25 julio, 2018

Consejos para Sacarle Todo el Partido al Microondas

¿Tienes un microondas en tu cocina? ¿Únicamente lo utilizas para calentar el café por la mañana? Pues permíteme que te diga que estás desperdiciando una herramienta de lo más útil, que sirve para mucho más de lo que crees.


Eso sí, para sacarle todo el partido a tu microondas necesitas conocerlo bien y saber algunos trucos sencillos y muy útiles, que es justo lo que te voy a contar a continuación, así que si no te lo quieres perder, no te vayas todavía y acompáñame...


Consejos para sacarle todo el partido al microondas


Calentar comida en el microondas


El microondas, como norma general, calienta más en la parte exterior del plato giratorio que en el interior, y más en la parte superior que en la inferior, debido al movimiento de las ondas dentro del aparato. Esto es lo habitual, aunque un experto en electrónica me comenta que depende del tipo de aparato puede haber zonas frías en otros lugares que no son el centro, por eso es necesario comprobar cuáles son las zonas en las que no calienta tanto en el tuyo. Saber esto es importante a la hora de aprovechar todo el potencial de calentamiento de este electrodoméstico.


Utiliza siempre el plato giratorio para calentar la comida, porque si no las ondas no se distribuirán de manera uniforma.


Si tienes un plato con comida y esta no es completamente sólida, reparte su contenido hacia el exterior del plato, haciendo una especie de agujero en el centro. De esa forma tendrás que calentar todo el alimento más tiempo, para que también se caliente la parte central. Esto te servirá para arroz, avena cocina, pasta, verduras, etc. De esa forma toda la comida se calentará por igual y evitarás que haya zonas más frías y que otras se queden secas.


Si se trata de alimentos en piezas, como filetes de carne o pollo, por ejemplo, coloca las más grandes en la zona exterior y las más pequeñas, que necesitan menos tiempo de calentamiento por su volumen, en la parte central.


Si vas a calentar recipientes pequeños individuales, colócalos todos en la zona de fuera del plato y de la forma más equidistante posible. Esto te servirá en el caso de cuencos con salsas, guarniciones o postres individuales, bollos de pan...


En el caso de los alimentos líquidos o que tengan caldo, como purés, cremas o platos de cuchara, únicamente tienes que poner algún elemento que eleve el recipiente en el que vayas a calentarlo, como la rejilla que llevan los microondas con grill para dorar, un cuenco o un plato colocado boca abajo, pero teniendo siempre cuidado de que no haya riesgo de que el contenido que vas a calentar se caiga o se derrame. Lo primero es la seguridad.


Crema de calabaza


Tanto para calentar como para cocinar, es recomendable que los trozos sean uniformes, así te asegurarás que el calor llega por igual a todo el alimento.


Si calientas comida o bebida con tapa, retira esta con cuidado al sacarla del aparato, porque el vapor o una salpicadura inoportuna pueden darte más de un disgusto.


No calientes ni cocines ningún alimento en un envase hermético o que esté tapado sin agujeros que sirvan para que escape la humedad, porque puede explotar con la temperatura. Salvo que el envase esté expresamente diseñado para cocinar en él. Si cubres tus alimentos con un film plástico, hazle agujeros con un cuchillo para que pueda escapar el vapor excesivo. Y si es la propia comida la que tiene recubrimiento (cáscara, la piel del embutido...), retírala o pínchala para que no explote.


No recalientes café y otras bebidas en tazas de papel o plástico, porque los químicos y el pegamento pueden traspasarse al líquido con el calor, la bebida puede derramarse al degradarse el envase o incluso pueden quemarse si se calienta demasiado. Si te compras un café para llevar y se te ha quedado frío, vierte el líquido en una jarra o vaso de cristal o porcelana y calíentalo ahí. 


Vertiendo café en tazas de porcelana


Cuidado a la hora de calentar agua, porque ésta puede entrar en ebullición rápidamente, pero sin que lo parezca. Esto implica que puedes sacar el recipiente pensando que está únicamente caliente y conseguir que con el movimiento de mover la taza o el vaso borbotee y te quemes.


Para cocinar


Si la comida está muy fría y no hace mucho calor en el exterior (para que no se degrade), puedes dejarla unos minutos fuera de la nevera antes de cocinar, así necesitarás menos tiempo de cocción y evitarás el choque térmico en el alimento y mejorará el resultado final del plato.


Si quieres cocinar varios platos a la vez, sólo tienes que colocar tazas o platos a distintas alturas para poner sobre ellos los recipientes en los que vayas a cocinar (o calentar) y emplear todo el espacio disponible en el plato giratorio.


Si vas a cocinar verduras, procura no añadirles prácticamente nada de agua, sobre todo si son congeladas. Así podrás controlar mejor la cocción y no perderán vitaminas.


Espinacas congeladas


En caso de que vayas a hacer compota o a cocer frutas, tampoco les añadas agua, no es necesario.


Anímate a hacer chips de patatas o boniatos. Corta tubérculos en rodajas muy finas, colócalas en un papel de horno sobre una bandeja doradora y deja que se doren. Te llevará unos 4-7 minutos con la opción de microondas+grill.


Puedes hacer huevos revueltos en tu microondas. Bátelos bien, añádeles los extras que desees (sal, pimienta, queso, jamón, trozos de tomate en dados, champiñón...), ponlos en una taza o cuenco y cocínalos durante unos 45 s. sácalos y remuévelo con cuidado y vuelve a cocinarlos otros 45 s. hasta que estén listos.


Hablando de huevos, nunca (pero nunca, nunca) cocines huevos completos con su cáscara, porque explotan. Doy fe de que lo hacen, porque conozco a alguien cercano que puso un huevo a cocer en un plato dentro del micro y éste último quedo hecho añicos, además de casi arrancar la puerta de golpe. Ojo con ello.


Cesta con huevos


Para hacer jamón o bacon crujientes, coloca las lonchas entre papel de horno sobre una bandeja y hornéalos, comprobando cada 45-60 s. si están listos y dándoles la vuelta si es necesario, hasta que estén a tu gusto. También puedes colocar las lonchas sin papel sobre un vaso de cristal o un cuenco, que previamente habrás puesto sobre un plato. De esa forma, la grasa resbalarán sobre el vaso o el cuenco, dejando el jamón o el bacon crujiente en lugar de cocido. En este caso es conveniente tapar el plato y vaso o cuenco con una tapa para que la grasa no salpique.


Para pochar cebolla rápidamente, además de espolvorearle encima un poco de bicarbonato mientras la preparas en la sartén, puedes ponerla en el microondas durante 5-6 minutos.


Si quieres hacer repostería, también puedes. Prepara las masas como habitualmente, ponlas en un molde de silicona en lugar de en uno de metal y hornea a una potencia de entre 750 y 800 W durante aproximadamente unos 8-10 minutos, dependiendo de la cantidad de masa con la que trabajes. Un truco extra: como el centro del microondas no recibe la misma potencia, en muchos casos puede que la masa no se cocine en esa zona, para evitarlo, no tienes más que tumbar el molde de lado una vez que haya comenzado a tener consistencia (si lo haces antes se derramará sobre el plato giratorio) y volverlo a programar hasta que finalice el tiempo total de cocción. Otra opción para que se haga bien el centro es colocar el molde sobre una rejilla o un plato boca abajo. Los moldes de magdalenas o muffins, también deberían ser de silicona, aunque te recomiendo colocar un molde de papel en su interior. El tiempo de horneado en este caso será de unos 3-5 minutos, dependiendo el tamaño y la cantidad de los moldes.


Cupcake
 
 
Otra opción para hacer repostería es preparar bizcochos en taza. Únicamente tendrás que mezclar los ingredientes dentro de la propia taza y luego hornear. Es algo rápido y realmente delicioso. Encontrarás multitud de recetas para hacer este tipo de caprichos en Internet.


Trucos


Para que tus cítricos te den todo el jugo posible, caliéntalos unos 20 segundos. Verás qué diferencia a la hora de exprimirlos.


En caso de que quieras que cortar cebollas sea un poco menos incómodo, caliéntalas también unos pocos segundos en el micro, llorarás menos.


Si no quieres esperar a que los aceites aromáticos maceren para obtener todo su aroma y sabor, puedes calentar el aceite con las hierbas o especias unos segundos.


En el caso de que tengas los tomates en la nevera, que no deberías aunque puede ser necesario si hace mucho calor en tu cocina, puedes devolverles el aroma y el sabor ponéndolos unos 15-20 s. en el micro. Ojo, que si los dejas más tiempo pueden estallar, ante la duda, pínchalos con un tenedor antes de ponerlos dentro del aparato. 


Tomates


Si quieres deshidratar alimentos, como hierbas aromáticas o fruta, únicamente tienes que colocarlo en pequeñas porciones (si es fruta, mejor en rodajas finas o cubos pequeños) entre hojas de papel de horno o de cocina y cocinarlas unos 30 s. a máxima potencia, dándole la vuelta y hasta sumar un total de unos 3-4 minutos, dependiendo del tamaño y del tipo de alimento. 


Otros usos


Antes comentarte estos usos, quiero hacer una recomendación: aunque es posible introducir otros elementos que no sean alimentos o bebidas en el aparato, es conveniente saber que puede ser peligroso, sobre todo si incluyen partículas metálicas, aunque tú no lo sepas. Si vas a introducir textiles u otros elementos por primera vez, hazlo durante poco tiempo y vigilando cómo se comporta todo el tiempo.


Para desinfectar la tierra para tus plantas. Si quieres eliminar microorganismos e insectos nocivos puedes pasar la tierra por el microondas (unos 30 minutos a 140-180W) antes de plantar o trasplantar. Ojo, la tierra debe tener humedad para que el truco sea eficaz.


Para desinfectar la bayeta o el estropajo. Una vez que laves estos útiles de limpieza, puedes ponerlos entre 30 y 90 s. en el microondas para desinfectarlos. Eso sí, deben estar húmedos para que el vapor ejerza su función desinfectante. No los dejes más tiempo a temperatura elevada, porque pueden quemarse. 


Más...


El microondas es un electrodoméstico perfecto para ahorrar energía, porque te puede ahorrar entre un 50% y un 70% respecto del horno convencional.
 

Familiarízate con tu microondas, para saber realmente cómo funciona. No todos los aparatos tienen ni la misma potencia ni el mismo comportamiento. Para conocerlo a fondo, nada mejor que usarlo... y leer el manual de instrucciones

 
Microondas


Nunca pongas el electrodoméstico a funcionar sin nada en su interior, porque las ondas rebotarán sin encontrar nada a su paso y pueden terminar dañando el aparato. De hecho se estropea el magnetrón, que es el que convierte la energía en las ondas que sirven para calentar la comida.


No te desentiendas del microondas cuando pongas algo dentro de él, sobre todo si es la primera vez que cocina un tipo de alimento o no tienes mucha experiencia con ese aparato, porque corres el riesgo de que la comida se queme o que haya algún accidente. 


Emplea el botón de pausa, que para algo está disponible en este tipo de electrodomésticos. Al pausar la cocción o el calentamiento, podrás darle la vuelta al alimento o removerlo para que toda la comida quede hecha por igual. Si no lo haces, habrá zonas frías o crudas y otras resecas y muy calientes. Y piensa que si hay zonas sin cocinar lo necesario, puede que haya bacterias todavía activas que puedan ser perjudiciales para tu salud.


Adapta la potencia al tipo de alimento que vas a cocinar. Si no lo tienes claro, mira la receta o comprueba las recomendaciones del fabricante en el manual de instrucciones.


Utiliza, tanto para calentar como para cocinar, recipientes aptos para  microondas. Lo ideal es que sean de cristal, silicona o plástico, siempre específicos para utilizarlos con este electrodoméstico. En el caso de la cerámica y la porcelana hay que tener cuidado, porque algunos esmaltes y recubrimientos tienen metales, por lo que pueden calentarse en exceso. Lo que no deberías hacer es descongelar, calentar o cocinar los alimentos precocinados en los envases en los que se comercializan, porque los químicos tóxicos del plástico (BPA, por ejemplo) pueden transferirse a la comida con las temperaturas elevadas.


Recipiente de porcelana con puré de verduras


Si tapas los alimentos te beneficiarás de dos formas: por una parte, se resecarán menos, puesto que el vapor que desprenda durante la cocción no se evaporará; por la otra, la grasa que acompaña a ese vapor no se quedará pegada a las paredes del electrodoméstico.


No seas impaciente. No saques la comida o la bebida rápidamente del microondas, sobre todo si la cocción ha sido intensa. En muchos casos, los alimentos necesitan unos minutos dentro del micro para terminar de cocinarse, piensa que las moléculas (agua, grasa o azúcares) se agitan con las ondas y tardan unos instantes en dejar de moverse, esto implica que mientras se sigan moviendo (además de la temperatura que ya haya adquirido el alimento y el recipiente). la comida se seguirá cocinando. Y este mismo hecho del movimiento de las moléculas, hace imprescindible que dejes reposar los alimentos, sobre todo los líquidos, porque corres el riesgo de que alguna burbuja creada por esa agitación termine salpicándote y quemándote.


Ten a mano manoplas y paños de cocina para sacar los recipientes calientes del aparato. Una cosa es que sean aptos para microondas y otra que no se calienten al transferirse la temperatura del alimento que se ha cocinado. Y, cuidado con las rejillas, porque algunas se calientan mucho y acaban quemando si se tocan con las manos desnudas (experiencia personal). 


Paños de cocina


Un microondas no es un horno convencional... pero eso no significa que no haya que limpiarlo cuando sea necesario. La comida que puede salpicar, los restos de comida que puedan haber caído o la grasa que pueda haber quedado en el interior debe ser retirada, porque en caso contrario puede ser el parque temático de los microorganismos nocivos para tu salud.


Si quieres desengrasar y desodorizar el micro, no tienes más que llenar un recipiente con agua y el zumo de medio limón, incluso puedes introducir la cáscara una vez exprimido. Luego únicamente tendrás que pasar un paño suave, limpio y ligeramente humedecido para retirar la condensación del agua y el limón.

Espero que estas ideas te sean útiles para darle uso a tu microondas, que se sentía muy abandonado y solitario en tu cocina...



 

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La primera vez que apareció el post Consejos para Sacarle Todo el Partido al Microondas fue en el blog de La Meiga y Su Caldero. 


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