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10 diciembre, 2013

25 Consejos para Elegir un Centro de Estética (II)

En la primera parte de 25 Consjeos para Elegir un Centro de Estética te di los 12 primeros, en ésta, podrás ver los 12+1 restantes. 

 
Vamos a ello...


13.- Desconfía si sólo cuentan con muy pocos elementos de aparatología. Te los intentarán vender a toda costa, aunque no te hagan falta; deberán amortizar su coste como sea. Me viene a la cabeza un minúsculo centro de estética de Madrid, atendido por una sola persona, que me vendió la cavitación, que funcionó, dicho sea de paso. Pero no me contó que había que alternarlo con otros tratamientos reafirmantes para no terminar con extremidades colganderas. Esta persona sólo tenía un aparatito que le había costado un riñón y tenía que pagarlo cuando antes... y ese era el de la cavitación. Le daba igual que fuese lo más adecuado para su cliente, ella tenía que venderlo. ¿No habría sido mejor olvidarse de la aparatología (y de endeudarse) y haberse diferenciado por ser la mejor en tratamientos de tipo manual (masajes reafirmante, drenaje linfático...)? Menos mal que el trabajo duro en el gym y las cremas lift funcionan ;)


aceites esenciales14.- Cerciórate de que los productos cosméticos sean de calidad, con marcas identificables y con el sello de la Comunidad Europea.


15.- Pregunta todo lo que consideres necesario acerca del centro, del personal, de las instalaciones y de los tratamientos. Si son de fiar, satisfarán tu curiosidad con agrado. 


16.- Infórmate acerca de los precios y bonos, pero ten en cuenta que nadie da duros a pesetas, así que recela de los chollos. Comprueba si esos precios tan económicos no te están quitando tiempo (o algún punto importante del tratamiento) o van a utilizar productos de ínfima calidad.

 
17.- Desconfía si te prometen resultados milagrosos y en un tiempo récord. La estética ayuda (y mucho) a tener un buen aspecto, pero no hace magia.


ojos maquillados
Todavía recuerdo cuánto volví a tener pestañas "normales"
18.- Si al final te decides a probar el centro de estética, comienza por tratamientos sencillos y poco arriesgados. Siempre es mejor comenzar por un masaje relajante que por una limpieza facial profunda. No hagas como yo, que fui a hacerme una permanente de pestañas y me estuve arrepintiendo varios meses (justo los que tardaron en crecerme las pestañas). Como no tenían bigudíes para pestañas muy largas, me pusieron unos pequeñitos... y terminé con unas pestañas variaditas: unas rizadas, otras lisas, unas mirando al norte, otras al este... :(


19.- Si recaban cualquier tipo de datos de carácter personal (nombre, apellidos, domicilio, teléfono, fotografías, medidas, peso, tipo de piel, etc.) deberán presentarte una autorización conforme a la LOPD. Si no es así, desconfía, las empresas serias cumplen la legislación vigente (multas de muchos miles de euros). Presta atención especial a la cesión de datos a terceros, si no quieres que te inunden de spam.


20.- Exige intimidad a la hora de recibir los tratamientos: cabinas individuales, cortinas, batas, braguitas desechables, etc. Hay un pequeño cuchitril regentado por orientales cerca de mi casa donde hacen manicuras, pedicuras y depilación a la cera. Lo llamo cuchitril porque tendrá unos 3 x 2 m., no porque quiera ser cruel. Pues bien, depilan en una camilla situada al fondo del establecimiento separada de las dos mesas de manicura por ¡una cortina de baño! Y es un centro con un escaparate que da a la calle. ¿Os imagináis? Esta joya no la he probado, sólo la he visto desde fuera.


toallas21.- Comprueba que utilizan toallas y protectores limpios en las camillas.


22.- Si te vas a hacer algún tratamiento con láser o luz pulsada, exige gafas protectoras. Y, por supuesto, cerciórate de que cumplen los requisitos para poder aplicarte ese tipo de tratamientos.


23.- Desconfía si antes de hacerte el tratamiento no te informan exhaustivamente del proceso, de los riesgos, de los beneficios y de las posibles interacciones (medicamentos, luz solar, etc.).


24.- No consientas que te vendan ningún producto o servicio mientras te están realizando un tratamiento. Es una práctica infame, porque cuando se está expuesta de esa forma en una camilla, se es mucho más vulnerable; por lo que la venta se podría considerar coactiva. Una buena esteticista te recomendará lo que considere que hace falta una vez que hayas salido de la cabina. Recuerdo a una esteticista (por llamarla así) que, mientras que te estaba dando un masaje facial, te daba la murga con los productos que necesitabas comprar; cuando lo que te apetecía en ese momento es que se callase para poderte relajar a gusto.


algodon
25.- Y si, como me ha ocurrido a mi, la esteticista limpia los aparatos o material cuando tú estás todavía en la cabina, no vuelvas. Te está llamando cochina y es muy poco profesional. Lo lógico es tener todo dispuesto y limpio cuando tú entres a recibir tu tratamiento y, en el peor de los casos, que lo higienice cuando lo va a utilizar contigo.


¿Tienes algún consejo más o alguna anécdota que quieras compartir?



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06 diciembre, 2013

25 Consejos para Elegir un Centro de Estética (I)

mujer aplicandose crema facialElegir un centro de estética de confianza no es un asunto baladí. Hay muchos donde elegir, pero no todos ofrecen una buena calidad y atención al cliente; ambas condiciones imprescindibles en este tipo de actividad.


Para mí, escoger un buen centro de estética es tan importante como elegir un buen ginecólogo o un buen dentista. Son visitas obligadas (o deberían serlo si la economía nos lo permite) y hay que acertar, sí o sí.


Por esto te dejo estos 25 (buenos) consejos que te pueden ser útiles a la hora de encontrar esa rara avis, un buen centro de estética. El post está dividido en dos partes (hacía mucho que no recaía en esta práctica...). En esta puedes ver los 12 primeros consejos:


1.- No tomes esta decisión a la ligera, puede tener más consecuencias de las que parecen a simple vista. Todavía recuerdo un centro que probé (una sola vez, claro) y donde me hicieron una higiene facial que me dejó marcas durante dos semanas. Y otro donde se empeñaron en utilizar ácido glicólico conmigo (ya había dado muestras sobradas de que mi piel no lo aceptaba bien) y me provocó rojeces y granitos durante más de un mes y que tuvo que tratar el dermatólogo. Y esto son problemas menores dentro de lo que cabe, porque cuando hablamos de depilación láser y otros tratamientos más agresivos, un centro mal elegido puede llegar a convertirse en un verdadero infierno.


2.- Pregunta a amigos y conocidos, no hay publicidad más fiable que el boca a boca.


3.- Busca opiniones en internet sobre el centro. Hazlo en distintos foros y sitios web para hacerte una idea lo más ecuánime posible.


pedicura spa4.- Pregunta en los establecimientos que tengan cerca, ellos sabrán mejor que nadie si el centro es de fiar. Los porteros: la mejor fuente de información.


5.- Comprueba si tienen presencia on-line y en redes sociales. Aunque no es decisivo, es cierto que la presencia en internet indica un cierto cuidado por la imagen del centro. Y ya sabemos que si no estás en la red, no existes.


6.- Por cierto, cuidado con los centros que se nutren principalmente de clientes que vienen de webs de cupones y ofertas online. Hay algunos que ofrecen un buen servicio, pero hay muchos que reducen al máximo la relación calidad-precio para poder hacer frente a unos precios tan bajos.


7.- Entra en su página web y verifica en su Aviso Legal si hay una empresa detrás (o un autónomo) y si hay datos tales como el domicilio social, su número de CIF o NIF, etc. Eso te garantizará que hay alguien responsable detrás, por si las cosas saliesen mal. 


8.- Si el centro está lejos de tu domicilio, valora si te compensará en tiempo y dinero desplazarte hasta allí.
camilla


9.- Visita antes las instalaciones y comprueba si están limpias y ordenadas. Si no lo están, ni te lo pienses, márchate como alma que lleva el diablo. Por ejemplo, comprueba que hay lavamanos en todas las cabinas, es imprescindible para que la esteticista pueda mantener unos mínimos de higiene durante los tratamientos.


10.- Averigua si el centro es tranquilo o muy ruidoso. Cuando estés tumbada en la camilla con una mascarilla o con un envolvimiento de algas, lo que menos te apetecerá es escuchar teléfonos o conversaciones ajenas.


11.- Comprueba si tienen títulos o certificaciones en la pared que avalen las actividades que llevan a cabo en el centro. Si se tienen, se muestran, créeme. Verifica si el personal tiene la preparación y titulación necesaria para aplicar los tratamientos ofertados. Hay determinados servicios (podología, masajes terapéuticos, tratamientos médico-estéticos, etc.) que sólo pueden ser prestados por profesionales acreditados.


12.- Un centro pequeño con demasiados servicios y tratamientos es una garantía de mediocridad en sus resultados. La especialización en unos cuantos tratamientos escogidos es la mejor carta de presentación de un centro de estética.


Y hasta aquí llega la primera parte del post. Nos vemos en el siguiente donde te daré los 12+1 consejos restantes para elegir con acierto tu centro de estética.

 
¡Hasta pronto, bella!




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