22 enero, 2020

Cómo Vestirse para el Frío

¿Estás pasando mucho frío este invierno? Si la respuesta es sí, probablemente tenga más que ver con la forma en la que te vistes que con la temperatura que hay en el exterior.


Y lo molesto no es únicamente el hecho de pasar frío, sino el de pasar mucho calor al entrar en un interior. Lo que, además de ser incómodo, es garantía de resfriarse cada dos por tres. 


Si quieres evitarlo sigue leyendo y encontrarás consejos para vestirte para el frío sin perder un ápice de comodidad... ni de estilo


Cómo vestirse para el frío


Consulta la previsión meteorológica


Aunque pueda parecer algo propio de nuestras abuelas, consultar la previsión meteorológica antes de salir a la calle es una buena idea. Te permitirá vestirte adecuadamente para el tiempo que te espera.


Es importante que consultes la temperatura y el resto de condiciones meteorológicas para todo el tiempo que vayas a estar fuera de casa. No es lo mismo lo que te vas a encontrar a las 6 de la mañana, que a las 2 de la tarde o a las 12 de la noche. Ahora tienes muchas aplicaciones que te facilitarán toda la información del tiempo hora a hora y que puedes llevar contigo en tu móvil.


Como una cebolla


Pues sí, una de las mejores formas de luchar contra el frío, pero sin morir de calor al entrar en interiores, es vestirse por capas.


Procura que las prendas más delgadas sean las que están en contacto con tu cuerpo, mientras que las más gruesas deben ser las que estén en el exterior.


Si eres muy caluroso o prevés que el lugar interior en el que vas a estar tiene la calefacción muy alta, utiliza una prenda interior de manga corta o de manga francesa, incluso una camiseta interior de tirantes puede ayudarte a luchar contra el frío. Te protegerá del frío fuera, pero te permitirá estar más confortable cuando estés en un espacio cálido. En cualquier caso, es fundamental que la prenda que está en contacto con tu cuerpo te permita eliminar el sudor, porque la humedad es responsable de la pérdida de calor. 


Mujer con jersey de lana, abrigo y bufanda gruesa, sosteniendo una taza de café y una margarita


Elige los materiales apropiados


Tanto para las prendas interiores como exteriores. Las prendas interiores puede ser de tejidos como la seda, el algodón, el nylon que, al ser más frescos, te serán cómodos en interiores muy cálidos una vez que te hayas quitado prendas de abrigo. También hay tejidos térmicos diseñados especialmente para mantener tu calor corporal, pero que facilitan la expulsión del sudor hacia el exterior, como las mezclas de poliamida y lycra, por ejemplo.


Para las prendas exteriores la lana o sus combinados, la tela polar, la franela y la viscosa son perfectas para abrigarte. Y, por supuesto, la ropa de pluma es perfecta para protegerte de las bajas temperaturas.


Mujer con jersey de lana de cuello vuelto en azul claro


Dile sí al abrigo largo


Los abrigos cortos o tres cuartos te permiten moverte con más facilidad, lo que implica que te resultarán más cómodos. Pero cuando el invierno aprieta los abrigos más largos te permitirán mantener mejor el calor, sobre todo si llevas falda corta o pantalones más livianos. Es importante que el material del que estén confeccionados te ayude a conservar el calor, pero que sean ligeros. 


Abrigo largo de color camel con cinturón


Un buen abrigo te protegerá del frío del exterior, sin necesidad de aumentar el número de capas de ropa. Así que es imprescindible si vas a llevar ropa de vestir o de fiesta y no quieres arruinar tu look con chaquetas, jerséis o camisetas. 


Protege tu cuello


Puedes utilizar una camiseta interior o un jersey exterior con el cuello vuelto. Ambas prendas te protegerán del frío en esa zona y te ayudarán a luchar contra el dolor de garganta y los resfriados. Pero hay personas a las que les agobia este tipo de cuellos, si es tu caso, puedes optar por una bufanda para el exterior y un pañuelo o fular más liviano para cuando estés a cubierto.


Chica abrigada para el frío tapándose el cuello y parte del rostro con una bufanda


Cubre tu cabeza


Una buena parte del calor se pierde por la cabeza, así que en días muy frios un gorro, un sombrero o una capucha pueden ayudarte a mantenerte caliente en el exterior.


Ten en cuenta que la cabeza y las extremidades tienen menor flujo sanguíneo que el resto del cuerpo, por lo que en ellas perdemos más calor y sentimos más el frío. 


No te olvides de las manos


Si las manos se te quedan frías, te costará mucho que el resto del cuerpo se caliente, incluso aunque lleves ropa de abrigo. Así que no te olvides de los guantes


Si no hace demasiado frío, unos guantes de cuero con forro o unos sintéticos, pueden ser suficientes. Pero si quieres abrigar bien tus manos, los de lana son ideales. La lana, incluso mojada, protege más de las bajas temperaturas. Y lo guantes de forro polar o tejidos técnicos también te pueden ayudar a combatir las bajas temperaturas.


Guantes de lana sobre una mesa de madera


Cuando las temperaturas bajan mucho, las manoplas son mejores que los guantes, porque si los dedos están juntos dentro de la manopla, mantienen mejor el calor.


Abriga tus pies


Unos pies fríos son garantía de no entrar en calor en un buen rato, incluso aunque entres en un interior. Por eso debes abrigar tus pies con calcetines o medias de algodón u otras fibras naturales (o mezcla), que calienten, pero que permitan que tus pies respiren.


Es importante que tus zapatos estén bien aislados del frío, así que presta atención a las suelas.


Las botas también te ayudarán a mantener el calor. Si la temperatura es muy baja, mete tus pantalones dentro del calzado. Y si llueve o nieva, es importante que estén impermeabilizadas.


Pareja de pie sobre la nieve, ella con los pantalones metidos dentro de las botas altas


Protégete de la lluvia


La humedad no hará más que incrementar la sensación de frío, así que hazte con un buen paraguas o prenda impermeable.


Los paraguas plegables son muy cómodos y abultan muy poco en el bolso, pero no te servirán de nada en días de lluvia intensa y acompañada de viento. Así que para esas ocasiones busca un paraguas antiviento, de buen tamaño y que cubra bien por los laterales.


Por cierto, no deberías llevar prendas de lluvia si no está lloviendo, porque es probable que con ellas pases más calor o más frío del debido.


Más...


Los días más fríos en los que tengas que llevar muchas capas encima puedes llevar un shopping bag lo suficientemente grande para ir poniendo prendas según te vayas deshaciendo de ellas, para que no tengas que llevarlas colgadas del brazo si estás fuera o que estén desperdigadas en el interior.


Olvídate de los vaqueros si hace mucho frío, salvo que te pongas unos panties o leotardos debajo. Y esto tampoco es muy recomendable, porque los pantalones no te sentarán bien y el contacto de los panties con el denim no te permitirá moverte con soltura. 


Unos panties tupidos o unos leotardos te pueden abrigar más, incluso llevando minifalda, que unos pantalones ligeros. 


Espero que estos consejos no te hayan dejado fría... o frío.




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La primera vez que apareció el post Cómo Vestirse para el Frío fue en el blog de La Meiga y Su Caldero


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