30 noviembre, 2016

Trucos Sencillos para Arreglar Desastres en Tu Cocina (II)

En la primera parte de Trucos Sencillos para Arreglar Desastres en Tu Cocina te di las claves para solucionar pequeñas catástrofes culinarias como la comida muy salada, muy dulce, muy picante, con mucha grasa o que se ha quemado. 


Como problemas cociniles hay de todo tipo, en esta segunda parte te daré las claves para arreglar tortillas rotas, arroz o pasta pasados, salsas imposibles o bizcochos que no pasan ningún control de calidad. 


¡A los fogones!


Trucos sencillos para arreglar desastres en tu cocina (II)


Tortillas rotas


Si estás haciendo tortilla francesa o de patata y se te ha roto, lo mejor es batir uno o dos huevos más, echándolo encima de la tortilla anterior, procurando que el huevo caiga de tal forma que los huecos se rellenen y los trozos se unan. Una vez que haya comenzado a cuajarse la tortilla, ya sólo tendrás que darle la vuelta con cuidado.


Otra opción es cortar la tortilla en tiras y añadirla a una ensalada, a una guarnición de arroz o cualquier otro plato que pueda enriquecerse con ella.


Arroz pasado


Si el arroz se te ha pasado de cocción, puedes lavarlo inmediatamente con agua tibia, así le quitarás el almidón y evitarás que siga cocinándose si está muy caliente. También puedes añadirla unas gotas de zumo de limón.


Arroz blancoCon el arroz puedes hacer unas croquetas. Si aún no habías salado el arroz, puedes hacerlas dulces, dejando que cueza unos minutos con un poco de leche, azúcar, canela y ralladura de limón. Luego sólo tendrás que hacer las croquetas, pasarlas por huevo, harina y pan rallado y freírlas. Si ya habías añadido la sal, puedes hacer unas croquetas saladas, en ese caso sólo tendrás que dejar volar tu imaginación a la hora de incorporarle ingredientes al arroz antes de convertirlo en croquetas.


También puedes utilizar el arroz para enriquecer los purés, añadirlo a tus ensaladas o espesar salsas.


Pasta blanda


Si la pasta se ha pasado de cocción, también deberás lavarla con abundante agua fría, lo mismo que en el caso del arroz.


En caso de que se haya pasado sólo ligeramente, puedes utilizarla para una ensalada, tanto tibia como fría. Se notará menos que se ha pasado de punto.


Otra opción es que escurras muy bien la pasta y la pongas a dorar en una sartén con un poco de aceite de oliva, hasta conseguir que se quede tostadita por fuera. Cuando esté lista, sólo tendrás que añadirle salsa, hierbas aromáticas o queso rallado. 


Y si está muy muy pasada, puedes hacerla puré y utilizarla como una falsa bechamel, poniéndola encima de la nueva pasta y gratinándola con queso. O utilizarla para hacer una lasaña con la salsa que tuvieras prevista, alternando capas de falsa bechamel con capas de salsa y luego gratinando en el horno.


Salsa líquida


Si estás haciendo una salsa y te ha quedado muy líquida, puedes solucionarlo dejando que reduzca al fuego, hasta que quede con la textura que deseas.


SalsaOtra forma de conseguir una salsa más espesa es añadirle Maicena, harina, puré de patatas en copos, pan rallado, pasta de almendras o agar-agar. Cuidado con la Maicena y la harina, porque tendrás que batir constantemente hasta que se diluya, para evitar los grumos.


Las salsas blancas con huevo las puedes aclarar con una yema batida. Cuidado con este truco, porque es importante incorporar la yema batida poco a poco, dándole vueltas constantemente hasta que se mezcle y procurando que no cuaje.  


Salsa con grumos


Bátela con una batidora eléctrica, pásala por un tamiz y luego caliéntala de nuevo batiendo con unas varillas manuales para que no se vuelvan a hacer grumos.


También puedes pasarla por un colador o tamiz únicamente y luego caliéntala batiendo con varillas de nuevo.


No te olvides de cambiar el recipiente en el que calientes de nuevo la salsa y de añadir líquido si es necesario. Según la salsa, tendrás que utilizar un diluyente diferente: caldo, leche, nata...


Salsa ácida


El truco más conocido es incorporarle un poco de azúcar, aunque no es el que más me gusta. Primero, porque creo que el exceso de azúcar refinado no es saludable. Y segundo, porque es fácil pasarse y terminar teniendo que buscar una solución a una salsa demasiado dulce.


Salsa
Para añadir un toque dulce sin que sea azúcar, puedes recurrir a la zanahoria o la manzana rallada. Estos alimentos mejorarán la acidez, pero son mucho más saludables y menos potentes en cuanto a dulzor. 


Puedes añadir un poco de bicarbonato a la salsa, puesto que neutralizará el ácido de la salsa rápidamente. Ten cuidado de no excederte, por supuesto.

 
Mayonesa cortada


Puedes añadir una yema de huevo más al vaso en el que hayas hecho la mayonesa y batir cuidadosamente de nuevo.


Otro truco es poner un huevo entero en otro vaso de batidora limpio incorporándole unas cucharadas de la mayonesa cortada, batiendo cuidadosamente hasta que emulsione, teniendo la precaución en este punto de no subir y bajar la batidora, dejándola apoyada en el fondo del recipiente. Una vez que esté todo bien mezclado, solo hay que ir añadiendo la mayonesa cortada poco a poco, del mismo modo en el que lo hacemos con el aceite en una salsa normal.


El agua o la leche también pueden ayudarte a recuperar la salsa cortada. Retira toda la mayonesa del vaso y déjala en otro recipiente, y en ese mismo recipiente usado, ponle un poco de agua (o leche) tibia. Bate ese agua con los restos que hayan podido quedar en el vaso y vete añadiendo la salsa cortada poco a poco y sin dejar de batir.


Bizcochos desastrosos


Si el bizcocho te queda demasiado duro y harinoso, puedes sacarlo del molde, desmigarlo bien y mezclarlo con un poco de leche y dos huevos y volver a hornearlo para conseguir una especie de puding. Si le añades pasas, fruta, pepitas de chocolate, frutos secos, almíbar o licor, querrás que todos tus bizcochos te salgan mal para repetirlo. También puedes hacer un bizcocho borracho, dejando que se empape con almíbar o licor, poniéndole crema y tostándola después. 


BizcochoSi el bizcocho se te ha quemado ligeramente, sólo tendrás que quitar la parte quemada con un rallador o con un cuchillo afilado. Con la parte que hayas salvado, puedes hacer maravillas: cubrirlo con chocolate, hacer tostadas o torrijas, rellenarlo, desmigarlo y utilizarlo como base de tartas y postres, etc. 


Si el molde es redondo y te ha quedado hundido por el centro, puedes utilizar un cortapastas para hacer una corona. Luego solo tendrás que utilizar la imaginación para convertir el bizcocho en una deliciosa corona: ponerle cobertura, rellenarlo con crema o chocolate, colocar fruta o nata en el interior, espolvorearlo con frutos secos picados o coco... Con el resto puedes hacer lo mismo que te propongo en el caso anterior.


Cuando el bizcocho no se desmolda bien, puedes utilizar cortapastas para hace pequeños pastelitos con los trozos que hayas podido rescatar. El resto puedes emplearlo en un puding o desmigado como base para postres y tartas.





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23 noviembre, 2016

Trucos Sencillos para Arreglar Desastres en Tu Cocina (I)

Para los que nos gusta cocinar, meternos entre fogones a preparar un plato es todo un placer. Nos relaja, nos divierte, nos deja vía libre a la creatividad, nos permite fluir... hasta que la cocina se convierte en un infierno, porque el plato no nos ha salido como esperábamos. Y es que hay veces que los ingredientes tienen vida propia y sólo tienen un fin: acabar con nuestros nervios. Comida pegada, salada, cortada... ¿quién no ha sufrido una catástrofe culinaria semejante, y justo en el momento más inoportuno?


Para que puedas ganar la batalla y arreglar los desastres culinarios más habituales, a continuación encontrarás varios trucos de lo más sencillo. En esta primera parte, verás cómo solucionar los problemas más comunes: comida muy salada, muy dulce, muy picante, con demasiada grasa o quemada.


Trucos sencillos para arreglar desastres en tu cocina (I)


Comida demasiado salada


Lo mejor que puedes hacer para arreglar una comida salada es prevenirlo. Para ello lo mejor es añadirle la sal al final de la preparación del plato, poco a poco e irlo probando, para que puedas rectificar si es necesario. Esto es especialmente importante si el plato lleva caldo muy sabroso, jamón, embutidos, quesos, algas, pescados y mariscos.


La solución ideal es incorporar más ingredientes, para que la sal se diluya al haber más cantidad de guiso. Es decir, que si las lentejas para 4 personas te han quedado muy saladas, prepares lentejas para otros 4, esta vez sin sal y que las mezcle después. Es un poco más laborioso, pero salvarás el plato en perfectas condiciones. Además, si es un guiso que puedas congelar, tendrás comida ya preparada para otro día. Si se trata de una ensalada o similar, también puedes equilibrar el sabor salado añadiéndole más ingredientes.


Sal
Otro truco es añadirle una cebolla cortada en cuartos (o cascos) al final de la cocción para que absorba la sal. También puedes sustituir la cebolla por puerro o cebolleta. La ventaja es que luego podrás utilizar esas verduras como guarnición, para un puré o una salsa.


También hay quien afirma que las patatas o zanahorias absorben la sal de los guisos muy sabrosos.


Y otra opción popular es añadir pan tostado, dejando que cueza dentro del guiso durante unos minutos y luego retirándolo antes de servir. Aunque el potencial para absorber sal es menor que en el caso de la cebolla, la cebolleta, el puerro o las patatas.  


Platos demasiado dulces


Puedes añadirle una pizca de sal, para equilibrar el sabor.


Otro truco es añadirle un poco de zumo de limón y un poquito de sal.


La grasa del aceite o la mantequilla, también te pueden ayudar a rebajar el sabor dulce.


Combina el plato con otros alimentos que reduzcan el sabor dulce. Por ejemplo, si se trata de un postre muy dulce, incorpórale unas rodajas de una fruta ácida, chocolate amargo o queso fresco. Siempre que encaje con la receta, por supuesto.


Si se trata de guisos salados que te han quedado dulzones, puedes añadirle más salsa, caldo e ingredientes. O incorporarle dados de algún alimento salado, como el bacon, el jamón, croutons, etc.


Muy picantes


Para reducir el picante, siempre puedes añadir más salsa, caldo y/o ingredientes para compensar, esta vez sin picante.


Si te has pasado con el toque picante, puedes incorporarle patata (en puré o en trozos) o harina (de maíz o de trigo).


Los vegetales y frutas con azúcar también te pueden ayudar, como las zanahorias, boniatos, manzanas ralladas, zumo de naranja... Y otros alimentos dulces como el azúcar moreno, la miel, el sirope de frutas o de ágave, etc.


CayenaLos ingredientes ácidos como el limón, la lima o el vinagre te pueden ayudar a camuflar un exceso de picante.


También puedes optar por los lácteos, que rebajarán el picante. La nata, el yogur (griego también), el queso para untar o la leche pueden ayudarte a evitar una comida demasiado hot; siempre que el plato admita esos alimentos, por supuesto.


Otra opción, si le va bien a la salsa que te ha quedado picante, es rebajarla con mayonesa.


En último extremo, acompaña la comida con arroz cocido, pasta cocida, polenta, pan tostado o de pita, tortillas mexicanas, o puré de patata, manzana o garbanzos. Así reducirás la percepción del picante, al comer el plato acompañado de estos alimentos.


Guisos con demasiada grasa


Lo ideal es dejar que el guiso se enfríe, para que la grasa se solidifique en la parte superior y puedas retirarla ayudándote de una cuchara o una espátula.


También puedes añadir un par de cubitos de hielo al guiso al final de la cocción para que la grasa se separe y podamos irla quitando con una cuchara o con un trozo de papel absorbente.


Comida quemada


Lo primero que tendrás que valorar es si el plato es recuperable, al menos en parte, o no hay nada que hacer. En ocasiones, el sabor y olor ya ha calado de tal forma en la comida que es incomestible.


Si la comida comienza a pegarse, lo mejor es que cambies el guiso de cazuela inmediatamente. Ten cuidado de no tocar la parte quemada del fondo con el cucharón, porque si la comida no está muy pegada, el sabor no habrá llegado a la parte superior y podrás recuperarla sin mayor dificultad.


Cazuela al fuegoPuedes añadir la consabida cebolla en cuartos hasta el final de la cocción y luego retirarla (o no) antes de servirla.


Las pencas de acelgas también te ayudarán a mitigar un ligero sabor y olor a quemado en un guiso, incorporándolas cuando veas que la comida ha comenzado a pegarse.


El ácido también mitiga la percepción de la comida quemada. Puedes añadir vinagre de sidra, de vino, de Módena o un chorrito de limón al guiso. Ojo, siempre que la salsa no se pueda cortar con el ácido.


En caso de que se trate de pavo, pollo, carne o pescado al horno, puedes eliminar la zona quemada y utilizar el resto para hacer albóndigas, hamburguesas, croquetas, lasaña u otros platos para reciclar el alimento.


Hasta aquí esta primera parte. En la segunda te hablaré de cómo solucionar desastres culinarios relacionados con las tortillas, el arroz, la pasta, las salsas o los bizcochos. ¡No te lo puedes perder!





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16 noviembre, 2016

Cómo Manejarse con las Equivalencias de Medidas en la Cocina

Si te gusta cocinar, pero no te aclaras mucho con las medidas cuando quieres poner en práctica una receta, no te preocupes, porque es de lo más normal.


El universo de tazas, vasitos, cucharaditas, pizcas, gramos, mililitros, centímetros cúbicos y otras medidas varias puede llegar a convertirse en algo difícil de entender. ¿Qué tipo de taza menciona la receta? ¿Y a qué equivale una pizca?


Y, aunque te manejes bien con ello, puedes encontrarte con un imprevisto que haga peligrar tu receta. No será la primera vez que alguien se sabe una receta en gramos y, de repente, su báscula de cocina deja de funcionar justo el día en el que quiere lucirse con sus invitados. Imagínate.


Para que eso no te suceda, no está de más saber algunas equivalencias en la cocina, que te sacarán de más de un apuro.


Cómo manejarse con las equivalencias de medidas en la cocina


Quién es quién si hablamos de recipientes


Por si no sabes si se considera tazón a algo parecido a una bañera pequeña o a una taza de café, aquí tienes explicadas las correspondencias más frecuentes de los recipientes que se usan como medida en las recetas.


Infografía con la definición de las medidas más comunes en cocina


Equivalencias de los recipientes y sus capacidades


Ahora que ya sabes manejarte con los recipientes que se utilizan como medida, es importante que conozcas la capacidad aproximada que tiene cada uno de ellos.


Infografía con las equivalencias de recipientes y su capacidad


En cualquier caso, estas medidas son orientativas, porque no sólo depende el modelo del medidor que utilices, también influirá decisivamente cuánto los llenas. Y es que no es lo mismo medir un vaso hasta el borde, que dejar un dedo sin llenar. O en el caso de las cucharas, la diferencia entre una cucharada rasa o colmada es enorme. Por ejemplo, si se trata de harina, nos podemos encontrar con que una cucharada colmada tiene hasta casi tres veces el peso de una al ras. ¡Sorpresa!


Equivalencias de los alimentos más comunes en cucharada y tazas


Y para terminar, puedes consultar esta tabla en la que aparecen las correspondencias en de cucharadas y tazas de los alimentos más habituales en las recetas, traducidas a gramos.


Infografía con las equivalencias de los alimentos más comunes en cucharadas y tazas


Espero que estas herramientas te hayan sido útiles. Te espero en el próximo post. 






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09 noviembre, 2016

Agua de Belleza de Caudalie: Siéntete como una Reina

En este post quiero hablarte de uno de mis nuevos fichajes: el Agua de Belleza de Caudalie. Hasta ahora dentro de las aguas de belleza sólo había utilizado el Agua Termal de Avene y alguna bruma para el cabello.


Realmente ha sido un descubrimiento para mi, así que quiero compartirlo contigo.


Los antecedentes


Hace un mes Noelia, de la farmacia Ayllón, me invitó a un Taller de Belleza de la firma Caudalie. En este evento nos mostraron tanto los clásicos de la marca como las novedades, además de darnos consejos para una rutina de belleza perfecta y trucos para sacarle todo el partido a los cosméticos. De lo más útil y ameno, si te digo la verdad.


Taller de Belleza de Caudalie en Farmacia Ayllón
Taller de Belleza de Caudalie en Farmacia Ayllón de Madrid


Como soy fiel a la marca, había muchos productos que conozco y uso: Espuma Limpiadora Fleur de Vigne, Mascarilla Instante Destoxificante, Premier Cru El Elixir, Crema Antiarrugas Polyphenol C15, Bálsamo Lifting Ojos... Tengo que reconocer que sus productos me encantan, porque son efectivos y agradables de aplicar. Y, además, que no tengan parabenos, ftalatos, parafinas o productos de origen animal son otras razones de peso para hacerles un hueco en mi cuarto de baño.


Agua de belleza de Caudalie en tamaño 100 ml. y 30 ml.


Pero, a pesar de haber probado varios productos, no conocía uno del que hablaron allí: el Agua de Belleza.


Según nos comentaron, este producto está inspirado en el elixir de juventud de la Reina Isabel de Hungría, un dato que aporta un cierto aire de romanticismo al producto, aunque lo realmente interesante son otras cosas.


El producto tiene una base de alcohol de origen vegetal, que incluye melisa, menta piperita, rosa, azahar, naranja amarga, mirra, romero... que estimulan, hidratan, suavizan, aportan luz, tonifican, purifican, regeneran y calman la piel. Además de aportarle al Agua de Belleza un aroma que tiene matices herbales y mentolados.


Promete todo tipo de beneficios para la piel: la alisa, la calma, la refresca, la tonifica, la ilumina, cierra los poros y fija el maquillaje. También es útil para mejorar los granitos y controlar el sebo.


Modo de uso


Puedes utilizar el Agua de Belleza:


  • Se puede usar mañana y noche.
 
  • Antes de aplicar el sérum y la crema.

  • En lugar del tónico.
 
  • Cuando la piel necesite un plus de frescor, por ejemplo, tras una sesión de ejercicio físico.

  • Para fijar la base de maquillaje, antes de aplicar las sombras, polvos, blush, etc.

 
Agua de belleza
Puedes apreciar el efecto bifásico del elixir y los aceites


Agítalo antes de usarlo. Los aceites esenciales quedan en la parte superior del frasco y es necesario agitarlos para que se mezclen bien antes de vaporizar. 


Haz una o dos vaporizaciones sobre la piel de la cara. No deja gotas, ni escurre.


Es importante evitar el contacto con los ojos, así que ten cuidado de cerrarlos cuando estés vaporizando el agua sobre el rostro.


Para el verano, guárdala en el frigo, así tendrás un plus de frescor


Mi experiencia


Ventajas


  • Sustituye a la perfección al tónico, algo que me encanta, puesto que los tónicos no son mis productos de belleza favoritos; aunque soy consciente de que son necesarios. El Agua prepara la piel para el resto de tratamientos de una forma bastante satisfactoria.

  • Deja la piel luminosa, de una forma sutil, pero perceptible.

  • Refina la piel, incluso aunque no tengas los poros muy abiertos. Me imagino que si tienes la piel muy grasa, el efecto será aún más palpable.

  • Aunque tiene alcohol en su formulación, no reseca la piel en absoluto. 

  • Refresca mucho. Tanto que me he comprado una talla mini para dejarla en el gym y utilizarla tras las clases.

  • Tiene un aroma de lo más especial, que mejora el estado de ánimo.

  • Cunde muchísimo. En la foto verás lo que se ha gastado el fresco con el uso de un mes, utilizándolo mañana y noche.


Inconvenientes


  • La hidratación del producto no me parece apenas perceptible. Si bien no reseca, tampoco hidrata demasiado.

  • No es un producto económico, aunque si se valoran los beneficios y la duración, acaba saliendo rentable.

  • Fija el maquillaje, pero me decepcionó un poco el resultado, teniendo en cuenta que me lo recomendaron como el producto preferido por los maquilladores profesionales.


Mi veredicto


Lo incluyo ya entre mis must have cosméticos. Me gusta mucho.



Agua de belleza de la marca Caudalie


Tamaño

30 ml: es una talla mini, perfecta para el bolso o para dejar en la taquilla del gym, aunque sale algo caro.

100 ml: el tamaño, aunque tampoco es muy grande, engaña, porque cunde una barbaridad.


Precio

30 ml.: entre 9,50 y 12,50 €

100 ml: entre 28,00 y 36,00 €


Nota, este NO es un post patrocinado. Todo lo que reflejo en él es mi experiencia personal y no está financiado por ninguna marca. Aunque, señores de Caudalie, no despreciaría algún regalito... ;)



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02 noviembre, 2016

Trucos para Evitar un Rostro Cansado

La falta de sueño, las horas de cansancio y estrés que acumulamos a lo largo del día o una noche de fiesta acaban dejando huella en nuestro rostro.


Y a ninguna nos gusta mostrar los estragos que causa el cansancio en nuestra cara. Por una parte, la percepción (e interpretación) de una mala cara de los otros, puede ser incómoda e inconveniente: estará enferma, a ver cómo atiende a los clientes con esa cara, menuda noche de fiesta ha pasado ésta, qué mal le sientan los años... Y, por otra parte, el peor efecto de un rostro cansado es el que produce en ti misma: al mirarte al espejo te sientes aún más fatigada y estresada, tu autoestima se desdibuja y tu humor empeora.


Para que cuando te mires al espejo veas la mejor versión de ti misma, a continuación encontrarás varios trucos que te ayudarán a evitar un rostro cansado.


Trucos para evitar un rostro cansado


Prepara el rostro


Si no has dormido lo suficiente y te levantas con mala cara, el primer paso para remediarlo es limpiar bien el rostro. Si te has acostado sin desmaquillarte por una noche loca (que no deberías, y no hablo de la noche de fiesta, sino de no acostarte maquillada), deberás retirar todo el maquillaje a conciencia.


Si lo que quieres es reparar los estragos de un día ajetreado antes de acudir a un compromiso por la noche, tendrás que desmaquillar y limpiar la piel en profundidad, antes de comenzar una nueva rutina de belleza.


Después de limpiar, aplícate el tónico. Si eres de las defensoras de los tónicos, es un paso imprescindible para refrescar y preparar la piel para los siguientes pasos de la rutina de belleza. Personalmente no me gusta el tónico, así que lo sustituyo por un spray facial que refresque y prepare la piel.


Utiliza un sérum antes de tu hidratante. Si aporta luminosidad y firmeza, mucho mejor, así lograrás un aspecto más descansado. Recuerda que debes aplicarlo con pequeños toques, sin arrastrar. Lo que debes trabajar es la crema, no el sérum.


Crema hidratante
Ponte un contorno de ojos, si puedes ser calmante y refrescante, mucho mejor. Guárdalo en la nevera unos minutos antes para aumentar su efecto. Los tienes con unos aplicadores que producen un efecto frío que también te servirán.


No te olvides de la hidratación. Si has dormido poco, la noche fue intensa o el día ha sido agotador, tu piel estará más deshidratada de lo habitual, así que necesitarás recuperar su humectación. Si la piel no está hidratada, tendrá un aspecto aún más ajado y triste.


Si te gustan los aceites faciales, tan de moda, es el momento. Los tienes para distintas necesidades, como la nutrición y la hidratación profunda, aunque te interesan los que reparen y aporten luz a la cara. En caso de que tengas prisa, puedes mezclar unas gotas de aceite con tu hidratante y acelerar el proceso.


El maquillaje


Para mejorar el aspecto de una piel cansada y si te vas a maquillar, te recomiendo un primer o prebase. Puedes utilizarlo antes de la base o la BB cream o mezclarlo con ellas. Los tienes transparentes o con diferentes colores para corregir distintas imperfecciones, lo que te vendrá de perlas si te notas la piel amarillenta (se corrige con un tono malva), cetrina y apagada (se neutraliza con un tono rosado) o con más arrugas de lo habitual (se atenúan con un tono blanco).
 

Si vas a maquillar los ojos, puedes utilizar un primer o prebase específico para la zona. Así alisarás los párpados y los pigmentos se fijarán mejor. Si utilizas un primer perlado y quieres un aspecto natural, ni siquiera necesitarás sombra de ojos, porque te aportará luz a la mirada.


Maquillaje
El siguiente paso es hacer desaparecer las ojeras. Para ello necesitarás aplicarte un buen corrector. Debes utilizar poca cantidad y difuminarlo bien, porque si no, las arruguitas y grietas que se te formarán bajo los ojos sólo contribuirán a acentuar tu aspecto cansado.


Otra herramienta para aportarle frescura y jugosidad a una carita cansada es el iluminador. Un toque sobre la parte superior de los pómulos, en el arco de las cejas (por encima y por debajo) y en el arco de cupido, hace maravillas. Según la textura y el tipo de iluminador, puedes utilizarlo antes de maquillar, al finalizar o mezclado con tu base o BB cream. 


Si tienes un aspecto fatigado evita las bases muy cubrientes, porque conseguirás parecerlo más aún. Las BB y CC cream, los maquillajes cushion o las bases ligeras son la mejor opción. Si en tu neceser sólo tienes maquillajes muy densos, puedes aclararlos con un poco de crema hidratante.


Te recomiendo evitar los polvos si tienes el rostro fatigado, porque lo que deberías buscar es ligereza y luminosidad. Lo que sí puedes utilizar son unos toques de polvos bronceadores (y con partículas iluminadoras) para conseguir aspecto de buena cara. Siempre con cuidado de aplicarlos con ligeros toques, sólo en las zonas que se broncean con el sol, nunca por toda la superficie de la cara, que nadie quiere tener el aspecto de una baldosa de terracota... 


Opta por sombras claras que le den luz a la mirada. Según sea tu tono de piel, puedes optar por los blancos, marfiles, visones, dorados o rosados. Difumínalas bien para aligerar la mirada.


Puedes marcar la cuenca del ojo con un tono más oscuro, si quieres que la sombra quede menos plana. Y no te olvides de difuminar bien.


Marca la zona de las pestañas. Puedes hacerlo con lápiz o con eyeliner. Si utilizas lápiz de ojos, procura que la línea no sea muy gruesa y que rellene bien los espacios entre pestañas. Si prefieres eyeliner, lo mejor es hacerte una línea tipo ojo de gata, con un rabillo (no muy grueso) que te levante la mirada.


Si quieres utilizar lápiz en las pestañas inferiores, opta por tonos claros, evitando el color negro. Y, por supuesto, no delinees la línea de agua con un color oscuro. Es mejor que emplees un tono blanco o color carne para aclarar la mirada; si te has levantado con los ojos enrojecidos o cansados, hace verdadera magia.


Rizador de pestañas y brochas
Le toca el turno a las pestañas y es un paso imprescindible si quieres lucir descansada. Si utilizas un rizador antes de maquillarlas, abrirás más la mirada. Y, sí, necesitas rímel si quieres mejorar una mala cara. Pero procura no aplicar muchas capas de máscara, porque conseguirás remarcar una mirada cansada. Una capa de rímel bien aplicada, en ambas caras de las pestañas y en zigzag, es más que suficiente. Eso sí, evita maquillar las pestañas inferiores.


Y, por supuesto, no te olvides de las cejas. Si las tienes descuidadas o mal peinadas, acentuarás una mirada cansada. Rellena los huequitos que pueda haber en las cejas con un lápiz o sombra específica y péinalas, con o sin fijador.


Date color en los labios. Si es del mismo tono que el colorete, mucho mejor. Un consejo: evita los colores muy oscuros si tienes mala cara, porque la acentúan más.


Y, por supuesto, dile sí al blush, porque te dará un aspecto de buena cara de forma instantánea. No te excedas con la cantidad, pero dale un toque de color a tus mejillas. Los tonos rosados y corales animarán un rostro cansado inmediatamente, sólo tendrás que buscar el apropiado para tu tono de piel. Siempre con cuidado de no poner mucha cantidad, porque lo ideal es lograr unas mejillas saludables, no los mofletes de una muñeca.


Más trucos


Aceite esencialLávate el rostro con agua bien fría. No sólo te despertarás tú, también despertarás a tu piel.


Utiliza los archiconocidos trucos de las rodajas de pepino o las bolsitas de té negro sobre los ojos. Descongestionan y refrescan la zona, justo lo que necesitas si estás cansada.


Puedes rellenar un frasco con pulverizador con agua y unas gotas de aceites esenciales que sean vitalizantes: menta, romero, melisa... Sólo tendrás que agitarlo antes de usarlo y pulverizar sobre la cara. Si lo guardas en la nevera, multiplicarás sus efectos dinamizantes.


Y no te olvides del mejor truco: el buen humor. Una sonrisa y una actitud positiva eliminan cualquier signo de cansancio de tu cara.




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