitarios para retirar las manchas de jabón y aclara bien. Comienza por la bañera o la ducha, sigue por el lavabo y finaliza con la taza. Limpia la mampara del baño y el espejo. 


Pasa un papel para sacarle brillo a la grifería. Barre o aspira el suelo y termina fregándolo con un productos desinfectante. 


De vez en cuando puedes echar una taza de bicarbonato o de vinagre blanco dentro de la taza y dejarla actuar unas horas antes de tirar de la cadena, de esa forma higienizarás su fondo e incluso notarás que el baño huele mejor.


Limpiando el inodoro con guantes


Si tienes terraza, retira las hojas muertas de las plantas, bárrela, riega tus macetas y friégala antes de seguir con las habitaciones, así evitarás manchar el suelo ya limpio o tocar superficies con las manos sucias. El orden debe ser barrer, regar y fregar para que las gotas de agua del riego no generen un barrillo que te será difícil de manejar con la escoba, y para que no te mojen el suelo ya fregado.


Limpia el polvo de los muebles del salón, empleando el producto y la herramienta adecuados para cada superfice. Sigue con los cristales (mesas y protectores) y espejos. Finaliza aspirando los sillones y tapicerías con el accesorio específico para ello, después las alfombras y finalmente el suelo. Si vas a barrer, debería ser el primer paso de todo el proceso de limpieza del salón o del cuarto de estar, para evitar que el polvo y la suciedad que se levantan al barrer acabe depositado sobre las superficies que ya hayas desempolvado y limpiado.


Haz las camas. Limpia los muebles (primero los que estén en algo y luego ve bajando) y después los espejos. Aspira las alfombras y retíralas. Si tienes mascotas, puedes utilizar un accesorio para tejidos o tapicerías y pasarlo por colchas, cojines o sillones para eliminar sus pelitos, en lugar de cepillarlos que es más engorroso y lleva más tiempo. Finaliza pasando la mopa o fregando el suelo con un detergente apropiado para el material del suelo. En caso de que vayas a barrer hazlo después de hacer la cama y antes de limpiar el mobiliario.


Cama deshecha


Termina arreglando el hall o recibidor. Asegúrate de que las llaves están en su sitio, que las cartas están abiertas, archivadas o entregadas a su destinatario, que los paraguas están secos y cerrados en su paragüero y que abrigos y sombreros están bien colgados (o llévalos a su armario). Limpia el polvo de los muebles y el espejo si lo tienes. Dale un repaso a la puerta de la calle. Pasa el aspirador y luego la fregona o la mopa.


Ocúpate de la basura, reciclando, cerrando bolsas llenas y poniéndolas en su contenedor o dejándolas en un lugar no visible y que no moleste. Pon bolsas nuevas.


Perfuma tu casa poniendo unas velas aromáticas o unos quemadores con agua y aceites esenciales, o utiliza nuestro truco de las flores de cítricos


Si tienes pocos minutos para limpiar, porque tienes una visita inesperada o porque tienes que salir rápidamente hacia el trabajo, pero quieres dejar la casa limpia, utiliza este método exprés:


  • Ventila.
  • Ordena la casa.
  • Haz las camas.
  • Barre el suelo.
  • Pasa una toallitas desinfectantes en el baño y en la cocina.
  • Limpia los espejos y cristales de mesas y mesillas.


Ahora ya sólo te queda lo más importante, mira con orgullo tu trabajo...y tómate un merecido café antes de seguir con tu día.




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La primera vez que apareció el post Trucos para Limpiar tu Casa en 1 Hora y Media fue en el blog de La meiga y Su Caldero


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30 marzo, 2016

Trucos de Planchado (Muy) Fácil

Planchar es probablemente una de las tareas domésticas más incómodas. Y es que hay veces que es más fácil luchar contra las arrugas de la piel que con las de la ropa.


Para ayudarte con esta labor, aquí te dejo unos cuantos trucos de planchado...



Trucos de planchado (muy) fácil


Por el principio


Lee las instrucciones de cada prenda, para poder utilizar el programa de lavado y de plancha adecuado para cada una.


Y léete también el manual de tu lavadora y de tu plancha para sacarles el máximo partido. 


Elige una buena plancha y una buena tabla. Lo ideal es que la plancha sea de vapor, con un peso medio, salidas de vapor suficiente y una buena suela que deslice bien sobre los tejidos. En cuanto a la tabla debería tener un buen tamaño, ser manejable y regulable.


Plancha de vaporOtro punto a tener en cuenta es la funda de la tabla de planchar. Mi consejo es que tenga un tejido que refleje el calor, para ahorrar energía y trabajo. Otro truco es poner una toalla vieja debajo de la funda, para acolchar un poco la tabla, eso facilita el planchado y evita los brillos en las prendas oscuras.


Lo más saludable para ti es que todos los tejidos que entren en contacto con tu piel sean naturales, pero si quieres también un planchado rápido, puedes elegir fibras naturales con mezcla de fibras sintéticas, como el poliéster o la lycra. 


El lavado


Pon distintas lavadoras, según el tipo de tejidos, más allá de la consabida separación de blanco y color. Te recomiendo que también separes las toallas, la ropa deportiva, las prendas que necesitan lavado delicado...


No llenes la lavadora a tope, porque si la ropa está muy apretada dentro del tambor, se llenará de arrugas difíciles de planchar.


Lavadora y secadoraSi la ropa no está muy sucia, opta por los lavados con el agua templada o fría. De esa forma notarás que la ropa se arruga mucho menos. Y ahorrarás energía, que también es interesante.


Pon suavizante en cada lavado. Eso sí, sólo la cantidad justa, porque un exceso puede acabar estropeándola. Si no te gusta utilizar productos químicos para suavizar y desodorizar la ropa, siempre puedes recurrir al socorrido bicarbonato sódico.


Lava la ropa del revés, cierra las cremalleras y abrocha los botones. Así no se enredarán unas prendas con otras y se marcarán.


El secado


Saca la ropa de la lavadora según termine el programa, así evitarás que las prendas se arruguen más y que adquieran olor a humedad.


Sacude bien la ropa antes de tenderla, así extenderás mejor las prendas y luego te costará menos plancharlas. Además, acelerarás el secado.


Tiende la ropa con cuidado para ahorrarte trabajo después. Cuelga en perchas las camisas, blusas y vestidos. Extiende bien las prendas en el tendedero, evitando que se deformen y queden marcas y arrugas. Coloca las pinzas en las zonas más reforzadas de cada prenda, extendiendo todo lo posible. Y utiliza alfileres o imperdibles para mantener cuellos y solapas en su sitio si es necesario.


Así no...


Ropa mal tendida


Así sí...

 
Ropa bien tendida


Pon a secar los pantalones con raya colgados de una percha de pinzas, con cuidado de mantenerlos los filos bien colocados. De esa forma te evitarás mucho esfuerzo después


Si te es posible, seca la ropa en el exterior. No sólo es más saludable, además se darán unas mejores condiciones para el secado y posterior planchado.


Si utilizas secadora, no te olvides de sacar la ropa según acabe.


Utiliza los programas de planchado fácil que tienen algunas secadoras, así podrás planchar las prendas con más facilidad. Procura que siempre quede un poco de humedad en la ropa.


Ropa dobladaCuando recojas la ropa del tendedero dóblala bien para que no se arrugue hasta el momento de planchar las prendas.


El planchado


Si la ropa está muy seca antes de plancharla, puedes humedecerla un poco con un pulverizador. Mejor si es con agua tibia.


Racionaliza el orden de la plancha. Aunque la recomendación general es comenzar por las prendas que necesiten más calor y terminar con las más delicadas, te aconsejo lo contrario. Así irás reduciendo el calor poco a poco y ahorrarás energía. De hecho, algunas prendas delicadas las podrás planchar con el calor residual de la plancha una vez apagada.


Regula correctamente la temperatura y el vapor para cada tipo de prenda.


Ojo, que no todas las prendas necesitan una gran cantidad de vapor, hay algunas que te costará plancharlas si te excedes con él. Sobre todo las que son muy finas o se deforman con facilidad.


Deja enfriar las prendas antes de guardarlas en armarios y cajones, porque si están calientes se arrugarán con los dobleces o el contacto con otras prendas.


PlanchaSi doblas bien las ropa de cama cuando la recojas del tendedero, puedes evitar la plancha. Esto no es válido si son de 100% de fibras naturales, porque necesitarán plancha sí o sí. Puedes planchar las sábanas bajeras dobladas y te evitarás algo de trabajo.


Si utilizas secadora, dobla la ropa de cama antes del secado y te evitarás la plancha.


Como norma plancha la ropa del revés, porque te evitarás disgustos (marcas, brillos, etc.). En el caso de ciertas prendas también tendrás que plancharlas por el derecho, como en el caso de los pantalones.


Para evitar brillos en las prendas oscuras y de lana, pon un paño ligeramente humedecido encima del tejido.


Procura planchar desde las zonas más amplias hacia a las esquinas.


No planches la ropa interior o los calcetines, no sólo por quitarte trabajo, sino porque puedes dañar sus tejidos.


No planches tampoco las toallas, porque pierden su suavidad y su capacidad de secado. Sucede lo mismo con los paños de cocina de rizo.


Algunas prendas que no necesitan mucha plancha, se estiran de forma rápida y fácil rociándolas con el vapor de la plancha mientras las tienes colocadas en la percha.


Si tienes alguna prenda que se plancha muy mal, quizás te compense llevarla al tinte. En casa hay un par de camisas que han podido conmigo, porque me requieren un esfuerzo titánico y que luego no se aprecia en el resultado final. Así que, o las llevo al tinte o me deshago de ellas.


Espero que con estos consejos la tarea de la plancha te sea un poco menos incómoda.





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La primera vez que apareció este post fue en el blog de La Meiga y Su Caldero.


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