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19 noviembre, 2024

Cómo Conseguir que la Fruta Esté en Su Punto Justo

Comer fruta a diario aporta una gran cantidad de beneficios, eso es indudable, salvo que no se puedan consumir por algún motivo de peso. Aportan vitaminas y minerales, hidratan, son fuente de fibra y de antioxidantes, nos proporcionan energía, ayudan a controlar el peso, mejoran el aspecto de la piel... Además de estar deliciosas. 


Y las podemos saborear todo el año, hay una gran variedad de ellas y las podemos comer frescas, en batidos y zumos, en compotas, en postres, en repostería e incluso en platos salados. 


Aunque para disfrutarlas al máximo, tanto por su sabor como por sus propiedades, es importante consumir las frutas en su punto justo de maduración. Por eso a continuación te doy algunos trucos sencillos para conseguirlo.


Cómo conseguir que la fruta esté en su punto justo


Compra siempre frutas de temporada, no sólo lo agradecerá tu bolsillo, también tu paladar, porque es más fácil que estén en su punto. 

 

Procura adquirir la fruta en establecimientos pequeños, porque será más fresca que en el caso de cadenas, supermercados e hipermercados. Piensa que estos últimos compran contenedores enteros y con los que surten sus tiendas hasta que se acaban. Eso significa que puede que cuando compres un kilogramo de manzanas en el súper tengas suerte y sean de las primeras que han sacado del contenedor, o que sean las que llevan 15 días (o más) esperando a ser vendidas. Por no hablar de que suelen venir de otros países, lo que significa que cuando llegan a su destino han pasado varios días desde su recolección y han estado conservadas en cámaras. 

 

Busca una buena frutería atendida por profesionales y establece una relación de confianza con sus dependientes. Cuando te conocen y conoces a los fruteros, es más probable que te ofrezcan las mejores piezas y justo en el punto en el que te gustan, y también que te aconsejen lo que debes comprar... y lo que no.


Puesto de frutas en un mercado

 

Ten en cuenta que hay frutas que siguen madurando después de su recolección (por ejemplo, las manzanas, las peras, los melocotones, los albaricoques, las ciruelas, el kiwi, el mango, el aguacate o los plátanos), que se denominan climatéricas. Mientras que otras una vez que se han recogido ya no maduran (como las cerezas, las uvas, las frambuesas, las moras o la sandía), que se llaman no climatéricas. 

 

Hay algunas frutas que deben cosecharse algo verdes para que no se dañen durante el transporte (como los plátanos). Por eso es probable que veas que a algunas de ellas les falta un poco para estar en su punto cuando las ves en la frutería.


Hay frutas que proporcionan más beneficios nutricionales cuando no están del todo maduras, porque tienen más fibra, vitamina C o propiedades antiinflamatorias, por ejemplo. Otras, sin embargo, pueden ser más indigestas cuando están verdes, sufriendo malestar, diarrea, estreñimiento, gases...

 

Y hay otras que no son recomendables cuando están muy maduras.


También es importante tener en cuenta nuestras preferencias personales, porque hay personas a las que les gusta la fruta muy madura y otras que prefieren que estén más verdes.


Piña

 

Fíjate en que las piezas no estén demasiado maduras ya cuando las adquieres, porque eso significará que cuando las comas ya estarán pasadas. 

 

Y tampoco compres aquellas que estén muy verdes, porque en la mayor parte de los casos no llegarán a madurar lo suficiente antes de consumirla. 


Comprueba que la fruta no tiene marcas o golpes.

 

Fíjate en el color de las piezas. Cuando están en su puntos sus colores son más vivos y brillantes. Si están muy verdes o pálidas, es que todavía no han madurado lo suficiente.

 

La piel debe estar tersa y uniforme. Eso sí, no te dejes engañar por las piezas muy brillantes, porque en muchos casos las enceran para aumentar su atractivo, lo que esconde su aspecto real.


Manzana roja

 

Si es posible que puedas tocar la fruta (algo que no deberías hacer, sobre todo sin guantes higiénicos), debería estar firme al tacto, pero no dura como una piedra. 

 

Y no te olvides de la información que te proporciona el olfato. Una fruta suficientemente madura tiene un aroma más intenso que una verde. Pero, ojo, porque si está pasada habrá comenzado a tener un cierto olor avinagrado. 


Ten mucho cuidado a la hora de transportarla de la frutería a casa, porque si las piezas se aplastan o se golpean entre sí, se estropearán antes de tiempo. 

 

Si has comprado frutas climatéricas algo verdes, puedes ponerlas junto con una pieza madura, como una manzana o un pera, para que el etileno que desprendan madure el resto. Para que el efecto sea mayor, mete esas frutas en una bolsa de papel o envueltas en periódico. 

 

Si quieres que las frutas climatéricas no maduren tan rápido, puedes guardarlas en la nevera, porque el frío ralentiza el proceso de maduración. 


Peras


Ve comprobando cada pocos días el estado de la fruta, para ir consumiendo las que estén más maduras y retirando las piezas que estén en mal estado, porque así evitarás que se estropeen las demás. 

 

En caso de que tengas piezas de fruta muy maduras, no las tires. Puedes utilizarlas para preparar repostería, compotas, mermeladas, confituras, batidos, macedonias, ensaladas, guisos, guarniciones, encurtidos... 


Espero que estos trucos que ayuden a disfrutar más y mejor de las frutas que tantos beneficios nos proporcionan.




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16 abril, 2019

Rolls Integrales con Fresas y Chocolate Negro

Hace un tiempo compartí contigo un post en el que te daba la receta de rolls de canela veganos y sin azúcar. Como me gusta investigar en la cocina, he hecho una nueva versión de los rolls, esta vez con fresas y chocolate. Si los de canela estaban deliciosos, estos lo están todavía más, créeme.


Además de mi habitual incapacidad para ceñirme a una receta al 100% (incluso a las mías), detrás de estos nuevos rollos también está el hecho de aprovechar fresas que hacía unas semanas que tenía congeladas, no te voy a engañar. Pero el hecho es que esta cocina de aprovechamiento ha sido todo un éxito. 


Esta receta no llega a ser vegana como la anterior, porque el chocolate, aunque muy poca, lleva leche de vaca. Si no quieres ingredientes de origen animal, no tienes más que ponerle chocolate puro, sin nada de leche... et voilà


Acompáñame, que me pongo manos a la obra, o más exactamente en la masa...


Rolls integrales de fresas y chocolate negro


Ingredientes


400 gr. de harina integral de avena
200 gr. de harina integral de maíz
200 gr. de harina integral de trigo sarraceno
100 gr. de aceite de oliva 
100 ml. de bebida de arroz y almendra
100 m. de agua
200 gr. de fresas
50 gr. de chocolate negro 85%
1 cucharadita de levadura química
2 cucharaditas de goma xantana
Edulcorante líquido (el equivalente a 300 gr. de azúcar)


Notas sobre los ingredientes


Si no tienes ninguna de estas harinas en la despensa puedes hacerlo con la que tengas a mano, aunque si es integral, mejor.


Puedes emplear mantequilla u otro tipo de aceite, aunque el de oliva, más aún si es virgen extra, le aporta un aroma y un sabor muy interesante. Por no hablar de sus cualidades nutricionales.


Yo he utilizado fresas congeladas, pero tú puedes ponerle fresas frescas si lo deseas. En mi caso en esta época del año tengo siempre esta fruta en el congelador, porque al comprarla en cajas (al estar en temporada sale mucho más barata), siempre me sobran fresas y prefiero congelarlas antes que tirarlas... o terminar con un empacho.


Fresas
 
 
He empleado chocolate negro en tableta, porque llevaba tiempo en casa y he querido darle uso antes de que perdiese cualidades organolépticas. Si no te gusta tan negro, puedes utilizarlo con un porcentaje menor de cacao o incluso pepitas de chocolate.


Para aportarle humedad he usado bebida de arroz y almendra (está rica rica), pero tú puedes utilizar el líquido que prefieras: leche de vaca, otras bebidas vegetales, incluso agua tal cual.


En esta receta he utilizado edulcorante líquido sin calorías, aunque, por supuesto, puedes emplear para endulzar azúcar moreno, blanquilla, panela, miel, sirope de ágave, sirope de frutas, etc.


La goma xantana la he incorporado porque el tipo de harina que he usado lo requiere, y no lleva huevo. Si vas a usar harina de trigo, por ejemplo, no te hará falta.


Materiales


Bol
Batidora
Vaso de Batidora
Rodillo de cocina
Papel film
Papel de horno


Preparación


Lava y corta las fresas en trozos pequeños. Reserva la mitad de las fresas cortadas y bate la otra mitad con un poco de bebida de arroz y almendra, y guarda el batido para después.


Fresas cortadas


Corta con el cuchillo el chocolate de forma que quede bien picadito, en trozos del tamaño de una pepita de chocolate de las que solemos usar en repostería. También puedes rallarlo, si lo prefieres.


Chocolate rallado


Mezcla las harinas, la levadura, la goma xantana, el aceite y el edulcorante. Añade un poco de bebida de arroz y almendra que has batido con la fresa y comienza a amasar. Puedes hacerlo con un robot o herramienta para amasar, aunque te recomiendo que te laves bien las manos y lo hagas por el método tradicional. Si ves que la masa está muy harinosa o muy seca, añádele más batido. Si se te ha acabado el batido y aún así necesitar aportarle líquido puedes incorporar un poco de bebida de arroz y almendra ya sin fresas o un poquito de agua.


Prepara una superficie amplia y bien limpia en la encimera de tu cocina. Fórrala con papel film, para que luego puedas enrollar la masa sin problemas. Con dos hojas será suficiente. Procura que una de las hojas de papel film se monte ligeramente encima de la otra para que no se muevan. Pon la masa en el centro de las hojas de film y comienza a extender la masa ayudándote de un rodillo de cocina.


Una vez que hayas dejado la masa relativamente fina, distribuye las fresas cortadas y el chocolate picado por toda su superficie.


Masa para preparar rolls integrales de fresas y chocolate negro


Ve enrollando cuidadosamente la masa ayudándote del film, formado un rollo como si fuese un brazo de gitano. Para que te quede bien tendrás que ir tirando de la parte del plástico más cercana a ti para hacer el rollo más fácilmente. Recuerda que el film es una ayuda para enrollar, pero que no debe quedar dentro del rollo, que no es un relleno muy agradable (ni saludable).


Una vez que tengas el rollo bien formado, tendrás que cortarlo en rodajas, ayudándote de un cuchillo. Ve poniendo los rollitos en una bandeja forrada con papel de horno. Si quieres puedes pintar los rollos con aceite o con huevo, aunque la humedad de las fresas y la grasa del chocolate le darán una bonita textura al pasar por el horno.


Los rolls no suben demasiado, pero deberías colocarlos ligeramente separados entre sí en la bandeja, para evitar que se peguen. 


Pon los rollos en el horno, que habrás precalentado a 180-200ºC, utilizando tanto la resistencia inferior como la superior. Estarán listos en uno 15-20 minutos, dependiendo de tu horno, del tamaño de los rollos y de la cantidad que estés horneando de una vez.


Te aviso que mientras se hornean se desprende un aroma a repostería, a fresa y a chocolate tan delicioso que casi no podrás esperar a que se terminen de cocer los rollos. Creo que voy a patentar ese perfume, porque es irresistible... 😋


Una vez que estén listos, sácalos del horno y déjalos enfriar. Puedes espolvorear un poco de edulcorante en polvo o azúcar a la hora de servirlos. 


Rolls integrales de fresas y chocolate negro


Si te sobran, que no creo si sois varios en casa o tienen invitados en casa, puedes congelarlos, porque siguen estando deliciosos.




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14 marzo, 2018

Beneficios de la Compota de Frutas

La fruta es un alimento que aporta vitaminas, minerales, fibra, agua... lo que la convierte en un imprescindible en nuestra alimentación diaria.


La cantidad de frutas y verduras a consumir por persona y día dependerá de la edad, la condición física, las enfermedades que se padezcan y las necesidades concretas de cada persona; por lo que es conveniente consultarlo con un médico o un nutricionista. Hasta ahora se consideraba que lo recomendable era incluir 5 raciones de frutas y verduras en la dieta diaria, aunque un estudio del University Collegue de Londres afirma que hay que incrementarlo a 10 raciones. Para saber más sobre las frutas y las verduras, puedes consultar este artículo sobre las propiedades nutricionales de frutas y hortalizas.


Aunque, según cómo se consuma la fruta, aportará diferentes beneficios.


Sigue leyendo cuáles son las propiedades de las distintas formas de comer fruta, especialmente las que aporta la compota


Beneficios de la compota de frutas

  
Entera


La mejor forma de comer fruta es entera y, siempre que sea seguro, hacerlo con su piel (por los pesticidas y otros químicos que hayan podido quedar en la piel). Así se aprovechan todos sus nutrientes, además de provocar mayor saciedad.


En zumo


La peor manera de consumir fruta, es en zumo, puesto que se consumen más piezas en una sola toma, de lo que haríamos si las comiésemos sin procesar.


Por otra parte, la fruta en zumo aporta menos fibra y más azúcares simples, además de metabolizarse de forma diferente.


Smoothies


En mermelada


La mermelada de fruta, aporta algo más de fibra que el zumo, aunque bastante menos que si fuese entera. También tiene un alto contenido en azúcares simples, incluso cuando son "light". Eso no significa que debas renunciar a ella, únicamente debes reducir la frecuencia y cantidad a la hora de tomarla.


Desecada


La fruta desecada es una buena forma de consumir fruta, siempre que no tenga azúcares añadidos.


Contiene mucha fibra y menos azúcares que en el caso de los zumos y las mermeladas. Aunque no tiene azúcares añadidos, la sensación de dulzor es mayor que en el caso de otras preparaciones.


Es deliciosa y de lo más versátil, porque puedes comerla con yogur, en repostería y postres caseros, con chocolate a la taza, sobre tostadas con queso fresco, con ensaladas, en salsas, incluso para picar junto con frutos secos como tentempié.


Eso sí, modera la frecuencia y la cantidad de consumo. 


La fruta desecada es deliciosa, versátil y saludable


En compota


Y, por supuesto, puedes consumir la fruta en compota. Tiene una gran cantidad de fibras solubles y, si no se añade azúcar extra, tiene menos azúcares que en el caso de otras preparaciones, pero sí más dulzor natural.


La comporta aporta mucha energía y producen saciedad, lo que ayuda a mantener el apetito a raya.

Es una forma excelente para que las personas con problemas de masticación puedan consumir fruta sin problemas; por lo que es recomendable para ancianos y niños.


También es ideal en caso de estreñimiento o diarrea. Si se cuece con piel y con piezas no demasiado maduras, ayuda a combatir el estreñimiento; mejor aun si se le añaden frutos secos y frutas desecadas para aumentar el aporte de fibra. Si se hace con piezas maduras y peladas, es perfecta para combatir la diarrea, sobre todo si se utilizan manzanas, peras y membrillos.


Nueces
Los frutos secos complementan a la perfección las compotas


También es una buena idea para tomar fruta en invierno, puesto que a muchas personas les da pereza hacerlo, por la sensación de frío que puede generar la fruta fresca.


Es una preparación sencilla, puesto que se hace únicamente con fruta cortada en trozos que se cuece con una pequeña cantidad de agua. Se debe hacer a fuego lento, para que los azúcares de la fruta caramelicen, lo que aportará más sabor a la compota sin ponerle ni una pizca de azúcar. En algunos casos se le pueden añadir especias como canela, nuez moscada, clavo, etc.


Compota de pera


Hay quien, en lugar de agua, cuece la fruta en infusiones (melisa, manzanilla, tila, anís, regaliz...) para aumentar las propiedades digestivas de la compota. 


El abanico de frutas que puedes utilizar para preparar compota es amplísimo: manzanas, peras, melocotones, albaricoques, nectarinas, mangos, kiwis, paraguayas, nísperos, ciruelas, membrillos, cítricos... Cuando hagas compota, procura usar fruta de temporada, te será más económico y será de mejor calidad y sabor.


Por cierto, la compota se puede congelar tranquilamente, así que puedes hacer cantidades grandes y congelarlas en raciones para disfrutar de sus propiedades y sabor en cualquier momento.


Puedes consumir la compota tal cual, aunque también puedes mezclarla con yogur, helado, cereales, etc. Incluso puedes usarla como relleno para repostería o como acompañamientos para carne, pollo o pavo.


Compota con yogur


Te aconsejo que hagas compotas de diferentes frutas y las mezcles en un mismo bol, añadiéndoles frutos secos y frutas desecadas. Incluso puedes completarlo con unas rodajas de plátano fresco. Es una delicia que sirve para el desayuno, la merienda o incluso para la cena.


También puedes atreverte con elaboraciones más complejas y nutritivas para momentos especiales, como esta compota de Navidad o esta receta de compota de Eva Arguiñano, o esta compota de calabaza y manzana.


¿Te apuntas a incluir la compota en tu dieta?




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26 julio, 2017

Trucos para Comprar la Mejor Fruta

Las frutas y verduras son imprescindibles en una nutrición saludable. Ya sabes el tan repetido "5 raciones de fruta o verdura al día". Pero no siempre se cumple, en muchos casos porque cuando las comemos no tienen un buen sabor o una textura agradable y preferimos otro tipo de alimentos que nos resultan más atractivos y sabrosos. Claro que si una verdura insípida es difícil de comer, si se trata de una fruta puede ser misión imposible, sobre todo en el caso de niños y adolescentes. Y eso comienza con la compra.


Para ayudarte a elegir la mejor fruta en este post te quiero dar algunos consejos útiles que puedes poner en práctica en tu próxima compra. No te los puedes perder...


Trucos para comprar la mejor fruta


La frutería


Compra en las fruterías pequeñas de tu barrio o los puestos del mercado, es una gran idea. Las grandes cadenas compran la fruta en grandes cantidades, por lo que suelen estar verdes o ser de variedades que priman la duración sobre el sabor. Mientras que las fruterías tradicionales suelen tener fruta en un mejor punto de maduración y con mejor sabor, porque no compran grandes cantidades, surtiéndose de producto a diario en muchos casos. Cuando hablo de frutería pequeña me refiero a las más tradicionales y familiares, las que venden fruta a bajo coste también suelen comprar grandes cantidades, para que les salga más barato y no se les eche a perder, así que acaba teniendo un producto similar al de las grandes superficies, incluso de peor calidad al comprar a precio.


Busca una frutería de confianza. Es importante que el establecimiento tenga un buen producto, por supuesto, pero que también en el que te aconsejen qué te conviene comprar (o no), que te sirvan de forma honesta (que no te ponga piezas golpeadas o dañadas a precio de fruta de buena calidad) y que mantengan la higiene en las instalaciones y en el servicio.


Otra opción que puedes valorar es comprar directamente a los productores. Hay multitud de agricultores y cooperativas que venden su mercancía on-line directamente y a un buen precio, puesto que no hay intermediarios. Puedes consultar algunos de los productores que venden directamente al consumidor en la OCU. Además de mercados de productores que promueven ayuntamientos y otras organizaciones, como el que hay en Madrid.


Frutas


Dile no a los autoservicios. Cuando la fruta se manosea y se trata sin cuidado se acaba estropeando, y eso sucede cuando hay decena de personas eligiendo las piezas que se quieren llevar. Hay quien mira si las peras están en su punto clavándole las uñas, quien golpea sin piedad las sandías para saber si están maduras o aprieta tanto los kiwis para encontrar el más dulce, que le deja las huellas dactilares marcadas. Y todo eso sin guantes... y sin haberse lavado las manos en ningún momento del día. Muchas veces esos daños no son visibles, pero tú te llevas la fruta ya dañada a casa. Por eso te recomiendo los establecimientos atendidos por personal especializado, en los que no dejen manosear la mercancía.


Precio vs calidad


No asocies los precios elevados a la buena calidad, y al contrario. Hay muchos establecimientos que, por la zona en la que están situados o porque se etiquetan como especializadas o gourmet (?), tienen la fruta a precio de oro... y con el mismo sabor y textura que el dorado metal. Doy fe de que hay corners de fruta gourmet en algunos hipermercado que tienen verdaderos bodrios, y bodrios que son muy caros. Cuidado con esto.


Siempre de temporada


La mejor opción es comprar frutas de temporada. Si compras alimentos que están fuera de temporada, puedes dar por seguro que su calidad no será óptima. Cuando comes cerezas en diciembre, no vienen del Valle del Jerte, dalo por seguro, así que vendrán de lugares tan lejanos como Australia. Imagina  cuánto tiempo necesitan las cerezas para llegar desde la explotación en la que se recolectan hasta que llegan aquí; así que deben ser de variedades resistentes (y mucho más insípidas) y que se recolecta sin llegar a su punto de maduración, puesto que es una fruta muy delicada... y que no madura después de recolectada. Y esto sucede con todo tipo de frutas que no son de temporada, además de tener un precio de venta que casi requiere pedir un crédito.


Manzanas


Cuestión de cantidad


Adquiere sólo la fruta que vayas a consumir en pocos días. No acumules mucha cantidad, porque probablemente se acabe estropeando. Los cítricos, melones y sandías suelen aguantar en buenas condiciones más tiempo, siempre que no sea abran, pero la fruta se echa a perder a los pocos días, sobre todo si no se conserva adecuadamente.


La elección


Lo ideal es comprar la fruta en su punto, pero si te es imposible conseguirlo, es mejor que esté verde en lugar de demasiado madura. Si compras pocas piezas, podrás pedir que te las den en el punto perfecto de consumo, puesto que no tendrás que anteponer la duración a la maduración. Pero si te conviene comprar de más, opta por que esté tirando a verde. Una fruta verde madura en las condiciones adecuadas, salvo las que no experimentan cambios después de su recolección; una fruta madura acaba estropeándose enseguida.


No te dejes impresionar por el aspecto de la fruta, sólo te garantiza que es bonita, no que tenga buen sabor. Ese brillo tan increíble que ves en algunas piezas, no significa obligatoriamente que sean de buena calidad (que puede ser que sí), sino de la aplicación de un lavado y encerado para hacerlas más atractivas.


Cerezas


No compres las frutas que estén golpeadas, picadas o rayadas. Una cosa es que no te fijes únicamente en que la fruta sea bonita, otra muy distinta es que aceptes piezas dañadas. Si tiene zonas negras o parduzcas (y no proceden del proceso natural de maduración, como el del plátano), golpes, zonas picadas por los pájaros o porque alguien le ha clavado la uña (hay quien comprueba la maduración así) o tiene rayaduras (no hablo del melón y otras frutas que las tienen naturalmente), implica que la fruta ya está dañada o lo estará en breve, porque por esas heridas comienza a estropearse. Por cierto, culturilla general: los golpes en la fruta se llaman macas.


Fíate de tu olfato. Si la fruta huele como debería hacerlo la variedad, es que tendrá más sabor y estará en mejor punto de maduración. Si no tiene olor o este te recuerda a la fruta pasada, no la compres, porque estará verde, insípida o pasada. 


Si compras cítricos, dile no a los que parezca muy ligeros. Una naranja o un limón que tenga pulpa y zumo abundante pesarán más que los que tengan la piel gruesa y esté secos por dentro. También deberías fijarte en la piel: si es fina y lisa, estarán más jugosos y plenos por dentro; si tienen la piel áspera, también será más gruesa y tendrán menos pulpa y jugo dentro.


No compres piezas que tengan zonas verdes o blanquecinas, siempre que no sea el tono natural de la fruta. Si una manzana golden tiene zonas verdes, cuando tendría que ser amarilla, no la compres, porque estará poco madura.


Elige la fruta que tenga colores vivos, eso significa que han madurado correctamente y tendrán mejor sabor. 


Evita comprar frutas cortadas y peladas. Aunque son una opción cómoda, perfecta para quienes tienen poco tiempo o mucha pereza, lo cierto es que se han manipulado, se suelen utilizar productos añadidos para alargar su conservación y evitar que pardeen y puede que no se hayan conservado correctamente en algún punto de la distribución. Mejor fruta fresca, aunque haya que dedicarle unos minutos a prepararla.


Plátanos


Como reutilizar la fruta en malas condiciones


Si por lo que sea te han colado piezas que están estropeadas o te has despistado y se te han puesto malas, no las tires. Quítales la parte dañada y utiliza el resto para hacer compotas, macedonias, smoothies, helados o para añadirla a la repostería. Incluso puedes utilizarla para incorporarla como guarnición con platos salados. Por ejemplo, puedes añadir trozos de manzana o pera a la lombarda a la hora de rehogarla acompañándola con piñones; o incluso dorarlos y luego mezclarlos con arroz integral y setas.


Vamos, a por el carro de la compra...




Información de interés:

¿Cuánto es una ración de frutas y hortalizas?


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